Construcción     1249-1724
Estilo arquitectónico     Renacimiento

La Santa Iglesia Catedral de la Asunción de la Virgen de Jaén es una catedral de estilo principalmente renacentista, concebida en el siglo XVI tal y como se observa en la actualidad. Se ubica en la Plaza de Santa María, frente al Ayuntamiento de Jaén y el Obispado. En su interior se custodia, entre otras obras de arte y objetos religiosos, la reliquia del Santo Rostro o «La Verónica», alojada en la capilla mayor, y que se expone ante el público todos los viernes. La Catedral de Jaén aspira en la actualidad a convertirse en Patrimonio de la Humanidad.

Construcción

Vista nocturna de la Catedral de Jaén.

Sobre una antigua mezquita aljama,[nota 1] fue convertida en iglesia mayor, cuando Fernando III el Santo en el año 1249, reconquistó la ciudad de Jaén y mandó consagrarla a don Gutierre Ruiz (1245-1249), obispo de Córdoba, a la vez que trasladaba la sede episcopal de Baeza a Jaén. Se proyectó inicialmente en estilo gótico. Tras sufrir graves desperfectos por la incursión árabe en el año 1368, se tiene que derribar para continuar otra nueva bajo el mandato del obispo Nicolás de Biedma.

Hay que volver a reconstruir a partir de 1494, bajo el mandato del obispo Luís Osorio de Acuña, debido a la inconsistencia de sus muros (en el año 1500 fue requerido Enrique Egas para hacer una tasación) con tan mala fortuna que en 1525 el cimborrio sufre un derrumbe, es cuando se vuelve a emprender la gran reforma para cambiar a la actual construcción renacentista.

Esta adaptación se fue realizando en diferentes fases, de ahí los diferentes estilos visibles. De hecho, restos de la catedral gótica pueden observarse principalmente en la parte baja de su cara oriental, perteneciendo a ellos la famosa «Mona» o «Bafumet», que, tocada con un turbante, se observa sentada sobre una esquina del friso gótico.

Aunque la obra renacentista duró 164 años (desde 1540 hasta 1724) y fueron muchos los arquitectos que dirigieron su construcción, presenta una excepcional armonía en sus diferentes estilos. Uno de los arquitectos que más influyeron en la obra fue el renacentista Andrés de Vandelvira, nacido en 1509; en su proyecto de la catedral, dirigió personalmente las obras de la sacristía, sala capitular y cripta o panteón, ya que la construcción de la catedral renacentista se empezó por la cabecera. La sacristía está considerada como una de las arquitecturas más originales dentro del renacimiento español, cuya composición de columnas y arcos resuelve perfectamente todos los problemas de luz y espacio. A pesar de haber tenido a su lado al escultor Esteban Jamete para la realización de la parte escultórica de sus obras por la provincia, se le atribuye en la Catedral de Jaén la realización del Ecce Homo, que se encuentra en el testero de la parte derecha del crucero.

Fachada este de la catedral.

A partir de su muerte en 1575, se hizo cargo su ayudante Alonso Barba, fiel seguidor del proyecto de Vandelvira, tal como el propio Vandelvira nos dice en su testamento el 16 de abril de 1575

Todo el interior de la catedral, a pesar de los diversos arquitectos que pasaron por su construcción, se realizó siguiendo las trazas que dejó Vandelvira. El catedrático de Historia del Arte Pedro Galera Andreu, en su obra acerca de este templo, afirma que «pocas catedrales españolas ofrecen una mayor unidad estilística que la de Jaén

Fachada Principal

La planta de la catedral tiene forma de cruz latina, en la parte superior de los brazos se encuentra la Sacristía Mayor y la iglesia del Sagrario la superficie rectangular es de 70 metros en su fachada y parte posterior y 100 metros en las fachadas laterales. Recorre una logia de doce metros de ancha desde la puerta del Sagrario hasta la fachada principal, con una separación de las calles que la bordean por una valla de piedra de más de un metro de altura y sobre ella una verja de hierro forjado de cuatro metros de altura, separada por pilares coronados por piñas, desde la fachada principal se entra a esta logia por tres puertas de hierro.

Fachada principal de la Catedral de Jaén realizada por Eufrasio López de Rojas.

Vista de la logia en el ángulo que forman el cuerpo principal con el cuerpo lateral oriental.

En la fachada principal (terminada a finales del siglo XVII), se observan varios balcones desde los que se exponía el Santo Rostro para bendecir tierras y gentes. Mide 32 metros de altura por 33 de anchura, sin incluir las torres.

La fachada, realizada por Eufrasio López de Rojas entre 1667 y 1688, destaca especialmente por la puesta en escena de un gran muestrario iconográfico, casi todo él magníficamente esculpido por Pedro Roldán, en el que se encuentran desde significados universales (Padres de la Iglesia occidental, Evangelistas, Salomón, San Pedro y San Pablo, la Asunción de la Virgen, etc.) hasta particulares devociones locales (San Fernando, Santa Catalina y, sobre todo, el Santo Rostro).

En la balaustrada de la fachada principal se encuentran nueve grandes esculturas son (de izquierda a derecha): San Agustín, San Gregorio Magno, San Mateo,San Juan San Fernando, San Lucas, San Marcos, San Ambrosio y San Jerónimo, junto con el relieve de la Santa Faz, todos de Pedro Roldan.

Torres

Torre norte, en la que se encuentran las campanas y el reloj.

Las dos torres gemelas enmarcan la fachada y le dan identidad renacentista a la construcción, en contraposición a la horizontalidad de la fachada. Fueron acabadas a principios del siglo XVIII.

Se elevan en principio de una planta cuadrangular y sin adornos hasta llegar al primer cuerpo. Se organizan en cinco niveles que aumentan en complejidad arquitectónica y decorativa.

El primero, a nivel del suelo, no presenta ningún tipo de adorno, al igual que el segundo, que solo cuenta con un pequeño balcón cerrado con una sencilla baranda de hierro. El tercero, coincidiendo con la altura a la que se encuentran las nueve figuras de la fachada, está adornado con elementos ornamentales superpuestos.

El siguiente nivel está coronado por una balaustrada que rodea su perímetro. En cada una de sus cuatro fachadas tiene tres huecos con arcos de medio punto que, en el caso de la torre norte o de las Campanas, permiten ver las nueve campanas que hay en su interior. La torre sur no alberga ninguna campana. En la parte inferior de este nivel hay un reloj, también el la torre norte.

El quinto y último cuerpo presenta una planta octogonal, adornándose cada lado con huecos de luz con arcos de medio punto. Está rematado por una cúpula semiesférica coronada por una cruz sobre esfera, ambas en hierro forjado.

Puertas

En la fachada principal se encuentran tres puertas de entrada:

* Puerta del Perdón o central. Está custodiada por dos hornacinas, en las que se encuentran la imagen de San Pedro y San Pablo, y enmarcada por cuatro columnas que representan los principios de la fe. Con relieve en su parte superior de la Asunción de la Virgen realizada por Julián Roldán y por la parte interior hay el relieve del Niño Jesús entre los doctores de Pedro Roldán.
* Puerta de los fieles. Sobre la puerta, un relieve de San Miguel de Julián Roldán. En su parte interior con el relieve de las Bodas de Caná de Lucas González.
* Puerta del clero. Lucas González es el autor de la imagen de Santa Catalina en la sobrepuerta. En su interior se encuentra la Huida a Egipto de Pedro Roldán.

Además hay otras dos puertas:

* Portada del sur. Realizada por Vandelvira, sobre el friso de la puerta se encuentra un altorelieve de la Asunción, la puerta tiene como remate un frontón triangular. En su interior hay los relieves de la Circuncisión de Jesús y la Presentación de Jesús en el Templo.

Portada del Norte realizada por Juan de Aranda.

* Portada del norte. Realizada por Juan de Aranda Salazar, con una Inmaculada Concepción en la hornacina central sobre la puerta y con las imágenes de Salomón y David a ambos lados. También hay los escudos de la Catedral y del obispo cardenal Baltasar Moscoso y Sandoval (1619-1646). La puerta se encuentra flanqueada por columnas de su misma altura. En la parte interior que da al templo, se representa con relieves el Nacimiento y la Adoración de los Magos, éstos realizados por Luis de Aguilar en el año 1564. Se inauguró en el año 1640 con gran solemnidad, ya que por entonces estaba muy arraiga la devoción a la Inmaculada. En el suelo de esta entrada está enterrado el Deán de la catedral, Iñigo Fernández de Córdoba, muerto en 1624, que así lo quiso para «ser pisado por todo el que la cruzare.

Interior

Cúpula del crucero del arquitecto Juan de Aranda Salazar.

En el interior se pueden observar diferentes estilos que van desde el renacentista al churrigueresco, pasando por el neoclásico o el barroco.

Presenta planta de “salón” y consta de tres naves divididas por esbeltos y elegantes pilares cruciformes corintios bastante separados, coronados por bóvedas vaídas.

La esbelta cúpula del crucero es obra del arquitecto Juan de Aranda Salazar, formada por una circunferencia adornada de 12 metros de diámetro, debajo de la cual en sus pechinas, se encuentran los relieves de San Miguel, San Eufrasio, Santiago y Santa Catalina. De la parte superior de la circunferencia se eleva la bóveda con ocho ventanas, remata con una circunferencia de dos metros y medio de diámetro de la cual surge la linterna que tiene cinco metros de altura con ocho ventanales y rematada por una semiesfera con una cruz de hierro por el exterior.

Altar Mayor

El presbiterio elevado por cinco escalones del resto del templo, está cerrado por una reja realizada por Clemente Ruiz, herrero de Málaga, en el año 1658. En cada uno de sus cuatro ángulos se encuentra colocado un ángel sosteniendo una lámpara de plata.

El altar actual sustituyó al del año 1660 y fue mandado hacer y costeado por el obispo Agustín Rubín de Ceballos (1789-1793).

Situado el altar en el tercio posterior del presbiterio, es de mármol rojo formando un cuadrado de cinco metros de lado. Sobre éste, a unos 70 centímetros del borde, se levanta otra plancha de mármol de 25 centímetros de grueso, con remates de bronce. En su centro está el sagrario enmarcado con adornos de racimos y flores. El templete es del arquitecto Juan Pedro Arnal y fue elaborado en Madrid, consta de ocho columnas de serpentina de estilo corintio. En el remate de la cúpula hay una cruz de cristal de jaspe enmarcada en bronce. Rodean a este templete las figuras de seis ángeles de mármol blanco, realizados: los del lado de la Epístola por Alfonso Giraldo Bergaz y los del lado del Evangelio por Juan Adán.

Capilla Mayor

Retablo Mayor de la Catedral

La capilla Mayor o del Santo Rostro (n.º 9 en el plano) fue construida por primera vez bajo el mandato del obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, enterrado en esta capilla, en el siglo XVI, después tuvo que ser demolida y las nuevas obras fueron hechas por el arquitecto Juan de Aranda en el siglo XVII.

El retablo mayor, neoclásico, consta de tres cuerpos en el que se combinan los estilos dórico, jónico y corintio y cubre toda la cabecera de la capilla. Fue realizado por los hermanos Sebastián y Francisco Solís.

En el primer cuerpo, en su parte central, se guarda el relicario de orfebrería cordobesa que conserva el Santo Rostro,[3] cubierto con una tabla pintada por Sebastián Martínez que representa a dos ángeles sosteniendo el lienzo con el Santo Rostro. Detrás de la tabla hay una puerta que se abre con dos llaves que da acceso a la caja fuerte custodiada por tres llaves. Dentro de la caja fuerte hay una urna de plata y oro que también necesita de dos llaves para abrir y ver la reliquia del Santo Rostro.[nota 2] Encima de esta cámara hay una hornacina en la que se encuentra la Virgen de la Antigua, patrona del cabildo, talla gótica que según la tradición fue donada a la ciudad por Fernando III el Santo tras la conquista de la ciudad, las coronas de la imagen fueron realizadas por el orfebre cordobés Simón de Tapia en el siglo XVII. Se encuentran también en este piso del retablo las imágenes de San Pedro, San Pablo, San Bernardo y San Antonio Abad, todas de grandes dimensiones. En sus calles laterales se encuentran los lienzos representando, el primero, Encuentro de Jesús con la cruz y María camino del Calvario, y el otro, Jesús despojado de sus vestiduras.

En el segundo cuerpo de orden jónico, en su parte central, se encuentra un altorrelieve de la Virgen de la Asunción, obra de Sebastián de Solís. En las otras dos calles están colocados los lienzos del Descendimiento de Jesús, de Daniele da Volterra, y el Señor atado en la Columna, de Juan Navarrete el Mudo. Las entrecalles se adornan con medallones con bustos de Cristo y la Dolorosa.

El tercer cuerpo, es de estilo corintio, y está formado por cuatro columnas de serpentina. En él hay un grupo del Calvario, también del escultor Sebastián Solís. Corona el retablo un Crucificado, con la Magdalena a sus pies, en sus laterales las imágenes de la Virgen y San Juan. En los extremos de éste último cuerpo hay alegorías escultóricas de las virtudes teologales; a la izquierda la Fe y la Esperanza; y a la derecha la Caridad y la Religión.

En el ático del retablo encontramos una imagen del Padre Eterno con la esfera en la mano, coronada por una cruz.

En ambos laterales de la capilla se encuentran los magníficos cuadros de La Visitación, atribuido a Tiziano y de La Anunciación, atribuido a Benvenuto Cellini.

Destaca la bóbeda de cañón, rica en elementos decorativos. En el centro del arco de medio punto sobresale el escudo de los Reyes Católicos, que recuerda una carta de finales del siglo XV, dirigida al cabildo, en la que invitaban a rezar una salve en el altar mayor de la Catedral.

Reliquia del Santo Rostro

Artículo principal: Santo Rostro

La tabla de la Santa Faz se encuentra colocada en un marco de plata con piedras preciosas engastadas, al igual que un icono oriental. A su vez este se custodia en un arca dorada.

Esta joya fue realizada por el platero cordobés José Francisco de Valderrama en 1731, a petición del obispo Rodrigo Marín Rubio. En ella se incluyerón 191 rubíes, 193 diamantes y 210 esmeraldas. En 1814, la duquesa de Montemar donó un lazo de brillantes que desapareció en la Guerra Civil, por lo que fue sustituida por otro, donado por la marquesa del rincón de San Ildefonso, realizado por Félix Granda. en la parte posterior la tabla lleva una inscripción en latín alusiva al autor y a la fecha de realización.

Capillas menores

Situadas en las naves laterales hay catorce capillas, teniendo que añadir dos más en el centro al lado de la capilla mayor.

Plano de la Catedral de la Asunción de Jaén.

Capilla del Cristo de la Buena Muerte (n.º 1 en el plano). Contiene la talla del Cristo de la Buena Muerte del escultor Jacinto Higueras, y en el lateral izquierdo un retablo de estilo plateresco con una pintura central de Santo Domingo de Guzmán, realizada por Pancorbo.

Capilla de San Sebastián (n.º 2 en el plano). Imagen de San Sebastián pintada por el artista Sebastián Martínez Domecel. En el lateral retablo plateresco con una escultura de San Juan Nepomuceno.

Capilla de San Jerónimo (n.º 3 en el plano). Lienzo del santo titular de la capilla pintado por José Antolínez. En el lateral izquierdo había un relieve de la Asunción del escultor Mariano Benlliure que actualmente se encuentra en el

Museo de la Catedral.

Capilla de la Virgen de los Dolores y Santo Sepulcro (n.º 4 en el plano). Decorada por Francisco Pancorbo con representaciones de la Transfixión de la Virgen, del Descendimiento de Cristo, Evangelistas y Profetas. En una urna se encuentra la imagen de Jesus en el sepulcro.

Capilla de la Virgen de las Angustias (n.º 5 en el plano). La imagen de la Virgen es una talla de José Mora. Por encima se encuentra un óleo de San Pedro Pascual ya que en origen, esta capilla estaba dedicada a este santo. Se encuentra enterrado en esta capilla el obispo Fray Jerónimo Rodríguez de Valderas (1668-1671).

Capilla de Santa Teresa (n.º 6 en el plano). Presenta un retablo barroco donde están las imágenes de Santa Teresa de Jesús, San Juan Bautista y San Roque. La decoración es de Pancorbo.

Capilla de San Benito (n.º 7 en el plano). Contiene un retablo barroco. En su centro la imagen de San Benito. En su parte inferior hay una pintura de la cara de Cristo y en la superior una imagen también barroca de la Inmaculada. En esta capilla está la sepultura del obispo Fray Benito Marín (1750-1769).

Capilla de Santiago Apóstol (n.º 8 en el plano). Situada en la parte izquierda de la capilla mayor. El retablo es del siglo XVIII, realizado por Manuel López, es de tres pisos y resenta tres calles. En la calle central aparece un cuadro del Apóstol Santiago montando a caballo con espada y escudo. En las calles laterales se encuentran las esculturas de San Gregorio de Naciancemo y Santo Tomás de Villanueva, sobre estas hay unas pinturas de Ecce-Homo y la Dolorosa. El último piso presenta un óleo de la Virgen del Pilar y Santiago y a ambos lados las esculturas de San Judas Tadeo, con un libro en la mano, y San Andrés, con su cruz en aspa. El conjunto aparece coronado con el anagrama Yahvé rodeado de rayos.

Sobre el altar, en tres grandes jarrones de cobre, se encuentran los Santos Óleos.

A ambos lados existen dos puertas, la de la izquierda comunica con la Capilla Mayor y la de la derecha con la Sala Capituar.

Capilla de San Fernando (n.º 10 en el plano). Situada a la derecha de la capilla mayor. El retablo es de Manuel López, y el cuadro de San Fernando, vestido de rey, se atribuye a Valdés Leal.

Capilla de San Eufrasio (n.º 11 en el plano). Retablo de estilo neoclásico de Manuel López de 1790 y el conjunto escultórico realizado por Juan Adán[5] y con colaboración de Miguel Verdiguier.[6] Urna con el cuerpo de San Pío mártir, dado por el papa Pío VII al obispo Agustín Rubín de Ceballos (1780-1793) que también se encuentra enterrado en esta capilla.

Capilla de La Inmaculada y San Amador (n.º 12 en el plano). Retablo con una pintura de la Inmaculada en el centro. Se encuentra sepultado aquí el obispo Manuel María León González y Sánchez (1877-1896).

Capilla del Niño Jesús (n.º 13 en el plano). Imagen del Niño Jesús en el centro y sobre él un cuadro de la Circuncisión de Jesús obra de Zacarías González de Velázquez. Se encuentra en esta capilla la sepultura del obispo Salvador Castellote y Pinazo (1901-1906).

Capilla de San Miguel (n.º 14 en el plano). De estilo barroco con pintura de San Miguel realizada por Francisco Pancorbo. Se encuentra también un cuadro de la Virgen del Alcázar, patrona de Baeza. Aquí se encuentra sepultado el obispo Miguel Peinado Peinado (1971-1988).

Capilla de San Pedro Pascual (n.º 15 en el plano). En el testero central, entre dos columnas se encuentra una pintura de José Carazo que representa al obispo San Pedro Pascual junto al rey moro. Sobre el altar hay una talla de la Virgen de la Cabeza y en el testero derecho una talla de Santo Toribio.

Capilla de la Virgen de la Correa (n.º 16 en el plano). Se encuentra un Cristo crucificado y a sus pies la Virgen con la corona de espinas en sus manos.

Capilla de San José (n.º 17 en el plano). Retablo de tres calles con la figura de San José en el centro, un Cristo crucificado en la parte superior y diversas pinturas de santos en los laterales. Contiene también, unas tallas policromadas representando los Evangelistas. En los intercolumnios están los cuadros de San José, San Juan Bautista, San Agustín, San Francisco, Santa Catalina y San Cristóbal.

Coro

Escudo catedralicio tallado en la sillería del coro.

Es uno de los más grandes de España ya que consta con un total de 148 sitiales.[7] Fue terminado en el siglo XVIII, y estuvo rodeado de fuertes críticas debido a su enorme tamaño, puesto que se extiende desde el crucero hasta los pies entre los dos tramos de pilares centrales, de hecho se sabe que los arquitectos del templo habían previsto que no ocupará más de tramo y medio de pilares.

La obra del coro se comenzó en el año 1730 bajo la dirección de José Gallego y Oviedo, terminándose en 1736. Está separado por una reja, del crucero.

La sillería, en madera de nogal, fue empezada bajo el mandato del obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce y ejecutada por los tallistas López de Velasco, Jerónimo Quijano y Gutierre Gierero durante el siglo XVI; se amplió el número de sillas en el año 1736, siendo sus autores Julio Fernández y Miguel Arias, con un estilo tan igual que resulta muy difícil distinguir dicha continuación de obra.

El coro alto consta de 69 sitiales, incluida la silla episcopal central, tallada con el escudo del obispo Alonso Suárez de la Fuente. Las tablas que adornan estos asientos representan escenas de la vida de Cristo, contada en una secuencia cronológica, y de la Salvación. Sobre la sillería alta se encuentran a modo de dosel otras tablas que presentan escenas del Antiguo Testamento, repartidas en 62 tablas y rematando todo por una crestería de talla delicada que en su parte central, coincidiendo con la silla episcopal, se encuentra el escudo del obispo Andrés Cabrejas Molina, bajo cuyo pontificado quedó finalizada la obra. El diseño arquitectónico de la sillería permite desarrollar paralelamente las secuencias del Antiguo y el Nuevo testamento, de modo que se plasama la idea de San Agustín de que el Nuevo Testamento está prefigurado en el Antiguo Testamento, de manera que la vida de Cristo es el cumplimiento de las promesas selladas por Dios con el pueblo de Israel.

La sillería baja tiene 53 sitiales reservados para beneficiados y capellanes. Los respaldos están esculpidos con escenas dedicadas a la vida y milagros de los Santos, de modo que continua la historia de la Salvación.

Los bancos de los caballeros, bancos corridos situados a ambos lados de la verja, constan de 26 sitiales reservados para el cabildo municipal (concejales), existen siete tablas en la parte superior al igual que en la sillería alta. Las del lado de la epístola presentan escenas de los evangelios apócrifos dedicadas a la infancia de María, mientras que los del lado del evangelio, presentan escenas de la predicación de los apóstoles, la Asunción y el triunfo de Cristo.

El exterior del coro esta diseñado en tres secciones horizontales. La inferior está sucedida de dos tramos resaltados y hundidos. La intermedia presenta una decoración de alnohadillado y volutas de capitel. Por último, la superior se constituye por una balaustrada rematada con grandes florones y máscaras. En ambos costados se abren sendas puertas de acceso al interior.

La bóveda es abundante en imágenes y alegorías, tiene relieves de los cuatro Evangelistas en sus pechinas, que a su vez sostienen un doble anillo a partir del cual se encuentran ocho figuras de ángeles-músicos, separados por un doble radio que rematan en el casquete, donde hay un gran altorrelieve de la Asunción de la Virgen.

Bajo el coro están enterrados numerosos obispos, cuyas tumbas están señaladas por laudas de mármol con sus nombres.

Órganos

Órgano de la catedral.

Dentro del coro destaca el monumental órgano principal, cuya caja barroca es obra de José García y de Manuel López, realizada en 1780. Durante la guerra civil española los tubos del órgano fueron saqueados por lo que tuvo que ser reconstruido e inaugurado en 1943 y mejorado posteriormente. También existe un órgano antiguo realizado por Juan de la Cruz de San José en 1679.[8]

Entre sus maestros de capilla, cabe destacar al polifonista Francisco Guerrero, que fue nombrado cuando tenía 17 años de edad y estuvo durante los años 1545 a 1548.

En el museo catedralicio se encuentran del orden de un centenar de libros corales, así como numerosas partituras originales de los difentes maestros de capilla que ha tenido la catedral.

Trascoro

El trascoro, finalizado en 1791, es una obra realizada según el proyecto diseñado por José Gallego y Oviedo de Portal en el año 1733. Está dedicado a la Sagrada Familia.

El conjunto se presenta como un gran dosel construido con diversos mármoles que se suceden planos cóncavos y convexos, así como grandes pilastras: blanco de Carrara, rojo de Cabra y negro de Jabalcuz. De éste último se forma en el centro del retablo un gran arco donde está colocada una pintura del valenciano Mariano Salvador Maella, representando la Sagrada Familia fechada en 1793, en el que San José sostiene al Niño que extiende los brazos hacia su madre que está sentada para recogerlo, junto a ella aparece un pequeño ángel preparando la cuna. Al otro lado, en la parte inferior aparece el niño Juan Bautista con el cordero señalando al Niño con una mano y en la otra sostiene una cruz con una banderola que dice «Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo». Sobre el cuadro se encuentra la inscripción: Et erat subditus illi («Y era obediente a sus padres» Lc 2,51).

En los laterales de izquierda a derecha están las esculturas, de gran tamaño de San Lorenzo, con la parrilla en la que fue martirizado, y Santo Toribio de Liébana, obispo de Astorga, ambos con sendos doseles; y en el mismo orden en menor tamaño cuatro pequeñas estatuas de mármol blanco, situadas delante de las pilastras, que representan a Santa Catalina de Alejandría, la Inmaculada, San José y Santa Lucía. En la parte inferior se extiende un sotabanco de mármol negro con vetas calizas y molduras de pedestal gótico, interrumpido en su mitad para el altar.

El conjunto se corona con un medallón en en cuyo centro hay un triángulo donde está grabado, en letras hebreas, el nombre que Dios reveló a Moisés en la zarza ardiendo, YaHWeH. Este símbolo está escotado por cuatro ángeles que se encuentran sobre los pedestales de la balaustrada de la parte superior. Dos están orando, mientras que los otros dos, San Miguel y San Rafael, miran a los fieles que entran en el templo.

Sala Capitular y Sacristía Mayor

Exterior de la sacristía en la calle Almenas.

Ambas estancias fueron proyectadas y dirigidas por Andrés de Vandelvira y se encuentran sobre el antiguo Panteón de Canónigos, actualmente Museo de la catedral.

* Sala capitular. A la izquierda del altar de la capilla de Santiago hay una puerta por la que se accede a la sala capitular, también llamada capilla de San Pedro de Osma. Un grabado que existe en la puerta de acceso reza fue construida en 1556 por Vandelvira. Es de planta rectangular, de 14 por 7 metros, y está adornada por pilastras jónicas, veinticuatro nichos y tres grandes ventanales orientados al oeste. Al frente hay un retablo del siglo XVI de Pedro Machuca, discípulo de Miguel Ángel. Está compuesto este retablo por tres calles de tres cuadros cada uno, separados por marcos tallados con racimos de parra en cuyos cruces hay medallones de efigies de santos, en los largueros divisorios también hay pinturas de santos. En las tablas se representan, en el primer cuerpo los cuatro Padres de la Iglesia; en el segundo, en su parte central, San Pedro de Osma y a sus lados San Pedro y San Pablo y en el tercer cuerpo, se halla la Virgen del Manto con el Niño y a sus lados los evangelistas San Juan y San Lucas. En la coronación del retablo, en forma de óvalo, hay una tabla con la pintura de Santa Marcela portando el lienzo del Santo Rostro. En los dos lados de la puerta se encuentran dos grandes armarios que guardan el archivo de actas capitulares. En ambos lados de la estancia hay un banco corrido que ocupa los laterales. Para terminar se encuentran los escudos de la catedral a un lado y el del obispo Sancho Dávila Toledo al otro.

* Sacristía. Es la obra cumbre de Vandelvira. Se entra a ella desde el crucero de la parte del Evangelio. En la antesacristía se encuentra el escudo del obispo Diego Tavera (1555-1560), bajo cuyo mandato se realizaron estas obras. Las medidas de la sala son de 25 por 14 metros. Tiene ochenta columnas corintias, de las cuales 36 son exentas, de una sola pieza de piedra, y 44 semientregadas, todas en grupos de cuatro sobre 18 pedestales. Tiene una doble arquería con cubierta de bóveda de cañón decorada. En el muro derecho tiene cinco ventanas entre los intercolumnios, que le proporcionan luz natural. En el lado izquierdo se encuentran lienzos que son copias de cuadros de Rafael de Urbino. Los ornamentos que se emplean en las liturgias están guardados en unas enormes cajoneras que hay alrededor de toda la sacristía, entre las bases de las columnas. Apoyado en la cabecera central hay un retablo-relicario de Alonso de Mena.

Museo Catedralicio

El museo se halla situado bajo el piso de la sala capitular y de la sacristía. Aprovechando su distribución tripartita se habilitaron tres salas de exposición de los tesoros artísticos de la Catedral y de otras iglesias de la diócesis.

Las pinturas están fechadas entre finales del siglo XV y el siglo XIX, aunque el período con mayor número de obras es el Barroco.

En escultura sobresalen más obras renacentistas que barrocas.

También destacan las llamadas «obras menores». Obras realizadas en alabastro, coral, bronce, forja y orfebrería, entre los que se pueden destacar un retablito de madera y alabastro renacentista con el tema de la Crucifixión, un Descendimiento de alabastro inspirado en diseños flamencos manieristas, el Relicario de Santa Cecilia , de madera de ébano con incrustaciones de bronce, de influencia italiana, o el Tenebrario[10] y Hachero, de hierro repujado y dorado del maestro Bartolomé.
La Custodia

La Custodia del Corpus Christi actual es una réplica de la original (destruida en 1936 tras el estallido de la guerra civil) efectuada por Juan Ruiz “El Vandalino”, quien firmó el contrato para realizarla en 1533, estableciendo a tal fin su residencia en la ciudad de Jaén, donde el cabildo le proporcionó vivienda y obrador junto al Convento de la Merced. Alexandre de Laborde hizo una reseña de la Custodia en su obra Itinerario descriptivo de las provincias de España de 1809.

La obra estaba realizada en plata, de planta hexagonal y de seis cuerpos que iban disminuyendo progresivamente. En el primer cuerpo estaba colocado el viril sostenido por ángeles con un diámetro de unos doce centímetros, rodeado por columnitas con imágenes de los apóstoles, en el segundo cuerpo había tallados ángeles junto con Abraham e Isaac, en el tercero estaba la imagen de la Virgen María, en el cuarto la de San Juan, el quinto y sexto en disminución hasta terminar con el remate del Resucitado. Medía dos metros de altura y su peso era de 109 kilos.

Bulas papales

El Papa Clemente VII.

Salvatoris Domini

El Papa Clemente VII promulgó en el año 1529, a petición del cardenal obispo Esteban Gabriel Merino, una bula por medio de la cual se concedía
indulgencia y absolución a la cofradía, que podía instituir el obispo, de veinte mil hombres y veinte mil mujeres honestas que contribuyeran con la lismona de un real de plata y además a todos los fieles que visitaran la catedral y confesaran en el Viernes Santo o el día de la Asunción. Además de contribuir a su reedeficación, favor que se concedía porque la catedral de Jaén padece gran detrimento en su fábrica y edificio y aún en muchas partes amenaza ruina.
Desiderantes

Esta bula expedida por el Papa Julio III el día 14 de julio de 1553 y solicitada por el entonces obispo Pedro Pacheco Ladrón de Guevara, confirmaba y concedía nuevas gracias a la bula del Papa Clemente VII. El original se conserva en el archivo de la Catedral de Jaén.
Iglesia del Sagrario

Portada del Sagrario.

Es una edificación adosada a la fachada norte de la Catedral. Realizada debido al desnivel y a los daños ocasionados por el terremoto de Lisboa en 1755. El proyecto de esta obra fue realizado por el arquitecto madrileño Ventura Rodríguez en el año 1764, aunque la realiza su sobrino Manuel Martín Rodríguez. Se inaugura en el año 1801 y se consagra el 22 de marzo de ese año.

Exterior

La portada, de estilo corintio, está formada por dos grandes columnas cuyos capiteles sostienen el entablamento sobre el que está el ático. Las esculturas que están sobre la portada son de San Miguel venciendo al demonio, San Pedro y San Pablo obra del escultor Miguel Verdiguier.

En la fachada oriental, el escultor Miguel Verdiguier realizó las imágenes de Melquisedec, Sansón, Isaac y David, así como las del lado norte que representan la Caridad, la Gracia, la Inocencia y la Sabiduría.

Interior

Presenta tres zonas bien diferenciadas: La Sacristía, en cuyo altar se guardaba la Santa Forma, la Iglesia y el Pórtico.

La puerta da a una estancia donde se encuentran las que comunican con la Catedral y con la cripta. Al frente hay otra puerta amplia por la que se entra al Sagrario, de planta elíptica, circulada por 16 columnas también de estilo corintio. Está cubierta con una cúpula elíptica que permite la entrada de la luz a través de ventanas elipsoidales, engarzadas a través de una arcos de medio punto. Esta ornamentada con casetones hexagonales y rematada con una linterna.

El coro se encuentra decorado con una media naranja sobre pechinas dividida por radios con alegorías musicales con diversos instrumentos.

En la parte superior, entre los intercolumnios, se abren varios balcones terminados en arco y techo abovedado, cerrados con balaustrada de mármol.

En el altar mayor se encuentra una pintura de La Asunción del artista Mariano Salvador Maella[11] y en los altares laterales, la Agonía del Señor (Calvario) y el Martirio de San Pedro Pascual, de Zacarías González de Velázquez.

Cripta

Bajo el Sagrario se encuentra la cripta. Presenta una planta igual a la de la iglesia su tiene su entrada por la plaza de San Francisco así como una escalera que desciende desde la Iglesia. Se ilumina por una ventana de medio punto. Está cripta fue limpiada en 1940 para acoger los restos de los muertos en la Guerra Civil.

En su interior existe un óleo del pintor Rafael Hidalgo de Caviedes[12] y la magnifica talla del Cristo expirante obra del escultor Jacinto Higueras, a cuyos pies, en el presbiterio, se instaló una lápida de mármol con el siguiente epitafio:
A la buena memoria del Excelentísimo y Reverendísimo señor Don Manuel Basulto y Jiménez obispo de Jaén que apresado en su casa por los marxistas encarcelado en su iglesia catedral y conducido a Madrid en un tren de presos antes de llegar a la capital postrándose de rodillas y bendiciendo a sus impíos ejecutores, fue inicuamente fusilado. Piadoso, afable, sabio, elocuente vivió LXVII años de su consagración XXVII recibió público y solemne homenaje fúnebre en la ciudad de su título episcopal el día X de marzo de MCMXL sus restos fueron depositados en esta cripta de su iglesia en espera de la resurrección de la carne.

En las paredes están colgadas ocho enormes losas de mármol con los nombres de 328 fallecidos durante la guerra, llevando, la losa principal, el título:
Relación de los mártires inmolados por Dios y por España cuyos gloriosos restos yacen en esta cripta bajo el signo de la Santa Cruz trazada en el suelo.
Deanes

* Iñigo Fernández de Córdoba
* José Martínez de Mazas
* Ramón Rodríguez de Gálvez
* Saturnino Sánchez de la Nieta
* Félix Pérez Portela
* Agustín de la Fuente González
* Félix Martínez Cabrera
* Rafael Higueras Álamo
* Francisco Juan Martínez Rojas[13] [14]

Candidatura a Patrimonio de la Humanidad

Actualmente, el Ayuntamiento de Jaén y la Junta de Andalucía[15] trabajan para para anexionar la Catedral al expediente de Patrimonio de la Humanidad de Úbeda y Baeza.[1] Para ello se ha contratado a un equipo multidisciplinar que elabora un estudio de la catedral jiennense.
Modelo para otras catedrales

Un estudio[16] ha descubierto que la catedral de Jaén sirvió de modelo para la construcción de otras catedrales en América  y en España. Ejemplo de esto son las catedrales de Málaga, Mérida, Guadalajara, Guajaca, Puebla, Morelia, Ciudad de México, Lima, Bogotá, Sucre, Cuzco y la de Antigua Guatemala.

Referencias y bibliografía consultada

1. ↑ a b Noticiascadadía Jaén (ed.): «El expediente de la catedral de Jaén estará listo en un año». Consultado el 14/04/2009.
2. ↑ Juan de Aranda y la portada norte.
3. ↑ Historia sobre el Santo Rostro de Jaén.
4. ↑ San Fernando vestido de rey atribuido a Juan de Valdés Leal
5. ↑ La obra escultórica de Juan de Adán para el retablo de San Eufrasio de la Cateral de Jaén
6. ↑ La obra escultórica de Juan Adán en el retablo de San Eufrasio.
7. ↑ Iconografía Mariana en la sillería del coro catedralicio de Jaén.
8. ↑ G. Alamo Berzosa (1968) p.155
9. ↑ Fotografía del relicario de Santa Cecilia en la Catedral de Jaén
10. ↑ Fotografía del tenebrario de la Catedral de Jaén
11. ↑ Morales y Marín, José Luis. Mariano Salvador Maella en el reinado de Carlos IV. Apuntes biográficos. Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, núm. 69. pag.94 en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
12. ↑ UN SUPUESTO FRESCO DE RAFAEL HIDALGO DE CAVIEDES EN LA IGLESIA DEL SAGRARIO DE JAÉN
13. ↑ «El canónigo Francisco Juan Martínez es nombrado deán de la Catedral. ideal.es».
14. ↑ «Dean Francisco Juan Martínez Rojas. Ideal».
15. ↑ 20 minutos (ed.): «La Junta presentará la Catedral de Jaén para ser Patrimonio de la Humanidad». Consultado el 08/02/2008.
16. ↑ Diario Ideal (ed.): «Investigan qué catedrales están inspiradas en la de Jaén». Consultado el 22/01/2008.
17. ↑ Diario Ideal (ed.): «La influencia de la Catedral en América es confirmada a través de documentos». Consultado el 18/04/2009.
18. ↑ Viva Jaén (ed.): «La influencia de la Catedral no sólo se limita a Iberoamérica». Consultado el 19/04/2009.

* Álamo Berzosa, Guillermo (1968). Iglesia Catedral de Jaén, Historia e imagen. Jaén, Obispado de Jaén.

* Galera Andreu, Pedro A. (1993). La Catedral de Jaén. León, Editorial Everest. ISBN 84-241-4884-3.

* Navascués Palacio, Pedro (1997). Catedrales de España. Madrid, Espasa Calpe. ISBN 84-239-7645-9.

* Higueras Álamo, Rafael (2000). El Coro de la Catedral de Jaén. Historia de la Salvación. Jaén, Real Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Cristo Descendido de la Cruz y Nuestra Señora de las Angustias..

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