Estilo Gotico Tardio

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Santuario de las Lajas (Colombia)

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La Basílica Santuario de Nuestra Señora de las Lajas es un templo de culto católico y veneración de Nuestra Señora de las Lajas en el sur de Colombia. Es destino de peregrinación y turismo desde el siglo XVIII.

Situación geográfica

El santuario está situado en el cañón del río Guaítara, en el corregimiento de Las Lajas del municipio de Ipiales, a siete kilómetros de la ciudad cabecera municipal, en el departamento de Nariño al sur de Colombia y a 10 km de la frontera con el Ecuador.

Aspectos arquitectónicos

La edificación actual, la cuarta desde el siglo XVIII, sustituyó una capilla que databa del Siglo XIX y es una iglesia de piedra gris y blanca de estilo gótico tardío del siglo XIV, compuesta de tres naves construidas sobre un puente de dos arcos que cruza sobre el río y que hace de atrio o plaza de la basílica uniéndola con el otro lado del cañón.

La altura del templo, desde su base hasta la torre es de 100 metros, y el puente mide 50 metros de alto por 17 metros de ancho y 20 metros de largo.

El edificio principal mide 27.50 m. de fondo por l5 m. de ancho. En el interior, las tres naves están cubiertas con bóvedas de crucería. Tiene mosaicos en fibra de vidrio y en el día, su iluminación la da la luz que se filtra por los vitrales hechos por el italiano Walter Wolf. El fondo o ábside de las tres naves es el muro de piedra natural del cañón y en la nave central se aprecia destacada la imagen de la Virgen del Rosario pintada por un autor desconocido en una piedra laja. El basamento del templo propiamente dicho, además de los dos arcos de medio punto del puente, es una cripta de estilo románico, de tres naves cubiertas con bóvedas de cañón de estructura en piedra sillar y que está dedicada al Sagrado Corazón de Jesús.

En el exterior se destacan tres torres que terminan en agujas decoradas con grumos y frondas; ventanales, rosetones, arbotantes, contrafuertes y pináculos.

Los muros que flanquean los accesos al santuario característicamente escalonados por la topografía del terreno, están llenos de exvotos y placas con agradecimientos por los favores recibidos, así como con aparatos ortopédicos para dar testimonio de curaciones.

Virgen de las Lajas

Historia

El franciscano Fray Juan de Santa Gertrudis, en su crónica del viaje entre 1756- 1762 por el sur del Reino de Nueva Granada, publicada en cuatro tomos con el título de “Maravillas de la naturaleza”, menciona el santuario en el libro III, siendo posiblemente la referencia más antigua de su existencia.

Posteriormente, Monseñor Justino Mejia y Mejia, capellán del santuario entre 1944 a 1977, e historiador, nos refiere la historia actualmente aceptada y que cuenta que alrededor de 1754 la imagen de la Virgen del Rosario fue descubierta por una indígena llamada María Mueses con Rosa, su pequeña hija, cuando se dirigían a su casa; al verse sorprendidas por una tormenta, María y su hija, buscaron refugio a la vera del camino entre las oquedades formadas por las piedras planas y anchas o losas naturales (lajas) inmensas que caracterizan esa zona del cañón del río. Para sorpresa de la madre, la niña que hasta ese momento era considerada sordomuda llama su atención con las palabras: “Mamita, la mestiza me llama…” señalando la pintura seguramente iluminada en forma sugestiva por los relámpagos.

Después de que las autoridades y los habitantes de la región comprobaran la verdad de los hechos, que fueron calificados como prodigio por las autoridades eclesiásticas el 15 de septiembre de 1754, el lugar fue convertido en una referencia para toda la comarca incluyendo el norte del Ecuador y se procedió a edificar el santuario cuya historia tiene cinco épocas bien definidas.

Etapas del Santuario

Santuario de las Lajas en su tercera época según grabado de 1853.

* La primera etapa abarca la construcción de una choza de madera y paja, con una duración de 40 años.
* La segunda, la construcción de una capilla con materiales de ladrillo y cal, con terminación en cúpula.

“El primero de enero de 1795 se comenzó a trabajar la piedra de cantería para la capilla de Nuestra Señora de las Lajas y en ese día se gastaron veinticinco pesos en socorrer los indios canteros que vinieron de la villa (Ibarra). Seguramente, a principios de 1796, se dio de lleno a la mencionada construcción y, de allí en adelante, siguió el curso de la obra con generosidad, diligencia y constancia, poniendo al servicio de ella los escasos ing resos que percibía la parroquia, el trabajo de las propias manos de los habitantes y la amplia cooperación de varios arquitectos ecuatorianos. Después de siete años de constantes esfuerzos, se construyó la capilla que contaba con 7 m. de largo por 6 m. de ancho”

* La tercera es el ensanchamiento del edificio en dirección suroccidente, con la intervención del arquitecto ecuatoriano Mariano Aulestia, edificación que duró más de un siglo causando admiración por su atrevida construcción. El escritor, y luego presidente de Colombia, Santiago Pérez Manosalva en su crónica titulada “Apuntes de un viaje por el sur de la Nueva Granada, en 1853″

describe:

“Adelantando hacia el sur y descendiendo como por una espiral de piedra, de repente halla el viajero, en medio de peñascos y como labrada en el corazón de ellos, una capilla, cuya parte externa se asoma atrevida y graciosa­mente sobre el precipicio. Esta parte es de mampostería; el interior es todo formado por la roca misma, cortada en lajas, y en una de éstas se ve dibujada al óleo la ima­gen de la Virgen, a quien ha levantado la naturaleza y el hombre completado este altar en las entrañas de la peña. Las aguas corren cuarenta pies abajo; las murallas se destacan agrias y rocallosas; el bosque se tupe alrededor, y todos los contornos se presentan con silvestre majestad”

* La cuarta es el proyecto de una plazoleta y puente de dos arcos.
* La quinta, está relacionada con la edificación del actual Santuario. Su construcción fue iniciada el 1 de enero de 1916 con la bendición de la primera piedra; la obra estuvo a cargo del ingeniero ecuatoriano J. Gualberto Pérez y del pastuso Lucindo Espinosa, y se terminó en agosto de 1949. Se calcula que su costo fue de 1.850.000 pesos de la época conseguidos por los aportes de los numerosos y fieles devotos especialmente de Colombia y Ecuador.

Hitos destacados

* En 1951 el Vaticano decretó la coronación canónica de Nuestra Señora de las Lajas y el Santuario es basílica menor desde 1954.

* En 1984 el Santuario es declarado monumento parte del patrimonio cultural del país, mediante Resolución 007 del 28-12-1984 del Gobierno colombiano.

* En 2006, mediante Resolución 1592 de octubre de 2006, e declara la Iglesia Nuestra Señora de las Lajas, ubicada en el municipio de Ipiales, departamento de Nariño, como Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional, y se delimita su área de influencia.

* En 2007 el Santuario de las Lajas es considerado una de las 7 maravillas de Colombia al obtener la segunda votación más alta; solo superada por la Catedral de Sal de Zipaquirá, en un concurso convocado por el periódico colombiano “El tiempo”

Aspectos religiosos

La parroquia de Las Lajas hace parte de la Diócesis de Ipiales.

El Santuario está bajo el cuidado o administración, en lo doméstico y en lo pastoral, por las hermanas Franciscanas de María Inmaculada; y el lo eclesiástico y religioso por el capellán y sacerdotes adscritos a la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de las Lajas, en la diócesis de Ipiales.

Los servicios religiosos se hacen siguiendo el rito litúrgico católico romano.

El peregrinaje de los devotos al Santuario es permanente pero se incrementa en tres épocas del año: en septiembre cuando se celebran las fiestas patronales, sobre todo los días 15 y 16 de septiembre; el Jueves Santo cuando, los peregrinos, especialmente desde la ciudad de Pasto, o de Túquerres y pueblos cercanos, y del Ecuador, llegan a pie después de una travesía de más de 12 horas. También hay peregrinaje en diciembre y los primeros días de enero de cada año.

Referencias

1.  a b Colcultura. Catálogo Monumentos Nacionales de Colombia. Siglo XX, Santuario Nacional de las Lajas, Bogotá, Colcultura, Pág. 69, 1995
2.  Fray Juan de Santa Gertrudis. “Maravillas de la naturaleza”, Tomo III, capitulo 3. Publicación digital en la página web de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República. Contiene: “lo que me pasó en Taminango hasta que volví a Pasto del viaje de la Virgen de Las Lajas”.. Búsqueda realizada el 20 de diciembre de 2008
3.  Mejía y Mejía, J.C. Pbro. “Tradiciones y documentos. Apuntes relativos a la historia de Nuestra Señora de las Lajas”, Editorial Pax, cuarta edición, Bogotá, 1950
4. Resolución 1592 de 2006 del Ministerio de Cultura de Colombia
5. “Museo de cuadros de costumbres” II- Varios autores, Edición original: Bogotá, F. Mantilla. 1866- Publicación digital en la página web de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República. Busqueda realizada el 14 de diciembre de 2008

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http://es.catholic.net/mariologiatodoacercademaria/573/1433/articulo.php?id=4380

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El Santuario de la Santa Casa (Italia)

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Estilo arquitectónico gótico-tardio

El Santuario de la Santa Casa de Loreto es un lugar popular de peregrinación por el camino de Loreto, donde los católicos veneran a la Virgen de Loreto, patrona de la aviación. Es el más importante y visitado los santuarios marianos en Italia, muchas figuras y de los santos que ha visitado, incluso por Camilla Varano, a saber, el humanista Clarissa hermana. Bautista, Santa Teresa de Lisieux, San Beretta Molla Gianna, Juan XXIII.

La Basílica

Iniciado en 1469 en estilo gótico tardío, probablemente sobre un proyecto de Marina Cedrino Marco, se completó en 1587 con la fachada de finales-de estilo renacentista. En 1468 el obispo de Recanati subasta Nicolás ordenó la construcción del templo, comenzó el año siguiente. El obispo murió en 1469, tomó en serio la labor del Papa Juan Pablo II en 1464, todavía cardenal, había sido milagrosamente curado en S. Casa

La Cúpula

Fue construido en el tambor octogonal hasta la cornisa, por Giuliano da Majano y se convirtió por Giuliano da Sangallo en tan sólo ocho meses, de septiembre 1499-mayo 1500.

La Fachada

Fue diseñado e iniciado por John Boccalini en 1571, arrastrado de la cornisa inferior, de Giovan B. Chioldi y completado en 1587 por Ventura Lattanzio, bajo Sixto V, cuyo nombre está escrito en la cornisa superior.

Puerta de Bronce

Las tres puertas de bronce que adornan la fachada de la basílica fueron tomadas por el cardenal Antonio María Gallo, protector del santuario (1587-1620) en preparación para el año jubilar 1600. Intención de compra de los temas bíblicos representados en ella están destinados a accornpagnare peregrinos espirituales a contemplar el misterio de la Encarnación, que conmemora la Santa Sede Inicio. Los tres puertos han estado trabajando en la fundición de Recanati, se sometieran a una reciente restauración por la empresa Morigi (1988-1992).

La puerta principal fue tallado por Antonio di Girolamo Lombardo, con la colaboración de los hermanos Pedro, Pablo y Santiago. Iniciado en 1590 se completó en 1610.


Monumento al Papa Sixto V

En el lado izquierdo de la iglesia se puede ver en la estatua del Papa Sixto V, una obra ejecutada en 1587 por Antonio Calcagni con la ayuda de Tiburcio Vergelli. Fue erigido a expensas de la Provincia de las Marcas y ocho prelados Piceni cardenales creados por el Papa Sixto V.

Palacio Apostólico

Abre la fachada de la basílica, con dos plantas, con dos partes, una más larga en el norte y una más corta hacia el oeste. Algunos eruditos creen que fue iniciado en 1498 y diseñado por Giuliano da Sangallo y Francesco di Giorgio Martini. De hecho, el diseño del palacio de Donato Bramante, Giulio enviado a Loreto con la tarea de “elaborar una gran cantidad de obras».

Ilirios Palacio

Se sienta en el lado sur de la plaza. Es una construcción de ladrillo s decente, reducido a su forma actual en 1831-1835 por el arquitecto Giuseppe Marini. La anterior estructura, que se inició en 1580, acogió durante muchos años los jesuitas, los establecimientos penitenciarios del santuario, y jóvenes estudiantes de la antigua Iliria. Hoy en día el palacio, recientemente restaurado y sirve de albergue para los peregrinos, especialmente el de “formación de enfermos”.

La Fuente

En el centro de la plaza se encuentra una fuente artística, por el famoso arquitecto Carlo Maderno y su tío Giovanni Fontana di cuenta de que entre 1604 y 1614. Decoración de las esculturas fuente de bronce, obra de Pedro y Pablo Tarquinio Jacometti en 1622. Maderno y Fontana, a través de un túnel de casi 5 km, tomamos agua en la zona scaturienti Recanati para satisfacer las necesidades, incluida la higiene, los peregrinos.


El Campanile

El diseño fue por Luigi Vanvitelli, el célebre arquitecto, autor del histórico Palacio de Caserta. Los trabajos comenzaron en 1750 y terminó en 1755, bajo la supervisión de Pedro Bernasconi.

Las campanas Campanile nueve casas, incluyendo una llamada Loreta notables de Bernardino da Rimini (1515). Tiene un diámetro de 184 cm. y pesa 73 toneladas.

La Santa Casa

Santa Casa

En el interior se encuentra la Santa Casa de Nazaret, donde según la tradición piadosa, la Virgen María recibió la Anunciación.

La casa de la Virgen “fue formado por tres paredes acurrucado en una cueva excavada en la roca (que se encuentra en la Basílica de la Anunciación en Nazaret). La tradición popular dice que en la noche entre el 9 y 10 de diciembre 1294, las piedras de la casa de Nazaret fue transportada por los ángeles en vuelo. De hecho, algunos estudios han encontrado documentos y confirmó que el transporte era por vía marítima en buques cruzadas. De hecho, tras la expulsión de los cristianos de Tierra Santa de los musulmanes, un miembro de la familia ángeles, los gobernantes de Epiro, estaba interesado en el ahorro de la Santa Casa de una destrucción segura, donde se realizó la primera Trsat lo tanto, hoy Croacia, en 1291, luego a Ancona en 1293 y finalmente a Loreto 10 de diciembre 1294.

Los estudios sobre las piedras de la Santa Casa confirmar su origen palestino, son procesados de acuerdo a la técnica utilizada por los nabateos, un pueblo que bordean los Judios, muy usada en Palestina. Graffiti en las rocas hay numerosos similar a la judeo-cristianos de los siglos segundo y quinto en la Tierra Santa, particularmente en Nazaret. El santuario fue construido para proteger la Santa Casa, por iniciativa del obispo de Recanati, Nicholas subasta en 1469 y se terminó en 1587. La torre fue diseñada por Luigi Vanvitelli y fue construido en 1755. En la primera celda de la presente casas octogonal el “Loreto”, fundida en 1515 por Bernardino da Rimini, con sus 55 toneladas es la campana más grande de la Marche y uno de los más importantes de Italia.

El interior tiene una cruz latina con tres naves. El bronce del baptisterio Tiburcio Vergelli situado en la nave izquierda. Hay pinturas en la bóveda Pomarancio. Bajo la cúpula, diseñada por Giuliano da Sangallo y decoración renovada durante la restauración del romano Sacconi Virginio Monti, es la Casa Santa, en la fachada oeste, el escultor Giovanni Battista Della Porta se ha ganado dos sibilas grave y pensativo (la Sibila sibila libia y persa), sobre la fachada sur Erittrea sibilas, Cumaná y de Delfos y la fachada oriental, dos sibilas otras.

El interior del santuario

Dentro de la Santa Casa, la estatua de la Virgen de Loreto.

Las placas de mármol en el exterior, fue diseñado por Donato Bramante. Las características son dos surcos paralelos que se basan, causada por los peregrinos durante siglos, han llegado de rodillas alrededor del perímetro del revestimiento.

Los últimos trabajos adjunta al interior de la Basílica son el altar mayor y el púlpito, a partir de dos monolitos de mármol de Carrara para el Año Santo de 2000, el escultor trabaja Floriano Bodini Lombard.

Entre las capillas y la sacristía, los siguientes requieren especial atención: la sacristía de San Juan de los frescos de Luca Signorelli Signorelli, y la Sacristía aún más famoso de San Marco o Melozzo para la magníficos frescos, recientemente restaurado para Melozzo da Forli sorprendente capacidad de esta artista a producir efectos “dimensiones”, un verdadero maestro de la perspectiva y la capilla de los duques de Urbino, con su aparato salvatasi único del siglo XVII por restauraciones profundas que se presentó a la Basílica a su vez de los siglos XIX y XX por el arquitecto Giuseppe Sacconi. Por último, la Iglesia de la Santa Casa tiene un concierto de campanas 8 reb empresa Pasqualini de Fermo, además de una gran campana llamada “Loreta” emitidos por Bernardo da Rimini, de aproximadamente 5,5 toneladas. Sonidos sólo la noche del 9 de 10 de diciembre durante la traducción de la Santa Cámara de Representantes y 10, junto con otros 8 antes de empezar.
La Madonna Nera

Nuestra Señora de Loreto, también conocida como la Virgen de Loreto, la estatua es venerada en la Santa Casa. Se trata de una Virgen Negro: su peculiaridad es la cara oscura, común a los iconos más antiguos, a menudo por el humo de las lámparas de aceite y velas. La estatua original, que data del siglo XIV, fue deportado a Francia por las tropas de Napoleón en 1797, regresó en 1801 fue destruido en un incendio de la Santa Casa en 1921: la actual data de 1922, por Leopold Celani, y es una madera Cedro del Líbano de los jardines del Vaticano. Durante el período de exilio forzado en Francia, el culto a la Virgen de Loreto en la Santa Casa de Loreto estatua fue confiada a la madera de álamo (valor original) que ahora se conservan en Cannara (PG) y actualmente sigue siendo el único ejemplar de la época napoleónica después del incendio de 1921, que fue venerado en la [Santa Casa 1]. El culto de Nuestra Señora de Loreto se replica en muchos otros santuarios en Italia y en el extranjero. Nuestra Señora de Loreto es oscuro porque al estar citado en “Cantar de los Cantares”, donde dice: “Bruna, pero hermosa” y más tarde a sus amigos: “No lo estás viendo, porque tener el sol de color marrón oscuro” (1, 5-6). Y el Sol es la figura de Dios Estas palabras son la fuente del fenómeno de Madonnas Negro, por ejemplo, Loreto, Czestochowa y Terlizzi (Madonna Sovereto), que son las mujeres blancas, pero de cuero negro.

Celebraciones

El centro turístico principal de Loreto el 08 de septiembre para conmemorar la Natividad de María, y 10 de diciembre para conmemorar la llegada de la Santa Casa de Loreto. El 9 de diciembre, víspera de la traducción de la Santa Casa de Loreto y en todas las marcas y la costumbre encender fuegos o incendios grandes en el campo, en los países y en diferentes barrios, incluida la capital Ancona. Es dela día siguiente, de la tradición. Según la tradición la primera vez que encendió estos incendios es, cuando, en 1294, pensamos que era para iluminar el camino de los ángeles que vuelan en la noche, fueron tomando vuelo con destino a la Santa Casa de Loreto. Desde entonces, continúa la tradición, que siempre se dispara durante la misma noche para recordar este acontecimiento. El 10 de diciembre, de traducción de la Santa Casa, es una fiesta oficial de la región de Las Marcas, también se celebra en el comin de Marcas en el extranjero.

mas informacion

http://www.santuarioloreto.it

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Catedral de Barbastro (España)

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Construcción     1517-1533
Estilo arquitectónico     Gótico tardío, Renacimiento

La Catedral de Santa María de la Asunción de Barbastro (Huesca) se construyó en estilo gótico entre los años 1517 y 1533. Es de tipo salón, con tres naves de igual altura con bóvedas de crucería estrellada sustentadas por seis esbeltas columnas fasciculadas. El retablo mayor está realizado en alabastro y madera policromada, trabajando en parte de su basamento Damián Forment, el mejor maestro escultor de su tiempo en la Corona de Aragón.

Descripción

La actual Catedral de Barbastro se construyó entre los años 1517 y 1533 y fue financiada por el Concejo de la Ciudad con el objetivo de edificar un magnífico edificio que contribuyera a recuperar para la ciudad la categoría de sede episcopal que había perdido en 1149. Esta condición la recuperó en 1573.

Anteriormente existió en el mismo lugar otro edificio consagrado en el año 1101 por el primer obispo de Barbastro, San Poncio, tras la conquista de la ciudad por el rey de Aragón Pedro I, construido a su vez en el solar que anteriormente había ocupado la mezquita mayor musulmana.

En una inscripción que recorre los muros de la iglesia, a la altura del arranque de las bóvedas, se puede leer: toda hermosa eres, amiga mía, y en ti no hay defecto (···) Señor, tu casa está perfectamente construida sobre roca firme.

Si bien los elementos formales son góticos, la concepción del espacio interior está mucho más próximo a la nueva estética del renacimiento. La planta es de tipo salón con tres naves de igual altura sustentadas por seis esbeltas columnas fasciculadas de unos quince metros que continuan en arcos y nervios formando bóvedas de crucería estrellada sin cúpula ni crucero. Intervinieron los arquitectos Juan de Segura y Juan de Sariñena.

El retablo mayor dedicado a la Asunción de la Virgen está realizado en alabastro, material abundante en Aragón, y madera policromada. Parte del basamento es obra de Damián Forment, el mejor maestro escultor que hubo en la Corona de Aragón en el siglo XVI, y que fue el introductor en estas tierras de los nuevas formas renacentistas. Su discípulo Juan de Liceyre completó el conjunto con escenas dedicadas a la Pasión y Muerte de Cristo: la Oración en el huerto, Prendimiento, Ecce Homo, Cristo camino del Calvario y la Piedad. En 1560 se finalizaría esta parte del retablo, que quedaría incompleto hasta que, entre 1600 y 1602, se acometiera la realización de los cuerpos superiores. Un equipo integrado por Orliens, Martínez de Calatayud, y Armendia concluiría la obra, ya en un estilo sumamente distinto, y moderado, que responde a la nueva estética romanista. A ambos lados del altar mayor se levantan otros dos retablos dedicados a San Ramón, obispo de Barbastro en el siglo XVII, y a San Pedro Apóstol realizado en siglo XVIII por el escultor barbastrense Antonio Malo.

Entre los siglos XVII y XVIII, familias nobles de la ciudad, obispos, personajes relevantes de la curia y diversas cofradías, ampliarían las capillas de la Seo dotándolas de magníficas portadas. De todas ellas destacan las dos abiertas a los pies (la del Santo Cristo de los Milagros y la antigua capilla de San Carlos Borromeo), ambas construidas en la primera mitad del siglo XVIII en estilo barroco.

La sillería del coro, obra renacentista de los escultores Jorge Comón y Juan Jubero, se encuentra actualmente repartida entre el presbiterio y la capilla de la Dormición.

En el exterior, junto a la puerta oriental se halla la torre campanario, exenta de planta poligonal y posiblemente erigida sobre los cimientos del antiguo alminar. Es una atalaya desde la que se domina toda la población y auténtico símbolo de la ciudad. Presenta tres fases constructivas: la obra medieval, formada por los dos cuerpos inferiores; la reforma del siglo XVII llevada a cabo por Pedro de Ruesta y la reforma del capitel, ya en el siglo XVIII.

El Museo Diocesano reune obras de arte medievales.

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Catedral de Albarracin (España)

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Construcción     1572 – 1600
Estilo arquitectónico     Gótico tardío, renacentista

La concatedral de Albarracín es un templo cristiano situado en la localidad de Albarracín, provincia de Teruel (España). Es sede catedralicia de la diócesis de Teruel y Albarracín junto con la catedral de Teruel.

Historia

La catedral se asienta sobre los restos de un antiguo templo románico construido a finales del siglo XII[1] El actual edificio empezó a construirse en 1572 y corrió a cargo de Martín de Castañeda y del francés Quinto Pierres Bedel. El primer obispo fue Andrés Santos de Sampedro.[2] A principios del siglo XVIII se reformó el interior del templo con elementos barrocos, como las pilastras que se conservan actualmente.
Características

Detalle del campanario

La estructura del templo está presidida por una única nave central con bóveda de crucería gótica, flanqueada por capillas laterales ubicadas entre los contrafuertes.

De la capilla mayor destaca el retablo de 1566, obra de Cosme Damián Bas que representa la Transfiguración. De las capillas laterales, la más relevante es la del Pilar con su dorado retablo barroco. También destaca el retablo de la capilla de San Pedro, del que se especula podría ser obra de Gabriel Yoly.

Del exterior destaca la torre, de estilo renacentista, presenta cuatro cuerpos siendo el último de planta octogonal.

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Catedral de Segovia (España)

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Construcción     1525-1577
Estilo arquitectónico     Gótico tardío

Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y de San Frutos de Segovia, conocida como la Dama de las Catedrales por sus dimensiones y su elegancia, es una catedral construida entre los siglos XVI y XVIII, de estilo gótico con algunos rasgos renacentistas. La Catedral de Segovia es una de las catedrales góticas más tardías de España y de Europa, erigida en pleno siglo XVI (1525-1577), cuando en la mayor parte de Europa se difundía la arquitectura renacentista.

Características

La Catedral desde el Alcazar

Destruida la antigua Catedral de Santa María en 1520 durante la guerra de las Comunidades, por su cercanía al Alcázar, el claustro – obra de Juan Guas – y otros elementos fueron trasladados a este lugar. Comenzó su construcción en 1525 según las trazas de Juan Gil de Hontañón.

Posee una estructura en tres altas naves y girola, destacando sus hermosas ventanas de complicada y fina tracería calada así como la extraordinaria calidad de los numerosos vitrales. El interior muestra una notable unidad de estilo (gótico tardío), excepto en la cúpula de 1630 y presenta un aspecto imponente y sobrio. Sus bóvedas góticas se elevan a 33 metros de altitud y mide de ancho 50 metros y 105 de longitud. El crucero está cubierto con una cúpula finalizada por Pedro de Brizuela en el siglo XVII. La poderosa torre alcanza casi los 90 metros. El actual chapitel de piedra que corona la torre, data de 1614, erigido luego de un gran incendio originado por una tormenta eléctrica. El chapitel original enteramente gótico construido de madera de caoba americana, de estructura piramidal alcanzaba la mayor altura de España.

Entre las capillas destacan la del Santísimo Sancramento, con un magnífico retablo de José de Churriguera, así como las de San Andrés, con impresionante tríptico flamenco de A. Benson; y la del Descendimiento con extraordinario Cristo Yacente, de Gregorio Fernández. El Altar Mayor, obra de Francisco Sabatini, está dedicado a la Virgen de la Paz. Le adornan esculturas de los santos segovianos San Frutos, San Geroteo, San Valentín y Santa Engracia. El Coro Conserva los sitiales góticos de la antigua catedral y está flanqueado por dos grandes órganos barrocos, del siglo XVIII. El Museo Catedralicio tiene notables obras artísticas de Pedro Berruguete, Sánchez Coello y Van Orley, entre otros.


Capillas menores

En la Nave Norte

Vista nocturna.

* Capilla de la Piedad
* Capilla de San Andrés Apóstol
* Capilla de San Cosme y San Damián
* Capilla de San Gregorio
* Capilla de la Concepción

En la Nave Sur


Capilla de San Blas
Capilla del Cristo Yacente
Capilla de Santa Bárbara
Capilla del Cristo del Consuelo
Capilla de Santiago

Fue la primera capilla de la catedral entregada a un civil, concedida por el Cabildo de Segovia en 1577 a Francisco Gutiérrez de Cuéllar, contador mayor de Felipe II y comendador de la Orden de Santiago,[1] siendo la primera entregada a un civil.

El retablo de estilo barroco está dedicado al apóstol Santiago, y es obra de Pedro de Bolduque, siendo el ejemplo más depurado de retablo bolduquiano,[2] con una estructura clásica y una decoración influida por la obra de Gaspar Becerra. Consta de tres cuerpos: en el primero o banco se localiza una escena en relieve del traslado del cuerpo del apóstol Santiago, flanqueado por dos lienzos: a la izquierda un retrato del fundador atribuido a Alonso Sánchez Coello, y a la derecha las armas del fundador, ambos enmarcados en tarjas manieristas. En el segundo cuerpo se presenta una talla del apóstol Santiago con vestimenta de peregrino custodiado por dos lienzos que representan escenas de su vida, de la mano del pintor segoviano Alonso de Herrera, quien se encargó de la policromía del retablo; y en el cuerpo superior aparece triunfante un relieve de grandes dimensiones del apóstol a caballo, encuadrando la escena de la Batalla de Clavijo.

Al lado derecho del retablo hay una puerta con jambas de granito, de la que arranca una escalera compuesta de quince peldaños, también de granito, que baja a una cripta, también denominada en algunos documentos como “sacristía”. Se trata de la única pieza excavada en el subsuelo de la catedral, y ya debía estar terminada en 1604,[1] y fue proyectada por Rodrigo del Solar. Una vez abajo se localiza un rellano o vestíbulo desde el que se pasa a dos estancias. La de la derecha, larga y estrecha, está pavimentada con ladrillo, y los muros y bóveda están decorados con ángeles, en grisalla, portando los instrumentos de la Pasión. A la izquierda, y a través de tres escalones se localiza una estancia más desahogada, con la función de panteón familiar. Está iluminada por dos tragaluces abiertos al jardín del claustro, y en el muro de poniente hay un profundo rebaje, mientras que en de oriente una losa de granito incrustada hace las funciones de retablo, decorada con la imagen de Nuestra Señora de la Antigua, que la humedad ha borrado casi por completo, excepto la imagen del Niño, de buena factura.

Cierra la capilla una reja barroca datada en 1594, obra de Juan de Salamanca y decorada por Juan del Río, que fue modelo para las restantes de la catedral.
Capilla de San Antón

Fue concedida a Antonio Idiáquez Múgica, obispo de Segovia, con destino a panteón familiar. Conserva un retablo barroco ejecutado por José Vallejo Vivanco entre 1696 y 1697, y dedicado a San Antón, cuya imagen preside el conjunto, obra de Pedro Valle, quien también comenzó el sepulcro del prelado y que dejó sin terminar al morir. La imagen orante de Idiáquez, acompañado de un paje, fue realizada finalmente por el madrileño José Galván, yerno de Juan Ron. La efigie del santo titular fue estofada por Pedro Gutiérrez, y pintada por Matías de Ortega, y las pinturas se deben a Francisco Herranz.

mas informacion
http://www.obispadodesegovia.es/


Galeria de Imagenes de la Catedral de Segovia en España

Catedral de Salamanca (España)

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Construcción     1513-1733
Estilo arquitectónico     Gótico tardío, barroco

La Catedral Nueva de la Asunción de la Virgen es, junto a la Catedral Vieja, una de las dos catedrales de la ciudad de Salamanca, en España. Es la sede de la Diócesis de Salamanca.

Fue construida entre los siglos XVI y XVIII básicamente en dos estilos: gótico tardío y barroco.

Historia

Cúpula de la catedral.

La catedral nueva se construyó entre 1513 y 1733 conservando la vieja. En un principio pensaron derruirla, aunque se impuso el criterio de mantenerla abierta al culto mientras se realizaba la construcción de la nueva. Al terminar las obras en el siglo XVIII, reconsideraron la idea de destruirla y por esa razón se conserva actualmente. No obstante, el muro derecho de la Catedral Nueva se apoya sobre el muro izquierdo de la vieja que quedó parcialmente reducido con la nueva construcción, por lo que hubo de ser reforzado hacia adentro del antiguo templo. La torre de la nueva catedral, que hubo de ser reforzada en el siglo XVIII tras el Terremoto de Lisboa, se había construido sobre la torre de las campanas de la antigua.

La idea de construir una catedral nueva surge en el siglo XV debido al aumento demográfico de la ciudad, especialmente por la fuerte atracción de la Universidad. Por tanto, la Catedral Vieja parecía en aquellos momentos «pequeña, oscura y baja». Contaban con el apoyo de Fernando el Católico, quien en 1509 ordenó a los arquitectos que habían trabajado en Toledo y Sevilla, Antón Egas y Alonso Rodriguez, que fueran a Salamanca para tomar traza del nuevo templo.

La catedral, tras diversas discusiones, se proyectó paralela a la vieja, realizada con piedra franca de Villamayor y en estilo gótico. Tiene planta de salón, con tres naves y dos más de capillas hornacinas. En principio la cabecera había de terminar en girola y ábsides poligonales, pero finalmente se cambiaría el proyecto a una forma rectangular que reafirma la planta de salón.

Durante casi todo el siglo XVII las obras estuvieron paradas y se retomaron de nuevo en el XVIII, hasta su finalización en 1733. La catedral sufrió los devastadores efectos del Terremoto de Lisboa, que se produjo el 1 de noviembre de 1755, quedando todavía signos visibles en las grietas y vidrieras rotas. Después del terremoto hubo que rehacer la cúpula (por Juan de Sagarvinaga) y reforzar el campanario, que era muy semejante al de la catedral de Segovia. El campanario sufrió graves desperfectos durante el terremoto, llegando a inclinarse e incluso amenazar ruina. Tras consultar a varios arquitectos que recomendaron su demolición fue, finalmente, Baltasar Dreveton quien propuso zuncharla con 8 cadenas tensadas y forrarla con piedra en forma de talud llegando hasta el cuerpo de campanas. Así puede contemplarse actualmente, forrada de piedras e inclinada hacia uno de sus lados por efecto del terremoto de Lisboa. Actualmente esta catástrofe se recuerda con la tradición del «Mariquelo» el 31 de octubre.

Hacia 1810 el ejército de ocupación francés derribó la manzana de casas situada al norte de la catedral, creando la actual plaza de Anaya y poniendo de relieve la fachada norte, no preparada para la exhibición y poco agraciada. Este hecho ha provocado que las fotos más conocidas de la catedral sean tomadas desde este lado, haciendo olvidar la fachada principal, mucho más interesante pero situada en una calle estrecha y sin suficiente amplitud para obtener buenas fotografías.

Hacia 1950 se quiso afinar el órgano. Fue llamado un especialista belga, el cual se quedó asombrado al saber que llevaba casi un siglo sin afinación, dado su perfecto estado gracias al clima seco de la zona.
Características

Cúpula de la Catedral Nueva de Salamaca.

La catedral es, junto a la de Segovia, una de las dos últimas catedrales de estilo gótico que se construyen en España. La nueva catedral se construyó, continuando con el gótico tardío de sus orígenes, entre los siglos XVI y XVIII, aunque a finales del XVI se cambiara la cabecera con girola gótica por una plana y durante el XVIII se añadieran dos elementos que rompían de forma llamativa con el estilo predominante del templo: una cúpula barroca sobre el crucero y los cuerpos superiores de la torre campanario. Esta torre campanario mide 93 metros de altura.

La planta y alzado del edificio mantienen una uniformidad gótica y la presencia exterior de arbotantes y contrafuertes, así como el alzado interior de las naves lo atestiguan.

El interior de la catedral es muy semejante al de la Catedral de Sevilla. Sin embargo, a pesar de que las naves laterales no están a la misma altura que la central, siguiendo el esquema «ad triangulum» típico del gótico, la iglesia da impresión de gran amplitud y luminosidad por la compensación en altura y la consecución del espacio interior. El triforio, típico de las construcciones desde el tardorrománico, se sustituye por dos tribunas corridas en todo el perímetro de la catedral y a dos alturas, lo que permite elevar aún más las naves laterales. Los pilares recogen el peso de las bóvedas donde cada uno de los nervios de las mismas descienden hasta el suelo por el pilar en una delgada columnilla que le ayuda a descargar el peso. Las bóvedas tienen todo tipo de combinaciones de nervios, combados y terceletes, que las hacen muy atractivas por su variedad y complejidad de obra.

La Catedral Nueva tiene una planta con tres naves y dos más de capillas-hornacina, que se terminaron en 1520 por Juan Gil de Hontañón las de la izquierda y Juan de Álava las de la derecha. En principio se proyectó una girola para la cabecera y ábsides poligonales, pero el retraso en la obra hizo cambiar el criterio por el de una cabezera plana, decisión tomada en el año 1584 por el entonces maestro mayor Juan Ribero de Rada, siguiendo el modelo de cabecera diseñado por Juan de Herrera en la Catedral de Valladolid. En 1538 Rodrigo Gil de Hontañón se convierte en el maestro de obras de la catedral, tras la muerte de su padre Juan Gil de Hontañón. En 1588 el maestro cántabro Juan de Nates es requerido para la continuación de las obras.

El cimborrio original fue levantado por Joaquín Churriguera cuando se retomaron las obras, tras estar paradas durante casi todo el siglo XVII, por falta de presupuesto. Se terminó en el año 1725 y parece que era semejante al de la Catedral de Burgos, con nervaduras y decoración barroca. El terremoto de Lisboa del año 1755 cuarteó la cúpula central siendo sustituida por otra neoclásica realizada por el arquitecto Juan de Sagarvinaga, que es la que puede contemplarse actualmente.
Capilla Mayor


Maqueta del tabernáculo proyectado para la Catedral Nueva.

La Capilla Mayor presenta planta rectangular, cubierta por bóveda estrellada con idéntico dibujo que el resto de las de la nave central pero con la peculiaridad de que está angrelada y policromada.

La Capilla carece de retablo, al desmontarse en 1743 el realizado por Alberto Churriguera, concluido sólo 11 años antes. Se proyectó sustituirlo por un tabernáculo en mármol proyectado por Ventura Rodríguez que iría situado en el crucero bajo la cúpula. El proyecto no pudo realizarse por su elevado coste. El Museo Catedralicio conserva la maqueta del mismo.

Sobre el muro de sillería hay un dosel y caída de terciopelo carmesí sobre el que aparece una imagen de la Virgen de la Asunción de Esteban de Rueda de 1624, policromada por Antonio González. Los ángeles que la acompañan son obra de Francisco Sánchez.

Sobre el entablamento que corona los muros del presbiterio aparecen la imagen de la Religión, ángeles y Padres de la Iglesia procedentes del desaparecido retablo.

Destaca el tabernáculo de mármol y jaspes de Simón Gavilán (1750) y las urnas de plata con los restos de San Juan de Sahagún y Santo Tomás de Villanueva.
Capillas y altares laterales

Se proyectaron con un modelo único, correspondiendo el testero a la parte reservada para el altar o retablo, abriéndose en los demás muros arcosolios destinados originalmente a enterramientos. Están cubiertas con distintas bóvedas estrelladas. Las rejas que las cierran son de distintos estilos y calidades, dependiendo del momento de su construcción. También destacan los frontales de azulejos que decoran algunos altares.

Las capillas son las siguientes:
Capilla de San Lorenzo

Fue fundada por Lorenzo Sánchez de Acebes y presenta un retablo con relieve del martirio del santo, atribuido a Antonio de Paz. Desde esta capilla se accede actualmente a la Catedral Vieja.
La Capilla Dorada o de todos los Santos

Se mandó construir en el año 1515 por el arcediano de Alba de Tormes, Francisco Sánchez de Palenzuela. La arquitectura de la misma corresponde a Juan de Álava. Cuenta con varias arquerías que albergan diferentes sepulcros, entre ellos los del fundador de la capilla. Todos los muros están decorados con unas 110 estatuas donde destaca su color dorado, de ahí el nombre de la capilla. Existen esculturas de personajes del Antiguo y del Nuevo Testamento, incluyendo Apóstoles, Santos, sibilas, profetas, etc. Las esculturas se apoyan en diferentes repisas policromadas y doradas. Bastante curiosas son las imágenes de Adán y Eva, que coinciden con las imágenes de Apolo y Venus que aparecen en la Fachada de la Universidad de Salamanca.

La imagen de la muerte aparece de forma tétrica metida en un nicho y con un sapo entre sus piernas. El sapo, representación del pecado de lujuria, también aparecía decorando la fachada de la Universidad Salmantina. Un magnifico Calvario preside el retablo de la Capilla, colocado sobre un fondo pictórico obra de Adiosdado de Olivares. Bajo el mismo, se encuentra un altar decorado con azulejería de Talavera.
Capilla del Presidente

Tiene ese nombre al haber sido dotada en 1577 por don Francisco Fernández de Liébana, Presidente de la Real Chancillería de Valladolid. En el retablo destacan una copia del Entierro de Cristo de Tiziano, cuyo original se encuentra en el Museo del Prado, y la Aparición de Cristo Resucitado a su Madre, pareciendo ambas ser obra de Fernández Navarrete, el Mudo. También se encuentran en la capilla la Virgen de Belén, atribuida a “La Roldana”, y un busto de Ecce Homo obra de Pedro Hernández del s. XVII, procedente de la desaparecida iglesia de San Adrián.
Capilla de la Virgen de Morales o de San Bartolomé

Anteriormente era esta capilla la que comunicaba las dos Catedrales. En el ático del retablo se muestra una pintura de la Virgen con el Niño y San Juanito de Luis de Morales, al parecer procedente de la iglesia de San Felices de los Gallegos. Al mismo autor se le atribuye una pintura del Ecce Homo que se encuentra en la capilla.

Inicialmente el retablo estaba dedicado a San Juan Bautista, posteriormente se sustituyó su imagen por otra de San Bartolomé. Las imágenes de San Gregorio Ostiense y San Agustín son obra de Antonio de Paz.

También se custodia en esta capilla la imagen del Cristo Yacente de la Misericordia, obra de Enrique Orejudo en 1991, que desfila en Semana Santa con la Real Cofradía Penitencial del Stmo. Cristo Yacente de la Misericordia y de la Agonía Redentora.
Capilla de la Virgen del Desagravio

Conserva el primer retablo en el que se emplearon columnas salomónicas en España. Se ensambló en 1664 como acto de desagravio para albergar un lienzo de la Inmaculada que había sido ultrajado por opositores al Dogma de la Inmaculada Concepción de María.
Capilla de Jesús Nazareno

Muestra varias pinturas italianas. En el retablo destaca el lienzo de Cristo y la Verónica, obra de Carlo Maratta, y la pintura ovalada de la Magdalena penitente, de Romanelli. En los arcosolios del fondo hay dos cuadros napolitanos con la Matanza de los inocentes y la Expulsión de los mercaderes del Templo atribuidos a Micco Spadaro.
Capilla de San Nicolás de Bari

Presenta dos retablos: uno barroco dedicado a San Nicolás de Bari, coronado por una pintura de la Virgen con el Niño dormido, y otro neoclásico con una talla de la Inmaculada, atribuida a Alejandro Carnicero.
Capilla de San José

Presenta un retablo barroco de rocalla que recuerda el estilo portugués, con una buena imagen de San José con el Niño y pinturas de San Juan, la Magdalena y Santiago Matamoros.
Capilla de los Dolores o del Santísimo


Imagen de la Piedad de Carmona en la Capilla de los Dolores.

Está situada bajo el arranque de una de las torres proyectadas para la cabecera. El retablo, de estilo neoclásico y proyectado por Juan de Sagarvinaga, está coronado por una imagen del Dios Padre y angelotes que podrían ser de Carmona. En la hornacina recibe culto una imagen de la Piedad de Luis Salvador Carmona de 1760, que desfila en Semana Santa con la Hermandad Dominicana del Stmo. Cristo de la Buena Muerte.


Capilla del Cristo de las Batallas

Esta capilla alberga la imagen románica del Cristo, de color negro y con cuatro clavos, que debe fecharse en la primera mitad del siglo XII. Según la tradición la imagen la llevaba el Obispo Jerónimo, primer obispo salmantino tras la repoblación de la ciudad, cuando acompañaba a El Cid en sus batallas contra los musulmanes. El retablo que acoge el Cristo es una obra de la primera mitad del siglo XVIII realizado por Alberto de Churriguera y donado por el obispo Sancho Granado en 1734. También se encuentran en la capilla una urna con los restos del Obispo Jerónimo y una imagen de la Virgen del Carmen obra de Antonio de Paz.
Capilla de la Soledad

Un retablo barroco, obra de Joaquín Churriguera, alberga la talla de Ntra. Sra. de la Soledad. Se trata de una imagen de vestir debida a Mariano Benlliure en 1941, titular de la Hermandad de Ntra. Sra. de la Soledad y que procesiona por las calles durante la Semana Santa salmantina.
Capilla de la Virgen del Pilar

Alberga un cuadro dieciochesco representando la Venida de la Virgen a Zaragoza y una escultura gótica de la Virgen del Pilar.
Capilla de la Virgen de Lourdes

Contiene imágenes de Padres de la Iglesia provenientes del antiguo tabernáculo del altar mayor y una imagen de la titular de la capilla.
Capilla de la Virgen de la Cabeza

Destaca una Virgen gótica sedente con el Niño en brazos. También custodia el grupo de “la Borriquila”, que desfila el Domingo de Ramos con la Hermandad de Jesús Amigo de los Niños
Altar del Cristo de la Agonía Redentora

Está situado en el brazo norte del crucero. La imagen es una de las más espectaculares y bellas de toda la Catedral Nueva. Se trata de una obra anónima del siglo XV, es un Cristo Crucificado con tres clavos. Su policromía revela un gran realismo en el tratamiento del cuerpo y los detalles de las venas que se aprecian en él. Se encuentra muerto, con los ojos abiertos y la boca entreabierta. Tiene pelo natural, lo cual añade verismo a la figura. Desfila en la Semana Santa salmantina con la Real Cofradía Penitencial del Stmo. Cristo Yacente de la Misericordia y de la Agonía Redentora el Jueves Santo a partir de las doce de la noche. A los pies de la Cruz aparecen huesos y un cráneo que, según la tradición, representa a Adán.
Capilla de San Antonio

Presenta retablo e imagen titular obra de artistas locales en el s. XVIII, con un lienzo de la Magdalena copia del original de Alessandro Allori, situado en el ático. Destaca un lienzo del martirio del Bautista firmado en 1621 por Santiago Jerónimo Espinosa.
Capilla de Ntra. Sra. de la Verdad

Fundada por el Obispo Antonio Corrionero, destacan los sepulcros obra de Antonio de Paz. Toma su nombre de un litigio entre un cristiano y un judío en el que atestiguó la imagen de la Virgen, del s. XII retallada y policromada en el barroco, con un ligero movimiento de cabeza.
Capilla de Santiago y Santa Teresa

El retablo está dedicado a los dos copatronos de España, obra de Antonio González Ramiro en 1628 con esculturas de Antonio de Paz. La capilla también contiene los sepulcros de dos de los obispos más influyentes de la ciudad en los últimos tiempos: el de Tomás de Cámara y Castro, muerto en 1904, y el de Francisco Frutos Valiente, fallecido en 1933.
Capilla de Diego de Neyla

No es una capilla cerrada como tal, ya que está situada en el tramo que exteriormente ocupa la Puerta de Ramos. Destaca el sepulcro de Diego de Neyla, obra renacentista que incorpora una tabla con la Virgen, el Niño y San Juanito, rodeada de ángeles y Dios Padre. Sobre el arcosolio gótico aparece un bello fresco renacentista con la Anunciación.

Capilla de San Clemente

El retablo presenta pinturas de la Virgen del Socorro y San Clemente. Desde esta capilla se accedía a la terraza exterior sobre la portada principal.
Curiosidades

* Astronauta. En la puerta de Ramos (norte), frente al Palacio de Anaya, puede observarse la anacrónica figura de un astronauta esculpida en el flanco izquierdo. Con motivo de acoger Salamanca la exposición Las Edades del Hombre en el año 1993, se decidió restaurar la Puerta de Ramos, muy deteriorada por el paso del tiempo. Durante esta restauración, el astronauta fue labrado en piedra en 1992 por el cantero Miguel Romero, siguiendo la tradición de incorporar un elemento contemporaneo en cada restauración.

* Otros adornos. Debajo del astronauta se encuentra un lince, a su derecha un toro, debajo del toro se puede ver un dragón con un helado de tres bolas que está sonriendo (este elemento hace referencia a los estudiantes). Más a la derecha, junto a la puerta, hay tres figuras: un cangrejo de río, una cigüeña y una liebre que representan, respectivamente, agua, cielo y tierra en Salamanca.

Galeria de Imagenes de Nueva Catedral de Salamanca en España


Catedral de Sevilla (España)

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Construcción     1401-1507
Estilo arquitectónico     Gótico tardío

La Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla es la catedral gótica más grande del mundo.[1] En 1987 fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. El Cabildo Metropolitano ha sido el custodio durante los siete siglos de la historia de la catedral. Para ello mantiene la liturgia diaria, la celebración de las festividades del Corpus y de la Inmaculada y atiende la devoción a la Virgen de los Reyes. También en este templo se encuentra el cuerpo de San Fernando Rey, patrón de la ciudad.

En 2008, la investigadora de la Universidad de Cantabria Begoña Alonso Ruiz encontró el plano más antiguo de la Catedral en el Monasterio de Bidaurreta de Oñate (Guipúzcoa).[2] Este plano, una vez estudiado, ha aportado importantes datos sobre la construcción del edificio, por ejemplo la intención de los primitivos diseñadores de demoler La Giralda, idea que afortunadamente se desechó.

Historia

Su construcción se inicia en 1401, sobre el solar que quedó tras la demolición de la antigua Mezquita Aljama de Sevilla.

“Hagamos una Iglesia que los que la vieren labrada nos tengan por locos”, así tradujo el pueblo lo que habían decidido en sus reuniones los canónigos de Sevilla en 1401. Estaban dando a luz, sin saberlo del todo, esta maravilla que hoy contemplamos y cuya historia resulta sorprendente.

Soñaban, por qué no, que un día fuera la mejor Cátedra del Arzobispo de Sevilla y futuro Patriarca de la Indias; que en ella se celebrara el más esplendoroso culto litúrgico de la metrópoli hispalense; que asombrara a sus visitantes al caminar bajo sus bóvedas góticas, al descubrir su multiforme iconografía, (pintura, escultura, orfebrería, tejidos, libros corales, vidrieras), llenando las más diversas capillas góticas y renacentistas, para llegar después a encontrarse, en el remanso del Patio de los Naranjos, con las joyas bibliográficas y documentales que se custodian en el Archivo y Biblioteca Capitular, pórtico de un singular sancta sanctorum: la Biblioteca Colombina. Piedra a piedra ven crecer esa impresionante “montaña hueca”, bajo la severa mirada de la Giralda, señora de Sevilla.

El Cabildo Metropolitano ha sido su fiel custodio, durante siete siglos de rica historia y lo quiere seguir siendo con una atención y organización, cada día, más moderna y esmerada. Para ello, mantiene a diario la liturgia de las Horas y la Misa coral, rompe moldes en la celebración de las grandes festividades del Corpus y de la Inmaculada (baile de seises, procesión por la ciudad, repique de sus 24 campanas), atiende permanentemente la devoción a la Virgen de los Reyes, y realiza amplia pastoral sacramental, como primera Iglesia de la Diócesis de Sevilla.

Pero hay más. Esta maravilla tiene que ser compartida por todos, creyentes o no. Y, para ello, programa ciclos de conferencias, conciertos de órgano en Adviento y Cuaresma, exposiciones permanentes y, sobre todo, cuida con toda clase de atenciones la visita cultural a todas sus dependencias.

Fases de su construcción
Almohade (1172-1248).
Detalle de la antigua puerta almohade que daba acceso a la mezquita (siglo XII).

Durante la administración musulmana el califa Almohade Abu Yacub Jusuf ordenó la construcción de una gran mezquita en Sevilla en los terrenos que actualmente ocupa la Catedral.

Los trabajos se prolongaron entre abril de 1172 y marzo de 1198, aunque se inauguró el 30 de abril de 1182.

La dirección de las obras fue encargada al prestigioso arquitecto de origen andalusí Ahmad Ben Baso, el mismo que edificó los palacios de la Buhayra en Sevilla, el cual construyó un hermoso edificio de planta rectangular de 113 x 135 metros y con una superficie de más 15.000 m².[4] Poseía 17 naves adornadas con arcos de herradura y un amplio patio que aún se conserva con el nombre de Patio de los Naranjos. La actual puerta del Perdón daba acceso al recinto.

Mudéjar (1248-1401)

Tras la conquista de la ciudad por los cristianos el 23 de noviembre de 1248, la mezquita mayor pasó a ser catedral de la archidiócesis con pequeños cambios, como el añadido de una Capilla Real donde se enterraron diferentes monarcas y familiares, entre ellos Alfonso X, Fernando III y Beatriz de Suabia. Esta etapa, que corresponde al uso cristiano de un edificio musulmán, comenzó a cerrarse a fines del siglo XIV cuando, con el pretexto del estado ruinoso de la antigua mezquita, se pensó derribarla para construir una catedral de formas cristianas.

Gótica (1401-1528)

El cabildo de la Catedral decidió el 8 de julio de 1401 construir un nuevo templo, pues la antigua mezquita almohade se encontraba mal conservada después del terremoto ocurrido en 1356 que la afectó gravemente. Según la tradición oral sevillana la decisión de los canónigos habría sido: “Hagamos una Iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren labrada nos tengan por locos” y según el acta capitular de aquel día la nueva obra debía ser “una tal y tan buena, que no haya otra su igual”.[5] Los trabajos comenzaron en 1402 y se prolongaron en esta fase hasta 1506.[6] Se cree que el primitivo proyecto de la obra se debió al maestro Alonso Martínez. A continuación Pedro Dancart, probablemente de origen holandés, firmó un contrato con el cabildo para su continuación. En 1439 el maestro francés Carlín (Charles Gauter de Rúan) se hizo cargo del proyecto con un salario de 1.000 maravedies anuales, creyéndose que estuvo hasta su muerte, hacia 1448. Entre 1498 y 1512 ejerció el cargo de “Maestro Mayor” Alonso Rodríguez.

El resultado final fue un grandioso templo gótico, de dimensiones superlativas, muy austero y riguroso, construido en un tiempo relativamente corto y que se consagró, aunque con algunas obras por terminar, en 1507, sin que se introdujeran cambios significativos en el plan original.

Cuatro años después, el 28 de diciembre de 1511, falló uno de los enormes pilares y se produjo un derrumbe que afectó a la bóveda central que cubría el crucero, todo al parecer causado por el peso excesivo de la estructura. Se destituyó a Alonso Rodríguez y, tras un detenido estudio de las posibles soluciones, el arquitecto Juan Gil de Hontañón, siguiendo el marco estilístico inicial, diseñó una nueva cúpula que se completó en el año 1519.

Renacentista (1528-1593)

La Giralda de la Catedral de Sevilla.

Corresponde al periodo iniciado en 1528, en que se construyeron una serie de dependencias anexas al templo gótico, como la Sacristía Mayor, la Sala Capitular y la Capilla Real y se terminaron otras como la Sacristía de los Cálices y las Capillas de los Alabastros.[7] En estas obras intervinieron los arquitectos Diego de Riaño, Martín de Gainza y Asensio de Maeda. También en esta etapa Hernán Ruiz edificó el último cuerpo de la Giralda. La catedral y sus dependencias quedaron terminadas en 1593.
Barroca (1618-1758)

En este periodo se construyó la Iglesia del Sagrario (1618-1663); se trata en realidad de una iglesia independiente de la catedral, aunque se encuentra anexa a la misma y se comunica con ella. A este edificio le acompañaron en el mismo estilo una serie de pequeños agregados en el frente de Poniente.
Académica (1758-1823)

Son obras neoclásicas, realizadas a partir de la propia cultura local o por imposición de la academia madrileña; además de interesantes muebles, se refieren sobre todo al “Muro”, conjunto de las dependencias del ángulo suroeste del edificio; entonces, acabada la gran manzana, se inició precozmente el proceso que condujo a su actual “monumentalización”, iniciada con la eliminación, entre 1762 y 1797, de los edificios que la unían al caserío inmediato. Los arquitectos fueron Manuel Núñez y Fernando de Rosales.
Neogótica (1825-1928)

Comenzó en 1825 un proceso, que no se cerró hasta 1928, dedicado a la reparación de las obras góticas deterioradas y la terminación o finalización de las partes que habían quedado inconclusas en las etapas anteriores de acuerdo al plan gótico inicial; a partir de la primera década del siglo XX las obras han seguido siendo de restauración, casi siempre dentro de la modalidad de “limpieza estilística”, que persigue la separación y la pureza de los estilos. Inició esta etapa el mismo Fernando de Rosales y la cerró Javier de Luque.

Giralda

La Giralda, a pesar de su autonomía, ejerce la función de torre y de campanario de la Catedral de Sevilla. Patrimonio de la Humanidad desde 1987, no sólo destaca por su ubicación e historia, también debemos subrayar su factura arquitectónica, su función a lo largo de los siglos y su significado dentro del casco antiguo de la ciudad. Su base cuadrada se sitúa a 7,12 metros sobre el nivel del mar, teniendo 13,61 metros de lado y una altura de 104,06 metros. Fue construida a semejanza del alminar de la mezquita Kutubia de Marrakech (Marruecos), aunque el remate superior y hermoso campanario que eleva y estiliza su estructura, es renacentista.
Patio de los Naranjos


Patio de los Naranjos (lado de levante), pueden verse los arcos de la antigua mezquita y en el centro la actual Puerta del Perdón.

El Patio de los Naranjos es un espacio a modo de patio interior de la Catedral, primitivamente era el patio de abluciones de la mezquita almohade.

Su forma es un rectángulo de 43 por 81 metros, los lados menores estaban originalmente constituidos por siete arcos gemelos y los mayores contaban con trece arcos, formando dos tandas de seis con un gran arco central. Estos arcos centrales se corresponden con la entrada principal al recinto que aun existe con el nombre de Puerta del Perdón y el acceso a la Sala de Oración de la mezquita, donde hoy se levanta la Puerta de la Concepción.

Las obras del Patio se iniciaron en 1172, siendo acabadas en 1186. A partir de entonces, en el se desarrollaron las actividades típicas de los patios de abluciones musulmanes (sahn). Tras la conquista de Sevilla en 1248 se utilizó para diversas actividades, como cementerio, e incluso hasta 1432 para la celebración de las ferias anuales de la ciudad.

En la actualidad, el Patio de los Naranjos es uno de los anexos más importantes de la Catedral de Sevilla, estando totalmente integrado en ella. A lo largo de los siglos ha sufrido varias modificaciones significativas como la de 1618, cuando se derribó el ala oeste para construir la Iglesia del Sagrario. A partir del siglo XV fue perdiendo poco a poco su connotación cultural, siendo hoy un recinto sin actividades religiosas.

Desde la calle, se accede al patio a través de la puerta del Perdón, que en su exterior presenta decoración de yeserías renacentistas. Las hojas de la puerta, de madera revestida de bronce, están decoradas con lacerías, sobresalen los dos aldabones de bronce fundido y cincelados. Es una importante obra almohade del siglo XII. En el centro del patio se alza una fuente cuya taza superior es visigoda.
Catedral

Puerta de Campanillas

Presenta tres portadas en la fachada de los pies, una en cada brazo del crucero y dos en la cabecera, también presenta otra puerta que da al patio de los naranjos, denominada del lagarto y otra que comunica con la iglesia del sagrario:

* Fachada oeste a la Avenida de la Constitución (de los pies)
o Portada del Bautismo, es la situada más a la izquierda, fue construida en el siglo XV, se encuentra decorada con la representación del bautizo de Cristo, obra realizada por el taller de Lorenzo Mercadante de Bretaña,[9] también se encuentran esculturas de los obispos de Sevilla, San Leandro y San Isidoro, de Santa Justa y Rufina obras directas de Lorenzo Mercadante y una serie de ángeles y profetas debidos a Pedro Millán.
o Portada principal o de la Asunción, realizada en el siglo XIX, destacan las figuras de los apóstoles, ejecutadas por Ricardo Bellver entre 1877 y 1898.
o Portada de San Miguel o del Nacimiento, ya que en la portada se incluye la representación del nacimiento de Cristo, fue construida en el siglo XV y se encuentra decorada con esculturas de barro cocido entre las que destacan San Laureano, San Hermengildo y los cuatro evangelistas, ejecutados por Millán.
* Fachada sur
o Crucero: San Cristobal o del Príncipe (1887-1895). Actualmente (2008), delante de esta puerta, está situado una réplica del Giraldillo.
* Fachada norte, al patio de los Naranjos
o Crucero: de la Concepción (1895-1927).
o Puerta del lagarto, comunica con la parte cubierta del Patio de los Naranjos, es la de más simple decoración.
o Puerta de acceso a la parroquia del Sagrario, realizada por Pedro Sánchez Falconete en el último tercio del siglo XVII
o Puerta del perdón, Con este nombre se conoce a la puerta de acceso al patio de los Naranjos desde la calle Alemanes y por tanto no es propiamente una puerta de la catedral
* Fachada este a la Plaza de la Virgen de los Reyes (cabecera)
o De Palos, en la que se representa la adoración de los Reyes Magos
o De Campanillas, en la que se representa la entrada de Jesús en Jerusalén.

Portada del Bautismo.

Portada principal o de la Asunción.

Puerta de San Miguel.

Portada del Príncipe.

Portada de la Concepción.

Portada de la Concepción.

Puerta de Palos.

Detalle Puerta de Palos.

Interior

Bóveda del crucero.

La Catedral posee cinco naves que se distribuyen, mirando hacia Levante. No cuenta con una cabecera en el sentido gótico habitual en forma de ábside sin girola, ya que su planta salón es un perfecto rectángulo de 116 metros de largo por 76 de ancho,[8] que se corresponde milimétricamente con la de la alhama.

La nave central y la del crucero son más altas que el resto. A las naves exteriores se abren unas capillas situados entre los contrafuertes y que igualan en profundidad a la nave del crucero. Los muros cuentan con poco espesor. Sin embargo, las capillas están separadas por estribos perpendiculares al eje central del templo, terminando en 28 pilares adosados que, con otros 32 exentos, soportan a 68 bóvedas ojivales. Estos pilares son de mampostería, revestidos de piedra. Las bóvedas de carácter ojival, son cuatripartitas en las naves y sixpartitas en las capillas, siendo las del crucero de forma estrellada

La luz natural penetra a través de numerosas vidrieras.
Nave central

Órgano en el interior de la catedral de Sevilla.

La nave central aloja dos edificaciones: el coro, flanqueado por grandes órganos; y la Capilla Mayor, de cuatro plantas, que aloja el retablo mayor. Entre ellos se sitúan tres zonas anexas: la nave de San Fernando Rey, el crucero (cuyas bóvedas son las más altas de todo el conjunto) y el Trascoro. Cada una de estas tres zonas se corresponden con las tres jerarquías de la ciudad medieval: la catedral regia o panteón de los reyes, la catedral eclesiástica o parte reservada al Arzobispo y al Cabildo, y la catedral popular, situada hacia Poniente.
Capillas
Capilla Mayor

La Capilla Mayor, situada en la nave central, está delimitada en los laterales y en el frontal por rejas de hierro dorado, de estilo renacentista. El retablo de esta capilla constituye una de las obras más destacadas de la historia del arte.Su construcción se inició en el año 1480 y en él intervinieron Pierre Dancart, Jorge Fernández Alemán, Roque Balduque y Juan Bautista Vázquez el Viejo que la concluyó. Destaca la escultura de un crucificado, denominado del Millón, obra gótica del siglo XII.
Capillas lado este

* Altar de la Magdalena

Los patronos de este altar fueron Don Pedro García de Villadiego y su esposa Doña Catalina Rodríguez, los cuales encargaron un retablo en 1537 en cuyo banco se encuentran sus retratos, Don Pedro junto a San Benito y Doña Catalina con San Francisco.

El retablo tiene como tema principal La Anunciación en el ático y La Magdalena a los pies de Cristo Resucitado en el cuerpo principal. Se trata de pinturas de un anónimo discípulo de Alejo Fernández realizadas en torno a 1537.

La esplendida vidriera situada junto a este altar, obra de Arnao de Flandes en 1535, representa a San Sebastián con el rostro del emperador Carlos I.

* Altar de la Asunción

En el centro del retablo que se encuentra en esta capilla podemos ver un relieve con la representación de la Asunción de la Virgen, obra de autor desconocido que se encuentra enmarcada por pinturas de San Ildefonso y San Diego de Alcalá. En el banco se encuentran las pinturas de los patrocinadores, el jurado Juan Cristóbal de la Puebla y su esposa que lo dotaron en 1593. Todas las pinturas son del artista de la escuela sevillana, aunque nacido en Ronda, Alonso Vázquez , fueron realizadas a finales del siglo XVI.

* Capilla de San Pedro

En el muro izquierdo se encuentra el sepulcro del que fue Obispo de Sevilla hasta 1523 Diego de Deza, recordado entre otras cosas por ser el gran defensor de las teorías de Cristóbal Colón ante los Reyes Católicos.

El retablo de esta capilla está dedicado a San Pedro, fue encargado por los Marqueses de Malagón en 1625 al polifacético artista Diego López Bueno arquitecto, escultor y entallador que se encargó de la estructura, mientras que las pinturas son obra de Francisco de Zurbarán realizadas en 1630, destacando la central que es una bellísima Inmaculada, una de las mejores que salió de sus pinceles.

En el banco del retablo diferentes escenas relacionadas con San Pedro, Cristo y San Pedro sobre las aguas , Cristo entregando las llaves a San Pedro y San Pedro curando al paralítico. En el primer cuerpo La Visión de San Pedro, San Pedro Papa y El arrepentimiento de San Pedro. En el segundo cuerpo San Pedro liberado por el ángel, La Inmaculada y Quo Vadis. En el ático aparece una pintura del Padre Eterno, no siendo esta obra original de Zurbaran sino una copia colocada en el siglo XVIII.

Por último destacar la reja que cierra la capilla, obra de Fray José Cordero de Torres terminada en 1780, este artista era religioso lego del convento de San Francisco en el Puerto de Santa María.

* Capilla Real

La Capilla Real hace las funciones de cabecera de la catedral. Es una especie de ábside renacentista situado donde cabría esperar una gran girola ojival, típica del gótico. En dicha capilla está ubicado el panteón del Rey San Fernando y de su hijo, Alfonso, junto con los sepulcros de algunos otros miembros de la familia real de la época. Asimismo, encontramos en ella a la imagen gótica de Santa María de los Reyes, patrona de la archidiócesis de Sevilla.

* Capilla de la Concepción Grande

Santas Justa y Rufina por Miguel de Esquivel.

Esta capilla sirvió primitivamente como lugar de enterramiento a los caballeros que acompañaron a San Fernando en la conquista de Sevilla, a partir de 1654 su patronato perteneció a Gonzalo Núñez de Sepúlveda, caballero veinticuatro de Sevilla a quien le fue concedido el derecho a ser enterrado en este lugar tras una importante donación que realizo con motivo de la octava de la Inmaculada Concepción. Actualmente sus restos se encuentran en el muro de la izquierda tras una losa sepulcral con el escudo de armas de los Sepúlveda según diseño del pintor Juan de Valdés Leal. En la reja de la capilla, terminada en 1668, podemos también contemplar el mismo escudo.

En el interior llama la atención un soberbio retablo barroco con gran profusión de adornos y bellas columnas salomónicas que se articula en dos cuerpos, fue realizado por Francisco Dionisio de Ribas en 1656. Las imágenes son obra de Alonso Martínez, excepto el cristo crucificado conocido como Cristo de San Pablo. En el primer cuerpo la imagen central es la Inmaculada Concepción y las laterales corresponden a San José y San Pablo. El segundo cuerpo está presidido por el ya citado Cristo de San Pablo que es obra del siglo XVI y perteneció posiblemente a la decoración del antiguo retablo, siendo recuperado para colocarlo en su situación actual. Esta imagen gozó antiguamente de gran devoción en la ciudad. A su lado se encuentran las tallas de San Gonzalo y San Antonio de Padua.

En el muro derecho se encuentra un sepulcro de mármol en estilo neogótico realizado en 1881, en él está enterrado el que fuera arzobispo de Sevilla Cardenal Francisco Javier Cienfuegos Jovellanos, nacido en Oviedo en 1766 que estuvo al cargo de la diócesis de Sevilla desde 1824 hasta su destierro a Alicante por motivos políticos el 18 de febrero de 1836.

Hasta 1810 estuvo expuesto en esta capilla una de las mejores obras de Murillo, El Nacimiento de la Virgen. Este cuadro fue objeto de un robo perpetrado por el mariscal francés Soult durante la Guerra de la Independencia y actualmente se encuentra en el Museo del Louvre en Paris.

* Altar de Santa Bárbara

Destaca el cuadro que representa a las Santas Justa y Rufina, obra de Miguel de Esquivel realizada en 1620, se tienen pocos datos de este artista, pues esta es su única obra conocida, se sabe que murió muy joven en 1621. Las Santas están representadas a ambos lados de La Giralda. Santa Justa mira hacia el cielo, mientras que Santa Rufina parece meditar con la mirada baja. Es muy interesante la detallada representación de la Giralda, pues se pueden observar entre otros detalles las pinturas con diferentes santos que entonces la adornaban y actualmente han desaparecido.

Existe también en este altar un pequeño retablo con pinturas de un discípulo de Antonio de Alfían y una imagen de San Antonio sin demasiado interés artístico.

* Altar de Santa Justa y Santa Rufina

Su patronado se debe a los hermanos Bécquer en 1622. En el se encuentra una destacada escultura de las santas que fue realizada en 1728 por Duque Cornejo. Estas imágenes proceden de la Iglesia del Salvador (Sevilla) y procesionan anualmente en la festividad del Corpus.

Capillas del lado sur

* Capilla del Mariscal o de la Purificación

La Purificación de la Virgen de Pedro de Campaña.

Retrato de Don Diego Caballero.
Retrato de Doña Leonor de Cabrera.

Esta capilla debe su nombre a su patrono, Don Diego Caballero, rico mercader y armador, mariscal de la Isla de la Española desde 1536, el cual entregó al Cabildo de la Catedral de Sevilla en 1553 la importante suma de 26.000 maravedíes para fundar una capellanía y construir el magnifico retablo pictórico que podemos ver en la actualidad, sin duda una joya del arte renacentista.

El retablo es obra del pintor Pedro de Campaña, que contó con la colaboración del entallador Pedro de Becerril para la imaginería y arquitectura y del pintor Antonio Alfíán para la policromía de la estructura arquitectónica, el trabajo se comenzó en 1555 y se prolongó a lo largo de 8 meses.

Consta en total de 10 tablas distribuidas de la siguiente forma:

En el banco o parte inferior, a la izquierda retratos de Don Diego Caballero, su hijo y su hermano Don Alonso, en el centro Jesús entre los doctores, a la derecha retratos de Doña Leonor de Cabrera (esposa de Don Diego) y su hermana doña Mencia (esposa de Don Alfonso) con sus hijas.

En el cuerpo principal la tabla central es La Purificación de la Virgen, a su derecha Santo Domingo (arriba) y Santiago en la batalla de Clavijo (abajo), a su izquierda La imposición de la casulla a San Ildefonso (abajo) y La estigmatización de San Francisco (arriba).

En el ático La Resurrección y más arriba en el remate El Calvario.

La tabla principal como ya se ha comentado corresponde a la Purificación de la Virgen, esta escena relatada en el evangelio de San Lucas, también es conocida como la Presentación de Jesús en el Templo. Según la ley de Moisés todos los judíos debían consagrar a sus hijos en el templo, pero la parturienta se consideraba impura y solo se le permitía la entrada en la Casa de Dios 40 días después del alumbramiento, por eso esta festividad se celebra 40 días después del 25 de diciembre, es decir el 2 de febrero.

La tabla tiene unas dimensiones de 330 por 240 cm y esta inspirada según algunos autores en un grabado de Alberto Durero. En primer plano aparece un invalido en el suelo que extiende su brazo mientras que un niño le ofrece una fruta, detrás la Virgen y Simeon con el niño en brazos, una serie de figuras femeninas envuelven la escena, cada una de ellas es una alegoría de las diferentes virtudes de la Virgen.

En primer plano La Caridad con dos niños en sus brazos, detrás La Templanza con una jarra, La Justicia con una balanza, La Fortaleza con la cabeza de un león en un broche, La Prudencia con un espejo, La Fe con una cruz en la mano y La Esperanza que inclina la cabeza hacia arriba.

* Capilla de San Andrés

Cristo de la Clemencia.

El elemento artístico más importante de este espacio es sin duda el Cristo de la Clemencia (1603) de Juan Martínez Montañés, también llamado Cristo de los Cálices por el lugar de la catedral en que antes se encontraba, es una obra cumbre de la escultura barroca. Se trata de un bello crucificado que inspira una enorme serenidad. Tiene la particularidad de estar unido a la cruz con 4 clavos en lugar de los 3 habituales.

A la derecha se encuentran cuatro sepulcros góticos de gran antigüedad que fueron realizados alrededor de 1400 posiblemente en el taller toledano del escultor Ferrán González. En ellos están enterrados Don Álvaro Pérez de Guzmán, su padre, su esposa Doña Elvira de Ayala y su hijo.

Podemos contemplar también dos cuadros de gran interés atribuidos a Lucas Jordán que fueron pintados alrededor de 1700, en el primero se representa El traslado del Arca de la Alianza y en el segundo El Cántico de la profética María, es decir la escena en la que la hermana de Moisés canta acompañada de otras mujeres israelitas en acción de gracias por haber podido atravesar el Mar Rojo. En la parte superior esta colocada una copia del Martirio de San Andrés de Juan de Roelas, el original se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

* Capilla de los Dolores

A través de esta capilla se accede a la Sacristía de los Cálices, dentro de sus elementos artísticos destaca una imagen de la Virgen de los Dolores situada en el banco del retablo, es obra realizada por Pedro de Mena en 1670.

En el muro frontal encontramos el sepulcro del que fuera arzobispo de Sevilla y cardenal Marcelo Spínola, el cual está representado en actitud de oración. Fue esculpido por Joaquín Bilbao en 1906. En la parte superior podemos admirar una soberbia pintura de Valdés Leal, se trata de Los Desposorios de la Virgen y San José fechada en 1657.

Otros cuadros de interés que adornan esta capilla son La Negación de San Pedro y El Entierro de Cristo, obras francesas anónimas del siglo XVII y Jacob bendiciendo a sus hijos, pintura flamenca también del XVII atribuida a Pieter van Lint.

* Altar de la Piedad
* Altar de la Concepción

* Capilla de la Virgen de la Antigua

Virgen de la Antigua.

Según la leyenda, antes de la conquista de Sevilla por los cristianos, un ángel condujo al Rey San Fernando al interior de la mezquita principal de la ciudad, donde detrás de un muro que se hizo transparente, pudo ver la imagen de la Virgen de la Antigua que permanecía allí oculta desde hacia siglos, pocos días después se rindieron las fuerzas musulmanas y San Fernando entró triunfante en la ciudad el 22 de diciembre de 1248.

La capilla actual está presidida por un retablo en cuyo centro hay una imagen pintada al fresco de la Virgen de la Antigua, realizada según los historiadores en el siglo XV, sobre un muro de la antigua mezquita que ocupaba el espacio de la actual catedral. La Virgen sostiene a su hijo con la mano izquierda y con la derecha una rosa, mientras que el Niño sujeta un pájaro. Sobre su cabeza dos ángeles mantienen en el aire una corona que fue realizada en 1929 con motivo de la coronación canónica de la imagen y más arriba otro ángel muestra la inscripción “Ecce Maria venit”. El retablo está realizado en mármol y las diferentes esculturas que posee están talladas por Pedro Duque y Cornejo.

En el muro izquierdo podemos contemplar el bello sepulcro del cardenal Diego Hurtado de Mendoza que fue confeccionado en Italia por Domenico Fancelli en 1510. En el muro derecho la sepultura del Arzobispo Luis de Salcedo y Azcona, obra esculpida por Duque Cornejo entre 1738 y 1740. Otro elemento destacado son las numerosas lámparas de plata del siglo XVIII que adornan la capilla.

* Capilla de San Hermenegildo

Sepulcro del Cardenal Cervantes.

Sepulcro del Cardenal Cervantes.

Este fue el lugar elegido por el Cardenal Juan de Cervantes para descansar eternamente. El Cardenal Cervantes nació en Lora del Río, (Sevilla), en el año 1382 y fue obispo de la ciudad durante 5 años, desde 1449 hasta el 25 de noviembre de 1453. Lorenzo Mercadante de Bretaña labró en 1458 el magnifico sepulcro gótico realizado en alabastro blanco que podemos contemplar en la actualidad y estampó su firma “Lorenzo Mercadante de Bretaña entallo este bulto”. En la parte frontal destaca el escudo de armas del cardenal sostenido por ángeles, arriba la estatua yacente de un enorme realismo sobre un catafalco.

Dentro de la capilla existe también un retablo realizado por Manuel García de Santiago sobre 1750 presidido por una imagen de San Hermenegildo tallada por Bartolomé García de Santiago.

* Capilla de San José

Vidriera de La Adoración de los Pastores (Capilla de San José de la Catedral de Sevilla).

El altar neoclásico que preside esta capilla fue diseñado por el arquitecto Juan Pedro Arnal y construido entre 1785 y 1800, la escultura principal que representa a San José es obra de José Esteve y las restantes fueron realizadas por Alfonso Giraldo Bergaz.

En el muro de la derecha se encuentra el sepulcro del Cardenal Manuel Joaquín Tarancón y Morón arzobispo de Sevilla entre 1857 y 1862.

Entre los cuadros que adornan los muros se puede destacar La Cena del rey Baltasar, obra del pintor flamenco Frans Francken el Joven.

* Capilla de Santa Ana o del Cristo de Maracaibo

Tras el altar, podemos contemplar un espléndido retablo pictórico realizado en 1504 y dedicado a San Bartolomé. Es de autor desconocido, aunque un análisis detallado de sus características ha determinado que el trabajo es obra de dos artistas que no ha sido posible identificar.

En el banco del retablo aparecen distintas escenas de la pasión de Cristo, Flagelación, Camino del Calvario, Crucifixión, Descendimiento y La piedad. En el primer cuerpo pinturas de varios santos que corresponden a Santiago el Mayor, San Blas,San Bartolomé, San Nicolás y San Sebastián. En el segundo cuerpo dedicado a María están representados San Juan Bautista, Santa Ana, La Virgen con el niño, Santa Marta y San Miguel Arcángel.

Otro elemento destacable de esta capilla es la imagen pintada sobre tabla del Cristo de Maracaibo, realizada en 1560 y atribuida a Pedro de Villegas Marmolejo. Modernamente se integró en un retablo realizado por Joaquín Bilbao en 1919.

En el muro derecho está el sepulcro del que fuera arzobispo de Sevilla y Cardenal Don Luis de La Lastra y Cuesta, esculpido por Ricardo Bellver en 1880. La figura del Cardenal se encuentra de rodillas apoyada sobre un reclinatorio.

* Capilla de San Laureano

Esta capilla fue la primera parte de la catedral que se construyó. Contiene el sepulcro del arzobispo Alonso de Egea que fue enterrado en 1417 y el del Cardenal Joaquín Lluch y Garriga fallecido en 1882.

El retablo dedicado a San Laureano es de autor desconocido, consta de dos cuerpos, en la hornacina central se representa a San Laureano vestido de obispo con un cuchillo en la mano que simboliza su martirio, a su derecha se representa al Santo orando y a la izquierda la aparición del ángel que le indicó que partiera de Sevilla. En la parte superior se representa el martirio de San Laureano flanqueado por ángeles enmarcados en columnas salomónicas.

Los boveda de la capilla fue en su momento decorada por Lucas Valdés, pero estas pinturas se perdieron. Actualmente podemos ver sin embargo cinco cuadros de Matías de Arteaga y Alfaro realizadas entre 1700 y 1702 que representan las siguientes escenas:

La resurrección de un joven en Marsella por intervención de San Laureano.
San Laureano en Roma ante el Papa Virgilio.
La curación de un enfermo en Roma por la intervención de San Laureano.
El martirio de San Laureano.
La entrega de la cabeza de San Laureano al clero de Sevilla.

Sobre la reja que cierra la capilla hay una vidriera realizada por Enrique Alemán en 1485 en la que se representa a Santa Catalina, Santa María Magdalena, Santa Marta y Santa Margarita.

En el interior de la capilla se puede contemplar otra vidriera de Vicente Menardo realizada en 1572 compuesta por las imágenes de San Isidoro, San Laureano y San Leandro, los tres santos arzobispos de Sevilla en la época visigoda.

Capillas del lado oeste

* Altar del Nacimiento

En el retablo se encuentran varias obras del pintor de la escuela sevillana Luis de Vargas que se realizaron a partir de 1555. La escena central corresponde a La Adoración de los Pastores, uno de sus mejores trabajos de clara influencia italiana. Esta representación sirvió de base para elaborar una vidriera por la casa Maumejean que esta situada en la Capilla de San José de esta catedral. El resto de las pinturas corresponden a La Anunciación, La Presentación, San Juan, San Lucas, San Mateo, San Marcos y La Adoración de las Reyes.

* Altar de Nuestra Señora de la Cinta

Altar de la Virgen del Madroño.

San Leandro en el retablo de la capilla de su nombre.

* Capilla de San Isidoro

En su interior encontramos un retablo realizado por Bernardo Simón de Pineda con esculturas de autor desconocido que representan a San Isidoro, San Leandro, San Francisco y San Diego de Alcala. La reja exterior fue realizada en Amberes en 1660.

* Altar de la Virgen del Madroño

Contiene una esplendida composición escultórica realizada en piedra policromada en la que se representa a la Virgen con el Niño. A sus pies un ángel arrodillado en actitud de admiración. Se cree que el conjunto fue realizado por Lorenzo Mercadante de Bretaña alrededor de 1455.

* Altar del Ángel de la Guarda

Podemos admirar en este altar el bellísimo cuadro El Angel de la Guarda, pintado por Murillo alrededor de 1655.

* Altar del Consuelo

Su elemento principal es el cuadro La Virgen del Consuelo realizado en torno a 1720 por el pintor de la escuela sevillana Alonso Miguel de Tovar.

* Altar del Niño Mudo

Recibe este nombre popularmente por una imagen del Niño Jesús que fue tallada sobre 1650, probablemente por un discípulo de Martínez Montañes.

* Capilla de San Leandro

Destaca una magnifica portada barroca en piedra tallada obra de Matías de Figueroa y Diego de Castillejo que fue realizada en 1773. En el interior encontramos un retablo obra de Manuel de Escobar confeccionado en 1730 con tallas de Pedro Duque y Cornejo. La figura principal del mismo es San Leandro flanqueado por San Antonio Abad y San Fulgencio. En la parte superior podemos ver la talla de Santo Domingo de Guzmán.

* Altar de Nuestra Señora de Alcobilla

* Altar de la Visitación

En 1566 el pintor Pedro de Villegas recibió el encargo de realizar el retablo de esta capilla que fue costeado por el capellán de la catedral Diego de Bolaños el cual aparece representado en el banco del mismo junto a sus familiares.

El espacio central esta dedicado a una pintura de La Visitación, es decir representa la visita de la Virgen Maria embarazada de Jesús a su prima Santa Isabel que estaba a su vez embarazada de San Juan Bautista.. Esta flanqueado por las imágenes de San Blas, El bautismo de Cristo, Santiago y San Sebastián. Este conjunto nos muestran las claras influencias manieristas y flamencas que existen en la obra de Villegas.

En el banco se puede contemplar un relieve de San Jerónimo fechado en 1566 que se considera una de las mejores obras del escultor Jerónimo Hernández.

* Capilla de los Jácomes

Capillas del lado norte


La visión de San Antonio por Murillo (1656).


* Capilla de San Antonio

Es la Capilla Bautismal de la Catedral, en el centro se sitúa una magnífica pila bautismal renacentista del siglo XVI realizada en marmol blanco, al fondo enmarcado por una moldura tallada obra de Bernardo Simón de Pineda el cuadro La Visión de San Antonio. Esta obra de grandes proporciones data de 1656 y es una de las creaciones cumbre de Murillo. En la parte inferior del cuadro San Antonio en medio de la penumbra con los brazos extendidos dirige su mirada a la parte superior del lienzo donde se representa al Niño Jesús en el centro de una intensa luz y rodeado por nubes y numerosos angeles. Este cuadro ha sufrido diversos avatares a lo largo de la historia, en 1810 estuvo a punto de ser robado por el mariscal Soult del ejército de Napoleón, el cabildo de la Catedral consiguió hacerlo desistir entregándole a cambio El Nacimiento de la Virgen también de Murillo que actualmente se encuentra en el museo del Louvre. El 4 de noviembre de 1874, unos desconocidos mutilaron la obra para apoderarse de la figura de San Antonio, afortunadamente un anticuario de Nueva York se hizo con el fragmento y lo devolvió a la catedral Sevillana. Tras un proceso de restauración, volvió a exponerse en el año 1875. En la parte superior del retablo esta colocada otra obra de Murillo, El bautismo de Cristo que fue realizado en 1668. También se encuentran en esta capilla entre otros los siguientes cuadros La Imposición del palio a San Isidoro de Lucas Valdés, cuatro pinturas que componen un ciclo sobre la creación del pintor Simon de Vos, La Creación del Mundo, La creación de los animales, La separación de la luz de las tinieblas y La separación de las aguas de la tierra.

* Capilla de Scalas

Debe su nombre a Baltasar del Rio, que fue canónigo de la Catedral y durante uno de sus viajes a Roma consiguió que el papa León X le nombrara obispo de la modesta diócesis de Scalas en el Reino de Nápoles.[12] En 1517 el cabildo sevillano le cedió una capilla libre de patronato para que pudiera construir su mausoleo, el cual fue terminado durante su vida como podemos contemplar en la actualidad. En 1540 en su testamento especificó su deseo de ser enterrado allí, desgraciadamente falleció poco después en Roma el 1 de enero de 1541 y la magnifica tumba quedo vacía para siempre.

Detrás del sepulcro podemos ver un retablo de mármol en el que se representa la venida del Espíritu Santo enmarcada por dos columnas corintias. En el banco diversas escenas talladas, el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, el obispo en actitud de oración y su escudo de armas. El conjunto fue realizado alrededor de 1539 y se atribuye al taller del escultor italiano Gagini de Bissone. Otra obra importante conservada en esta capilla es el relieve de la Virgen de la Granada que está atribuida a Andrea della Robbia (siglo XV), en el se representa a la Virgen con el niño acompañada por San Sebastián, San Francisco, Santa Casilda y Santo Domingo. Entre los lienzos, destaca La Adoración de los Pastores, única obra firmada por su autor, el pintor Francisco Antolínez.

* Capilla de Santiago

Virgen del Cojín.

Virgen del Cojín.

Lo primero que llama la atención de esta capilla es un cuadro de grandes dimensiones pintado por Juan de Roelas en 1609 en el que se representa a Santiago combatiendo contra los musulmanes en la Batalla de Clavijo, donde según la tradición su apoyo fue fundamental para que las tropas cristianas lograran la victoria. El lienzo se encuentra enmarcado en un retablo realizado por Bernardo Simón de Pineda en 1663. En la parte superior del mismo se sitúa una pintura dedicada al martirio de San Bartolomé, obra de Juan de Valdés Leal fechada en 1663.

También podemos contemplar el sepulcro gótico esculpido en alabastro en 1401 del Arzobispo Gonzalo de Mena. Sobre el sepulcro un precioso relieve realizado en barro vidriado de la virgen con el niño que se conoce como La Virgen del Cojín, por encontrarse el niño apoyado sobre un cojín, es una obra del florentino Andrea della Robbia del siglo XV.

* Capilla de San Francisco

Destaca en el retablo el cuadro de 1657 de Francisco Herrera el Mozo, “La apoteosis de San Francisco” y en el remate pintura de Valdés Leal de 1661 que representa La imposición de la casulla a San Ildefonso.

* Altar de Nuestra Señora de Belén

Destaca el retablo de Jerónimo Franco fechado en 1622 en el que se encuentra una pintura de la Virgen de Belén realizada por Alonso Cano en 1631.

* Altar de la Asunción

* Capilla de las doncellas

Esta capilla también llamada de las Vírgenes, fue la sede de una cofradía dedicada a socorrer a las doncellas carentes de recursos económicos para casarse. Fue fundada por Micer García de Gibraleon en 1535. Esta iluminada por una vidriera obra de Arnao de Vergara realizada en 1543, que representa en su parte superior La Asunción de la Virgen y en la parte inferior La Virgen de la Misericordia protegiendo a las doncellas, una iconografía similar a la de la Virgen de los Mareantes con la que no se debe confundir. Dentro de la capilla destaca un retablo realizado por José Rivera en 1771, en la hornacina central del mismo se representa La Anunciación de la Virgen , flanqueada por pinturas de San Bartolomé, San Pedro, Santo Tomás y Santiago el Menor. En el ático del retablo vemos una representación del Calvario flanqueada por San Ambrosio y San Agustín. En la parte exterior una reja de gran calidad fechada en 1579 protege la entrada.

* Capilla de los Evangelistas

Representación de Santa Catalina y Santa Bárbara por Hernando de Esturmio.

El elemento principal de esta capilla funeraria es el retablo central que contiene interesantes pinturas del artista de origen holandes, vecino de Sevilla desde 1539, Hernando de Esturmio.

Se trata de un conjunto de 9 tablas dispuestas de la siguiente forma: En el banco Santa Catalina con Santa Bárbara, San Sebastián con San Juan Bautista y San Antonio y Santas Justa y Rufina. En esta última tabla debemos observar el fondo de la obra, donde entre otros detallas puede verse La Giralda tal como era antes de su última reforma.

En el primer cuerpo La misa de San Gregorio flanqueada por San Marcos y San Lucas.

En el segundo cuerpo La Resurrección de Cristo en el centro y a sus lados San Juan y San Mateo.

* Capilla de la Virgen del Pilar

Esta capilla perteneció primitivamente a los caballeros aragoneses que acompañaron al Rey San Fernando en la conquista de Sevilla. A partir de principios del siglo XVI la dotó Francisco Pinelo[13] que fue un mercader genovés residente en Sevilla, sirviendo de enterramiento a su familia.

Tiene esta pequeña capilla dos altares, el principal de estilo barroco fechado a finales del siglo XVII posee una escultura de excepcional valor que representa a la Virgen del Pilar, fue realizada por Pedro Millán alrededor del 1500. El segundo retablo también de finales del XVII tiene en su centro una escultura de San Antonio Abad flanqueada por las imágenes de Santa Inés y San Antonio de Padua.
Capillas de los Alabastros

Se llaman así por el material en el que están construidas. Son cuatro pequeñas capillas situadas en los muros laterales del coro. Fueron realizadas a partir de 1515, intervinieron en su construcción el maestro Juan Gil de Hontañón y desde 1530 el arquitecto Diego de Riaño que replanteo el interior de las mismas sustituyendo el estilo gótico en que estaban proyectadas por el renacentista.[7] A continuación se mencionan de forma independiente. Se trata de la Capilla de la Inmaculada, Capilla de la Encarnación, Capilla de la Virgen de la Estrella y Capilla de San Gregorio.

* Capilla de la Inmaculada

Talla de La Inmaculada realizada por Martínez Montañés conocida como La Cieguecita.

El 14 de febrero de 1628 Jerónima Zamudio viuda del jurado Francisco Gutiérrez de Molina le encarga al escultor Martínez Montañés un retablo con una imagen de la Inmaculada Concepción para colocarlo en esta capilla funeraria.

Tras algunos retrasos en la ejecución y el consiguiente pleito, Martínez Montañés justificó la tardanza en terminar la obra con la siguiente frase “será de las primeras cosas que haya en España y lo mejor que el susodicho ha hecho”. El tiempo le ha dado la razón, puesto la talla de la Inmaculada que preside el retablo que fue por fin inaugurado el 8 de diciembre de 1631 esta considerada una obra de excepcional valor. Popularmente se la conoce como La Cieguecita por su mirada baja con los párpados apenas abiertos.

El retablo en su conjunto consta de banco en el que están colocados los retratos de los patronos de la capilla antes citados que fueron pintados por Pedro Pacheco en 1631. La hornacina central con la imagen de la Inmaculada esta flanqueada por tallas de San Gregorio Papa y San Juan Bautista así como relieves de San José, San Joaquín, San Jerónimo y San Francisco.

La Cieguecita esta realizada en madera de cedro, mide 164 cm y está concebida según el modelo que describió Pedo Pacheco en su libro Tratado del arte de la pintura. Se trata por tanto de una Virgen niña con una larga melena que cae sobre la espalda .Viste larga túnica ceñida con un cíngulo que simboliza su doncellez y un manto sobre los hombros que se recoge con el brazo izquierdo produciendo numerosos pliegues. La cabeza se adorna con una corona de 12 estrellas que aluden a las doce tribus de Israel. En la peana aparecen los rostros de tres ángeles sobre un dragón que representa el pecado.

* Capilla de la Encarnación

Está presidida por un retablo atribuido a Francisco de Ocampo y Felguera que fue realizado en torno a 1630 con el tema principal de La Anunciación. En el banco del mismo existen relieves de San Juan Bautista, San Juan Evangelista, Santo Domingo, San Francisco y San Antonio.

* Capilla de la Virgen de la Estrella

Debe su nombre a una imagen renacentista de la Virgen que se cree fue realizada por el escultor Nicolas de León en torno a 1530. Esta talla se encuentra situada en un retablo barroco de Jerónimo Franco fechado en 1695.

* Capilla de San Gregorio

Se llama así por una escultura de San Gregorio colocada en una hornacina. El santo porta un libro en el que se encuentra la firma de su autor Manuel García de Santiago (siglo XVII).

* Capilla Real

Su nobre se debe a que en su interior esta situada la urna de plata de Fernando III el Santo o “San Fernando” así como Alfonso X el sabio y su mujer. También se encuentra en ella la patrona de Sevilla y su Archidiócesis la Virgen de los Reyes
Otras dependencias
Casa de cuentas o sala de ornamentos

Antigua oficina de cuentas, rentas y valores del cabildo, situada junto a la sala capitular, se encuentra sin decoración, precedida por una portada de manierista
Antecabildo

Situado también junto a la sala capitular, se accede a ella por la capilla del mariscal. Fue diseñada por Hernán Ruiz II, en el año 1564, la planta es rectangular, con bóveda de cañón labrada en piedra con casetones y linterna en su parte central. Consta de un programa iconográfico con una serie de esculturas clásicas que representan las virtudes y aparecen una serie de relieves que ejemplifican dichas virtudes como los modelos de buena conducta que tendrían que tener los canónigos para el buen gobierno de la Catedral.

Sala capitular
Sacristía mayor
Cúpula de la Sacristía Mayor.

La Sacristía Mayor es una esplendida construcción renacentista que fue realizada en el siglo XVI según proyecto del arquitecto Diego de Riaño, con rica ornamentación plateresca y soluciones técnicas novedosas para su época.[7] Alberga en su interior algunas de las mejores obras de arte de la catedral.
Sacristía de los Cálices

En ella la que se encuentra la pintura de Francisco de Goya Santas Justa y Rufina, fechada en 1817.

Iglesia del Sagrario
Tesoro catedralicio


Cabe destacar también los tesoros del templo y una gran cantidad de pinturas de Murillo, como los retratos de San Isidoro o San Leandro; cuadros como Santa Teresa, de Zurbarán y la cabeza esculpida de San Juan Bautista. La tumba de Cristóbal Colón, obra de Arturo Mélida situada en el brazo derecho del crucero, donde reposan los restos del famoso descubridor de América.

mas informacion

http://catedraldesevilla.es/

Galeria de Imagenes de la Catedral de  Sevilla

Catedral de Almeria (España)

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Construcción     1524-1562
Estilo arquitectónico     Gótico tardío, renacimiento

La Catedral de la Encarnación, en la ciudad española de Almería, es la sede episcopal de la Diócesis de Almería. El edificio presenta una arquitectura de transición entre el Gótico tardío y el Renacimiento, así como rasgos posteriores barrocos y neoclásicos.

Historia

Historia

La construcción de la catedral comienza por orden de Fray Diego Fernández de Villalán, obispo de Almería, tras el terremoto de 1522, que destruye el anterior templo (construido en el emplazamiento de la Mezquita Mayor, donde se encuentra la actual iglesia de San Juan) junto a gran parte de la ciudad. La nueva catedral es presumiblemente proyectada por Diego de Siloé, en estilo gótico tardío, con un diseño a modo de fortaleza que sirva como defensa contra los ataques de los piratas y los moriscos sublevados, siendo así dotada de almenas, torreones, contrafuertes, así como de muros de menor altura, para soportar mejor impactos de artillería, y una cubierta plana sobre la que pudieran montarse cañones. El templo se termina en 1564, presentando ya elementos renacentistas introducidos en la construcción por Juan de Orea.

Durante el Barroco, las actuaciones irán principalmente dirigidas al refuerzo del armamento defensivo del templo. La mayor, en 1620, ante una oleada de ataques de piratas argelinos, en la que se dotará al templo de nuevo armamento, mosquetes y arcabuces. En 1625 y 1635, volverán a organizarse compras de armas y renovación del material defensivo de la torre, ante nuevas situaciones de tensión. Sin embargo, éstas no llegarán a completarse, debido al relajamiento de la situación.

Ya en el Neoclásico se incluyen el claustro, el actual altar y el tabernáculo, cuyo diseño correrá a manos de Ventura Rodríguez.

Sepulcro de Fray Diego Fernández de Villalán

La nueva catedral es presumiblemente proyectada por Diego de Siloé, en estilo gótico tardío, con un diseño a modo de fortaleza que sirva como defensa contra los ataques de los piratas y los moriscos sublevados, siendo así dotada de almenas, torreones, contrafuertes, así como de muros de menor altura, para soportar mejor impactos de artillería, y una cubierta plana sobre la que pudieran montarse cañones. El templo representa el mejor ejemplo que nos ha quedado de Iglesia-fortaleza y presenta interesantes elementos renacentistas introducidos en la construcción por Juan de Orea, y se pone al culto en 1551 con la Capilla Mayor, girola y crucero terminados, si bien las obras completas no quedarían acabadas hasta finales del siglo XVIII.

Los elementos artísticos más relevantes de esta catedral se deben al arquitecto y entallador Juan de Orea, contratado por el obispo Villalán en 1555, y que interviene hasta el año 1572 en algunas de las piezas más relevantes del edificio, como son su Sacristía y las dos grandes portadas exteriores del templo, donde desarrolla la mejor arquitectura renacentista de la ciudad.

En el interior destacan la Sacristía, inspirada en la de la catedral de Sigüenza y dotada con una brillante decoración, con notables medallones y entablamentos que apoyan en columnas estriadas con bastones que recuerdan a la obra de Siloé.

Imagen de los robustos contrafuertes y la gran Torre convertida hoy en campanario.

También obra de Orea son la bella bóveda de tracería estrellada sobre el crucero, y la sillería del Coro, realizada en madera de nogal entre los años 1558 y 1561.

De especial importancia es su portada principal, correspondiente a la fachada norte del crucero y levantada en 1567. Diseñada a modo de arco triunfal y con un mensaje triunfalista en lo religioso y en lo político a través de un cuidado diseño y un variado repertorio iconográfico, se trata como el centro de atención visual de una fachada especialmente sobria y de marcado carácter militar.

Durante el Barroco, las actuaciones irán principalmente dirigidas al refuerzo del armamento defensivo del templo. La mayor, en 1620, ante una oleada de ataques de piratas argelinos, en la que se dotará al templo de nuevo armamento, mosquetes y arcabuces. En 1625 y 1635, volverán a organizarse compras de armas y renovación del material defensivo de la torre, ante nuevas situaciones de tensión. Sin embargo, éstas no llegarán a completarse, debido al relajamiento de la situación.

Vista de la Catedral con Virtual Earth

Ya en el Neoclásico se incluyen el actual altar y el tabernáculo, cuyo diseño correrá a manos de Ventura Rodríguez. El Claustro, construido según proyecto de Juan Antonio Munar, se termina ya a finales del siglo XVIII, en 1795, y representa un bello ejemplo de la arquitectura neoclásica.

Plano

Bien de Interés Cultural, la catedral de Almería está catalogada con categoría de monumento, y así aparece publicado en La Gaceta de Madrid en el año 1931.

El templo está formado por tres naves de la misma altura, tres capillas, situadas en la cabecera y girola, conformando una planta de forma rectangular. En el transepto, sobre el crucero, se sitúa la linterna renacentista, obra de Juan de Orea, autor también de la sacristía y del patio de armas, convertido a claustro en el siglo XVIII. El templo cuenta con una robusta torre-campanario concebida como Torre del homenaje de la Iglesia-fortaleza, que fue acabada en el año 1613.

Es característico el llamado Sol de Portocarrero, que con el tiempo se ha convertido en símbolo de la ciudad. Se trata de un bajorrelieve situado en la fachada oriental y que representa un radiante sol con cara humana bordonado de cintas. Su nombre se debe al Obispo Portocarrero, que no obstante ejerció su mandato mucho después de la creación del bajorrelieve.

La capilla mayor del templo mantiene el retablo de estilo barroco y la estructura gótica, sin embargo fue objeto de remodelación a cargo de Ventura Rodríguez en el siglo XVIII. De ese periodo son el ya citado tabernáculo, obra de Eugenio Valdés de 1773, el Trascoro, construido a partir de 1772 según trazas de V. Rodríguez, y los púlpitos. Tras ésta se sitúa otra capilla dedicada al Santo Cristo en la cual se encuentra el sepulcro de Fray Diego Fernández de Villalán y flanqueando a ésta se encuentra la capilla de La Piedad, ambas obras de Orea.

Puerta de los Perdones

En el extremo septentrional del flanco occidental del conjunto catedralicio se halla la Puerta de los Perdones, alusión a los que se acogían a este derecho de asilo que disfrutaba la catedral. Se accede al interior de la catedral por esta puerta situada a poniente, precedida por una lonja construida en 1905 por el arquitecto Enrique López Rull para salvar el desnivel del terreno. Esta portada presenta dos cuerpos, el primero presidido por el escudo del obispo Villalán, y el segundo muestra en el remate del frontón un águila con el escudo de Felipe II.

INICIO DE LAS OBRAS DE LA CATEDRAL

” Vino al Santo Prelado en procesión el día del Seráfico Padre San Francisco, a cuatro de octubre de dicho año de 1524 y se sentó la primera piedra, poniéndola su Ilustrísima mismo con sus consagradas manos, y el viernes 28 del mismo mes, día de los apóstoles San Simón y San Judas, se puso en medio de las planicies de las zanjas una Cruz Alta de madera y al pie de ella una altar, donde se celebró la primera misa en señal de posesión por su Provisor el bachiller Bartolomé de Villalán y predicó el señor Obispo, manifestando al pueblo el gran servicio que a Dios se hacía en la nueva fábrica de su iglesia”

Archivo Catedral Almería. Libro de Actas

La Catedral-Fortaleza sorprende al visitante por su dualidad de recinto defensivo al exterior y templo al interior. Construida entre los siglos XVI-XVIII, ha sido una testigo privilegiada de los cambios históricos de la ciudad. La construcción militar rodeada de fuertes muros con torres en las esquinas, condiciona sus características arquitectónicas, altura poco elevada, cubierta plana, escasez de vanos, torreones en las esquinas, elementos defensivos típicos de una fortaleza (adarves, troneras, aspilleras…) siendo su aspecto estético, una subordinación a los aspectos defensivos. Estas Iglesias-Fortalezas eran frecuentes en época bajomediaval pero excepcional en pleno siglo XVI, es la respuesta a las frecuentes invasiones berberiscas y de piratas, o de defensa frente a las revueltas moriscas, ocasionadas por la dura política de “conversión y expulsión”. Una torre homenaje convertida en campanario, la gran plaza de armas en la parte meridional del recinto convertida en claustro a finales del Siglo XVIII, o la cubierta plana para facilitar el movimiento de los defensores de la ciudad, nos recuerdan esa impronta de fortaleza.


Campanario

La robusta torre campanario está enclavada en ángulo noreste de la catedral, es la única que posee la catedral y se empezó a construir en el siglo XVI y terminada en 1622 por el cantero Mancio Infante, en época del obispo fray Juan de Portocarrero, del cual podemos ver su escudo en el lado norte de la torre donde parece leerse “ALANA / QVARTº / I556″. Es de planta cuadrada, que alberga en su interior otro cuerpo cuadrado por donde recorre una escalera de caracol. En el cuerpo bajo se aprecia el enrasamiento con el buque de la iglesia, así como los mascarones de leones antiguamente utilizados para atar las caballerías.

El cuerpo de campanas solo posee unas pequeñas molduras de impostas y cornisa así como unas pequeñas bolas sobre plintos que coronan el antepecho de la cubierta. La espadaña es del 1780. En la puerta de acceso a la torre, desde la Catedral, pone en relieve “TURRIS (Virgen) EBURNEA”, traducido por Torre de Marfil.

Capilla Mayor

La Capilla Mayor presenta una planta poligonal de estructura gótica con bóveda nervada, construida a partir del 1578, concebida como un ámbito cerrado, fue remodelada en el siglo XVIII por José Sánchez mediante la apertura de unos arcos de medio punto en los muros antes macizos, para poner en conexión visual con la girola, pasando de ser un recinto autónomo de tradición mediaval, a un espacio abierto, semejante a la Catedral de Granada.

El retablo de fondo está compuesto de dos relieves y ocho lienzos distribuidos en dos niveles. Las pinturas que adornan la capilla son obra de Antonio Puerta que las realizó entre 1755 y 1757 y son episodios de la vida de la Virgen en un total de ocho lienzos que representan a, la Inmaculada Concepción, la Natividad de la Virgen, los Desposorio de Nuestra Señora y la Visitación, la Epifanía, la Purificación de María, la Huida a Egipto y la Asunción.

El tabernáculo que preside el altar mayor, es un sustituto de uno anterior de madera revestido de láminas de plata, se concluyó en 1776 por Eusebio Valdés (arquitecto y entallador) y el escultor Juan de Salazar y Palomino (tallista), bajo el patrocinio del obispo don Claudio Sanz y Torres, El tabernáculo está formado por un templete de mármoles, jaspes y alabastro con estilo barroco andaluz con sus cuatro lados abiertos mediante arcos de medio punto. Durante la Guerra Civil en 1936, sufrió numerosos desperfectos, algo habitual en casi toda la catedral, especialmente en los relieves y esculturas, siendo algunas de éstas réplicas repuestas durante posguerra. Encima se disponen imágenes de Santos de la Iglesia (San Mateo, San Marcos, San Gregorio Magno y San Jerónimo), dando paso a la cúpula en cuya clave se sitúa la imagen del Salvador.

Capilla Mayor.

Los púlpitos son de piedras duras y fueron costeados por el obispo Sanz y Torres. Fueron ajustados por Eusebio Valdés en 1778 al estilo predominante en esos tiempos, el barroco andaluz. Estos al igual que el pretil de la escalera, están formados por placas de falsa ágata melada, jaspe negro para el pasamano y la base. Las placas llevan medallones de alabastro blanco, con relieves de profetas, evangelistas y padres de la Iglesia, labrados por Juan Salazar, los deterioros visibles son consecuencia del año 1936.

Capillas de Girolla

Las Capillas de la girola se distribuyen de izquierda a derecha en, Capilla de la Piedad, Capilla del Santo Cristo y Capilla de San Indalecio.

Capilla de Nuestra Señora de la Piedad, es el cubo septentrional de la cabecera, construida por Juan de Orea al estilo renacentista, su nombre procede de la pequeña imagen que preside el retablo devoción del obispo Corrionero que en el 1558 mandó instalar allí, siendo destruida en 1936, ocupando su lugar una nueva, obra del escultor José María Hervás en los años 40. Consta de un tramo rectangular, cubierto por una bóveda de cañón y un pequeño ábside, separadas ambas zonas por unas columnas montadas sobre pedestales que tienen la basa decorada con cabezas de animales. La Capilla fue lugar de enterramiento del obispo Corrionero en un sepulcro de alabastro, desmontado en 1761, del que sólo queda la losa. Del primitivo retablo sólo quedan tres pinturas: la Asunción Santa Teresa y la Anunciación del siglo XVII del pintor Alonso Cano.

Capilla del Santo Cristo, es la Capilla funeraria del obispo Fernández de Villalán, ocupa la posición central de la girola y a diferencia de las otras dos, presenta planta cuadrangular con estructura tardo gótica del 1528. Se entra en ella a través de un arco de doble abocinamiento con figuras infantiles y animales fantásticos. Su bóveda es octogonal de forma estrellada con nervios curvos de diseño floral. El protagonista de este espacio es el sepulcro del obispo Villalán, obra contratada por él mismo a Juan de Orea, que la entregó en 1560. El sepulcro está labrado en alabastro blanco con adornos de bichas o grifos en las esquinas y los escudos del obispo; sobre el lecho yace el obispo con rica vestimenta y báculo. A sus pies hay un perro como símbolo de fidelidad y alegoría del sacerdote, también se pueden apreciar desperfectos del año 1936. La capilla contaba con un retablo con el Cristo de la Escucha posiblemente del 1555, en 1742 se instaló un retablo de Juan de Orea dedicado al Salvador, todo ello desaparecido, la imagen del Cristo de la Escucha es una réplica realizada por Jesús de Perceval en 1940-41.

http://www.floresdelsureste.org/catedral/galerias/capilla_girola/fotos/Capillas%20de%20la%20Girola.%2033.jpg

Capilla de San Indalecio, originalmente conocida como del Salvador y Araoz, fue construida en 1562 y la última en cubrirse por Juan de Orea; el obispo Sanz y Torres acometió su decoración a finales del XVIII con tres retablos. El obispo don Anselmo Rodríguez contrató con Francisco Salzillo, en 1781, la imagen de San Indalecio. Lamentablemente la capilla fue totalmente destruida en 1936. La imagen actual de San Indalecio es de Jesús de Perceval.

Capilla de San Ildefonso. Situada junto a la portada gótica de entrada al claustro en el costado meridional de la iglesia, fue construida entre 1591-1639 como capilla funeraria para la familia Ballesteros, regidor de la ciudad de Almería, cerrando simplemente el espacio entre dos contrafuertes con una bóveda de cañón. En 1752 estuvo dotada de un retablo que desgraciadamente se perdió en 1936, siendo sustituido por el obispo don Alfonso Ródenas García. Hoy en día está ocupada por la Nuestra Señora de la Esperanza, que es procesionada por Real, Ilustre y Universitaria Hermandad de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto y Nuestra Señora del Amor y la Esperanza.

Capilla de Nuestra Señora de la Esperanza. Contigua a la anterior ocupa el sitio donde estuvo el altar de los Santos Reyes desde 1551. El obispo don Jerónimo del Valle Ledesma decidió levantar en su lugar una capilla para panteón de obispos en 1718, dotándola de un retablo barroco destruido en 1936, siendo sustituido  actualmente por un cuadro dedicado a la memoria de los religiosos de la Salle martirizados en Almería durante la guerra civil.

Capilla de Nuestra Señora del Carmen. Antiguo baptisterio de la parroquia del Sagrario, fue construida en el siglo XVII. El obispo Molina y Rocha la dedicó al culto de Nuestra Señora del Carmen en 1750, dotándola de un retablo con talla de la Virgen, posiblemente de Salzillo, desaparecido en 1936; hoy se puede ver uno de estilo neogótico de reciente adquisición así como una pila bautismal de gran tamaño realizada en mármol de Macael.

Capilla del Sagrario. En 1606, el obispo don fray Juan de Portocarrero, levantó a su costa esta capilla, que es de estructura rectangular y está adosada al muro meridional, siendo el lugar de sepultura de este prelado. En 1721, el obispo Valle Ledesma mandó alargarla, quedando así configurada como una iglesia independiente, pero incluida dentro de la catedral. Finalizada la guerra civil, el obispo don Alfonso Ródenas la restauró, abriéndola nuevamente al culto. Hoy preside la capilla un retablo de Jesús de Perceval, de 1950, y unas imágenes de Jesús Prendido y Nuestra Señora de la Merced obras de Antonio Dubé realizadas como réplicas de esas mismas por el propio Dubé, ya que las anteriores se perdieron en un incendio en 1996.

Claustro

Se accede a él a través de una puerta gótica datada en el siglo XVI, que está en el extremo meridional del crucero; las hojas de las puertas son de madera de nogal realizadas en el siglo XVII con una decoración de un jarrón de azucenas, emblema de la catedral. Desde la edificación de la catedral en el siglo XVI se había dejado al Sur un amplio espacio libre, primero utilizado como patio de armas de la fortaleza y después como cementerio y huerto, rodeado de muros y defendido en sus esquinas por fuertes torres. La construcción del actual claustro neoclásico se acometió entre 1785 y 1797, bajo el episcopado de don fray Anselmo Rodríguez; la idea era disponer de un lugar para las inhumaciones de los feligreses de la parroquia del Sagrario y de los indigentes del hospital de Santa María Magdalena, los cuales se estaban enterrando en la zona del trascoro del templo con los problemas de insalubridad que generaban dichos enterramientos, por lo cual se solicitó a Carlos III (patrono de la iglesia almeriense) permiso para construir un cementerio en el patio de naranjos de la parte abierta de la catedral, aprovechando para construir un claustro para desahogo del templo.

El claustro es uno de los últimos construidos en España, presenta una planta rectangular con cuatro galerías hacia el huerto central. Los pórticos se organizan en tramos cuadrados cubiertos por bóvedas vaídas, que se abren al huerto mediante arcos de medio punto (nueve en los lados mayores y seis en los menores) encuadrados por medias columnas de capitel jónico. El claustro posee cinco puertas que comunican con el interior de la iglesia y los cubos de la fortaleza.

Existe una fuente de piedra en el jardín, que sustituyó a una más antigua mandada retirar en 1795 para evitar la contaminación producida por los enterramientos; el agua procedía de los manantiales de Alhadra, de uso privado de la catedral por cesión de los Reyes Católicos, que le daban el dominio de los bienes pertenecientes a la mezquita aljama, entre ellos el gobierno de las aguas de la ciudad.

Actualmente está en fase de restauración y se accede a él por la calle Velázquez.

Coro

Situado frente al altar mayor en la nave central, está formado por una planta en forma de “U”, delimitado por muros y abierto al crucero; desde mediados del siglo XVII y hasta el XX estuvo cerrado por una reja hoy perdida, realizada por los herreros Juan Prados y Juan Rodríguez y el pintor y dorador Alejo Mejía. Es el lugar de los cantos litúrgicos y se entraba por los lados norte y sur, donde se abren unas puertas recortadas en el muro. Está ocupado por una monumental sillería en madera de nogal, procedente de la sierra granadina de Huéscar, obra de Juan de Orea, que la ejecutó entre 1558 y 1561, en tiempos del obispo Antonio Carrionero. Está presidida por la cátedra o sede del obispo, rodeado por los asientos de los canónigos y el clero.

La sillería se organiza en dos niveles de asientos, con treinta en la inferior y cuarenta y cuatro en la superior más la silla episcopal. La ornamentación de las inferiores se realiza mediante medallones o cabezas en relieve de personajes de todas las épocas. Las sillerías altas presentan un friso que representan a los apóstoles, profetas y santos del Nuevo Testamento, casi todos identificados mediante cartelas, y quedan interrumpidas por las entradas laterales, que están coronadas por el escudo del obispo Corrionero. En total son 118 cabezas labradas por Juan de Orea en las que predominan las masculinas sobre las femeninas, siendo todas diferentes y representando distintos aspectos del hombre, inclusive sus malformaciones. La silla episcopal está ligeramente elevada y cubierta por un dosel, y adorna sus pies y brazos con garras y seres monstruosos.

Preside el conjunto la sede episcopal, con la imagen de Cristo Salvador labrada en el respaldo de la silla episcopal.

Los órganos que se encuentran entre los pilares ocupan la zona alta, del de la zona de la epístola sólo queda su caja. Fue contratado en 1768 por el obispo Sanz y Torres  al organero Leonardo Fernández Dávila que lo entregó en 1770. Su parte frontal está concebida a modo de retablo con decoración de motivos musicales y naturales. El que está situado en el lado del evangelio es semejante al anterior salvo en el remate del ático, que en uno es una tiara papal con báculo y mitra, y el otro es  un jarrón de azucenas, blasón de la catedral almeriense, que es obra de Diego López y Anselmo Espinar en 1770.

Naves y cruceros

El templo se organiza en tres naves a la misma altura, que constan de cuatro tramos divididos por pilares: el crucero,  con una posición preferente entre la capilla mayor  de planta poligonal, un deambulatorio o girola, que alberga tres capillas como remate de la cabecera, y el coro; alineadas a su costado sur hay cuatro capillas más entre los contrafuertes.

Se alza la estructura sobre pilares de base octogonal y núcleo cilíndrico, recorrido por baquetones y columnas con capiteles de cardina los laterales, y corintios, los centrales. Pero el mayor interés se desarrolla arriba, donde se eleva una linterna cubierta por una bóveda de crucería estrellada sostenida por cuatro arcos torales, que constituye dentro de su género, uno de los más importantes del gótico español. Es la única parte de la cubierta del templo que sobresale en altura. Tríos de óculos iluminan con sus vidrieras este espacio central de la Catedral.

Sacristia Mayor

Ocupa parte de la crujía oriental de la fortaleza, es de planta rectangular, que se divide en tres tramos mediante contrafuertes interiores unidos por arcos de medio punto en los que se crean grandes hornacinas trapezoidales, y una bóveda de medio cañón con rosetones, característica del segundo tercio del siglo XVI en España. Este espacio está destinado a albergar las alhajas y ornamentos sagrados. Se accede a él a través de un arco tardo gótico presidido por un escudo del obispo Fernández de Villalán. Atravesando la puerta blindada, característica de las fortalezas, veremos el cancel interior de madera de nogal, obra de Baltasar Moncada realizada en 1774. La sacristía  debía de ser un último reducto defensivo, desde el cual mediante escaleras interiores se accedía a las cubiertas y partes altas de la nave. La sacristía, además de su acceso desde el templo, presenta en el lado sur dos puertas gemelas dinteladas y ornamentadas por amplios marcos moldurados, que la comunican con la segunda sacristía, y una tercera, con puerta en el extremo noreste para salir al exterior.

El mobiliario se compone de cajoneras y varios espejos, así como una mesa de mármol jaspeado del 1769 para depositar los cálices, también se pueden apreciar diversas pinturas del siglo XVII.

La sala contigua es la llamada segunda sacristía, similar en proporciones y formas a ésta y que da paso a la tercera sala o sacristía alta, también de dimensiones similares a la primera, dotada de chimenea e iluminada por una tronera y ventana junto a unos bancos de piedra donde se podía vigilar el mar, que hoy es utilizada como archivo catedralicio.

Trascoro

Este altar se sitúa tras el coro, como indica su nombre, fue costeado por el obispo Claudio Sanz y Torres en 1772 (mecenas de las obras de la Catedral en el siglo XVIII) y sustituyó a un retablo de madera en 1727 hecho por el maestro Pareja. El diseño es de Ventura Rodríguez (1770), presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y la obra fue responsabilidad del arquitecto Eusebio Valdés y el escultor Juan de Salazar, terminándose de montar en 1776.

Está concebido como trascoro-altar, diseñado en horizontal por el espacio disponible, que se organiza en función de un banco construido en piedra de falsa ágata, con molduras de jaspe negro; el cuerpo principal está revestido de placas de mármol rojizo con pilastras pareadas; el fuste es de mármol dolomítico negro, y las basas y capiteles son de mármol blanco de Macael; y ático, recorrido verticalmente por tres calles.

Los nichos albergan a la Inmaculada Concepción, en el centro, Santo Domingo de Guzmán, en la izquierda, y a la derecha, a Juan Nepomuceno, todas ellas de Juan de Salazar, realizadas sobre mármol blanco de Macael.

Entorno

Con los problemas generales del Casco Histórico, resultado de una negativa y nefasta política urbanística basada en la especulación y el desarrollismo de los años 60 y 70 del siglo pasado, es normal encontrar edificios desmesuradamente grandes en contraposición a las casas tradicionales antiguas de la zona y a la altura del monumento, con tipologías variadas y discordantes unas de otras, la mayoría con diseños agresivos con su entorno, fuera de lugar y dando un pésimo aspecto al entorno catedralicio en particular y al casco histórico en general. Lástima que aquí no se hizo lo que en Sevilla, que ningún piso del casco histórico supere la altura de la Giralda, sino todo lo contrario, a ver quién la hace más “grande”, y, a consecuencia de ello, es normal ver bloques modernos en infame vecindad con el Monumento Catedralicio.


Recorriendo la Catedral en el sentido de las agujas del reloj, partimos de la plaza de la misma, situada en su costado norte; este espacio ha sido lonja, atrio, escenario de ceremonias y películas, en definitiva, un punto de encuentro de la ciudad. Al pie del campanario se levanta la estatua del obispo don Diego Ventaja Milán (1935-1936), martirizado el 30 de agosto de 1936. Por el sureste, veremos el Hotel Catedral, antigua casa del deán Rico de 1762, y el primer torreón que corresponde a la Capilla de la Piedad, que muestra exteriormente el escudo del Obispo Villalán. La torre cuadrada es la Capilla del Santo Cristo, que nos muestra el famoso Sol de Portocarrero, uno de los símbolos de la ciudad (erróneamente “Portocarrero” ya que la capilla y el Sol, son obra de Villalán), bajando por la calle del Cubo se llega a la plaza Bendicho, relativamente despejada, donde encontraremos la sede del Patronato Provincial de Turismo y la Casa de los Puche, representativa de la vivienda señorial del Antiguo Régimen, ambas adosadas al muro de la Catedral. Girando a la derecha por la plaza Jesús Cautivo de Medinaceli, se puede ver que se está separando la casa del muro de la catedral. Podremos seguir por la calle Beato Diego Ventaja, recientemente abierta, y contemplar la muralla orientada al sur y al mar, lugar de procedencia de la incursión berberisca; veremos elementos ligados a la estructura militar del siglo XVI, con el uso de la pólvora, torres en esquina, talud en la base de la muralla, troneras y almenas para las distintas piezas de artillería. En el giro de la calle Velázquez, veremos los disparates urbanísticos de las viviendas colindantes así como la muralla para la maquinaria militar y la puerta de entrada al templo, abierta en el siglo XIX tras unas obras en el claustro dando acceso al mismo y a la catedral. Subiendo la calle, veremos la puerta de los Perdones y el enorme campanario de estilo barroco del siglo XVII, concebida como torre del Homenaje de la fortaleza, fue terminada en tiempos del obispo don fray Juan de Portocarrero, cuyo escudo veremos en el lado septentrional de la torre, así como los mascarones de cabeza de león de la base, pertenecientes al siglo XVI.

fuente:

http://www.floresdelsureste.org

Galeria de Imagenes de la Catedral de Almeria en España

Catedral de Ciudad Real (España)

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Construcción      Principios de siglo XV
Estilo arquitectónico     Gótico y Renacimiento

La Santa Iglesia Prioral Basílica Catedral de las Órdenes Militares de Nuestra Señora del Prado de Ciudad Real, iniciada en el siglo XVI, es de estilo gótico tardío, aunque encontramos muchos elementos renacentistas, además de una portada, la del Perdón, que es de estilo románico tardío. Fue finaliza en el mismo siglo por Antonio de Écija.

La primitiva ermita

La catedral fue construida sobre una iglesia anterior de estilo románico tardío, que fue mandada reconstruir en el siglo XIII por Alfonso X el Sabio al fundarse Villa Real. Según José María de Azcárate esta primitiva iglesia sería de una sola nave, poseería su propia torre y se construiría a lo largo de la centuria. De ella tan solo se conserva la puerta del Perdón del último tercio del siglo XIII y a los pies de la catedral. Sobre ella se encuentra un rosetón decorado con tracería formada por diecinueve círculos de seis lóbulos y enmarcado por un cuadrado, del estilo al que hay en la ermita de Alarcos.
Etapas constructivas

La catedral fue construida en varias etapas:

– Principios de siglo XV: ábside hasta la cuarta bóveda.

– 1514: tercera bóveda de terceletes.

– Hacia 1580: segunda y primera bóveda son terminadas.

Ya en el siglo XVII, se contruyeron el Camarín de la Virgen del Prado y la Sacristía nueva, de estilo barroco.

Planta


Esta es basilical, de nave única, de grandes proporciones y abovedada con crucería estrellada con terceletes (es la segunda más ancha de España de estas características, tras la catedral de Gerona). Las medidas concretas de la nave son: 34 metros de altura, 53 metros de longitud y 18 metros de anchura.

Portadas

- La portada meridional es gótica y con arquivoltas de medio punto sobre columnillas finísimas, mientras que el tímpano es del siglo XIX.

- La portada sur se ubica en el interior de una especie de nártex abierto al exterior por un arco apuntado.

- La portada occidental o Puerta del Perdón, del último tercio del siglo XIII, pasa algo desapercibida al estar rodeada por dos salientes contrafuertes y es el único resto de la primitiva ermita anterior a la actual catedral. Está compuesta por un vano apuntado y abocinado por dos arquivoltas decoradas con tetrafolios alternados con pequeñas cabecitas de un parecido asombroso a la decoración de los capiteles de Santa María de Alarcos. Las arquivoltas están sustentadas por pilares cuadrangulares con capitel corrido de decoración vegetal e impostas molduradas.

Torre

Torre del siglo XIX

La torre fue iniciada en el siglo XVIII y a causa del terremoto de Lisboa de 1755, fue finalizada en 1827. Esta, posee cuatro cuerpos prismáticos rematados por uno ochavado. Fue restaurada por la Dirección General de Bellas Artes.

Anterior a esta, la primitiva iglesia de Santa María, ya poseía una torre. Delgado Merchán cita que al derribarse la torre para construir la nueva, el arquitecto Joaquín Romero certificó bajo juramento la existencia de otra torre primitiva que podría haber sido la original, lo cual ha sido confirmado en la actualidad por diversos estudios.

Retablo

Este fue trazado por Andrés de la Concha, tallado y ensamblado por el escultor de origen flamenco Giraldo de Merlo y pintado y estofado por Juan de Asten y los hermanos Cristóbal y Pedro Ruiz Elvira, todo ello entre 1612-1616, habiendo sido restaurado recientemente, entre el 2003 y 2004. Combina los estilos renacentista y barroco.

Dividido en banco o predela, tres pisos, calvario y remate, desarrolla un programa iconográfico dedicado a la Virgen María. En la predela, se recogen escenas de la Pasión de Jesús: la oración del huerto, Jesús ante el Sanedrín, la Flagelación, Coronación de espinas, el encuentro de Jesús con su madre y la Piedad. En el primer piso, sostenido por columnas dóricas, se contienn los dos relives más bellos de todo el retablo, la Anunciación, donde el Arcangel casi semeja salirse de la escena. Al otro lado encontramos la Visitación, bella escena ennmarcada en arquitecturas clásicas.

En el segundo piso, entre columnas jónicas, los relieves de la Adoración de los Pastores y de los Reyes Magos, con los que el autor quería ejemplificar como el mensaje cristiano estaba destinado tanoto al pueblo judío (los pastores) como a los gentiles o extranjeros (los Reyes Magos). En medio de ellos se encuentra el trono de la Virgen del Prado.

En el tercer piso, los relieves de la Cricuncisión, la Coronación de la Virgen en el cielo, y la Imposición de la Casulla a San Ildefonso, que nos recuerda la pertenencia del templo a la Sede Metropolitana de Toledo hasta el siglo pasado.

El remate del retablo posee con un Calvario, y las virtudes cardinales reodenado a San Miguel arcángel, y el ángel protector de la ciudad, así como Dios Padre circulado de las Virtudes teologales.

Durante la guerra civil española se sustituyó una serie de esculturas correspondientes al apostolado de los dos primeros cuerpos y la imagen titular de la Virgen del Prado. Posteriormente, también sería reemplazado el Crucificado original.

La sillería bajo el retablo es de nogal tallado, obra de la primera mitad del siglo XVIII.


La Virgen del Prado

En el retablo encontramos a Nuestra Señora del Prado, a quién está dedicada la catedral y es patrona de la ciudad. Esta imagen barroca de escuela valenciana, tallada en madera policromada por los escultores levantinos José María Rausell y Francisco Llorens, sale en procesión el 15 y 22 de Agosto por las calles de la capital manchega.

Historia

Según la tradición, el 25 de mayo de 1088, la imagen de la Virgen del Prado llegó formando parte de la comitiva real de Alfonso VI, la cual paró en este sitio y al mostrársela a los lugareños de la aldea del Pozo de Don Gil (primitiva Ciudad Real), estos le pidieron que se la diese para ser venerada en una ermita que ellos mismos le construirían, que sería la misma ermita románica de la que actualmente solo conservamos la Puerta del Perdón y el rosetón. Así, de aquí viene en tradición de la supuesta aparición de la Virgen en Ciudad Real.

En 1875, por Bula del Papa Pío IX, la iglesia de Santa María pasó a ser la Basílica Prioral de Ciudad Real y por tanto Ciudad Real pasó a tener el Obispado del Priorato de las Órdenes Militares. A causa de ello, se trasladaron a ella los elementos de boato de las cuatro Órdenes Militares, tales como la Silla Maestral de la Orden de Santiago, que fue destruida en 1936 por la Milicia Torres de Valdepeñas o el Portapaz de Uclés, robado por dos individuos de Miguelturra en agosto de 1936, junto con el Tesoro de la Virgen del Prado. De este portapaz se conservan catorce piezas recientemente recuperadas, obra de Francisco Becerril en el 1565 y expuesto actualmente en el Museo Diocesano de Ciudad Real. La Catedral pasó a ser la Sede de la Diócesis en 1877.

Durante la Guerra Civil Española la Catedral fue usada como garage por el bando repúblicano, además de ser destruidas buena parte de las imágenes, entre ellas la anterior talla de la Virgen del Prado, de estilo románico.

En 1985, durante unas obras en el altar, aparacerieron varios cráneos, uno de ellos con una flecha clavada.

Actualmente, en su interior cuenta con varios pasos procesionales que salen en la Semana Santa de Ciudad Real, con sus respectivas hermandades como la Hermandad penitencial del Santísimo Cristo de la Piedad o la Hermandad del Ave María.

Bibliografía consultada

* Sainz Magaña, E., Herrera Maldonado, E. & Almarcha Nuñez-Herrador, E., Ciudad Real y su provincia, Tomo III, Ed. Gever, Sevilla, 1997, ISBN 84.88566-42-5.

Galeria de Imagenes de la Catedral de Ciudad Real


Catedral de Astorga (España)

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Construcción 1471-siglo XVIII
Estilo arquitectónico Gótico tardío, renacimiento, barroco

La Catedral de Astorga, dedicada a Santa María, se encuentra en la ciudad de Astorga, provincia de León. Se empezó a construir en 1471 dentro del mismo enclave amurallado de sus antecesoras románicas de los siglos XI y XIII y constituyendo esta última, la base para su ampliación. Con un predominante estilo Gótico Tardío, no obstante, dado que las obras se extendieron hasta el siglo XVIII, diferentes estilos arquitectónicos se combinaron y complementaron en forma muy interesante: gótico florido en el interior con un claustro reformado en el siglo XVIII con influencias del neoclásico, exterior barroco en torres, chapiteles y fachada y pórtico con toque renacentista.

El edificio forma un complejo catedralicio que se distingue en tres áreas:

* La iglesia.
* El Archivo diocesano, Archivo capitular y Museo.
* El Hospital de San Juan Bautista, fundado en la Edad Media.

La catedral cuenta con numerosos retablos, entre ellos el retablo hispano-flamenco de San Miguel y el retablo mayor de Gaspar Becerra (1558), obra cumbre del renacimiento manierista.
Esculturas, como la “Purísima” de Gregorio Fernández (1626), “San Juan Bautista y San Jerónimo de Mateo del Prado siglo XVII y “El Cristo de las Aguas” siglo XIV.

Junto a la Catedral se encuentra también el Palacio Episcopal de Astorga, obra del arquitecto modernista Antoni Gaudí.

La Catedral

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Al noroeste de la Cuenca del Duero, cerca del Teleno, la montaña sagrada de los astures, entre los ríos Tuerto y Jerga , la Catedral de Astorga Muy Noble, Leal y Benemérita ciudad de Astorga, la “Astúrica Augusta” de los romanos, a la que Plinio llamó “Urbs magnífica”, con más de dos mil años de historia, ha sido y es también la Sede y capital para una de las diócesis más antiguas de España. Mucho más dilatada en otros tiempos, aún congrega a fieles de tres provincias en regiones y comarcas tan peculiares como la Ribera y el Páramo, la Valduerna, Valdería y la Cepeda, la Cabrera la Maragatería y el Bierzo en la provincia de león; Carbalieda y Sanabria, Vidriales, Tera y Valverde, Polvoroso y Tábara en tierras Zamoranas; Valdeorras y Viana, Trives y Manzaneda en la verde Galicia.

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Desde las múltiples vías romanas que la atravesaban según el itinerario de Antonino, uniendo a Astúrica Augusta , capital de¡ extenso Convento Jurídico de los Astures, con Braga, Lugo, Zaragoza, Burdeos, Roma, Zamora , Salamanca, Mérida y Cartago, siempre ha sido Astorga una encrucijada de caminos para el arte, la religión y la cultura. En ella se funden también las dos más importantes rutas jacobeas: el Camino Francés y la Vía de la Plata. Estas comunicaciones privilegiadas y la plena romanizaci6n de Astúrica, centro vital y estratégico para la explotación gigantesca de las Médulas o minas de oro, propiciaron la pronta llegada del Evangelio de Cristo a estas tierras.

En el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, existe un precioso sarcófagoNave Mayor paleocristiano de época preconstantiniana (305- 312) procedente de Astorga. Encontrado en una “villa” junto al río Tuerto, estuvo en la Catedral, reutilizado como sepulcro de Alfonso III hasta 1869, en que se produjo la incautación. Importado de Roma, de mármol blanco y friso continuo, representa las siguientes escenas, indudablemente de inspiración cristiana: Resurrección de Lázaro, arresto de Pedro, Milagro de la Fuente, Adán y Eva en el Paraíso, multiplicación de panes y peces, sacrificio de Abraham.

La Carta sinodal de S. Cipriano de Cartago con otros 36 obispos africanos, en respuesta a las comunidades cristianas de Astorga-león y Mérida, fue escrita por los años 254-255, después de la persecución de Decía, durante el pontificado del Papa Esteban. Apellidada por Harnack “el primer documento” es el primer testimonio explícito conocido de que existen en Hispania a mediados del siglo III comunidades cristinas plenamente organizadas con diáconos, presbíteros, y obispos. Expresamente se habla de tres sedes: Astorga-Le6n, Mérida y Zaragoza, cuyo obispo Félix “es un hombre de fe y defensor de la verdad”. También nos dan los nombres de cuatro obispos: Basílides y Sabino, su sucesor; Marcial y otro Félix que le sucedió, sin que podamos señalar con seguridad el par que corresponde a cada una de las dos primeras sedes. Suelen asignarse a Astorga-león los primeros y a Mérida los últimos.

En todo caso, el desarrollo de esas comunidades, con número no exiguo de fieles y jerárquicamente estructuradas, supone unos orígenes e inicios muy anteriores a estas fechas.

La Catedral de Astorga tiene desde tiempo inmemorial el título de Apostólica: ‘Santa, Apostólica, Iglesia Catedral’. En Coro de la Catedral sentido propio son Apostólicas, aquellas sedes fundadas directa y personalmente por un Apóstol. En sentido amplio y profundamente verdadero pero distinto, son apostólicas todas las diócesis como erigidas en conexión, aunque indirecta o remota con los Apóstoles. Pero la significación del singular título de Apostólica que va unido a la Catedral de Astorga se apoya en su antigüedad remotísima de la que afirma el P. Fl6rez en la “España Sagrada”; “Su origen tiene muy cerca la predicación de los Apóstoles”. Como un eco ritual, era distintiva la costumbre de salir el celebrante de la Eucaristía llevando la cruz en la mano derecha sobre el cáliz para ponerla en el altar.

El Complejo catedralicio de Astorga, que alberga el Museo, abarca tres dimensiones señeras de noble servicio a la comunidad: el área del culto (iglesia Catedral), el área de la cultura (Archivo diocesano, Archivo capitular y Museo), y el área de la caridad (Hospital de S. Juan Bautista, del que el Cabildo es patrono desde su fundación en la Edad Media).

La Catedral gótica actual se inició el 16 de agosto de 1741, en el mismo solar, dentro del recinto amurallado, donde le precedieron otras catedrales románicas de los SS. XI – XIII. Nacida como ampliación de la última románica por su cabecera, se fue alzando y creciendo sobre la misma planta desde el s.XV al XVIII, e incorpora en armónica síntesis los estilos gótico florido, renacentista, barroco y neoclásico, con sus lenguajes; y refleja, como lago sereno y transparente, siglos de historia y vida, cultura y arte, tradición y fe. Vista del coro

Mantiene fundamentalmente el último esquema del gótico español en el ábside, en las tres naves de clara influencia germánica, en las ojivas, en los arbotantes y en las bóvedas de bellísima y variada crucería, etc. El Maestro de Burgos, Francisco de Colonia, visitó la obra en 1530 y] 540.

Rodrigo Gil de Hontañón, que la dirige por lo menos hasta 1559, le imprime el sello característico de las influencias renacentistas, patentes en la portada lateral (1551 – 1557), en la entrada a la sacristía y en los muros laterales que cierran el coro. Prosiguieron la fábrica los asturianos Pedro de Alvarado y Juan de Alvear, que figura como Maestro en 1582 y fue enterrado en el claustro diez años más tarde. Pedro Alvarez de la Torre le sucede en 1598. En 1650 el Cabildo contrata la balaustrada de Oriente con Francisco de la lastra Alvear que dirige las obras hasta 1 683, fecha de su enterramiento en el claustro. le sucede su hijo Manuel de la lastra Alvear que finaliza la fachada principal con el triunfo exuberante del barroco. la portada, con escenas bíblicas y columnas ajarronadas leonesas, es de Pablo Antonio Ruiz (1708).

Retablo MayorDos torres gemelas, en los flancos: la Nueva, de las campanas, se terminó en 1704 y es de color rosa pálido; la vieja (1678) fue restaurada y completada con chapitel en 1965.

Bajo la dirección de Gaspar López (hacia 1755) se reformó el claustro, con la sobriedad del neoclásico que campea también en la sacristía monumental, obra de José Francisco Terán (1772). Sobre una torreta del ábside se alza la figura enigmática y popular de Pedro Mato (1798).

En el interior sobresalen como obras maestras: la imagen singular de ‘la Majestad’, Virgen bizantino-románica (principios del s.XII); el retablo hispano-flamenco de S. Miguel (1530) recientemente restaurado. Sobre todo, el retablo mayor de Gaspar Becerra (1558 y ss,) cumbre del renacimiento manierista español, policromado por Gaspar de Hoyos y Gaspar de Palencia (1570-1575); síntesis de bellas artes en un programa teológico mariano, cristológico y eclesial.

La sillería de coro es renacentista en marco gótico (s. XVI) con 97 sitiases de nogal. El órgano muestra una bellísima fachada barroca. Restaurado y completado en 1985, conserva sus valiosos elementos originales.

Entre las esculturas de los retablos laterales destacan la Purísima (1626) de Gregario Fernández; S. Juan Bautista y S. Jerónimo, atribuidos a Mateo de Prado (s. XVII); y S. José con el Niño, de José de Rozas (s. XVII). El Cristo de las Aguas es del s. XIV.

Colateral y ábside de la epístola

Tramo del presbiterio, con arcada y ventana

Ábside del Evangelio

Pilares de los tramos occidentales

Baquetones entre el coro y el tramo del presbiterio

Torrecilla de la escalera de caracol

Arco segmento debajo de la galería de circulación

Detalle de la articulación de la pared de la nave central

El Museo de la Catedral

Fue proyectado en 1889 por el Obispo Grau. Sus sucesores siguieron recogiendo piezas señeras con el mismo destino. Se inauguró el 14 de Abril de 1954, siendo Obispo Mérida Pérez, con dos salas: la del Tesoro y la de Sta. Cristo de Altar en madera de boj (s.XVI). Gaspar Becerra. Sala IV.Marina. El Dr. Castelltort abrió una nueva sala, que lleva su nombre y su escudo.

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La última remodelación, a partir de 1982, ya en el pontificado del Dr. Briva Mirabent, triplica el espacio del Museo, incorporando la antigua Escuela de la Catedral y la Sala Capitular. Distribuidas en dos plantas, las diez salas de exposición ocupan un área de mil cuatrocientos metros cuadrados. Y el Museo está abierto a mayor desarrollo cuando el claustro contiguo pueda ser debidamente acondicionado. Con el patio jardín, son mil ciento veintidós metros cuadrados más.

Posee entrada independiente, por el atrio al lado de las torres y la fachada barroca. En el interior, por el claustro, tiene acceso a la Catedral durante su horario normal de ocho horas, aun en aquéllas en que la Catedral ya no está abierta.

La reparación, en el lugar llamado “bajo Cátedra”, es acogedora y abierta, con verjas, arcos y bóvedas de gran prestancia. Anillo de S. Ordoño (s. XI). Sala IV.

La noble escalera que, bajo una claraboya, enlaza orgánicamente todo el conjunto, se adorna sobriamente con tapices y relicarios, cuadros y bargueño, “granadas reales” (proyectiles en la Guerra de la Independencia) en la balaustrada, y un tenebrario como candelabro gigante.

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Broche románico (s. XII). Sala IV. 6,5 cm. de alto y de ancho; 0,5 cm. de grueso.
El Museo Catedralicio de Astorga custodia y exhibe quinientas treinta y tres obras que siguen vivas al servicio activo del culto para el que nacieron; y al servicio también inseparable, de la cultura. Algunas son de inestimable valor artístico; y todas, testimonio de fe y huellas de evangelización. Esta es la meta a la que aspiran todos los museos de la Iglesia en síntesis original de las dos dimensiones. Y ésta es la razón potísima de su noble y continuado esfuerzo por conservar, restaurar, exponer y divulgar las obras de su patrimonio histórico artístico. Las seis primeras solas están situadas en la planta de arriba.

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SALA I: Antigua Escuela de la Catedral.
Con hermosos balcones y vistas a la llamarada barroca de la fachada catedralicia, reúne piezas del máxEsmalte. Calvario (S.XVI). imo interés (ns. 1-33 del Catálogo).

La arqueta de S. Genadio, regalo de Alfonso III el Magno en la primera década del s. X al santo Obispo de Astorga, es un relicario de valor excepcional. la madera está revestida por cinco planchas de plata repujada y sobredorada. El prisma rectangular se abre por la mitad y en sus dos niveles aparecen sendas arquerías de medio punto rebajado con vidrios verdes, azules y rojos, engastados en cabujones. Pieza única de la primitiva orfebrería asturiana, guarda relación técnica con la Caja de las Agatas y la Cruz de la victoria, pero su originalidad distintiva está en las múltiples inscripciones y en su rica iconografía. En la cumbre, como en un castillo divino, rodeado de crestería almenada cordobesa, el Cordero místico del Apocalipsis con la inscripción AGNUS DEI, porta la cruz. A la izquierda y derecha, rindiéndole homenaje, los nombres de los reyes donantes:

ADEFON – SVS REX. -SCEMENA -REGINA. En el paño frontal, con enormes alas, el toro y el águila, símbolos de los dos evangelistas que señala la inscripción: LVCAS -JO-HAN. Falta la plancha posterior, que llevaría a Mateo y Marcos. Arqueta de S. Genadio (S.X). Sala I. Alto 16 cm; ancho 31 cm en la base y 19 en la altura. Profundo 26 cm.A cada uno de los lados menores, el arcángel anunciador con las inscripciones: ANGE-LVS. GABRI-HEL. El resto de la riquísima y variada iconografía son catorce plantas muy estilizadas, al modo bizantino, en la arquería superior. Y catorce figuras humanas con alas desplegadas, el brazo derecho levantado y la mano extendida en gesto de oración (arquería baja). Todo es como un cántico del Apocalipsis a Cristo, el Señor: ‘Digno es el Cordero de recibir el honor y la gloria” (Ap 5, 12).

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La arqueta se presenta ella sola en un valioso bargueño ajedrezado, iluminada, con ingenioso diseño de espejos, en todas sus caras y en la base, donde lleva la cruz de la Victoria con el alía y la omega.

En gran vitrina central de dos cuerpos se exhiben por todos lados el “Lignum crucis”, filigrana de oro y pedrería, de los SS. XII y XIII; las cruces procesionales de plata (SS. XV y XVI); dos portapaces, de Sebastián de Encalada (s. XVI), platero astorgano que cincela con su buril dos escenas del contemporáneo retablo mayor de Becerra; el cáliz 96tico, de Alonso Portillo (s. XV y XVI) con esmaltes; el esenciero árabe de arte fatimí (s. X); la arqueta de chapas de plata (s. XVIII), de los Marqueses de Astorga, donde se guarda la Eucaristía el Jueves Santo. Capillo bordado en sedas representando la Trinidad y la Encarnación (s.XV).
Al fondo de la sala, entre dos leones (s. XVI), el arcón Vida de San Antonio Abad (s. XVI). 170 x 97 cm. Sala VII.románico de Carrizo (s. XIII) con la vida de Cristo en la tapa. En el frente franqueando el Pantocrátor los Apóstoles, con sus carteras y nombres.
Sobre una columna monolítica, preside la sala la imagen de Sto. Toribio, Obispo de Astorga en el s.V, y patrono de la diócesis, en escultura policromada de Gaspar Becerra (s. XVI).
Sobre las paredes, un retablo del s. XV con la Virgen de Carracedo, recientemente restaurada, un Cristo del siglo XVII que recuerda los de Juni; el tríptico flamenco de Nicolás de Brujas; el Cristo de marfil, de Rabonal del Camino; la Virgen con el Niño (cuadro de Masucci); seis respaldos de coro, con relieves de reyes de Israel, en madera de nogal.

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También se muestran, en ménsulas bajo cristal, viejos documentos y bulas del archivo catedralicio. Y una preciosa ejecutoria de hidalguía otorgada por Felipe II.

SALA II: Cordobanes y púlpito(ns. 34, 45)

Nueve frontales de altar, de cuero repujado y policromado, forman esta notable colección en crecimiento, instalada en la severa sala por la que suben las aristas de la Virgen sedente (s XV). Sala VII.torre vieja. Predominan los de estilo barroco (s. XVII). Algunos están enmarcados en bastidores tallados artísticamente. El Salvador (s. XV). Sala VII. 50 cm.Una Virgen con el Niño, de estilo popular, también de cuero repujado y policromado, preside esta sala, adornada con un hachero de plata que sir-ve de soporte para el cirio pascual.

El púlpito, de Gaspar Becerra, es una verdadera obra maestra. De nogal. Sobre un pie formado por cuatro caprichosos grotescos, se eleva el cuerpo octogonal con ocho tableros tallados con la figura de un santo predicador: S. Juan Bautista, S. Agustín, Sto. Toribio, S. Ambrosio, Sto. Domingo de Guzmán, S. Francisco de Asís; y S. Jerónimo, en la puerta.

SALA III: Ornamentos (ns. 46-112)
La colección monográfica se centra en los SS. XVI-XVII, pero también muestra un pañito bordado a cruceta (s. XII-XIII) que envolvía reliquias en la Virgen de la Majestad y que recientemente Fernández Sexta ha relacionado con la heráldica de Ponce de Cabrera; un capillo bordado en seda (s. XV) representando la Trinidad y la Encarnación; una cortina de sagrario (s. XVI); doce mitras de distintas épocas; dos estaciones de viacrucis en alabastro italianos (s. XII). Grandes hacheros de plata llevan el Cordero, escudo del Cabildo.

SALA IV: El tesoro (ns. 113-308 y 531)
En ella sobresalen el Calvario románico de Compludo (s. XIII); variada iconografía mariona en tallas policromadas (ss. XII-XVIII); el Juicio de Sta. Marina, tabla pictórica del s. XVI atribuido al Maestro de Palanquinos; Cruz procesional de plata sobredorada (s. XVI); broche románico milanés (s. XII) de primorosa filigrana de oro con esmaltes de los cuatro evangelistas en alveolado o cloisonné; crucifijo de Gaspar Becerra (s. XVI) en madera de boj; el Cristo de los rubíes y el de coral. Cetros y báculos, pectorales y anillos, relicarios, ánforas, monedas y bandejas de plata, etc.

SALA V. Antesala capitular (ns. 309-316) Virgen sedente (s. XII). Sala VII. 85 cm. de alto.
Diversas esculturas procedentes de Foncebadón. Varios cuadros pictóricos.

SALA VI: La Capitular (ns, 317-373 y 533).
Sillería de nogal, lienzos y cobres pintados, bellas cornucopias. Cinco vitrinas con ornamentos predominantemente modernos de los distintos colores litúrgicos: en tisú de oro y plata, los ternos y capas del Corpus; en terciopelo, bordado en oro, el terno negro; una capa pluvial toledana de estilo mozárabe; y otra pontifical del Obispo de Canarias (1779-1783) Fr. Joaquín de Herrera y de la Bárcena.

SALA VII: Obispo Castelltort (ns. 374-454)
Dos apostolados completos del s. XVI; cuatro tablas con la vida, tentaciones, tormentos y muerte de S. Antonio Abad (s. XVI) procedentes de Villafáfila: recuerdan al M. Avila; dos tablas de Maestros astorganos sobre la leyenda jacobea: el “puente de la vida” y la Reina Lupa, están pintadas al óleo en el s. XV; se inspiran en la leyenda dorada de Santiago de la Vorágine. Otras varias pinturas de los ss. XV y XVI. De la escultura, en tallas policromadas, se destaca la del Salvador (s. XIV) y las de la Virgen y los santos (ss. XIII-XVI). Algunas de estas piezas han sido recientemente restauradas por Javier de Oyamburu.
San Blas (s. XV). Sala VII. 55 cm. de alto.
SALA VIII:La Custodia y arle popular (ns. 455-48 1)

Enormes esmeraldas de Colombia enriquecen la custodia de plata sobredorada, del salmantino Manuel García Crespo (1757). las andas para el Carro triunfante y su templete de cuatro columnas corintias, ideadas por Fr. Miguel de Echano (s. XIX), fueron fundidas en la platería Martínez de Madrid. Coronas, diademas, arracadas y pendientes maragatos, con otras muestras de arte popular.

SALA IX: Paso a la capilla de Sta. Marina (ns. 482-487).
Restos románicos de la Catedral anterior. Se destaca un fragmento, quizás zócalo, decorado en su zona curva con siete estrías muertas y un friso superior formado por tallos ondulantes de los que salen palmetas carnosas asimétricas. Otros fragmentos son de arquerías, capiteles, jambas, etc. El grupo escultórico de la Anunciación (s. XVI).

SALA X: Capilla de Sta. Marina (ns. 488-530 y 532).
San Miguel (imagen románica del siglo XIV). Sala VII. 65 cm. de alto.Construida por el Obispo Martín González (1287-1301) enterrado en uno de los cuatro lucillos góticos que tienen estimables estatuas yacentes. En ella sobresalen: la estatua yaciente de un Obispo (s. XIII) en mármol grasiento, obra primorosa del románico, de gran equilibrio, serenidad y simetría; cabeza románica en piedra, uno de los restos mejor conservados de la antigua Catedral, reflejando una técnica muy desarrollada que algunos han relacionado con el estilo del Maestro Mateo; siete bustos de obispos astorganos en piedra de Coimbra (1548); talla policromado de S. Juan Bautista, de estilo flamenco (s. XV), señalando al Cordero; Ntra. Señora de la Valvanera (x. XVIII); S. Antonio Abad, de Gregario Español (s. XVI), de gran expresión, con la barba al estilo de Berruguete; retablo de S. Juan Bautista (s. XVIII) con medallón de la Natividad y relieves de su vida y martirio.

Entre las obras pictóricas son notables varias tablas hispanoflamencas y el gran cuadro de Corrado Giacquinto (s. XVIII), con la visión de Ezequiel. Facistoles y cantorales del antiguo monasterio de S. Dictino. Imagen de S. Pedro Mártir, Dominico. Sala X.

La identificación de cada pieza está señalizado con sobriedad. Todos las salas tienen ambientación musical de fondo. En un ángulo de la Sola Capitular se pueden seguir los vídeos-guía del Museo y de la Catedral.

El Museo ha publicado cuatro títulos de su colección ‘PIEDRAS VIVAS’.
“LA CATEDRAL DE ASTORGA Y SU MUSEO”. B. Velado Graña.
“LA CATEDRAL DE ASTORGA Y LA ARQUITECTURA DEL GÓTICO ALEMAN’. P. de la Riestra.
“El CORO Y LA SILLERIA DE LA CATEDRAL DE ASTORGA’. P. Paniagua Felix.
“El RETABLO MAYOR DE GASPAR BECERRA”. B. Velado Graño.
GUÍAS:
“GUÍA ARTÍSTICO-ESPIRITUAL PARA EL PEREGRINO”. Miguel Sánchez Ruiz, Dean de la Catedral de Astorga.

El Palacio

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El Proyecto
En 1886, D. Juan Bautista Grau, natural de Reus, toma posesión de la diócesis de Astorga, residiendo en el antiguo palacio episcopal, sito entre la muralla y la catedral. El 23 de diciembre se incendia el robusto edificio, quedando totalmente arrasado, lo que obliga al prelado a vivir en el Seminario Diocesano.

El Obispo se reúne con la Junta Diocesana de Construcción, para solicitar ayuda y recursos al Sr. Alcalde (Sr. Pineda), el cual consideró más viable y eficaz acudir al Ministerio de Gracia y Justicia.

Se envía el proyecto y presupuesto, realizado por el maestro de Obras y Mayordomo de la Catedral, D. Pedro García Calvo, pues en este momento la plaza de arquitecto diocesano se hallaba vacante.

El Ministerio rechaza la propuesta por considerar que el Maestro de Obras carece de “suficiente inteligencia” para realizar el proyecto. El Obispo Grau propone entonces a su paisano Antonio Gaudí, a quien el Ministerio autoriza el 8 de Marzo de 1887 para hacer el proyecto de reedificación del Palacio Episcopal de la Diócesis Asturciense.

Desde Barcelona, Gaudí pone manos a la obra y en junio firma los 11 planos, la memoria, el pliego de condiciones facultativas, mediciones, cubicaciones y el presupuesto, cuyo total asciende a 179.726 pts.

El prelado recibe el proyecto, calificándolo de Magnífico, lo envía al Ministerio y éste, a su vez, a la Real Academia de San Fernando, para su aprobación. Pero tras varias alegaciones y enmiendas, son devueltos a Astorga para su corrección por no considerarlos aptos.

Las alegaciones y enmiendas las proponía el presidente de la R. Academia el Marqués de Cubas (Arquitecto de la Almudena, Catedral de Madrid). Entre éstas cabe destacar: excesivo material combustible, carencia de estudio de pararrayos, falta de planos de cubiertas y armaduras, insuficiente anchura en el foso, escalera principal antiestética y raquítica, exceso de columnas en rotondas, falta de resistencia en las bóvedas del sótano, falta de claridad en la elección de materiales, vaguedad en salida de humos y ventilación, etc…

En diciembre de 1888, Gaudí viaja a Astorga para conocer el solar y el ambiente arquitectónico, decidiendo reformar el proyecto. Ante los retrasos administrativos, el Obispo pide ayuda a D. Pío Gullón, natural de la ciudad y entonces Gobernador del Banco de España, para que se agilicen los trámites. En febrero de 1889, el Ministerio da el visto bueno al Proyecto pasando por alto las últimas correcciones que la Academia demandaba al arquitecto.

Las Obras salen a subasta pública, adjudicándoselas al contratista D. Policarpo Arias en la cantidad de 168.520 pts. El 24 de Junio de 1889, onomástica del prelado, se coloca la primera piedra.

Las Obras

Gaudí residía en Barcelona, y motivos laborales le mantenían alejado de Astorga (Sagrada Familia, Palacio Güell, Colegio Teresiano..), por lo que recurrió al fotógrafo Cordeiro para que le enviase cada quincena fotografías sobre el avance de la construcción. Cada dos o tres meses, el arquitecto viajaba a Astorga para comprobar personalmente los trabajos.

Durante el año 1889 se realiza el semisótano. Al año siguiente, la planta baja y el original pórtico de acceso que cambió del proyecto primitivo. En 1891 – 1892 se ejecuta la planta principal o Noble. Fallece el contratista de obras, que fue sustituido por D. Saturnino V.Amenós.

Las obras tenían prevista su finalización para Junio de 1894, según figura en las condiciones de contratación, pero en el otoño de 1893 fallece el Obispo Grau. Este hecho cambiará radicalmente el curso de la obras, paralizándose por antagonismo entre Gaudí y la Junta de Obras Diocesana.

Antonio Gaudí renuncia al cargo de arquitecto director, remitiendo una carta desde León, donde trabajaba en la dirección de la Casa Botines. Renuncia que es aceptada por la Junta Diocesana y remitida al Ministerio, alegando: “el dimisionario no era arquitecto diocesano, cuyo cargo desempeña el que lo es provincial de León” .

El Ministerio aceptó la renuncia y dispuso: “se le den las gracias por el celo y acierto con que ha desempeñado hasta hoy su cargo”.

Abandonó entonces Gaudí las obras del Palacio, enfadado por el trato recibido y manifestando: “Serán incapaces de acabarlo y de dejarlo interrumpido”.

En 1905 D. Julián de Diego y Alcolea rige la diócesis de Astorga, intenta convencer a Gaudí para que vuelva a dirigir las obras, pero no lo consigue, ya que entonces el templo de la Sagrada Familia requería toda su atención y tiempo.

Se nombra arquitecto a D. Ricardo García Guereta, que era el diocesano de León y municipal de San Lorenzo del Escorial. Al carecer de planos, confecciona unos nuevos basándose en lo construido, pero remata el edificio según su idea. Este arquitecto ha sido muy criticado, sobre todo por los paisanos de Gaudí, quienes le reprochan que no supo terminar el Palacio como Gaudí lo había imaginado, pero en su obra respetó lo edificado y le dio un remate digno, situación que se repite a través de la historia de la arquitectura. Gaudí respetó la cripta de la Sagrada Familia de su antecesor, pero siguió construyendo con su estilo personal.

Guereta remata y finaliza el edificio en 1913. En 1914 renuncia como arquitecto, tras la última certificación correspondiente al pago de los ángeles de cinc, que Gaudí encargó para el remate de la cubierta

Posteriormente, con el obispo D. Antonio Senso Lázaro, vuelve la despreocupación total por el edificio, al considerarlo muy ostentoso y poco funcional para residencia..

En 1943 el organismo de Regiones Devastadas repera el edificio de los desperfectos ocasionados durante la Guerra Civil al haberse utilizado como cuartel y oficinas de la Falange y alojamiento de las fuerzas nacionales. El arquitecto encargado será el Señor Cárdenas quien lo aísla con una cerca de granito y una verja de hierro encargada al arquitecto Valentín Gamazo. Se realizan los esgrafiados y se le dota de agua, luz, circuito de calefacción y servicios sanitarios.

En 1956 D. José Castelltort, Obispo natural de Igualada, se propone terminar y rematar el edificio, haciendo en el último piso las adaptaciones necesarias para la residencia episcopal. Llegó a decir: “Si un catalán había comenzado el Palacio, otro de la misma tierra lo terminará”. Su fallecimiento repentino en el vestíbulo del edificio en 1960 durante una visita a las obras lo impidió.

Le sucede en la silla episcopal D. Marcelo González Martín, quien decide definitivamente residir en el Seminario y dedicar el Palacio a sede de Museo, que en 1964 se abrirá al público como Museo de los Caminos.

Con ese motivo, se practicaron importantes intervenciones en el interior del Palacio para adecuar convenientemente todas las dependencias al nuevo destino.

Durante el mandato de D. Antonio Briva Mirabent, al tiempo que se iba consolidando y ampliando el Museo, se emprendieron las lógicas modificaciones y adecuaciones en muchas salas, principalmente en todas las de la tercera planta, en la que se instaló la Sección de Artistas Leoneses Contemporáneos.

En el cambio de siglo (XX-XXI), gracias a la generosidad y desvelos del obispo D. Camilo Lorenzo Iglesias y bajo la sabia dirección el arquitecto D. Pablo Puente Aparicio, el Palacio se ha rejuvenecido con las mejoras amplias y costosas que se han realizado en su interior.

Se aprovechó la oportunidad para hacer una más atinada selección y exposición de los objetos del Museo; esta actividad fue realizada por los técnicos de la Fundación “Las Edades del Hombre” y por el arqueólogo D. Tomás Mañanes Pérez.

mas informacion:

http://www.diocesisastorga.es

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