Construcción     1196-1257
Estilo arquitectónico     Gótico, barroco, neogótico

La catedral de Santa María y San Julián de Cuenca es el templo principal de la ciudad y la sede diocesiana de la diócesis de Cuenca, en la archidiócesis de Toledo.

El 21 de septiembre de 1177, Alfonso VIII de Castilla conquista la ciudad de Cuenca y se constituye como sede episcopal en el año 1183.
El Rey don Alfonso, fizo y ordenó que la mezquita que los moros avían, mandó a los obispos que la consagraran… e puso por la suya mano de la Virgen María que a par de si traíba, e pasó e trasladó los obispados de Valeria y Arcas e puso la silla en la su ciudad de Cuenca

La esposa de Alfonso VIII, Leonor de Inglaterra o Plantagenet, hija del Rey Enrique II Plantagenet de Inglaterra y de Leonor de Aquitania, Duquesa de Aquitania. Hermana de Ricardo Corazón de León. Por su dote fue Condesa de Gascuña, viene acompañada por caballeros normandos que serán los que ejercerán su influencia sobre la fábrica de la catedral. En esta época, el estilo constructivo era el románico, pero la influencia normanda de la corte del rey Alfonso VIII inspiró la construcción de esta catedral, siendo la primera catedral gótica de Castilla, junto con la de Ávila. De estilo gótico anglo-normando, las obras se iniciaron en el año 1196 y se concluyó en el año 1257. Sin embargo, como la mayoría de los edificios religiosos, ha sufrido transformaciones a lo largo de los siglos: en el siglo XV se reconstruyó la cabecera, el exterior de la catedral se renovó casi por completo en el siglo XVI, en el siglo XVII se construyó la capilla del Sagrario y se reformaron la fachada y las torres, en un estilo barroco. En el siglo XVIII se construyó el nuevo altar mayor y ya a principios del siglo XX a causa de un derrumbe producido en 1902, se reconstruyó la fachada siguiendo el estilo original.
Características

Lo más destacado del edificio es que pertenece a un planteamiento muy inicial de la arquitectura gótica, estrechamente relacionado con el arte anglonormando y franconormando del siglo XII francés, como las catedrales de Sasson, Laon y París.

Inicialmente, se comenzó una cabecera más bien románica, con cinco ábsides escalonados, transepto y tres naves en el cuerpo principal. Las obras se desarrollaron en el siglo XIII en el que se construyó el triforio, con ventanales moldurados y decorados con estatuas de ángeles y un óculo superior. Las bóvedas son de crucería sexpartita.

En el siglo XV se reconstruyó la cabecera para abrir una doble girola de bellísima factura. En cuanto al interior hay que señalar que en el siglo XVIII el cabildo de la Catedral reclamó los servicios del arquitecto Ventura Rodríguez para levantar un Transparente (ventana de cristales que ilumina y adorna el fondo de un altar) que rivalizara con el levantado por Narciso Tomé en la Catedral de Toledo. Rodríguez lo situó en un ambulatorio gótico, de forma que resplandeciera gracias a la iluminación posterior e indirecta, por cuyo medio se consiguen unos espectaculares efectos.

En el siglo XVIII se construyó el nuevo altar mayor y ya a principios del siglo XX, debido al derrumbe de la torre del Giraldo, de la fachada y de parte de la crucería, siguiendo referencias antiguas, se reconstruyó la fachada, obra neogótica de Vicente Lampérez, inspirándose en la fachada de la catedral de Reims . Sin embargo, debido a las oposiciones de varios arquitectos respecto a los peligros de introducir elementos extraños a los originales, estas obras no llegaron a terminarse puesto que tras las dos primeras alzadas quedaron suspendidas sin que se terminaran las torres laterales. No obstante, permanecen los planes de concluir la Catedral una vez se llegue a un criterio arquitectónico integral.

La última intervención hasta el momento consistió en colocar vitrales abstractos según diseños del pintor Fernando Zóbel.

Galeria de Imagenes de la Catedral de Santa Maria y San Julian de Cuenca