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Catedral Vieja de Managua (Nicaragua)

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La Antigua Catedral de Managua o Vieja Catedral de Managua es un edificio de estilo neoclásico, de la ciudad de Managua, capital de Nicaragua que fue dañada por el terremoto del 23 de diciembre de 1972, sin que hasta ahora haya sido reparada. Su fachada se asemeja a la de la Iglesia de Saint-Sulpice de París, Francia.

Construcción
La Antigua Catedral de Managua, cuya estructura de acero fue diseñada y enviada desde Bélgica en los años 1920.

La anterior Catedral Metropolitana, ubicada en el mismo sitio del actual edificio, fue demolida para hacer una nueva. En 1912 el Papa San Pío X había creado la arquidiócesis de Managua y las León, Granada y la diócesis de Matagalpa, pues hasta entonces la única sede episcopal era la de León. Monseñor José Antonio Lezcano y Ortega fue nombrado Arzobispo de Managua y la Parroquia managüense (construida a finales del siglo XVIII) fue elevada a la categoría de Catedral Metropolitana, fue demolida en 1925 para hacer una mejor.

La primera piedra fue colocada el 5 de abril de 1925, en una sencilla ceremonia, por Monseñor Lezcano y el Presidente de Nicaragua Carlos José Solórzano; pero el primer diseño de la Catedral fue publicado el 10 de enero de 1926 y no satisfizo al Arzobispo pues consistía en una gran nave central y una torre de campanario separada, frente al templo. A Monseñor Lezcano le gustó la fotografía de una iglesia de Bélgica y le pidió al Ingeniero Pablo Dambach, de origen suizo, que diseñara los planos de la Catedral basándose en la foto de la iglesia belga; la armazón de hierro fue traída de Bélgica, por barco hacia Nicaragua y en el puerto de Corinto, departamento de Chinandega se la transportó por ferrocarril a Managua. Los trabajos de construcción de la Antigua Catedral iniciaron en 1928. Fue el primer edificio de esta magnitud construido de concreto armado en el país, tres años después del inicio de su construcción el 31 de marzo de 1931 un terremoto destruyó la capital, pero no su armazón metálica y posee diseños arquitectónicos victorianos con réplicas europeas, estilo renacentista y neoclásico.

El Congreso promulgó una ley de la Catedral, estableciendo un impuesto especial de un dólar por cada quintal de café, para destinar los fondos recaudados a la construcción del templo, la que contó con el apoyo del gobierno del General José María Moncada. El 1 de diciembre de 1938 se inauguró (siendo presidente el dictador General Anastasio Somoza García), pero no fue consagrada sino hasta el 24 de julio de 1946, durante la celebración del Centenario de la elevación de Managua a ciudad. La familia Somoza tenía un sitio especial para estar allí durante la celebración de las misas y los Te Deum. La Catedral Metropolitana de Santiago tenía una decoración suntuosa en el exterior e interior, entre ellos vitrales, nichos, altares de mármol, esculturas de bajo y alto relieve, bóvedas iluminadas, etc.

En el libro del historiador nicaragüense Gratus Halftermeyer, Historia de Managua, con 4 ediciones en 1946, 1952, 1959 y 1964, dice en la página 128, de la tercera edición, lo siguiente sobre la construcción de la Catedral:

Antes del terremoto se principió a construir la nueva Catedral Metropolitana, cuya armazón de hierro fue hecha por el ingeniero belga [error del autor, era suizo] llegado especialmente al país para ese fin, don Pablo Dambach.

En la edición de noviembre de 1932 de la “Revista del Clero”, de León, órgano oficial de la Arquidiócesis de Managua y de las Diócesis de León, Granada y Matagalpa, a la página 7 bajo el mote “Acontecimiento”, textualmente dice: “Septiembre 19-Se canceló hoy, felizmente, la deuda con Les Atelier-Metallurgiques, de Nivelles, Bélgica, por la armazón metálica, de la Catedral capitalina, 89, 094.55 dólares. Acerca de la cual le anotan para sumarlos a la cantidad que antecede, los siguientes gastos relacionados con el precio total de la dicha armazón metálica:

Viaje del mecánico que la armó, venida y regreso de Europa $ 1.050.00. Aseguro del mismo contra accidente de trabajo $ 152.00. Pensión del mismo en 13 meses a razón de $ 300.00 cada mes, $ 3.900.00. Equipos de máquinas y cables para el trabajo $ 1.200.00. Total $ 95.351.55. Habiéndose economizado: la comisión en Corinto de la Casa Rodolfo d`Arbelles, que no cobró ni un centavo por el envío del millar de toneladas; los derechos de introducción de Aduana y Municipales que se dispensaron y el descuento del 50% del flete del ferrocarril Corinto-Managua”.

La Catedral ya está terminada y en funciones. Le faltan ornamentos y uno que otro detalle. Su construcción es de una elegancia arquitectónica inmejorable. Su costo total no puede decirse aún, pues se continúan los trabajos de remate. Sus torres están consagradas, la norte a San Pedro y la sur a San Pablo; el frente central al Salvador del mundo. Esta Catedral, embestida por un terremoto y cuya armazón quedó ilesa es ahora el orgullo de Managua. ¡Oh manos del Cura Chamorro! ¡Cuánto luchó por su vieja parroquia del siglo XVIII!

En la parte trasera de la Catedral, el lado este, están las estatuas de Fray Bartolomé de las Casas, Fray Margil de Jesús, la Reina Isabel la Católica, Monseñor José Antonio Lezcano Morales (tío paterno de Monseñor Lezcano y Ortega), Cristóbal Colón, el Rey Fernando VII de España y el conquistador Francisco Hernández de Córdoba.

Acontecimientos en la historia de la Catedral

* El 1 de febrero de 1943 (día del cumpleaños de Somoza García) se celebró el matrimonio de su hija mayor Lillian Somoza Debayle con su pariente Guillermo Sevilla Sacasa. El padrino de la boda fue el Presidente de Costa Rica Rafael Ángel Calderón Guardia. Un año antes doña Lillian Somoza había sido coronada reina de la Guardia Nacional en éste mismo edificio.

* El 5 de diciembre de 1950, se efectuó el matrimonio de Anastasio Somoza Debayle, hijo del dictador General Anastasio Somoza García, y su prima Hope Portocarrero Debayle, día del cumpleaños número 25 del novio. El cortejo salió del Palacio Nacional (hoy Palacio de la Cultura) para entrar a la Catedral. Después de la boda el cortejo se trasladó al Palacio de Comunicaciones, inaugurándolo al instante, para celebrar una fiesta en la azotea. Fue el matrimonio más lujoso en la historia de América Central.

* La muerte de Monseñor Lezcano el 6 de enero de 1952, su funeral en la cripta, ubicada debajo del Altar Mayor, y su sucesión por el obispo auxiliar coadjutor Monseñor Alejandro González y Robleto como Arzobispo de Managua.

* El 30 de septiembre de 1956 se celebró un responso por el alma de Somoza García con la presencia de sus restos llevados ese mismo día a Nicaragua (después de haber fallecido en Panamá el día anterior) a consecuencia del atentado que le hiciera en León el poeta opositor Rigoberto López Pérez la noche del 21 del mismo mes y año.

* Al día siguiente 1 de octubre se celebró una misa pontifical, de cuerpo presente, con la asistencia del alto clero nacional y el Nuncio Apostólico.

* El 16 de febrero de 1970 fue nombrado Arzobispo de Managua por el Papa Pablo VI Monseñor Miguel Obando y Bravo, quien hasta entonces era Obispo Auxiliar de Matagalpa desde hacía dos años 1968 y el 4 de abril del mismo año fue recibido en Managua y consagrado Arzobispo en la Catedral. 15 años después en 1985 sería elevado a la dignidad de cardenal por el Papa Juan Pablo II y este el 1 de abril de 2005 (un día antes de morir) le aceptó la renuncia, nombrando como Arzobispo a Monseñor Leopoldo Brenes, quien hasta entonces era Obispo de Matagalpa.

* El 26 de septiembre de ese mismo año la Catedral fue tomada por un grupo de estudiantes universitarios, opuestos al régimen somocista, para protestar contra las torturas que hacía el gobierno contra sus opositores. El diario La Prensa lo calificó con el titular: Catedral tomada, protesta y campanas a rebato.
* La noche del viernes 22 de diciembre de 1972 se efectuó una protesta, en el atrio, contra el gobierno a causa del hambre causado por la sequía de ese año. Pocas horas después a las 12:35 AM del siguiente día 23 de diciembre, el Terremoto de Managua de 1972 de 6.2 grados en la escala de Richter y sus dos réplicas de la 1:18 y 1:20 AM dañaron a la Catedral, quedando en abandono desde entonces.

* El 25 de abril de 1995 se celebró con una misa el V aniversario de la toma de posesión de doña Violeta Barrios de Chamorro.
* El domingo 18 de abril de 1999 se celebró la boda de María Alejandra Alemán Cardenal (hija del entonces Presidente Arnoldo Alemán) con el ecuatoriano Alfredo Francisco Gallegos Sandoval celebrada por el Cardenal Obando.

* El 11 de agosto del mismo año, en un acto solemne, fueron sacados los restos del General José Dolores Estrada, Héroe Nacional y vencedor de los filibusteros en la batalla de San Jacinto el 14 de septiembre de 1856, para trasladarlos a su ciudad natal de Nandaime, departamento de Granada.

* El 7 de diciembre de 2007 el Presidente Daniel Ortega Saavedra celebró allí, por primera vez en su segundo periodo de gobierno, la gritería ocupando como altar el atrio y la escalinata del templo.

Destrucción, saqueo y abandono

El terremoto de las 12:35 AM del 23 de diciembre de 1972 de 6.2 grados en la escala de Richter y sus dos réplicas de la 1:18 y 1:20 AM dañaron a la Catedral (debido a que su estructura no tiene vigas estriadas) dejándola inhabilitada para la celebración de los servicios religiosos, los que se trasladaron junto con la Curia Arzobispal a la Iglesia de Santo Domingo de Las Sierritas, en las afueras de Managua, hasta 1993 cuando se inauguró la Nueva Catedral Metropolitana, obra del arquitecto mexicano Ricardo Legorreta frente al costado norte del Centro Comercial Metrocentro. Las 4 esferas del reloj de la torre de San Pablo quedaron marcando la hora del primer sismo. El lado norte del edificio y las partes superiores de las torres fueron las más agrietadas; los vitrales se quebraron; fue saqueada por vándalos que se llevaron las alcancías, bancas, vasos sagrados y algunas imágenes. Otras de estas (como las de Santa Marta, San Judas Tadeo, San Miguel Arcángel y la Virgen del Perpetuo Socorro) fueron llevadas a la Parroquia San Miguel Arcángel, del Residencial Las Brisas, ubicada en la zona occidental de la capital. La de San Juan Bautista de La Salle fue trasladada por los Hermanos Cristianos en un camión al Colegio La Salle de Managua donde permanece hasta hoy, de acuerdo con el testimonio del Doctor Iván Guerrero Murillo, ex alumno lasallista y abogado. Según el capítulo “Cristo sobre las ruinas”, del libro Un pueblo y su conductor (de Silvio Campos Martínez), Monseñor Obando (en su recorrido de 20 horas por las calles de la capital) llegó al templo a eso de las 10 de la mañana de ese día para ver los daños, pero no rescató algunas cosas de allí y las de la Curia. La Iglesia del Colegio María Mazarello se convirtió provisionalmente en Catedral y más adelante a la Iglesia Santo Domingo de las Sierritas. Desde entonces quedó en abandono sin que pudiera restaurarse, pues al parecer a Monseñor Obando no le gustaba el edificio. Según testigos, en 1975 desapareció su techo de aluminio junto con el cielo raso.

El 20 de julio de 1979, en la celebración del triunfo de la Revolución Sandinista, los guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) dispararon balazos al aire y algunas balas impactaron contra la parte alta del campanario de San Pablo.

En los años 1980, hasta inicios de los 90, se convirtió en refugio de delincuentes, drogadictos y prostitutas. Las puertas de madera fueron arrancadas, lo que quedaba de los vitrales fue apedreado, pedazos de mármol fueron arrancados de sus altares al igual que las losas del piso, en este creció el monte; adentro tales personas hacían sus necesidades fisiológicas causando un mal olor en el templo.

En 1982 los restos de Monseñor Lezcano, muerto hacía 30 años, fueron sacados de la cripta de la Catedral encontrándose que su cuerpo estaba incorrupto. Se los trasladó a la Parroquia de Santa Ana, ubicada en el barrio del mismo nombre (en la zona occidental de la capital), sepultándolos al lado derecho del Altar Mayor.

En contraste con la catedral, el vecino Palacio Nacional (actual Palacio de la Cultura), ubicado en la esquina opuesta de la plaza de la Revolución, no quedó en abandono.
Recuperación y limpieza

Los asuntos políticos predominaron para que se hiciera una nueva Catedral de 1991 a 1993, durante el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro, en vez de restaurarla. En 1995 se inició el proyecto de restauración con la limpieza del templo, se instalan el techo nuevo, losas nuevas del piso, las luces internas y externas, junto con los efectos de sonido del canto gregoriano en latín, los cuales sonaban el Angelus a las 6 de la tarde. Se quitaron las 4 esferas del reloj, las cuales quedaron marcando la hora del primer sismo, las cuales se colocaron en los sótanos del Palacio de la Cultura (ex Palacio Nacional). Se la convirtió en una especie de museo con exposiciones de arte sacro. A partir de noviembre de 2000 se cerró al público indefinidamente, debido a que varios pedazos de concreto se desprendieron de sus paredes a causa de la compactación del predio frente a su costado sur para hacer allí el parqueo del Palacio de la Cultura.

Intento de restauración

En 2004 el Presidente de México Vicente Fox, al hacer una visita oficial a Nicaragua, quedó impresionado por la belleza de la Catedral y le prometió al Presidente Enrique Bolaños Geyer enviar poco tiempo después a unos técnicos para restaurar la iglesia. El diagnóstico determinó que el abandono por parte de los anteriores gobiernos y la humedad le causaron más daños que el mismo terremoto. Se determinó que los gobiernos de Nicaragua, Francia, España, México y la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura por sus siglas en inglés) aportarían cada uno un millón de dólares, por lo que faltarían 2 millones más para completar los 7 millones. Pero todo quedó en veremos, pues aún no se ha restaurado y desde el terremoto de 1972 no le pertenece a la Arquidiócesis de Managua, sino al Estado, debido a que un decreto de la Junta Nacional de Gobierno en 1973 confiscó el centro de la capital prohibiendo la reconstrucción.

Galeria de Imagenes de la Catedral Antigua de Managua


Basilica de los Angeles (Cartago, Costa Rica)

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Fachada_Basiílica de Nuestra Señora de los Angeles, Cartago, Costa Rica

La Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles es un templo católico de la ciudad de Cartago, Costa Rica. Se encuentra en el lugar donde, según la tradición, una mulata del barrio marginal conocido como Puebla de los Pardos encontró en 1635 una imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, a la cual pronto se atribuyeron numerosos milagros. En el sitio se construyó una ermita, a la cual sustituyeron después templos de mayor solidez y capacidad, especialmente el edificado en 1675. Fue erigido en basílica durante el episcopado de Monseñor Anselmo Llorente y Lafuente.

El terremoto del 4 de mayo de 1910 arruinó el templo, que fue reemplazado pocos años después por otro de considerables dimensiones, de estilo bizantino. Se comenzó a construir en 1912. El arquitecto encargado de diseñarla se llamó Lluis Llach Llagostera. Es el principal centro de peregrinación religiosa de Costa Rica, especialmente con motivo de la festividad de la Virgen de los Ángeles, que se celebra el 2 de agosto.

Basílica iluminada por la noche.

La Romería

Miles de personas acuden cada año al centro religioso en lo que se llama una “romería”, en agradecimineto o petición de favores. En esa fecha, y de conformidad con una tradición que data de fines del siglo XVIII, la imagen es trasladada a la catedral de Cartago, ubicada en el centro de la ciudad, donde permanece hasta principios del mes de septiembre, cuando es devuelta a la basílica, con una procesión denominada popularmente la Pasada de la Virgen de los Ángeles.

Se calcula que cada año, alrededor de 2.500.000 de personas (poco más del 50% de la población total del país) toman parte en la Romería. Dicha romería consiste en caminar desde donde uno viva, hasta la Basílica. En el caso de los habitantes de la capital costarricense, esa caminata comprende poco más de 20km de terreno montañoso (hay que cruzar el Cerro de Ochomogo), pero también muchos romeros caminan cientos de kilómetros desde otras partes del país.

Es común observar gente de todas las edades, niños en brazos de sus padres, jóvenes e incluso adultos mayores. La Cruz Roja Costarricense establece puestos de control a lo largo del recorrido para velar por la salud del romero. Muchas personas también optan por dormir en jardines o tiendas de campaña en parques de Cartago ante la saturación de los servicios de transporte.

mas informacion
http://www.santuarionacional.org

Galeria de Imagenes de la Basilica de Los Angeles Cartago, Costa Rica

Catedral de Esteli (Nicaragua)

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La Catedral de Estelí, es la sede de la Diócesis de Estelí y esta dedicada a la advocación mariana de Nuestra Señora del Rosario, patrona de la Diócesis. Se encuentra ubicada en la ciudad de Estelí, Nicaragua. Tiene un estilo Neoclàsico y moderno, fue consagrada como sede de la Dióceis el 17 de diciembre de 1962 por el Papa Juan XXIII.

Se le conoció hasta la década de 1990, como la Catedral Blanca.

Antecedentes

Con los traslados de la Villa de San Antonio de Pavía, de Villa Vieja al Llano de Michigüiste y de este al actual sitio de la ciudad han transcurrieron tres etapas diferentes.

Para 1865, los habitantes de la Nueva Ciudad de Segovia (Ciudad Antigua), llegaron ahí huyendo de la destrucción e invasión de los piratas ingleses. Al llegar a la actual Villa Vieja, fundaron ahí la Villa de San Antonio de Pavía con una pequeña ermita provisional.

La Villa en sus inicios era una pequeña localidad con unos pocos habitantes, con lo necesario para sobresalir.

El segundo templo, fue mas formal en cuanto a su estructura, se comenzó su edificación aproximadamente en 1731, de esta etapa de la construcción la referencia que se tiene es el informe del Obispo Agustín Morel de Santa Cruz, Obispo de Nicaragua, que expresaba:
Una iglesia con su capilla mayor y sacristía de adobes, piedra y lodo, con el techo de teja: el resto es un cuerpo provisional de paja, muy indecente y lleno de goteras; cíñelo unas paredes como de cinco o seis varas de alto de adobes y tierra para las naves que debe tener una nueva iglesia, cuya fabrica hará veinte años que se esta atendiendo.
Agustín Morel de Santa Cruz, Obispo de Nicaragua

Esta ermita tenía lo propio de las ermitas coloniales primitivas; de planta rectangular, de un solo cuerpo, techo a dos aguas, una sola nave, con imágenes coloniales españolas llevadas a la Nueva Ciudad de Segovia por los españoles; 183 años después es traslada la ermita con el poblado al Llano de Michigüiste.

La tercera construcción del templo tenía sus reliquias coloniales, entre las reliquias según las crónicas estaban el “Señor Crucificado del Desprendimiento” y la imagen de la “Virgen del Rosario” que según la leyenda la imagen estaba destinada a la ciudad de León y por equivocación llegó a Estelí; teniendo también platerías, ornamentos para el altar y retablos de carácter colonial.

Nuestra Señora del Rosario, Patrona de la Diócesis y Titular de la Catedral

Como reliquia de total importancia estaba la pila bautismal, tallada a mano por los primeros habitantes de la Villa de San Antonio de Pavía. Las crónicas expresan que para 1778 el “Señor Crucificado del Desprendimiento”, fue dado a retocar por un pintor y restaurador de la Villa de Nicaragua (Ciudad de Rivas), dejando en una de las extremidades inferiores de la imagen una carta que se encontró en 1947.

Este documento hace evidente la antigüedad de la imagen, datando -según las crónicas- desde tiempo de la colonia, desde la fundación de la Villa.

Templo actual

El traslado al actual territorio de la ciudad de Estelí se dio por los ataques de lo aborígenes. Según las memorias municipales, los pobladores “meditaron si convenía la reconstrucción de la villa o trasladarla a un lugar más apropiado”, eligiendo el traslado al Llano de Michigüiste y entre lo primero que trasladaron fue la ermita, que simbólicamente significaba el traslado oficial.

Este traslado se dio aproximadamente entre los días 11 – 13 de junio de 1823. La construcción de la ermita fue rudimentaria, gañeron con techo de paja y piso de tierra, correspondiendo a los materiales tradicionales de aquella época; teniendo como titular a San Antonio de Padua; al trasladarse la ermita se trasladaron también las imágenes sagradas para los pobladores, su reliquias, el Cristo del Desprendimiento y la Virgen del Rosario.

En 1871, la Villa pasó a denominarse legítimamente como Municipio, se dispuso la erección de un distrito, con todo ello el Municipio tomaba una nueva figura, de ciudad, con ello, también la ermita cambiaba su aspecto.
Materiales de la primera construcción actual

El nuevo templo se inicio en 1882, por iniciativa del sacerdote José Cajina, cooperando en ello los pobladores; se emplearon en su construcción materiales que ofrecía el propio entorno del municipio; la comunidad apoyo con el traslado de la madera, los pilares de níspero con altura de 11 Varas, artesón de Zapotillo y guachipilín, explotadas de los bosques de los alrededores del Municipio; los pobladores denominaron todo el proyecto como “fajinas dominicales”, por hacer todo el trabajo los días domingos. Los traslados eran organizados por el cura párroco de la ermita, trabajaba con los pobladores como cualquier otro hombre, jalando los bueyes cargados de madera, según las crónicas “bajaban cantando al camino con comidas y bebidas y hacían velas a la luz de la luna para esperar la llegada de la caravana… tocaban guitarras e improvisaban números”.

En la etapa de construcción del templo también colaboro el párroco Camilo López Barrantes, sucesor del padre Cajina, etapa que concluyó en 1888, seis años después de haber iniciado.

Materiales

Se construyó la ermita con los materiales que construían sus viviendas, paredes de adobe, ladrillos de barro para el piso, el armazón del techo con tejas y maderas de Zapotillo y guachipilín, los pilares de níspero con 11 varas de alto utilizando en los trabajos mas finos maderas de cedro real y caoba.

Los adobes eran preparados por los mismos pobladores. Al terminar las paredes, se dio paso al repello de las paredes con mezcla negra a base de arena y tierra, el fino era preparado con cal.

Su estilo

Siendo el templo de carácter formal, ya predominaba el estilo que tendría el templo, evoluciono arquitectónicamente. De planta rectangular, el presbiterio tenía una medida mas angosta, de una sola planta, casi de igual tamaño que la construcción actual, paredes altas y fuertes, techo de paja a dos aguas, con aleros a los lados, sin torres, ni bóveda ni cúpula, el campanario estaba ubicado en el lado norte montado en cuatro horcones, dándole la forma de una caseta, en el mismo estaba ubicada una matraca que se utilizaba en Semana Santa. En el atrio frente a la puerta mayor estaba ubicada “La Cruz del Perdón”.

El interior estaba dividido en tres naves pequeñas, que daban paso al altar mayor, ornamentados con labrados de madera. Las crónicas expresan que era sostenido como aquellos templos de la antigüedad por dos hileras de cuatro robustas y altas columnas de madera de níspero, todas ellas labradas en forma ochavada, con basamento de cantera y rematadas en vistosas zapatas, ricamente decoradas…. Y al fondo, aquel altar como una joya resplandeciente, tallado en maderas de cedro real, con ornamentos borlados, capiteles y otras filigranas y sobre el mismo, como en el trono y los sitiales de una corte, las distintas imágenes con sus candelabros de plata y oro encendidos con serena luz de veladoras. De semejante belleza era también aquel púlpito tallado en finas maderas que estaba al lado izquierdo. Cubría toda una gama uniforme y limpia de ladrillos de barro cocido. Y ahí estaba también a la entrada, como una sagrada reliquia, la antigua pila bautismal traída desde Villa Vieja y unos reclinatorios…

Estilo neoclásico

La Catedral en el año de 1960

Pasó de un templo de adobe a una construcción completamente nueva, en su forma y arquitectura, su estilo, materiales constructivos… primero se construyó su fachada, conforme a un plano especial, trabajando en el, los mejores constructores de la capital. La catedral presenta dos estilos diferentes, en neoclásico y el moderno, expresados en la fachada y el cuerpo del edificio.

Es un templo con tres naves con planta de cruz latina, su fachada conserva dos torres, no tiene cúpula, sino una bóveda de arista, ocupando una superficie de una manzana con áreas verdes y jardines, en los laterales frontal se destacan las imágenes de San Francisco y Santo Domingo de Guzmán, en memoria de la fundación de las terceras órdenes de franciscanas y dominicas, fundadas por el Pbro. José Filemón Herrera.[1]

Fachada

Se inició a inicios de 1930, durante el curato del Presbítero Filemón Mejía Fajardo (1896 – 1945), quien comenzó la construcción de la obra, sin tener conocimientos de arquitectura el Sr. Wenceslao González se hizo responsable de la construcción del edificio.

La torre norte fue la primera construcción de la fachada, la segunda torre se construyó en 1940, posteriormente se construyó el frontispicio (1945). La construcción se interrumpió por cinco años. El arco toral era de estilo neoclásico que armonizaba con la fachada. El zócalo, decorado con molduras y 1 metro de altura, columnas con estilo dórico con fuste liso, el resto de estilo jónico de fuste estriado.

Estilo

Muestra una composición de formas y ornamentos propios de la corriente artística de los siglos XVIII y XIX, se aprecian columnas, capiteles, cornisas, arcos, frontón… tienen el sello de su influencia. La fachada esta basada en el estilo del primer templo, fachada neoclásica de la vieja iglesia de adobe. Tiene proporciones simétricas, tres naves, dos torre-campanarios laterales de los cuerpos, terminando en cubierta octogonal, rematando con linternas sobre las que se alzaba una cruz, ahora una imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Frontispicio con orientación al oeste, presidida por un extenso atrio, parque frente a la catedral.

Frontispicio

El estilo del frontispicio, es similar al de la Iglesia del Gesú enmarcado con una profunda cornisa con medallón al centro, que después, fue trasladado a la parte trasera de la catedral, conjunto aprisionado por dos motivos curvos elegantes, terminando en volutas contrarias, sostenido aparentemente por cuatro pares de columnas adosadas con capiteles jónicos. El frontón esta adosado por dos pares de columnas en ambos lados, íntegramente limpio, solamente la cornisa y el cimacio con elementos adicionales curvos.

Debajo del frontón, corresponde el acceso de las puertas a las naves, con pequeños arcos semejantes al rosetón.
Las torres

Se alzan al mismo nivel del atrio, simétricas de tres cuerpos, simbolizando la Santísima Trinidad. El primer cuerpo, muestra una superficie sencilla, desnuda de ornamentos, con una claraboya al costado, sus columnas son pilastras adosadas, de forma cuadrada ubicadas una a cada esquina.

El segundo cuerpo de la torre, es de altura más reducida ocupando la parte central de las mismas, diferenciándose del primero, con ventanas a los lados laterales, con arcos elípticos y pilastras cuadradas que rematan con los capiteles jónicos correspondiendo al segundo orden de la arquitectura clásica, sobresale el cornisado extendiéndose en un solo trazo, con severa horizontalidad, paralelo a los dentículos, vincula las torres entre sí.

El tercer cuerpo se proyecta hacia las alturas, con la cruz en lo alto de las torres, ocupan los campanarios; columnas pareadas y cilíndricas, de fuste estriado, capitel corintio con basa circular con capiteles jónicos como el segundo cuerpo, constituyen las partes mas neoclásicas de la fachada, igualmente el frontón.

Tiene ventanas en los campanarios, con arcos ojivales de reminiscencia gótica, no parten del nivel del piso de la torre.
La nave central

Altar mayor de la Catedral

Comprende el cuerpo central de las tres naves, el crucero y la cabecera donde esta el presbiterio y la bóveda de aristas. Primero se construyó la nave central (1953) y el crucero (1955), posteriormente el presbiterio y la bóveda de aristas (1962), en un lapso de veinticinco años.

Se encargaron de su construcción los ingenieros Alejandro Osorno Arburola (1928), Carlos Baca Martínez (1927), Roger Gutiérrez Herrera y el arquitecto esteliano Miguel Cifuentes con la empresa capitalina Ingenieros Civiles Asociados (ICA), esta empresa elaboró nuevos planos para el cuerpo y la cabecera del templo.

Se inicio con el encolumnado, teniendo que remover las vigas y las altas columnas de níspero, estaba distribuido en 14 columnas, en hileras de siete a cada lado, las paredes de adobe, se cambiaron a paredes de ladrillos, las 14 columnas de madera se sustituyeron por 24 de concreto, el techo de teja de barro, se sustituyó por laminas de zinc, se cambió también el piso, se alzo una bóveda de arista de forma original.
La cabecera y la bóveda

Cabecera de forma cuadrada con bordes esquineros enmarcados por elementos adosados asemejando pilastras angostas en los lados del cuerpo, sus paredes adornadas con bellas estaciones del víacrucis, con marco de madera asemejando un templo, donado por las familias adineradas de la ciudad y fondos de la parroquia, durante el curato del Presbítero Wester López.

Bóveda de arista de la Catedral a finales de 1980

La bóveda se forma por la unión de dos cañones que se entrecruzan entre sí, presentando cuatro caras a los cuatro puntos cardinales, representando una cruz griega, al mismo tiempo los cuatro evangelios y los cuatro evangelistas (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), en cada lado de la bóveda se distribuyen tres óculos que multiplicados por cuatro resulta la cantidad doce, los doce apóstoles, los vitrales, proyectan baños de luz al presbiterio y el altar mayor. El diseñador de la bóveda fue el arquitecto de Managua José Brockman Estrada,[2] haciendo el anteproyecto en acuarela (1957), fue contratado por Monseñor Julio Cesar Videa, para construir la iglesia de Quilalí y luego el de Condega, Monseñor Emilio Santiago cavaría le conoció y lo contrató para el trabajo de la cabecera de la Iglesia de Estelí.

La nave transversal del crucero posee dos capillas, una hacia el norte, conocida como la Capilla del Santísimo Sacramento, ornamentada con un retablo de madera, dos pinturas de ángeles al óleo, en las paredes laterales de la capilla, los óleos de la Oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní y La Transfiguración de Rafael, replicas de un pintor esteliano, las pinturas se llevaron a cabo en el curado del Rev. Jaime Valdivia Pinell, Real; en la capilla sur, se destaca el bautisterio, con un retablo de madera preciosa, al centro del retablo el óleo del Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo, al lado derecho el óleo de san Agustín de Hipona y a la izquierda el óleo de Jesús de la Divina Misericordia.

En la nave norte, al lado de la nave central, se destaca un retablo de singular tamaño con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, en la nave sur, se destaca el retablo con la Imagen de la Inmaculada Concepción de María, Patrona de Nicaragua. En el retablo principal se destacan las imágenes al centro superior el Cristo Crucificado del Desprendimiento de las Misericordias, al centro-inferior la imagen antigua de Nuestra Señora del Rosario, titular de la Catedral y Patrona de la Diócesis. A los lados derechos e izquierdo superior del retablo las imágenes de san Francisco de Asís y santo Domingo de Guzmán. En los laterales inferior del retablo mayor, las imágenes de san Antonio de Padua, antiguo titular del templo, san José, san Judas Tadeo y san Pedro Apóstol.

Se erigió canónicamente como Catedral y sede de la nueva Diócesis el 17 de diciembre de 1962, por disposición del Papa Juan XXIII, con la Bula Suprem numeris,[3] designando como Obispo a Monseñor Clemente Carranza y López.

Hallazgo

En 1946, estando el templo en su primera etapa se descubrió la antigua imagen del “Señor Crucificado del Desprendimiento”, el Pbro. Mons. Mejía Fajardo, siendo párroco del templo; el 21 de agosto, por causa de la remodelación del templo, el Cristo se encontraba depositado en una urna de madera, abandonado en un depósito del altar mayor.
La imagen tenía los brazos y los dedos quebrados y un problema en la posición de las piernas.
Orient Bolívar Juárez

Tiempo después del hallazgo se encargo la segunda restauración, siendo la primera en 1778, en la Villa de San Antonio; se encargó la restauración al pintor y escultor jinotepino, Jacobo Gómez. Las crónicas, respecto al descubrimiento de la imagen, se refieren así:
El día miércoles 14 de mayo se presentó ante mí en escultor Don Jacobo Gutiérrez, natural de Jinotepe, pidiéndome trabajo, le manifesté no tenía nada por el momento, pero en vista de su insistencia me acordé del Cristo abandonado detrás del altar mayor, se lo mostré y me prometió arreglarlo satisfactoriamente.

El restaurador descubrió un problema en la extremidad inferior, en la posición de las piernas, el que solo se corregiría solamente cortando la extremidad, al realizar el trabajo de reconstrucción de la extremidad, descubrió en su interior un documento, en que el escrito expresaba:
1778. Jesús, María y José. –Amén-

En la Villa de San Antonio de Estelí, en cuatro de Mayo, miércoles día de Santa Mónica, se comenzó a retocar este Señor Crucificado del Desprendimiento de esta Santa Iglesia Parroquial; por el Sr. Pintor Francisco Rodríguez, natural de la Villa de Nicaragua, de este Obispado, siendo hechura de otro. El Señor era muy antiguo, que ahora ha sido preciso pulirlo, perfeccionarlo y en el caso de los colores, afeites y trabajo, se canceló con las limosnas que para este fin se juntaron entre los vecino españoles de esta Villa, habiendo mantenido de comida y bebida al maestro mientras hubo retocado al Señor, María Antonia de Jesús Ferrufino, vecina de esta otra Villa; la hermandad de este Divino Señor ha sido costumbre desde la fundación de esta expresada Villa entre la gente pobre y vecina de ella; por lo que siempre sacan los mulatos la procesión del Descendimiento; y en la actualidad es alcalde y presidente de esta Hermandad Pedro Alvarado; y cura por el rey de esta otra Villa el Bendecido Don José Hernán de Vega, natural de la ciudad de Granada, de este mismo Obispado. De cuyo puño es esta letra y ruega por amor de este Divino Señor, a todos los que leyesen esta noticia recen un sufragio por su alma, y si fuesen Sacerdotes, un Responso, quien lo firma con el maestro pintor para que conste. Ut Supra.

La imagen fue bautizada por Mejía Fajardo, como “Señor del Desprendimiento de las Misericordias” y fue entronizada solemnemente el 14 de julio de 1947, con los párrocos de Madriz y Ocotal, se bendijo el mismo día el arco toral, se invitó a la solemne misa de Réquiem a los presbíteros Mons. Nicolás Antonio Madrigal y García, Pbro. Miguel Ángel Padilla y Gómez, Pbro. José María Montes, Pbro. Ernesto Gutiérrez, entre otros destacados párrocos del norte del municipio.

Cronología de los Obispos

* Mons. Clemente Carranza y López (Nandasmo, Masaya, 23 de noviembre de 1905 – Estelí, 8 de febrero de 1978), ordenado sacerdote el 12 de marzo de 1932; su Consagración Episcopal el 19 de marzo de 1963,[4] primer Obispo de la Diócesis.[5]

* Mons. Rubén López Ardon (19 de junio; 1934) Ordenación Sacerdotal ( 22 de diciembre, 1961); Consagración Episcopal (27 de mayo, 1979; retirado).[6]

* Mons. Juan Abelardo Mata Guevara, S.D.B. (23 de junio, 1946); ordenación sacerdotal (15 de agosto, 1976); Consagración Episcopal (19 de marzo, 1988).[7]

Panteón

En la catedral se encuentran las sepulturas de hombres y mujeres ilustres de la ciudad, en su mayoría religiosos y religiosas, se encuentran los restos de:

* Pbro. José Filemón Herrera (León, 21 de marzo de 1896 – Estelí, 20 de agosto de 1945).
* Mons. Emilio Santiago Cavarría (Chinandega, 28 de octubre de 1893 – Estelí, 27 de septiembre de 1967).
* Mons. Clemente Carranza y López (Nandasmo, Masaya, 23 de noviembre de 1905 – Estelí, 8 de febrero de 1978).
* Máxima Gurdián, hermana del Pbro. Felipe Gurdián.

Galeria de Imagenes de la Catedral de Esteli Nicaragua

Catedral de Panama (Panama)

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La Catedral Primada de Panamá, es heredera de la Catedral erigida por Adriano Papa VI en la gran casa del Cacique Cémaco, cuando los españoles lo enfrentaron y ofrecieron fundar una población dedicada a Santa María de la Antigua, en 1510. En 1513 se dicta la bula por la cual La Antigua se eleva al rango de Diócesis, y su iglesia al rango de Catedral, siendo su primer obispo Fray Juan de Quevedo. Abandonada La Antigua por orden de Pedro Arias de Ávila, que en 1519 había fundado Panamá a la orilla del Mar del Sur, la Catedral de la nueva población heredó el traslado de insignias, bulas y reliquias del del Darién. Luego del incendio ocasionado para librarse del corsario Morgan en 1671, las obras de traslado de la ciudad al sitio del Ancón en 1673, incluyeron levantar una nueva Catedral, la cual pasó por varias transformaciones y destrucciones. 1688 fue el año de inicio de su construcción, y no quedó concluida y consagrada hasta abril de 1796, 108 años después. Es un edificio amplio, de alto techo en dos aguas. Su entorno: se levanta en el lado oeste de la Plaza Mayor. La rodea un amplio altozano a 6 escalones sobre el nivel de la calle, y un escalón más para entrar al templo. Detrás está la antigua Casa. Posee dos torres rebocadas, alguna vez pintadas de rojo en su parte superior, con incrustaciones de madreperla, que se consideraron las más altas de América Latina por mucho tiempo. Las paredes son de piedra, la fachada está tallada en estilo renacimiento con elementos clásicos de decorado (a lo que usualmente se llama estilo jesuítico). Tiene tres naves a las que se acceden directamente por tres puertas desde la fachada. Hay otras dos naves de capillas a las que faltan las divisiones respectivas.

El techo está sostenido por un verdadero bosque de cerca de 67 columnas cruciformes hechas de piedra y ladrillo. El santuario y el Santísimo están a 7 escalones sobre el nivel de las naves, y aunque todo está pintado de blanco, esa sección, en lo alto, está pintado de celeste, colores de la Virgen.

Su retablo mayor, hermoso, es una obra de fines del Siglo XIX muy posiblemente realizada por maestros franceses que trabajaban para la construcción de un Canal Interoceánico. Desde Darién a Panamá Viejo, y de allí al sitio actual, vinieron las reliquias traídas de Sevilla de San Aurelio y San Getulio, en ambos casos, restos completos. Las campanas de la torre catedralicia de Panamá Viejo quedaron inservibles al derretirse parcialmente en el fuego de 1737, por lo que las campanas que hoy ostenta fueron de fabricación dieciochesca, como obsequios de antiguos obispos panameños que habían sido trasladados a América del Sur.

Posee una Sacristía amplia, alguna vez de 2 niveles, único edificio colonial panameño con cúpula. Bajo el santuario-santísimo hay dos habitaciones abovedadas, la Cripta de los Obispos. Desde la Sacristía se podía acceder a otra habitación inferior donde reposaron los archivos de la Catedral.

Tiene 10 ventanas grandes y altas, que desde principios del Siglo XX se enriquecieron con hermosos vitrales influenciados por l’art decórative. Las lámparas actuales, de bronce dorado con diseño tradicional, fueron obsequiadas por la Arquidiócesis de Río de Janeiro.

Galeria de Imagenenes de la Catedral de Panama

Catedral de Jinotega (Nicaragua)

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Iglesia Catedral
San Juan de Jinotega

Evengelizacion de Jinotega

Gracias a las crónicas de los Frayles de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de Guatemala, especialmente del Cronista Francisco de Asís Vázquez de Herrera, es que conocemos a los religiosos que penetraron a la Taguzgalpa y Tologalpa, a reducir y evangelizar a los indios de la región.

Por el cronista Vázquez se sabe concretamente de los primeros frayles que penetraron a ella. Estos fueron: Antonio de Andrade, Francisco de Salcedo y Esteban de Verdelete. No hay noticias de los resultados de su misión; sólo que para el año de 1596 se encontraban de nuevo en Guatemala. Igualmente sabemos que el Mercedario Fray Juan de Albuquerque -de quien ya nos ocupamos en otro capítulo- había penetrado por Sébaco a las montañas, convirtiendo a muchos indios de la región de la Taguzgalpa y llevando seis de ellos a Guatemala. Lo cierto es que por más de dos siglos Nueva Segovia fue el punto de entrada de expedicionarios y misioneros, para la conquista y conversión de la Taguzgalpa o Mosquitia, cuya historia está íntimamente ligada a Jinotega.

En el año 1604, Fray Esteban de Verdelete y Fray Juan de Monteagudo, hicieron su primera entrada a la Taguzgalpa y Tologalpa, con miras a su evangelización. Se confiaron a la guía de unos indios que habían sido bautizados anteriormente. Estos engañaron a los frayles diciéndoles que en las montañas había gran cantidad de gente que deseaba abandonar la idolatría y convertirse al cristianismo. Los indios huyeron dejándolos en una espesa montaña, sin ningún alimento ni socorro. Se alimentaban de hierbas y frutas y sin más brújula que el sol, caminando por breñas jamás holladas por pie humano, lograron llegar a Comayagua, y de allí, a Guatemala. Nos relata Vázquez, otra entrada de estos mismos religiosos en 1609,catequizando a Mexicanos y Lencas; pero los Taguacas, valiéndose de los Lencas convertidos, suscitaban discordias con los Mexicanos. Para evitar en lo posible esa labor, los pusieron en barrios distintos, quedando los Mexicanos al cuidado de Fray Esteban; y los Lencas, al de Fray Juan de Monteagudo. Finalmente, aliados Lencas, Taguacas y Taupanes, dieron fuego al pueblecito y lo único que lograron los frayles fue impedir que quemaran la iglesia. Los Mexicanos, viendo al pueblo reducido a cenizas, y, ante la alternativa de morir o ser esclavos de los Taguacas, volvieron a la montaña con sus antiguas y bárbaras costumbres. Así terminó este segundo intento catequizador, según el relato de Vázquez.

En abril de 1611, nuevamente el Padre Verdelete y el capitán Daza, salieron de Comayagua con rumbo a la Taguzgalpa, tratando de contactar con los lencas. Hallaron a muchos de ellos y los cogieron en muchas mentiras. El capitán Daza, presintiendo una traición, se adelantó a los misioneros y habiéndose encontrado con los indios, fue recibido en paz; pero cuando éstos se vieron en mayor número, cayeron sobre los españoles causándoles algunas bajas con sus flechas envenenadas, hasta que el estruendo de los tiros “al aire” los puso en fuga, internándose en la montaña. Uno de los soldados de Daza, traía prisionero a un indio que había sido asistente de los misioneros y que ahora “andaba entilado entre los Caribes respirando corajes contra los españoles y alborotando contra ellos a los infieles; tan valeroso, que él solo mató dos españoles, y lo capturó el soldado detrás del grueso tronco de un árbol”. El indio, indignado sobre ciertas palabras que dijo el español, viéndolo desarmado “levantó la mano y le dió un bofetón; el español que se vió herido tan afrentosamente, ayudado de otro forcejeó contra el indio y después de algunas coces y bofetadas que le dió, atándole la mano izquierda fuertemente con una liga a la cintura, le clavó la derecha a un árbol con una herradura de caballo y ocho clavos, con suma crueldad, dejandolo así preso, desesperadamente, sin que lo supiera otro que los dos soldados”.

Los Taguacas encontraron tiempo después, y muerto, al indio de la mano clavada, quien era de los principales y que por valiente los capitaneaba, y llenos de odio decidieron tomar venganza. Los Lencas enviaron mensajeros a los religiosos, diciéndoles que sentían las guerras pasadas; que querían recibir el bautismo, con tal que fuesen solamente los dos padres y el capitán con algunos españoles, pero desarmados; porque ellos querían la paz y no la guerra. Elcapitán Daza, que bien conocía a los indios, persuadió a los padres de que él iría primero como embajador, con dos o tres soldados sin bocas de fuego.

Ya entrado el mes de enero de 1612, y mientras esperaban los misioneros un día y otro, vieron llegar siete u ocho canoas y en cada una de ellas dos indios que dijeron al padre Verdelete que el Capián Daza los llamaba. Los frayles les dieron crédito y se dispusieron al viaje. Las canoas eran muy pequeñas, con capacidad para dos remeros y uno o dos pasajeros. En ellas entraron uno en cada una los religiosos, y unos pocos soldados que se resolvieron a acompañarles se acomodaron en las otras. Eran un total de diez entre religiosos y soldados.

Después de un buen trecho de navegación río abajo (río Guayape), al dar vuelta a una punta de tierra, vieron una muchedumbre de indios tiznados, con sus penachos de plumas y lanzas, y en una muy alta, la cabeza del capitán Daza, y en otras, algunas manos de españoles, una de ellas con herradura y clavos. Al Padre Verdelete, que desembarcó primero y empezó a predicarles sobre su mal proceder, y afeándoles sus vicios y pecados, acabó por efurecerles y cargando sobre él le dieron muchas heridas con sus macanas, le atravezaron con una lanza y con un machete le cortaron por las sienes el casco de la cabeza. Al Padre Monteagudo que aún no había desembarcado, los mismos remeros y otros que habían entrado al agua, con varas y machetes hicieron criba su cuerpo. Lo mismo hicieron con los soldados españoles, y sólo tres que habían escondido sus armas pudieron huir heridos, llevando “una imagen de Nuestra Señora que era la devoción del Padre Esteban…” En los cascos hechos con los cráneos de los religiosos, como si se tratara de huacales, sacándoles el corazón para mezclar la sangre con sus bebidas y dándose un banquete con las piernas y los brazos, y el resto del cuerpo lo redujeron a menudos pedazos que arrojaron al río”

Así refiere el cronista Vázquez el martirio de estos religiosos, que ilustra muy claramente el fervor religioso de los misioneros, la crueldad de los soldados españoles y la indomable defensa de su raza y costumbres de los indios de la Taguzgalpa y la Totogalpa, que formaban la Mosquitia.

Otros mártires que vale la pena consignar y que fueron masacrados por los albatuinas son: fray Cristóbal Martínez, el padre Benito de San Francisco y fray Juan de Vaena. Al primero, le cortaronuna mano, y la otra, con una soga le fue amarrada a la garganta; presentaba varias lanzadas y una estaca que, introducida por lo bajo y atravesando los intestinos, le salía casi en la nuca y con las espinillas quebradas. Igualmente, los otros dos cadáveres estaban horriblemente mutilados. Otro religioso que se internó en la Taguzgalpa tratando de convertir a los indios, fue fray Francisco Valverde, y nunca más se supo de él.

Hemos elaborado estos relatos en base a las crónicas de Vásquez, porque no sabemos con certeza quiénes murieron en la Taguzgalpa hondureña y quiénes en la Tologalpa nicaragüense.

Lo que sí sabemos con seguridad es que en el año de 1674, los indios de la región de Pantasma y Paraka, en la región de la Tologalpa, con el propósito de mejorar su condición social, enviaron nutrida misión a Guatemala, ante el padre Fernando Espino -el primer frayle nacido en la Nueva Segovia nicaragüense, y superior de los padres franciscanos de la provincia de Guatemala-, para que viniese personalmente a indoctrinarlos y organizarlos en pueblos, con iglesias y párrocos permanentes. El padre Espino, después de consultar con las autoridades del reino, atendió la petición, disponiendo el envío a la región de Pantasma de fray Pedro Lagares, quien era nacido en Santiago de Compostela, en Galicia de España. Vino a América en compañia del padre José Arce y vistió el hábito de San Francisco el 25 de marzo de 1668, en la Recolección de Almolonga, Guatemala.

El Padre Lagares se trasladó de inmediato a Nueva Segovia, donde a las pocas semanas fundó un hospicio, la Escuela de Cristo y La Tercera Orden de Penitencia, que por más de siglo y medio florecieron en Nueva Segovia. Poseía el don de la predicación y era humildísimo en su modo de vivir. Se dice que si se hospedaba en alguna hacienda o casa de campo, no rehusaba la cama que se le ofrecía, pero dormía en el suelo pasando gran parte de la noche en oración. Hizo varias entradas a la montaña acompañado del capitán Francisco Meléndez Pardo -que le servía de intérprete- y de don Antonio de Chávez. En el curso de cuatro meses de labor evangélica, catequizó y redujo a poblarse y recibir el bautismo a 44 infieles, con los que fundó el pueblo de “Nuestra Señora de la Asunción de la Pantasma”. No obstante su bondad, muchas veces estuvo a punto de perder la vida a mano de los montaraces indios, aún los que ya habían sido bautizados.

Según una certificación dada por el capitán don José Vázquezde Coronado y el capitán don Manuel Díaz de Velazco, fechada en el pueblo de San José del Valle de Pantasma el 6 de octubre de 1678, testificaron haber visto los pueblos de San José Paraka y San Francisco Nanaica, que distan media legua el uno del otro; ambos de indios recién convertidos y que había sacado de la montañas el R. P. fray Pedro Lagares. Que en cada uno de ellos había más de doscientos indios de confesión, sin muchas criaturas de ocho años abajo. Que tenían sus iglesias bien aseadas y aún, mejores que las de algunos pueblos cristianos más antiguos; agregando Vázquez textualmente: “A los dos años de su llegada, este religioso tenía más de trescientas almas que él, y sus compañeros habían bautizado”.

La fundación de estos pueblos nos la describe el cronista Vázquez: que en el Valle de Ciudad Vieja llamada Culcalí, (hoy Quilalí) pobló con muchos de los indios que sacó voluntariamente de las montañas, haciéndoles una ermita y varios ranchos, el poblado que llamó San José de Paraka; y media legua adelante redujo otra población con el nombre de San Francisco Nanaica. De estas reducciones dió cuenta al Provincial en el año 1675, el mismo de su llegada, un religioso de la Misión del Guayape. Lo relatado sobre estos dos pueblos aclara cualquier duda sobre sus asentamientos y que pertenecían a la Conquista de Paraka y no a la de Pantasma como afirman algunos; tal vez confundiendo San José de Pantasma con San José de Paraka, dos pueblos distintos. Igual confusión se da en algunos investigadores en relación al desaparecido pueblo de Nuestra Señora de la Asunción de Pantasma, que pretenden tuvo su asiento en el actual valle de la Virgen, que nada tiene en común con Pantasma, del que lo separa una alta cordillera. En cambio, actuales moradores del valle de la Virgen, afirman que al Norte de este valle, río Gusaneras de por medio, que ya pertenece al valle de La Pavona Abajo, sí hay vestigios de un pueblo antiguo, donde se observan “calpules” y se encuentran utensilios de barro y piedra.

El Padre Lagares contrajo en la montaña la enfermedad que puso fin a su vida. Su trajinar continuo por lodazales en lo más crudo de la estación lluviosa, en compañía de Antonio de Soza, lo llevó a contraer una terrible fiebre que lo fue debilitando rápidamente. Francisco Meléndez, preocupado por la suerte del Padre, envió un mensajero en su busca; y al ser informado por Soza de la gravedad de aquél, dió aviso inmediato a Meléndez. Este, junto con otras personas fueron a recogerle y le trasladaron al Hospicio de Nueva Segovia. Tuvo una ligera recuperación que le permitió alguna actividad por corto tiempo. Fueron a visitarle Meléndez y Soza, a quienes les anunció su muerte dentro de seis días, porque era la voluntad del Señor; y tal y como lo anunció, después de recibir los sacramentos, se despidió de sus indios y con el rostro lleno de alegría y de lágrimas los ojos, expiró plácidamente a las cuatro de la tarde del 24 de julio de 1679, víspera del Santo Patrono de su ciudad natal. Sus restos fueron depositados en la iglesia de La Merced, en la Capilla Mayor, al lado del Evangelio, el día 25, fiesta de Santiago Apóstol.

Su obra fue continuada por los padres Franciscanos; y para 1771 fray Sebastián de Orozco y de Zavala, figuraba como comisario de las Conquistas de Pantasma y Paraka. Fray Sebastián murió en la ciudad de Nueva Segovia, 12 años después.
No podríamos cerrar este capítulo sobre la evangelización, sin ocuparnos del venerable frayle Antonio Margil de Jesús, que en dos ocasiones misionó en Nicaragua, incluyendo el pueblo de Jinotega, donde circula la versión de que fue él, quien colocó la primera cruz que hasta hoy campea en la cima del cerro de ese nombre, al Occidente de la ciudad de Jinotega.

Fray Antonio Margil de Jesús, nace en Valencia, España, el 18 de agosto de 1657. Es ordenado sacerdote el 22 de abril de 1673. Se embarca en Cádiz, para América, llegando al puerto de Veracruz, Méjico, el 6 de junio de 1683, “a tiempo que el infame pirata Lorencillo acababa de saquear la ciudad”. Después de misionar en Chiapas, penetra a Guatemala por la Provincia de Soconuzco “anunciando el Reino de Dios en todas sus villas, lugares, haciendas y rancherías, con frutos maravillosos”. Llega a la metrópoli hospedándose en el Convento de San Francisco, el 21 de septiembre de 1685; todo en compañía de su venerable compañero Fray Melchor López. En 1688 salen en recorrido misional por los obispados de Comayagua y Honduras y de Nicaragua y Costa Rica, llegando hasta las montañas de Talamanca, “que a más de la cuantiosa Nación de este nombre, abrigaba en su dilatada circunferencia a los Terrabas, Cavecares, Chichagues, Usamboros, Caves, Usuros, Mayagues y otros.” Reducida la Talamanca -en donde en varias ocasiones estuvieron a punto de perder la vida al combatir a hechiceros y brujos-, convierten a los Terrabas, logrando además, que éstos se reconciliaran con los Talamancas, sus feroces enemigos. Llamados por el Comisario General, volvieron a Guatemala, siendo enviados a la Provincia de Vera-Paz, donde los pueblos se había revelado contra sus Curas.Terminada su misión, pasaron a los indios Choles “que habían apostatado de su fe” y se habían dispersado por los bosques. A manos de estos indios, recibieron toda clase de vejámenes y torturas. Finalmente misionaron entre los Lacandones, antes de regresar a Guatemala.

Pero dejemos este relato de la obra misionera del padre Margil y su compañero fray Melchor, para ocuparnos únicamente de su misión en Nicaragua, especialmente en el Corregimiento de Sébaco, del que Jinotega formaba parte. Llegó a la ciudad de León a fines de mayo de 1703. Hollando atolladeros y pantanos, se dirigió al pueblo de Telica y cumplida su misión se encaminó al pueblo de Sébaco. Cuando sus moradores tuvieron noticias de su llegada, “salieron a recibirle, y media legua antes de la población, lo encontraron que venía como un Apóstol, faldas en cinta, enlodado hasta la rodilla, colgada la calavera del cordón, abrazado con el Santo Cristo, y cantando el Alabado, con quatro indios y dos mulatos que le seguían, de las Haciendas y Estancias por donde había pasado predicando y confesando,” -Entró su comitiva como a las cinco de la tarde a la iglesia, donde después de rezar El Rosario, dió principio a su misión. Entre el auditorio se encontraba el Corregidor, quien a medida que avanzaba la prédica, una idea comenzó a inquietarle: que la misión podía disminuir sus intereses. Cuál no sería su sorpresa, al ver al Padre bajar del púlpito, y dirigiéndose a él le dice: “Señor Corregidor, la vara de la justicia ha de auxiliar a la de la misión; y si no, vendrá el castigo del cielo, Piérdase todo, que primero es Dios”.

Ni qué decir de la turbación del Corregidor, viéndose sorprendido en sus pensamientos, y ofreció todo su auxilio al Padre, quien continuó su sermón; y al bajar del púlpito dió un abrazo al Corregidor, quien ratificó su oferta. Pronto descubrió el padre Margil la gran cantidad de hechiceros, brujos y ministros del demonio; y fue menester un gran esfuerzo de su parte y todo el poder del Corregidor para remediar tanto daño.

En obsequio al lector, transcribiremos literalmente lo que el frayle Hermenegildo de Vilaplana nos relata en su libro “VIDA PORTENTOSA DEL AMERICANO SEPTENTRIONAL APOSTOL, EL V. P. Fr. ANTONIO MARGIL DE JESUS, Fundador y Ex-Guardián de los Colegios de la Santa Cruz de Querétaro, de Cristo Crucificado de Guatemala, y de Nuestra Señora de Guadalupe de Zacatecas. Relación Histórica de sus Nuevas y Antiguas Maravillas.” Editado en Madrid por Juan de San Martín, el año de 1775. Dice así:”Los de los pueblos de Matagalpa, Solingalpa, Molagüina, Ginotegay Muimui, todos de dicho partido, degollaban cada semana ocho personas grandes, y pequeñas, y sacrificaban su sangre al diablo, disimulado en sus ídolos; en una cueva que era retrato del mismo infierno, reservando la carne para horroroso pasto de su brutalidad cruel. Tenían pieles de diversos animales, para transformarse en ellos, por fuerza de diabólico pacto; y se mezclaban torpemente con los demonios, que se les aparecían en representación de los brujos, dábales el maligno polvos, piedras, y raíces para matar, para cazar, y para maleficios amatorios. Aparecíaseles en forma de culebra enroscada y le daban adoraciones sacrílegas. Fingían un Adan y Eva, hombre y mujer, ya viejos, que eran los Fautores de sus engaños. Este viejo Adán fue el que descubrió al V.P., lo más de estos embelecos, y ensartes, y habiéndole encontrado falso en manifestar la encantada cueva, dió forma para que le desterrasen a un castillo con los principales cómplices. Negoció con los demás pueblos, que le entregasen los instrumentos maléficos, y los mandó quemar en las plazas, precediendo públicas penitencias, y la detestación de los diabólicos pactos”.

Continúa diciendo Vilaplana que Margil “Plantó tres cruces en una lagunilla cercada de un monte espeso, y allí anatemizó al demonio por ser el sitio o manantial de los engaños, por medio de los mentidos oráculos”. “…Halló otros indios a quienes obligaba el demonio prometiéndoles cumplir sus deseos, a que se lavasen la cabeza donde les pusieron el Chrisma, dejándolos persuadidos a que con esta diligencia se les borraba el carácter de Christianos, y se les imprimía el de la gran bestia en sus almas. Otros mantenían para fines abominables que les dictó el Padre de la mentira, quatro demonios en quatro gusanos blancos en unas vasijas, que se ocultaban en la tierra, y con tres palmadas sobre el suelo, salían, y, se ponían a su vista, cuidando de mantenerlos siempre vivos con ciertas flores de un espino, que les mudaban cada semana.

“Quatro indios de Xinotega tenían otra superstición muy dañosa, que consistía en tener dos cruces cada uno, de un poco más de quatro dedos de largo, y ancho, con manos en los remates de los brazos, y una carilla en la cabeza. Poníanlas encontradas en los caminos por donde solían pasar los otros Hechiceros, y Brujos, transformados en animales, y así que se afrontaban con ellas, se hallaban impedidos para caminar adelante, y para volver atrás, y con esto los flechaban a satisfacción, y les quitaban la vida. Las muertesque se ejecutaron con ésta, y otras infernales industrias, fueron tantas, que en Sévaco, que era la cebecera de los Pueblos de aquel Partido, no havía mas que seis familias quando entró el V.P. siendo así, que no muchos años antes componía por tres Pueblos juntos.

“Encontró Agoreros o Zahoríes, que con ciertos frijolillos colorados pronosticaba muertes, partos dichosos, viajes felices, o infaustos, y otros sucesos contingentes. Otros que bañaban a los muertos y les ponían comida para el otro mundo, Otros que sus muertos iban a descansar a un potrero y que los brujos los visitaban alli, tomando la figura de los difuntos. Otros ayudaban al zahorí, para que les adivinasen lo que pedían, absteniéndose en dicho tiempo de comer carnes ni sal, absteniéndose de sus mujeres legítimas”.
Y también textualmente se relata en este libro sobre Fray Margil que, “Entre estos infelices, tanto, o más Bárbaros que los Gentiles más incultos, había uno que se reputaba por Principal Hechicero, y Brujo, y éste tenía un mulita de poco más de quarta, que por lo muy untada de sangre, se reconocía que servía de diabólico simulacro en los sacrificios inmundos, y en ella paseaba por todo el mundo, y comerciaba con los de su facultad, y Arte, o enviaba para el mismo efecto a otro de sus compañeros.”

Caminando en busca de la cueva de Cuyutepec, que era una de las Antysinagogas del Demonio, se clavó la planta del pié con una aguda espina de cornesuelo: hízole una llaga tan crecida que podía caber en ella la cabeza del dedo pulgar de la mano. Acompañábale en esta ocasión el Corregidor, y brindándole compasivo con algún pronto remedio de los que ofrecía aquel desamparo, le respondió con semblante alegre: Dios, Dios: Y sin explicarse más, hechó mano de una piedrezuela esquinada, de las que había en el suelo, y entrándosela en el hueco de la herida con disimulo, tomó una correa de cuero crudo, y se ligó la llaga con élla. Quedóse el corregidor tan azorado, viendo por contingencia medicamento tan desabrido, que le crugieron los huesos, pero al ver que tomando al punto su báculo, comenzó a caminar con tal ligereza por entre las piedras, montes y veredas pantanosas, que ninguno de la comitiva podía darle alcance con buenas mulas, y sin dar muestras de que padecía dolor alguno, se convirtió su confusión en admiración.”

Después de misionar en Granada, Margil regresa a su colegio de Guatemala; misiona en Xuchitepeque y Retahuleu. Continúa para México misionando en varias provincias de ese país. Llega finalmente a la ciudad de México, donde lo sorprende la muerte el Martes6 de Agosto de 1726. Ese mismo año el Papa Clemente XVI organiza una Comisión Pro-Canonización.
En La Prensa Literaria del 20 de abril de 1989, el doctor Jaime Incer Barquero, en su artículo “Fray Margil de Jesús y los Brujos de Sébaco”, nos relata algunos milagros atribuidos al Padre Margil, según la biografía que de Margil escribió Isidro Félix de Espinoza. Entre ellos figura el de haber restituido y sanado el dedo de un indio, que se lo había desgajado con un machete al cortar ramas para formar una cruz, en las montañas de Jinotega. Tal hecho lo conocíamos por tradición oral, que se ha venido transmitiendo entre los miembros de una vieja y conocida familia que residió muchísimo tiempo en el valle de “El Tanque” sobre la carretera vieja JinotegaMatagalpa, hecho que sucedió muy cerca del lugar de antiguo conocido como “Mal Paso” y a poca distancia de la misteriosa cueva de El Aguacate, donde el Padre Margil colocó una cruz que el vecindario mantiene hasta el día, pero no en su lugar original, sino que, al ser mejorada la mencionada carretera, fue trasladada al otro lado de una cerca de piedras por estar dentro del derecho de vía. El suceso se dió al viajar el Padre Margil de Matagalpa a Jinotega; y que al llegar a este pueblo, el indio llevaba su dedo como si nunca hubiera sufrido herida alguna.
Estas mismas personas aseguran que la Cruz que se observaba o se observa en “Casa Sola”, sobre la carretera a Managua, poco antes de la Cuesta del Coyol, también fue colocada por Margil.

El doctor Incer, en su citado artículo dice que la cueva de Coyotepetl es posiblemente la hoy llamada Mocuana, situada en las mesas al Oeste del valle de Sébaco. Creemos que, a pesar de las conocidas leyendas de brujos y hechiceros que habían entre los pueblos de Sébaco y San Isidro, la cueva de Coyotepetl debe ser ubicada en el cerro de este nombre (hoy Cuyutepe), o sea la meseta donde está la pista de aterrizaje y suponemos que también es base militar, entre Guasgualí y Pozo Cercado, entre Sébaco y Matagalpa.
Finalmente, aunque en todo lo relatado no hay una referencia específica sobre La Cruz del cerro de su nombre en Jinotega, de su lectura puede deducirse la posibilidad de que fuera el Padre Margil, quien la haya colocado inicialmente; sea para librarnos de los brujos y hechiceros, como dicen unos, o de las invasiones de zambos y piratas, según otros. Esto debió ocurrir alrededor de 1705.

* En este templo están las más lindas imágenes auténticas traídas desde España

SILVIA GONZALEZ S.
Sin lugar a dudas, en la medida que pasa el tiempo la Iglesia Catedral San Juan de Jinotega, con 194 largos años de existencia, se ha convertido en un verdadero monumento histórico, llamativo y hermoso para los habitantes de esta bella Ciudad de las Brumas.

Relata la historia que la Iglesia Catedral fue edificada en 1805, reedificada en 1882, y nuevamente vuelta edificar entre 1952 a 1958 por el cura párroco canónigo, Rubén Baltodano y Alfaro.

De acuerdo a nuestros registros, el primer templo que surgió en medio de un pueblito casi deshabitado, lleno de montañas espesas, sin carreteras y luz eléctrica pero llena de devoción cristiana y católica, nace el primer templo llamado San Juan. Es ahí donde parte el nombre del patrono de
Jinotega San Juan.

Es importante señalar que para los años 1800, el Obispo estaba solamente en la ciudad de Matagalpa y para ese entonces el obispo era Monseñor Octavio José Calderón y Padilla, existiendo una sola diócesis.

Después de un largo tiempo vino a esta ciudad el párroco de origen colombiano Alberto Valencia, a celebrar las primeras misas en una iglesia casi en ruinas, la que hasta esta fecha se encuentra ubicada
frente al parque central de Jinotega.

Fue hasta en 1952 que el párroco Rubén Baltodano y Alfaro con la ayuda del pueblo inició la reconstrucción de la iglesia, la que se convirtió en Iglesia Catedral para el año de 1983 con la venida del Obispo Pedro Lisímaco Vílchez

Galeria de Imagenes de la Catedral de Jinotega en Nicaragua


Catedral de Matagalpa (Nicaragua)

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Párroquia de San Pedro
La Iglesia Parroquial de San Pedro comenzó a construirse por los padres jesuitas en 1874 quienes habían sido expulsados de Guatemala bajo la dirección del sacerdote Alejandro Cáceres, quien era arquitecto y solicitó a España los planos de la nueva parroquia.
La catedral de Matagalpa presume de ser la única en Nicaragua que tiene en su altar mayor una imagen de la Sangre de Cristo verde, contraria a las que tradicionalmente muestran las iglesias católicas en el resto del país

Datos históricos suministrados por el Ing. Eddy Khüll, hombre dedicado a escudriñar la historia de la ciudad, ha recopilado la mayor información sobre la Perla del Septentrión.
“Los jesuitas llegaron en 1871 a Matagalpa después de ser expulsados de Guatemala por Justo Rufino Barrios, ellos se asentaron en León y Matagalpa”, recordó el historiador.

Encontraron en Matagalpa la acogida y el clima ideal para hacer su Casa Consistorial y un centro de enseñanza superior (Seminario) que sirviera en el ámbito nacional.

El padre Cáceres, quien era arquitecto, solicitó los planos a la Compañía de Jesús en España para construir la Iglesia de San Pedro Apóstol con la seguridad que eventualmente se convertiría en Catedral.

Los jesuitas de Matagalpa se trasladaron a León, por los años 1872 y 1873, para gestionar que Matagalpa fuese el centro de su misión en Nicaragua.

De regreso a Matagalpa, a principios de 1884, al fin llegó el correo de España. Al abrir las cajas se sorprendieron de la magnitud del templo que comprendía cinco naves. Devolver los planos tomaría mucho tiempo, entonces optaron por adaptarlos y las redujeron a tres. Se dice que al hacer los nuevos cálculos hubo algunos errores, porque al quitarle las otras naves debilitaron el efecto de contrafuerte, lo que produjo las famosas grietas en 1885 (tenían dos pulgadas de ancho en una de las ventanas de la torre sur), cuando estaba a punto de terminarla el arquitecto y constructor Carlos Garbagnati.

La junta edificadora cambió a este constructor contratando a otros arquitectos, Emilio Montessi y Camilo Caldera, quienes pusieron grandes tirantes de acero y llevaron la construcción a un feliz final.

Comienza la Construccion en 1874
La primera piedra se puso en ceremonia solemne el 29 de junio de 1874, Día de San Pedro, patrono de esa parroquia. Las dimensiones eran 25 varas de ancho por 70 de longitud, dando un área de 1,750 varas cuadradas.

Los jesuitas pidieron ayuda a todos los parroquianos. El ladino rico proporcionaba el material, como cal, arena, ladrillos, piedra, madera, reales, clara de huevos para hacer la argamasa, bestias de carga y carretas para acarrear los materiales.

Entre los colaboradores se distinguió don Nazario Vega. El padre Cáceres dijo: “Cuánto déficit tenían en sus trabajos y obras los Padres Jesuitas”. El ladino pobre y el indio suministraban mano de obra gratuita.
Los ladinos proletarios y los indios hicieron los trabajos de albañilería, transporte de los materiales, picapedreros (canteros) y de ladrillo de barro, de mozos alpinistas trepando los cajones con mezcla hasta los lugares más elevados.

Para trabajos más especializados como los artesanales, esculturas, cornisas, etc. los jesuitas contrataron maestros del ramo que llegaron de León, Granada y Managua.

La piedra para la construcción de las fundaciones y de las gruesas paredes fue traída de una cantera de la antigua reducción de indios sumos de Guanuca usando carretas de bueyes.

Los jesuitas enseñaron a don José Arauz (1830- 1897), quien tenía una fábrica de tejas de barro en la vega del río que pasa por Matagalpa, a fabricar un ladrillo de barro cocido, grande y grueso, que sería usado en la construcción de la bóveda.
“LA FAJINA”

Todas las tardes repicaban las campanas de la iglesia vieja invitando a los citadinos a “la fajina”. Esto era un trabajo voluntario que prestaban las damas de la ciudad para ayudar a construir la nueva iglesia parroquial.

Se cuenta que señoras de alta posición social, acompañadas de sus hijos, acarreaban arena en canastos con el fondo recubierto con hojas de planta de banano, para que no se filtrara la arena desde la “Poza de La Culebra”, en el Río Grande de Matagalpa, hasta la construcción que estaba a 100 metros.

María Arauz (1864-1957), Mercedes Arauz (1863-1944) y Rosenda Baldizón(1875-1961) contaban que participaron en esas “fajinas” y era alegre hacerlo porque allí se encontraban todas sus amigas y amigos.

Ya para 1881 estaban terminadas las paredes y torres. Uno de lo que más colaboró fue el jesuita Alejandro Cáceres, a quien se atribuye el modelaje con sus propias manos de la escultura en alto relieve del Cordero Pascual que adorna la parte superior del frontis.

Expulsion de los Jesuitas (1881)
Después de la expulsión de los jesuitas por el gobierno del presidente Zavala, en mayo de 1881, la construcción del templo estuvo semiparalizada; el señor cura y Vicario Foráneo Tomás Matus quedó al frente de los trabajos.

En 1884 la “Junta Calculatoria para la Edificación del Templo Parroquial” compuesta por el alcalde, Vicente Santelices; los vocales eran Luis Sierra y Dionisio Guzmán, Secretario Román Valenzuela y tesorero Matías Baldizón.

Dicha junta redactó un “Cálculo de propietarios y lista de operarios ladinos de esta ciudad”. Calculaban el capital en efectivo que podrían tener cada uno de los parroquianos y por el cual donarían el uno y medio por ciento.

Entre los primeros que aportaron dinero para continuar la construcción aparecen en los registros de 1884 don Nazario Vega; Benito Morales; Nicolás Grijalva; Luis Cierra; Matías Baldizón; Eliseo R. Macy; Benjamín Martínez; Cosme Pineda; Ignacio Chávez; Juan Fischer; Lorenza Bonilla; Lcdo. Manuel Bustamante; Presbítero R. Pineda; Bernardo Salgado; Santos Montenegro; Francisco Somarriba; Margarita Arauz viuda de Choiseul Praslin y Pedro Rivas, entre otros.
El gobierno de don Adán Cárdenas que deseaba congraciarse con la Iglesia después realizó una fuerte aportación, dinero que serviría para pagar a los constructores y comprar materiales que no se conseguían localmente.
Aparecen además 672 nombres de ladinos proletarios que aportarían trabajo de mano de obra voluntaria, turnándose semanalmente.

El pueblo continua construccion 1885
Para 1885 se formó la Junta de Edificación bajo la dirección de don Nazario Vega, Carlos Leclair, Víctor Noguera, Eduviges Ponce, y José S. Matus.
El 27 de mayo de 1884 llega de Managua el arquitecto italiano Carlos Garbagnati recomendado por el editor del Diario El Porvenir de Managua, Sr. Fabio Carnevallini. (Carnevallini, director del periódico El Porvenir fundado por el inmigrante alemán Enrique Gotthel fue después uno de los más acérrimos críticos de los jesuitas).
La Junta firmó un contrato con Garbagnati por 9,500 pesos fuertes. El 30 de diciembre de 1884 se puso el primer ladrillo de la bóveda, era de doble hilada de ladrillos,
esta técnica de construcción en arco y contrafuerte era difícil por ser la primera vez que se hacía en el Norte de Nicaragua.
Los trabajos se llevaron a cabo durante el verano de ese año y casi se termina la bóveda central, pero se notó que en ella empezaron a aparecer grietas, lo que hizo que le suspendieran el contrato a Garbagnati.
El 17 junio de 1885 la Junta firmó contrato por 9,000 pesos fuertes con los arquitectos Emilio Montessi y Camilo Caldera para terminar la bóveda, reparar las fracturas, poner tirantes de acero, etc., “para concluir los trabajos dentro de un año”.
Para 1887 ya estaba terminada su estructura principal, paredes, bóvedas, torres, etc. La Iglesia fue abierta al público el primero de enero de 1895 por el padre J. Ramón Pineda.
El trabajo de repello, cornisas, púlpito, pila bautismal y demás decoración interior fue realizado simultáneamente desde 1881 por el padre J. Ramón Pineda y párrocos Ramón Prado, 1884; Víctor Noguera, 84-89; Tomas Altamirano, 89-90; Juan Alvarado, 90-95; Alfonso Martínez, 1895 y J. Ramón Pineda 1895-1897.
Entre 1903 y 1914, bajo la dirección del padre Eusebio Ramón Zelaya se hizo el resto de la decoración interior, el bautisterio y el famoso púlpito con el relieve del demonio.
En 1911 el inmigrante alemán Otto Khühl instaló los dos relojes que están en la torre derecha, después de haberse movido las campanas de esta torre a la torre izquierda.
La escaleras de madera para subir a las torres las hizo el carpintero Cesáreo González
Las bancas de madera fueron donadas por familias de recursos, a las cuales les ponían su nombre en la parte superior, estas bancas todavía pueden verse en la Catedral y constituyen una reliquia histórica por sí solas.
El 24 de mayo de 1914 Monseñor Isidoro Carrillo y Salazar fue consagrado como Obispo Auxiliar de la Diócesis de Managua para atender a Matagalpa y Jinotega.
En diciembre de 1924, Monseñor Carrillo fue consagrado Obispo de Matagalpa y Jinotega, hasta entonces la Parroquia de San Pedro recibió el título de Catedral de Matagalpa.

Decoracion Exterior
En 1932 durante el obispado de Monseñor Alejandro González y Robleto, su secretario el padre Gonzalo Mendoza, sembró los pinos piramidales, clásica estampa de Matagalpa, que adornaron los cuatro costados de Catedral por mucho tiempo.
Piramidales que aún pueden verse en el cementerio municipal. El muro y los pilares de piedra labrada que adornaban el exterior de la catedral hasta que fueron sustituidos por pilares de concreto en 1997.
Debería existir un comité de preservación y ornato que regule la restauración de edificios históricos como éste.
Se dice que la familia de don Ramón Arnesto donó las piedras de gradilla para el piso del atrio frontal de la Catedral al oeste. En el lado norte había árboles de limoncillos y naranjas. Al lado este estaba el convento de los jesuitas, en el patio habían cipreses.
En el lado sur de la catedral, donde está ahora el parque, había originalmente un pequeño cerro de piedra que fue cortado para extraer parte de la piedra que se usó para las paredes quedando al final una plazoleta que originalmente fue convertida en jardín donde se pasearían los jesuitas mientras rezaban, pero que posteriormente fue convertido en plaza de toros y después en el parque municipal Francisco Morazán que todos conocemos.
El precioso retablo de madera que adornaba el fondo del altar fue construido por el maestro carpintero Maximiliano Alvarado.
Las señoritas Arauz Cantarero (1860-1940), quienes fueron muy cercanas a la Iglesia y participaron en las “fajinas” de trabajo voluntario, contaban que dentro del corazón de yeso que está en el centro del cielo raso de la catedral está la lista de los nombres de lo parroquianos que ayudaron a la construcción de la Catedral.

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Catedral de Santa Ana (El Salvador)

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Construcción     1906-1913
Estilo arquitectónico     Gótico

La Catedral de la Señora Santa Ana, es la iglesia principal de la diócesis católica de Santa Ana, en la ciudad de Santa Ana, El Salvador. Este templo tiene la advocación de la Señora Santa Ana, la madre de la Bienaventurada Virgen María.

Historia

El lugar donde hoy está la catedral de Santa Ana se encontraba la parroquia central, la cual fue construida entre 1575 y 1576, siendo semidestruida por un rayo en el siglo XIX. Cuando se creó la Diócesis de Santa Ana se iniciaron los preparativos para reconstruir la parroquia central de la ciudad; ésta reconstrucción se autorizó en 1904 y comenzó el 21 de enero de 1906. Fue consagrada el 11 de febrero de 1913.

La construcción, sin embargo, continuó en las décadas que siguieron hasta que finalmente fueron terminadas el 24 de febrero de 1959, cuando el altar de mármol de la imagén de la Señora Santa Ana fue consagrada y terminada. En 1993 se inició la restauración de la catedral; el 22 de abril de 1995 fue declarada Monumento Nacional.

Diseño

La edificación fue diseñada para como catedral gótica, en contraste con el estilo colonial español de la mayor parte de las catedrales de El Salvador y el resto de América latina. Está formada por tres naves, las cuales son de las medidas siguientes: la nave central con 22 metros de largo y 22 metros de ancho, las naves laterales miden 2 metros de largo y ocho metros de ancho; en conjunto las tres naves forman una cruz.

La torre norte ofrece tres campanas que se activan manualmente, mientras que la torre sur contiene tres campanas que fueron traídas de los Países Bajos en 1949 y se activan electrónicamente. Por otro lado, la catedral de Santa Ana tiene en total 28 imágenes o estatuas, 4 confesorios, 118 bancas y 51 lámparas.

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Catedral de San Miguel (El Salvador)

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La ciudad de San Miguel, llamada “La Sultana de Oriente” está situada a 138 kilómetros de San Salvador, unida a ella por la carretera Panamericana y en la llanura que se extiende al noreste del volcán de Chaparrastique.

San Miguel fue fundada por el capitán Luis Moscoso, el 8 de mayo de 1530. Siempre ha sido la población de la región ultra lempira oriental de El Salvador.

La Patrona de la ciudad de San Miguel es la Virgen de la Paz. En 1682, los piratas ingleses asaltaron los pueblos insulares y continentales del litoral comprendido entre la bahía de Jiquilisco y el Golfo de Fonseca y dejaron abandonada en el puerto de Amapala, cerca de Punta Chiriquín, la imagen de una Virgen. Ésta fue trasladada en solemne procesión hasta San Miguel y jurada ahí como Virgen de La Paz y patrona de la urbe.

A las 9 de la noche del 21 de diciembre de 1789, se abrió un cráter por el rumbo noreste del Chaparrastique y una corriente de lava se dirigió hacia San Miguel y luego se lanzó hacia los pueblos de Moncagua y Quelepa. Al sentirse los temblores y observarse como la lava se habría paso hacia San Miguel, se bajaron de sus nichos a la Virgen de La Paz y a San Miguel pidiéndoles su protección. El que la lava no haya cruzado en dirección de los pueblos indicados se tomó como un milagro de la patrona de la ciudad y de San Miguel.

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Catedral de San Salvador (El Salvador)

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Construcción     1956-1977
Estilo arquitectónico     Barroco

La Catedral Metropolitana del Divino Salvador del Mundo, es la iglesia principal de la arquidiócesis católica de San Salvador, en El Salvador, y sede del arzobispo metropolitano.

Historia

El sitio en que hoy se erige la catedral, en el centro de la ciudad de San Salvador, es el lugar en donde en el siglo 19 estaba la iglesia colonial de Santo Domingo que fue destruida por un terremoto en 1873. Frente a la catedral se yergue la Plaza Cívica de San Salvador, también conocida como plaza Barrios (en homenaje al político salvadoreño Gerardo Barrios); y en su costado occidental se levanta el Palacio Nacional. La catedral tiene una historia de la tragedia y de renacimiento: En 1888 se terminó una catedral de madera que sirvió como asiento de los arzobispos de San Salvador, en el solar que antes ocupó la iglesia de Santo Domingo. El 8 de agosto de 1951, este templo fue consumido por un incendio.En 1956, el arzobispo Luis Chávez y González emprendió las obras de recontrucción de la catedral que se prolongaron por cuatro décadas.

En 1977, cuando el célebre arzobispo Óscar Romero sucedió a monseñor Chávez, encontró los trabajos de construcción a mitad de camino. Él utilizó el templo en sus celebraciones dominicales, a pesar que no estaba concluido. Allí pronunció la mayoría de sus homilías en defensa de los Derechos Humanos. Romero difirió la terminación de la catedral para financiar proyectos en beneficio de los pobres.

Durante este tiempo, la catedral fue testigo de los numerosos conflictos sociales que vivía el país. El 6 de agosto de 1975, el Bloque Popular Revolucionario (BPR) se tomó el templo en protesta por la represión gubernamental. Fue la primera de varias tomas de catedral que se sucedieron hasta 1980. Monseñor Romero nunca aprobó las tomas de templos, pero se mostró comprensivo con los que realizaban estos actos, pues reconocía los pocos espacios de protesta legal que existían en el país. El 8 de mayo de 1979, durante una de las tomas de catedral, 24 manifestantes que participaban en una toma fueron asesinados en las gradas del templo, por las fuerzas de seguridad de El Salvador, este acto se conoció como la “masacre de las gradas de catedral”.

Una tragedia incluso mayor ocurrió el domingo 30 de marzo de 1980, durante el entierro de monseñor Romero; que había sido asesinado por un comando ultraderechista, cuando 44 personas murieron durante una una estampida después que las fuerzas de la seguridad dispararan desde el Palacio Nacional contra los feligreses que formaban el cortejo fúnebre. El arzobispo Arturo Rivera y Damas, sucesor de Romero, continuó las obras de construcción del templo, pero durante las obras, fue severamente dañado por el terremoto del 10 de octubre de 1986. Los trabajos de construcción se reiniciaron hasta 1990.

En 1992, la plaza frente a la catedral fue el escenario de las celebraciones populares por la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec. La iglesia fue visitada dos veces por el papa Juan Pablo II quién dijo que la catedral esta “estrechamente ligada a los gozos y esperanzas del pueblo salvadoreño”. Durante sus visitas en 1983 y 1996, el Papa se arrodilló y oró ante la tumba del arzobispo Óscar Romero, asesinado en el año 1980, que está enterrado en la cripta de la Catedral. Fue finalmente terminada y consagrada, el 19 de marzo de 1999 por monseñor Fernando Sáenz Lacalle.

Bibliografía

Los hechos relacionados con la catedral, en el período de monseñor Romero, están documentados en: La palabra queda. Vida de Monseñor Oscar A. Romero. James R. Brockman. UCA Editores. Colección de Teología Latinoamericana. Volumen 8. ISBN 84-8405-075-0

Arquidiocesis de San Salvador

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Catedral de Choluteca (Honduras)

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Historia de Nuestra Diócesis de Choluteca

La región Sur de Honduras pertenecía a la arquidiócesis de Tegucigalpa en los años de pastoreo de Monseñor José de la Cruz Turcios.
Monseñor Turcios la visitaba frecuentemente, ya que nació en Pespire; conocía bien las necesidades de su pueblo.

Consciente de la escasez de sacerdotes para atender un territorio tan grande (departamentos de Choluteca y Valle), y aconsejado por el Padre Humberto Rivera, que estaba estudiando en Canadá, tuvo a bien de solicitar la ayuda de los sacerdotes de la Sociedad de Misiones Extranjeras del Québec (conocido en Honduras como “Padre Javerianos” en 1955.

1955 (27 junio) llegan los primeros sacerdotes canadienses de la Sociedad de Misiones Extranjeras del Québec (P. Guillermo Aubuchon, primer Superior, P. Enrique Coursol).
(12 de octubre): llegada de los Padres: Juan Pablo Péloquin, Onil Abran, Santiago Greendale y Juan María Lemyre.
Hasta este momento las 9 parroquias de la zona sur que iban ser atendidas por ellos, dependían de la arquidiócesis de Tegucigalpa. Mons. José de la Cruz Turcios y Barahona confió a los misioneros Javerianos, primero, el Departamento de Choluteca, y luego el de Valle (1960).

1957, enero de ese año, llegan el primer grupo de religiosas “Hijas de Jesús” (Trois-Riviéres, Québec) para trabajar principalmente en el campo escolar y la catequesis (Departamento de Choluteca).

1959: (agosto –octubre): Se realiza una primera Santa Misión

1962: las mismas Hermanas abren una casa de formación religiosa para aspirantes hondureñas; más adelante, estas se agruparon en comunidad aparte con el nombre de “Mensajeras de la Inmaculada”.

1963: (noviembre) Llegan en septiembre las primeras Hermanas del Santo Rosario (Rimouski, Québec), se dedican al apostolado parroquial y a la catequesis en el departamento de Valle.

1964: (8 de Septiembre) La Bula Inter Munia del Papa Paulo VI erige la nueva prelatura, abarcando los dos departamentos de la zona sur, Choluteca y Valle, (con los municipios de Soledad y Liure, del departamento del Paraíso). El Padre Marcelo Gérin y Boulay, pme, es asignado Prelado. Recibió la investidura el 8 de diciembre del mismo año.

– Llegan cuatro Hermanos de las Escuelas Cristianas para hacerse cargo de un colegio para muchachos, El Instituto La Salle.

1965: (mes de febrero), apertura del Seminario Menor Pablo VI.
(8 de diciembre): decreto del Prelado de Choluteca erigiendo la comunidad de las “Mensajeras de la Inmaculada”.

1966: (27 marzo): se organiza en Choluteca el primer curso de entrenamiento para Delegados de la Palabra de Dios, participan activamente 17 campesinos:

Enviados por
Mons. Marcelo Gérin

Logo de los cuarenta años de aniversario de la cpd.
1. Tránsito Flores, de la parroquia de Orocuina.
2. Leoncio García, de la parroquia de Orocuina.
3. Lidio Hernández, de la parroquia de Orocuina.
4. Valentín Espinal, de la parroquia de Orocuina.
5. Juan Bautista Mejía, de la parroquia San Marcos de C.
6. José Trinidad Murillo, de la parroquia San Marcos de C.
7. Práxedes Carrasco, de la parroquia del Corpus.
8. Rafael Betancourt, de la parroquia del Corpus.
9. Mariano Izaguirre, de la parroquia del Corpus.
10. Modesto Domínguez, de la parroquia del Corpus.
11. Leoncio Huete, de la parroquia del Triunfo.
12. Natividad Vásquez, de la parroquia San José Obrero.
13. Gregorio Betanco, de la parroquia San José Obrero.
14. Juan Bautista Sánchez, de la parroquia Catedral.
15. Teófilo Fúnez, de la parroquia Nacaome.
16. Alejandro Fúnez, de la parroquia Nacaome.
17. Ignacio, de Tegucigalpa.

(14 de agosto): Bendición solemne del nuevo Seminario, diocesano Paulo VI por Monseñor Portalupi, nuncio apostólico de Honduras y Nicaragua.

1967: (23 de abril): Ordenación Episcopal del Prelado de Choluteca, Mons. Marcelo Gérin con el título de obispo de Mibiarca).
– (7 de mayo): se funda el primer Club de Amas de Casa, en la Parroquia de El Corpus.
– (14 de Septiembre): inauguración del Centro de Capacitación de Líderes “La Colmena”, en Choluteca.
– Llega el segundo grupo de Hermanas del Santo Rosario.

1968: (21 de Septiembre) decreto del Prelado creando el consejo presbiteral de la Prelatura y aprobando sus estatutos.

1970 (1 de Septiembre): Inauguración en Choluteca de la emisora católica Radio Paz- voz del desarrollo.
(4 de enero): Nace el informativo “Prelatura en Marcha”
(7 de noviembre): apertura de la Casa de la Cultura, en la antigua Iglesia de La Merced en Choluteca.

1971 se inicia un proyecto de Granja –Escuela (Cenars) en El Triunfo, y un centro de formación femenina en Choluteca (Escuela La Labor).
– Llega el tercer grupo de Hermanas del Santo Rosario.

1973: (febrero): Inauguración de la Casa Guadalupe en el nuevo local en las instalaciones del obispado, estando a cargo de dos Hermanas mexicanas.
(14 de junio): se forma el Equipo Diocesano de Pastoral Juvenil y se abre la “Casa de la juventud”.
– En este mismo año, se inaugura la fábrica de guantes, pilar de la Asociación San José Obrero.

1978: La Casa Guadalupe extiende sus servicios a los diversos campos de la pastoral diocesana.

1979: (30 de agosto): El Papa Juan Pablo II, reconociendo la labor pastoral realizada en la zona sur de Honduras, eleva la Prelatura de Choluteca al rango de diócesis y nombra a Monseñor Marcelo Gérin, como su primer obispo titular.

1980: (enero) El informativo Pastoral “Prelatura en Marcha”, pasa a llamarse “Iglesia en Marcha”
(8 de Diciembre): Ordenación episcopal de Mons. Raúl Corriveau, pme, como Obispo Coadjutor de Choluteca.

1983 Santa Misión de Choluteca, en el campo, en preparación del sínodo diocesano.

1984: (14 de Abril): Santa Misión en los centros urbanos.

1984-1991 Primer Sínodo diocesano

1991: (8 diciembre): Promulgación del primer sínodo de pastoral de Choluteca.

1997: (1 junio): Fallecimiento de Mons. Marcelo Gérin.

1998: (30 octubre): El Huracán Mitch dejó grandes secuelas sociales, económicas, psicológicas y espirituales en nuestros fieles cristianos.

2004: (14 de diciembre): El Papa Juan Pablo II, nombra al Padre Guido Plante, obispo Coadjutor de Choluteca.

2005: (2 febrero): Ordenación episcopal de Mons. Guido Plante, pme, como Obispo Coadjutor de Choluteca.
(2 julio): celebración de los 50 años de la llegada de los Padres Javerianos en Honduras.
(17 de diciembre): El Papa Benedicto XVI aceptó la renuncia de Monseñor Raúl Corriveau. P.M.E. Guido Plante le sucede como obispo diocesano.

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http://diocesisdecholuteca.org

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