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Concatedral de Santa Maria en Murcia (España)

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Construcción     1394-1465
Estilo arquitectónico     Gótico, renacimiento, barroco

La Iglesia Catedral de Santa Maria más conocida como Concatedral de Murcia es el templo principal y sede de la Diócesis de Cartagena. Se encuentra en pleno casco antiguo de la ciudad de Murcia.

Consagrada en 1465, sufrió varios añadidos (como la torre-campanario) o reformas puntuales (nuevas capillas o fachadas) principalmente en los siglos XVI y XVIII, por lo que integra los estilos gótico, renacentista, barroco y neoclásico. Entre sus elementos arquitectónicos destacan la torre, de casi 100 metros de altura; la fachada principal o imafronte, considerada como una obra maestra del barroco español; y las capillas de los Vélez, de Junterones y del Trascoro.

Historia

Creación de la Diócesis de Cartagena (1250)

Al entrar la Taifa de Murcia en la órbita castellana tras la firma del tratado de Alcaraz en 1243 , se restableció la sede catedralicia en la Catedral Vieja de Cartagena en 1250, debido a que Cartagena había sido sede de la antigua diócesis carthaginense; documentada al menos desde el s.IV, y debido también a que era uno de los pocos nucleos cristianos de un reino que, debido al mencionado tratado, contaba en esas fechas con una mayoría de nucleos árabes semi-autónomos, incluida la capital.

Conversión de la Mezquita Aljama de Murcia en templo cristiano (1266)

Jaime I el Conquistador tomó la ciudad de Murcia en 1266 tras sofocar la sublevación mudéjar, hasta ese momento la ciudad había sido de mayoría musulmana por haber respetado el mencionado tratado de Alcaraz. El monarca, tras entrar solemnemente en Murcia visitó la Mezquita Mayor o Aljama para consagrarla a la Virgen María pues tenía por costumbre ofrecer una misa a Nuestra Señora siempre que conquistaba una villa. El edificio de la mezquita, dedicado al culto cristiano desde ese momento, no fue convertido en Catedral hasta que se aprobó la orden de traslado de la sede episcopal en 1291.

Traslado de la Sede Episcopal y conversión en Catedral (1291)

Por orden de Sancho IV, a requerimiento del obispo, la sede se acabó trasladando a Murcia por la supuesta inseguridad que presentaban los campos cartageneros en aquella época, unido a ser Murcia capital del Reino y tener aquí la Iglesia la mayor parte de sus propiedades donadas por el Rey. Sin embargo, el decreto de traslado ordenaba el mantenimiento de carthaginensis como nombre de la diócesis.

Construcción de la Catedral actual (siglos XIV-XV)

En tiempos del obispo Pedro de Peñaranda (1337-1352) se edificó el nuevo claustro gótico de la Catedral, siendo por tanto la parte más antigua del complejo arquitectónico actual, cuyos restos son hoy visitables en el Museo Catedralicio. Para construir el claustro tuvo que ser derruída una parte de la antigua mezquita, cuyos cimientos también se conservan en dicho museo.

Fue durante el obispado de Fernando de Pedrosa (1383-1402) cuando se pusieron en marcha las obras del templo actual. En 1385 se inició la cimentación, y en 1388 se puso la primera piedra, pero no fue hasta 1394 cuando comenzó el grueso de las obras de construcción del edificio que sustituyó a la antigua mezquita. Fue proyectada como un templo de cruz latina con 3 naves y girola, poseyendo influencia castellana en la disposición de la nave central más alta que las laterales, pero también influencia catalano-aragonesa al situar el cimborrio a los pies del templo y no en el crucero. Como rasgo peculiar el transepto es más largo en su lado norte que en el sur.

Bajo el Episcopado de Diego de Comontes (1446-1458) aparece la figura de Diego Sánchez de Almazán como maestro mayor de las obras. Durante estos años se cierran las bóvedas situadas sobre pilares de haces de columnas adosadas y capiteles de tema vegetal con florones en las claves. También se realizó gran parte de la forja y rejería del templo debida a Antón de Viveros. Posteriormente, bajo el Episcopado de Lope de Ribas (1459-1478), las obras entraron en su recta final, siendo consagrada en 1467 aunque la bula de Paulo II tiene fecha de 24 de Enero de 1465. La Puerta de los Apóstoles se concluyó unos cuantos años más tarde (1488).

Reformas posteriores (siglo XVI y siglo XVIII)

Sin embargo, el templo vivió puntuales reformas y añadidos; siendo los más importantes la Capilla de los Vélez (finales del siglo XV, principios del XVI), la torre-campanario (siglos XVI y XVIII), la capilla de Junterón (siglo XVI), la puerta de las Cadenas (siglos XVI y XVIII) y la nueva fachada principal o imafronte (siglo XVIII), lo que hace que posea estilos artísticos variados, aunque en su interior es totalmente gótica exceptuando algunas capillas.

El incendio de 1854

En el año 1854 la Catedral sufrió un pavoroso incendio que destruyó el primitivo Altar Mayor y la sillería del coro. Las obras de reparación consistieron en la creación de un nuevo retablo neogótico (obra de los tallistas Pescador y Palao), y el encargo de un magestuoso órgano del mismo estilo a la prestigiosa firma belga Merklin-Schütze. Bajo el órgano se instaló una sillería plateresca del siglo XVI proveniente del monasterio de San Martín de Valdeiglesias, donación que hizo la reina Isabel II a la Catedral.

Enterramientos en la Catedral

Al lado del altar mayor se halla el sarcófago que contiene el corazón y las entrañas de Alfonso X el Sabio, tal y como el propio monarca indicó en su testamento, en prueba del amor que tenía a Murcia y en reconocimiento a la fidelidad que la ciudad siempre le demostró (el resto de su cuerpo está enterrado en la Catedral de Sevilla). También se veneran en una urna de plata los restos de los llamados Cuatro Santos de Cartagena (Fulgencio, Isidoro, Leandro y Florentina), patronos de la Diócesis.

En diversas capillas reposan los restos de varios murcianos ilustres, como el escritor Diego de Saavedra Fajardo, el jurisconsulto Jacobo de las Leyes, el beato Andrés Ibernón (co-patrono de la ciudad), o Juan Saez, venerable sacerdote en proceso de canonización.

Torre-Campanario

Torre-Campanario de la Catedral de Murcia

La Torre-Campanario, construida de 1521 a 1793, es el símbolo indiscutible de la Catedral y de la ciudad de Murcia, mide 93 metros (98 con la veleta) siendo por tanto la segunda más alta de España tras la Giralda de Sevilla. Los cinco cuerpos que la componen son de distinta anchura. Debido a lo dilatado de su proceso constructivo reune diferentes estilos:

* El primer cuerpo, realizado por Francisco y Jacobo Florentino en 1521, es de planta cuadrada y estilo renacentista con ornamentación del plateresco hispano. En su interior se aloja la Sacristía Mayor.
* El segundo cuerpo fue realizado por Jerónimo Quijano y es del mismo estilo pero siguiendo líneas más puristas; se concluyeron las obras en 1555, quedando paralizadas a este nivel durante más de dos siglos. En su interior se sitúa actualmente el archivo catedralicio.
* El tercer cuerpo, donde se aloja el reloj, empezó a levantarse en 1765 ya bajo los cánones del barroco y teniendo como director a José López.
* En el cuarto cuerpo destacan los conjuratorios, cuatro templetes coronados por cúpulas piramidales y las efigies de los santos Fulgencio, Leandro, Isidoro y Florentina. En ellos se conjuraban las tormentas con la reliquia del Lignum Crucis que se conserva en la Catedral.
* El quinto cuerpo, de estilo rococó, corresponde al campanario, donde se encuentran las 25 campanas de la Catedral.
* Corona el conjunto la airosa cúpula trazada por Ventura Rodríguez, de estilo neoclásico, culminándose finalmente con la linterna en 1793.

Las Campanas de la Torre suman un total de venticinco, todas del siglo XVII y XVIII. Cada una cuenta con un nombre:

* Águeda, o campana mayor
* la de los Conjuros

Torre Catedral de Murcia

* la del Alba
* la Catalana
* la de la Oración
* la Segundilla
* la Benedicta
* Martiri Christi
* Santa María
* Fuensanta
* Concepción
* Nuestra Señora de Belén
* San Patricio
* San Fulgencio
* San Leandro
* San Isidoro
* Santa Florentina
* etc.

Las campanas de la Torre han servido para anunciar las tremendas riadas del río Segura, guerras, celebraciones y festividades. Actualmente se mantienen muchos de sus toques tradicionales, recuperados como un elemento patrimonial más de la catedral y de la propia ciudad. Sólo una campana es anterior al resto (siglo XIV): es la llamada Mora y está considerada de las más antiguas de España; hace unos años fue bajada de la torre y depositada en el Museo de la Catedral.

Interior

Es mayoritariamente gótico. Se compone de tres naves con girola y veintitrés capillas. Las capillas están dedicadas a los santos patronos de los gremios y a los enterramientos de obispos y nobles que fomentaron o colaboraron en su construcción. Entre las capillas, destacamos:

* Capilla de los Vélez:

Edificada en estilo gótico flamígero como lugar de enterramiento del Adelantado Mayor del Reino de Murcia; las obras se iniciaron en el 1490 bajo el Episcopado de Rodrigo de Borja (1482-1492); que fue Papa posteriormente con el nombre de Alejandro VI, por mandato del Adelantado D. Juan Chacón. Esta capilla es un cuerpo adosado a la fábrica general que ocupaban dos antiguas capillas de la girola. Tiene planta poligonal y una cúpula estrellada de diez puntas. La construcción de esta capilla dio lugar a un gran pelito entre los Adelantados y el concejo al estrangular el trazado de la contigua calle Oliver, pleito que tuvo que ser resuelto por los Reyes Católicos. Está dedicada a San Lucas y se asemeja a la Capilla del Condestable de Burgos o a la de D. Álvaro de Luna en Toledo. Es de autor desconocido, aunque se atribuyó a Juan Guas o a Juan de León. La obra fue terminada en 1507, siendo Adelantado D. Pedro Fajardo, primer Marqués de Los Vélez (de ahí el nombre popular de la capilla).

La simbología escultórica de la capilla denota el linaje y el poder adquirido por la familia Fajardo. Un ejemplo de ello es la cadena de piedra que rodea el perímetro exterior de la capilla y los relieves y esculturas del interior con los escudos de la dinastía. Dado su alto valor artístico, en 1928 fue declarada Monumento Nacional.

Detalle exterior de la Capilla de Junterón

* Capilla de Junterones:

Es una de las grandes obras del renacimiento español. Fue fundada en 1515 y costeada por Gil Rodríguez de Junterón, Arcediano de Lorca y Protonotario Apostólico, quien desempeñó altos cargos en la curia romana en tiempos de Julio II. Se construyó sobre otra capilla gótica anterior, la nueva obra estuvo basada posiblemente en planos de Jacobo Florentino, bajo dirección de Jerónimo Quijano. La entrada es de planta rectangular, en cuyo suelo hay una lápida que reza: “aqui viene a parar la vida”. La capilla continúa con un recinto de planta elíptica con decoración en relieve de estilo plateresco, coronada con una bóveda elíptica cuya singularidad ha hecho que en los libros de historia del arte se catalogue como la “Bóveda de Murcia”. En la puerta de la capilla, dos columnas jónicas sostienen un arco sobre cuya clave se encuentra un relieve con las armas del Papa Julio II. A nviel inferior y a ambos lados aparecen las armas del fundador de la capilla con la leyenda “De junterón es”, de ahí la deformación que sufre su nombre a nivel popular al llamarla “Capilla de Junterones”.

* Capilla de la Inmaculada:

Ubicada en el trascoro, fue edificada en el siglo XVII (1625) por orden del obispo Trejo, es de estilo barroco y se compone de un bello frontal que combina jaspeados y mármoles en blanco y negro; fue la primera capilla consagrada a esta advocación en todo el mundo. Está decorada con relicarios de Juan Bautista Estangueta el Mozo.

* Capilla de San Antonio o del Corpus:

Fundada en 1388 por el obispo Fernando de Pedrosa que fue enterrado en ella en 1402, es la capilla más antigua de las que se conservan en la catedral. Inicialmente bajo la advocación de San Jerónimo, también se llamó “de la Cena”, por haber en ella un cuadro con dicho motivo. Perteneció después al marqués de Carrión, descendiente de Don Juan Manuel, para pasar a fines del siglo XV al Cabildo, que instala en ella el carnero de los canónigos y los servicios de la parroquia. Cuenta con notable bóveda de crucería gótica con pinturas y una pequeña capilla renacentista anexa dedicada a la Anunciación, obra de Jerónimo Quijano, donde se encuentra la tumba de Jacobo de las Leyes

* Capilla del Socorro:

Renacentista del XVI, con un precioso retablo labrado en mármol blanco.

* Otros puntos de interés:

También es de importancia la sillería del coro, tardorrenacentista, regalo de Isabel II tras la destrucción de la anterior en el incendio de 1854, proviene de San Jerónimo el Real de Madrid a donde había llegado procedente del monasterio de San Martín de Valdeiglesias, obra de Rafael de León, de entre 1567 y 1571. Encima de la sillería del coro se encuentra el gran órgano neogótico de doble fachada realizado por la casa belga Merklin-Schütze en 1856, siendo de los más afamados de España. Destacan también la portada de la ante-sacristía de Jerónimo Quijano y la portada de la sacristía de Jacobo Florentino, ambas del XVI. Importantes son las rejas góticas del altar mayor y del coro, obra de Antón de Viveros del siglo XV, así como las numerosas vidrieras, muchas de ellas de factura medieval. En la Capilla Mayor (que tiene rango de capilla real por encontrarse en ella el sepuclro renacentista con las entrañas de Alfonso X) se encuentra el retablo mayor de la Catedral, obra neogótica de 1863 tras la pérdida del anterior renacentista de 1510 por el incendio, diseñado por Mariano Pescador y ejecutado por Leoncio Baglietto y Antonio José Palao.

Exterior

Puerta de los Apóstoles. Catedral de Murcia. Mediados del siglo XV. Estilo gótico.

* Puerta de los Apóstoles:

Construida en 1488 por Diego Sánchez de Almazán, es de estilo gótico florido y da acceso al transepto por el sur. Flanqueando el arco ojival del acceso, en las jambas se encuentran las esculturas de los apóstoles Pedro, Pablo, Andrés y Santiago, mientras que ángeles músicos y reyes de Israel siguen la línea de las arquivoltas. En la clave del arco se añadió el escudo de la reina Isabel la Católica en agradecimiento a los donativos hechos a la Catedral, quedando la fachada coronada por un gran rosetón.

* Puerta del Pozo:

Pequeño y recogido acceso a la catedral por la girola, abierto junto a los pies de la torre y de cuya sencilla fachada destaca el elegante arco de medio punto que enmarca la puerta.

* Puerta de las Cadenas:

Fachada plateresca que cierra el transepto por su lado norte. Consta de dos cuerpos (el inferior del siglo XVI y el superior del siglo XVIII), y en ella se aprecian relieves de los hermanos San Leandro, San Isidoro y San Fulgencio. Recibe su nombre de las que delimitan el recinto sagrado exterior que, presidido por una gran cruz, existe desde época medieval en el atrio que se abre frente a esta fachada.

* Los Soportales:

Bajo el gran volumen ocupado por la Casa de los Canónigos y el Museo Diocesano, se encuentra una pintoresca galería abierta a la calle popularmente conocida como “los Soportales”. Se trata de un corredor porticado que rodea perimetralmente esta parte del edificio, cuyas arquerías barrocas de medio punto y bóvedas de arista se integraban originariamente en el claustro catedralicio.

* Imafronte:

De estilo barroco, la fachada principal o imafronte es de una belleza y monumentalidad de excepción, única en su género. Orientada a occidente, se proyectó como un retablo de piedra abierto a la plaza según encargo del propio Cabildo y del Cardenal Belluga, realizándola Jaime Bort bajo proyecto de 1738 de Sebastián Feringán ingeniero militar director de las obras del Arsenal de Cartagena. Está enteramente dedicada a la Santísima Virgen María, titular del templo, apareciendo en ella también incontables efigies de santos y mártires vinculados a la Diócesis de Cartagena; muchas de ellas fueron realizadas por el imaginero francés Antonio Dupar. Tiene tres puertas: dos laterales (la de San José o del Cabildo y la de San Juan o del Concejo) y la central, llamada Puerta del Perdón (la cuál sólo se abre con ocasión de grandes solemnidades).

Museo de la Catedral

Instalado en el espacio que ocupara la Sala Capitular y el viejo claustro gótico, del que aún permanecen algunas arcadas, el museo catedralicio engloba innumerables piezas artísticas de carácter religioso que van desde época romana hasta nuestros días. El espacio expositivo ha sido objeto de una importante y reciente rehabilitación, que ha recuperado su estructura claustral y dejado al descubierto además los restos hallados de la antigua mezquita.

* Pinturas y retablos: sobresalen las obras medievales de Bernabé de Módena (siglo XIV).
* Orfebreria: Custodia del Corpus (siglo XVII), Arca de Jueves Santo (siglo XVIII), Custodia de las Espigas, relicarios, joyero de la Virgen de la Fuensanta y una valiosa colección de cálices.
* Escultura: Sarcófago de las Musas (siglo III); tallas góticas en piedra; medallón de la Virgen de la Leche y San Jerónimo, ambas barrocas, de Francisco Salzillo.

Ceremonias especiales en la Catedral

A lo largo del año, se suceden fiestas y solemnidades religiosas en las que la catedral murciana constituye el principal escenario. Entre ellas se destaca:

* Recibimiento y Despedida de Nuestra Señora de la Fuensanta: la imagen de la patrona visita la ciudad dos veces al año, durante las Fiestas de Primavera y la Feria de Murcia respectivamente. Procedente de su santuario del monte, se aloja en la catedral durante ambas estancias. La catedral recibe en estas ocasiones multitud de visitantes.
* Festividad de Nuestra Señora de la Fuensanta, el domingo posterior al 8 de septiembre: misa mayor y procesión claustral con la imagen de la patrona, recorriendo las naves catedralicias.
* San Fulgencio, patrono de la Diócesis: cada 16 de enero se oficia una solemne misa en su honor según rito mozárabe, así como la procesión de la urna que contiene sus restos.
* Corpus Christi: salida procesional de la Custodia (obra en plata del XVII firmada por Pérez de Montalvo) por las calles del centro histórico.

mas informacion

http://www.diocesisdecartagena.org/

Galeria de Imagenes de Concatedral de Santa María en Murcía, España

Catedral de Guadix (España)

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Construcción     Siglo XVI-siglo XVIII
Estilo arquitectónico     Barroco

La Catedral de la Encarnación de Guadix es el monumento arquitectónico situado en la ciudad de Guadix en la provincia de Granada, España. Su construcción se inició en el siglo XVI y terminó a mediados del siglo XVIII. Es de estilo barroco.

Historia

Localización y contexto histórico

En el lugar donde se asienta la actual existió en el siglo X una iglesia hispano-visigoda anterior, Sede Diocesana creada por San Torcuato en el siglo I, por lo que es probable que Guadix fuera una de las primeras sedes de España.

En esta iglesia se instaló la mezquita mayor de la ciudad, en tiempos de la dominación musulmana. Tras la reconquista de la ciudad en 1489, se restablece la Sede Episcopal, denominada Iglesia de Santa María de la Encarnación, que, situada en la misma mezquita, pasó a ser catedral por Bula del Papa Inocencio VIII, realizándose en ella alguna obras de ampliación dirigidas por D. Pedro de Morales. Pronto se pensó en erigir una catedral nueva, que estuviera a la altura de la ciudad recientemente cristianizada y que fuese un símbolo para la población.

Sin embargo, el proyecto gótico ya estaba anticuado para los tiempos que entonces corrían y muchas personas, entre ellas el cardenal Ávalos, pidieron que la nueva catedral fuese acorde con la modernidad. Se encarga a Diego de Siloé los planos del templo en 1549, y en los que se nota la influencia de las catedrales de Málaga y Granada. La obra de Siloé se concreta en el ábside, parte del crucero, la capilla de Don Tadeo y parte de la sacristía.

Construcción

Junto a Siloé intervinieron en las obras Francisco Roldán y Francisco Antero, entre otros. Diego de Siloé proyectó en la Capilla Mayor con una expresión renacentista con alternancia de líneas rectas y curvas, así como una profusa decoración de estilo clásico y un entablamento muy desarrollado. En estos momentos se proyecta la construcción de una torre que se convirtiera en la seña de identidad de la ciudad, en la que trabajaron los hermanos de Freyla, Pedro y Miguel, cuyas obras se prolongaron durante varios años.

En 1574 las obras se paran por falta de presupuesto hasta el año 1594, en que el obispo Juan de Fonseca prosigue con el proyecto.

Entre finales del siglo XVII y principios del XVIII las obras reciben un nuevo impulso contando con ayuda económica del rey. Se encarga a Blas Antonio Delgado el nuevo proyecto, que acusa cambios en el trazado, con una nueva tendencia horizontal de las líneas. El arquitecto perfila las trazas generales de la catedral, los alzados, las puertas y la cúpula, hasta que en 1714 tiene que marcharse a Jaén y se hace cargo de las obras Vicente Acero, que cambiará el proyecto, eliminando y añadiendo elementos, como bóvedas y capillas. Acero también tiene que dejar las obras y el Cabildo llama a Hurtado para la continuación, pero éste recomendará a Gaspar Cayón de la Vega para el puesto; este último se convertirá en el máximo artífice del templo y su huella se plasmará en las últimas construcciones del edificio, en las bóvedas y en la cúpula y terminará la portada de las Azucenas que comenzó Vicente Acero.

Cuando en 1731 Cayón de la Vega deja la ciudad para marcharse a Cádiz, la fachada se estaba construyendo según su proyecto; pero otros maestros como Vicente Acero, Pachote o Thomas se hacen cargo de las obras y añadirán piezas no proyectadas por Cayón.

Características

La capilla de Don Tadeo es un conjunto en el que se utilizaron soluciones estructurales importadas de Italia, para solucionar el problema del volteo de los arcos en una superficie cilíndrica. Un elemento notable es la portada de la sacristía, con traza renacentista que se concreta en su frontón, su entablamento y el arco entre columnas corintias con los escudos de los obispos de la ciudad.

La fachada es una espléndida muestra de arte barroco, con dos cuerpos y remate, caracterizados por la alternancia en el muro de líneas cóncavas y convexas; un vano central, más grande y de medio punto, flanqueado por dos adintelados, entre grupos de columnas con gran basamento. La parte superior fue realizada por Pachote y Thomas y para ella Moyano esculpió una Encarnación de mármol.

Galeria de Imagenes de la Catedral de Guadix en España

Catedral de Almeria (España)

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Construcción     1524-1562
Estilo arquitectónico     Gótico tardío, renacimiento

La Catedral de la Encarnación, en la ciudad española de Almería, es la sede episcopal de la Diócesis de Almería. El edificio presenta una arquitectura de transición entre el Gótico tardío y el Renacimiento, así como rasgos posteriores barrocos y neoclásicos.

Historia

Historia

La construcción de la catedral comienza por orden de Fray Diego Fernández de Villalán, obispo de Almería, tras el terremoto de 1522, que destruye el anterior templo (construido en el emplazamiento de la Mezquita Mayor, donde se encuentra la actual iglesia de San Juan) junto a gran parte de la ciudad. La nueva catedral es presumiblemente proyectada por Diego de Siloé, en estilo gótico tardío, con un diseño a modo de fortaleza que sirva como defensa contra los ataques de los piratas y los moriscos sublevados, siendo así dotada de almenas, torreones, contrafuertes, así como de muros de menor altura, para soportar mejor impactos de artillería, y una cubierta plana sobre la que pudieran montarse cañones. El templo se termina en 1564, presentando ya elementos renacentistas introducidos en la construcción por Juan de Orea.

Durante el Barroco, las actuaciones irán principalmente dirigidas al refuerzo del armamento defensivo del templo. La mayor, en 1620, ante una oleada de ataques de piratas argelinos, en la que se dotará al templo de nuevo armamento, mosquetes y arcabuces. En 1625 y 1635, volverán a organizarse compras de armas y renovación del material defensivo de la torre, ante nuevas situaciones de tensión. Sin embargo, éstas no llegarán a completarse, debido al relajamiento de la situación.

Ya en el Neoclásico se incluyen el claustro, el actual altar y el tabernáculo, cuyo diseño correrá a manos de Ventura Rodríguez.

Sepulcro de Fray Diego Fernández de Villalán

La nueva catedral es presumiblemente proyectada por Diego de Siloé, en estilo gótico tardío, con un diseño a modo de fortaleza que sirva como defensa contra los ataques de los piratas y los moriscos sublevados, siendo así dotada de almenas, torreones, contrafuertes, así como de muros de menor altura, para soportar mejor impactos de artillería, y una cubierta plana sobre la que pudieran montarse cañones. El templo representa el mejor ejemplo que nos ha quedado de Iglesia-fortaleza y presenta interesantes elementos renacentistas introducidos en la construcción por Juan de Orea, y se pone al culto en 1551 con la Capilla Mayor, girola y crucero terminados, si bien las obras completas no quedarían acabadas hasta finales del siglo XVIII.

Los elementos artísticos más relevantes de esta catedral se deben al arquitecto y entallador Juan de Orea, contratado por el obispo Villalán en 1555, y que interviene hasta el año 1572 en algunas de las piezas más relevantes del edificio, como son su Sacristía y las dos grandes portadas exteriores del templo, donde desarrolla la mejor arquitectura renacentista de la ciudad.

En el interior destacan la Sacristía, inspirada en la de la catedral de Sigüenza y dotada con una brillante decoración, con notables medallones y entablamentos que apoyan en columnas estriadas con bastones que recuerdan a la obra de Siloé.

Imagen de los robustos contrafuertes y la gran Torre convertida hoy en campanario.

También obra de Orea son la bella bóveda de tracería estrellada sobre el crucero, y la sillería del Coro, realizada en madera de nogal entre los años 1558 y 1561.

De especial importancia es su portada principal, correspondiente a la fachada norte del crucero y levantada en 1567. Diseñada a modo de arco triunfal y con un mensaje triunfalista en lo religioso y en lo político a través de un cuidado diseño y un variado repertorio iconográfico, se trata como el centro de atención visual de una fachada especialmente sobria y de marcado carácter militar.

Durante el Barroco, las actuaciones irán principalmente dirigidas al refuerzo del armamento defensivo del templo. La mayor, en 1620, ante una oleada de ataques de piratas argelinos, en la que se dotará al templo de nuevo armamento, mosquetes y arcabuces. En 1625 y 1635, volverán a organizarse compras de armas y renovación del material defensivo de la torre, ante nuevas situaciones de tensión. Sin embargo, éstas no llegarán a completarse, debido al relajamiento de la situación.

Vista de la Catedral con Virtual Earth

Ya en el Neoclásico se incluyen el actual altar y el tabernáculo, cuyo diseño correrá a manos de Ventura Rodríguez. El Claustro, construido según proyecto de Juan Antonio Munar, se termina ya a finales del siglo XVIII, en 1795, y representa un bello ejemplo de la arquitectura neoclásica.

Plano

Bien de Interés Cultural, la catedral de Almería está catalogada con categoría de monumento, y así aparece publicado en La Gaceta de Madrid en el año 1931.

El templo está formado por tres naves de la misma altura, tres capillas, situadas en la cabecera y girola, conformando una planta de forma rectangular. En el transepto, sobre el crucero, se sitúa la linterna renacentista, obra de Juan de Orea, autor también de la sacristía y del patio de armas, convertido a claustro en el siglo XVIII. El templo cuenta con una robusta torre-campanario concebida como Torre del homenaje de la Iglesia-fortaleza, que fue acabada en el año 1613.

Es característico el llamado Sol de Portocarrero, que con el tiempo se ha convertido en símbolo de la ciudad. Se trata de un bajorrelieve situado en la fachada oriental y que representa un radiante sol con cara humana bordonado de cintas. Su nombre se debe al Obispo Portocarrero, que no obstante ejerció su mandato mucho después de la creación del bajorrelieve.

La capilla mayor del templo mantiene el retablo de estilo barroco y la estructura gótica, sin embargo fue objeto de remodelación a cargo de Ventura Rodríguez en el siglo XVIII. De ese periodo son el ya citado tabernáculo, obra de Eugenio Valdés de 1773, el Trascoro, construido a partir de 1772 según trazas de V. Rodríguez, y los púlpitos. Tras ésta se sitúa otra capilla dedicada al Santo Cristo en la cual se encuentra el sepulcro de Fray Diego Fernández de Villalán y flanqueando a ésta se encuentra la capilla de La Piedad, ambas obras de Orea.

Puerta de los Perdones

En el extremo septentrional del flanco occidental del conjunto catedralicio se halla la Puerta de los Perdones, alusión a los que se acogían a este derecho de asilo que disfrutaba la catedral. Se accede al interior de la catedral por esta puerta situada a poniente, precedida por una lonja construida en 1905 por el arquitecto Enrique López Rull para salvar el desnivel del terreno. Esta portada presenta dos cuerpos, el primero presidido por el escudo del obispo Villalán, y el segundo muestra en el remate del frontón un águila con el escudo de Felipe II.

INICIO DE LAS OBRAS DE LA CATEDRAL

” Vino al Santo Prelado en procesión el día del Seráfico Padre San Francisco, a cuatro de octubre de dicho año de 1524 y se sentó la primera piedra, poniéndola su Ilustrísima mismo con sus consagradas manos, y el viernes 28 del mismo mes, día de los apóstoles San Simón y San Judas, se puso en medio de las planicies de las zanjas una Cruz Alta de madera y al pie de ella una altar, donde se celebró la primera misa en señal de posesión por su Provisor el bachiller Bartolomé de Villalán y predicó el señor Obispo, manifestando al pueblo el gran servicio que a Dios se hacía en la nueva fábrica de su iglesia”

Archivo Catedral Almería. Libro de Actas

La Catedral-Fortaleza sorprende al visitante por su dualidad de recinto defensivo al exterior y templo al interior. Construida entre los siglos XVI-XVIII, ha sido una testigo privilegiada de los cambios históricos de la ciudad. La construcción militar rodeada de fuertes muros con torres en las esquinas, condiciona sus características arquitectónicas, altura poco elevada, cubierta plana, escasez de vanos, torreones en las esquinas, elementos defensivos típicos de una fortaleza (adarves, troneras, aspilleras…) siendo su aspecto estético, una subordinación a los aspectos defensivos. Estas Iglesias-Fortalezas eran frecuentes en época bajomediaval pero excepcional en pleno siglo XVI, es la respuesta a las frecuentes invasiones berberiscas y de piratas, o de defensa frente a las revueltas moriscas, ocasionadas por la dura política de “conversión y expulsión”. Una torre homenaje convertida en campanario, la gran plaza de armas en la parte meridional del recinto convertida en claustro a finales del Siglo XVIII, o la cubierta plana para facilitar el movimiento de los defensores de la ciudad, nos recuerdan esa impronta de fortaleza.


Campanario

La robusta torre campanario está enclavada en ángulo noreste de la catedral, es la única que posee la catedral y se empezó a construir en el siglo XVI y terminada en 1622 por el cantero Mancio Infante, en época del obispo fray Juan de Portocarrero, del cual podemos ver su escudo en el lado norte de la torre donde parece leerse “ALANA / QVARTº / I556″. Es de planta cuadrada, que alberga en su interior otro cuerpo cuadrado por donde recorre una escalera de caracol. En el cuerpo bajo se aprecia el enrasamiento con el buque de la iglesia, así como los mascarones de leones antiguamente utilizados para atar las caballerías.

El cuerpo de campanas solo posee unas pequeñas molduras de impostas y cornisa así como unas pequeñas bolas sobre plintos que coronan el antepecho de la cubierta. La espadaña es del 1780. En la puerta de acceso a la torre, desde la Catedral, pone en relieve “TURRIS (Virgen) EBURNEA”, traducido por Torre de Marfil.

Capilla Mayor

La Capilla Mayor presenta una planta poligonal de estructura gótica con bóveda nervada, construida a partir del 1578, concebida como un ámbito cerrado, fue remodelada en el siglo XVIII por José Sánchez mediante la apertura de unos arcos de medio punto en los muros antes macizos, para poner en conexión visual con la girola, pasando de ser un recinto autónomo de tradición mediaval, a un espacio abierto, semejante a la Catedral de Granada.

El retablo de fondo está compuesto de dos relieves y ocho lienzos distribuidos en dos niveles. Las pinturas que adornan la capilla son obra de Antonio Puerta que las realizó entre 1755 y 1757 y son episodios de la vida de la Virgen en un total de ocho lienzos que representan a, la Inmaculada Concepción, la Natividad de la Virgen, los Desposorio de Nuestra Señora y la Visitación, la Epifanía, la Purificación de María, la Huida a Egipto y la Asunción.

El tabernáculo que preside el altar mayor, es un sustituto de uno anterior de madera revestido de láminas de plata, se concluyó en 1776 por Eusebio Valdés (arquitecto y entallador) y el escultor Juan de Salazar y Palomino (tallista), bajo el patrocinio del obispo don Claudio Sanz y Torres, El tabernáculo está formado por un templete de mármoles, jaspes y alabastro con estilo barroco andaluz con sus cuatro lados abiertos mediante arcos de medio punto. Durante la Guerra Civil en 1936, sufrió numerosos desperfectos, algo habitual en casi toda la catedral, especialmente en los relieves y esculturas, siendo algunas de éstas réplicas repuestas durante posguerra. Encima se disponen imágenes de Santos de la Iglesia (San Mateo, San Marcos, San Gregorio Magno y San Jerónimo), dando paso a la cúpula en cuya clave se sitúa la imagen del Salvador.

Capilla Mayor.

Los púlpitos son de piedras duras y fueron costeados por el obispo Sanz y Torres. Fueron ajustados por Eusebio Valdés en 1778 al estilo predominante en esos tiempos, el barroco andaluz. Estos al igual que el pretil de la escalera, están formados por placas de falsa ágata melada, jaspe negro para el pasamano y la base. Las placas llevan medallones de alabastro blanco, con relieves de profetas, evangelistas y padres de la Iglesia, labrados por Juan Salazar, los deterioros visibles son consecuencia del año 1936.

Capillas de Girolla

Las Capillas de la girola se distribuyen de izquierda a derecha en, Capilla de la Piedad, Capilla del Santo Cristo y Capilla de San Indalecio.

Capilla de Nuestra Señora de la Piedad, es el cubo septentrional de la cabecera, construida por Juan de Orea al estilo renacentista, su nombre procede de la pequeña imagen que preside el retablo devoción del obispo Corrionero que en el 1558 mandó instalar allí, siendo destruida en 1936, ocupando su lugar una nueva, obra del escultor José María Hervás en los años 40. Consta de un tramo rectangular, cubierto por una bóveda de cañón y un pequeño ábside, separadas ambas zonas por unas columnas montadas sobre pedestales que tienen la basa decorada con cabezas de animales. La Capilla fue lugar de enterramiento del obispo Corrionero en un sepulcro de alabastro, desmontado en 1761, del que sólo queda la losa. Del primitivo retablo sólo quedan tres pinturas: la Asunción Santa Teresa y la Anunciación del siglo XVII del pintor Alonso Cano.

Capilla del Santo Cristo, es la Capilla funeraria del obispo Fernández de Villalán, ocupa la posición central de la girola y a diferencia de las otras dos, presenta planta cuadrangular con estructura tardo gótica del 1528. Se entra en ella a través de un arco de doble abocinamiento con figuras infantiles y animales fantásticos. Su bóveda es octogonal de forma estrellada con nervios curvos de diseño floral. El protagonista de este espacio es el sepulcro del obispo Villalán, obra contratada por él mismo a Juan de Orea, que la entregó en 1560. El sepulcro está labrado en alabastro blanco con adornos de bichas o grifos en las esquinas y los escudos del obispo; sobre el lecho yace el obispo con rica vestimenta y báculo. A sus pies hay un perro como símbolo de fidelidad y alegoría del sacerdote, también se pueden apreciar desperfectos del año 1936. La capilla contaba con un retablo con el Cristo de la Escucha posiblemente del 1555, en 1742 se instaló un retablo de Juan de Orea dedicado al Salvador, todo ello desaparecido, la imagen del Cristo de la Escucha es una réplica realizada por Jesús de Perceval en 1940-41.

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Capilla de San Indalecio, originalmente conocida como del Salvador y Araoz, fue construida en 1562 y la última en cubrirse por Juan de Orea; el obispo Sanz y Torres acometió su decoración a finales del XVIII con tres retablos. El obispo don Anselmo Rodríguez contrató con Francisco Salzillo, en 1781, la imagen de San Indalecio. Lamentablemente la capilla fue totalmente destruida en 1936. La imagen actual de San Indalecio es de Jesús de Perceval.

Capilla de San Ildefonso. Situada junto a la portada gótica de entrada al claustro en el costado meridional de la iglesia, fue construida entre 1591-1639 como capilla funeraria para la familia Ballesteros, regidor de la ciudad de Almería, cerrando simplemente el espacio entre dos contrafuertes con una bóveda de cañón. En 1752 estuvo dotada de un retablo que desgraciadamente se perdió en 1936, siendo sustituido por el obispo don Alfonso Ródenas García. Hoy en día está ocupada por la Nuestra Señora de la Esperanza, que es procesionada por Real, Ilustre y Universitaria Hermandad de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto y Nuestra Señora del Amor y la Esperanza.

Capilla de Nuestra Señora de la Esperanza. Contigua a la anterior ocupa el sitio donde estuvo el altar de los Santos Reyes desde 1551. El obispo don Jerónimo del Valle Ledesma decidió levantar en su lugar una capilla para panteón de obispos en 1718, dotándola de un retablo barroco destruido en 1936, siendo sustituido  actualmente por un cuadro dedicado a la memoria de los religiosos de la Salle martirizados en Almería durante la guerra civil.

Capilla de Nuestra Señora del Carmen. Antiguo baptisterio de la parroquia del Sagrario, fue construida en el siglo XVII. El obispo Molina y Rocha la dedicó al culto de Nuestra Señora del Carmen en 1750, dotándola de un retablo con talla de la Virgen, posiblemente de Salzillo, desaparecido en 1936; hoy se puede ver uno de estilo neogótico de reciente adquisición así como una pila bautismal de gran tamaño realizada en mármol de Macael.

Capilla del Sagrario. En 1606, el obispo don fray Juan de Portocarrero, levantó a su costa esta capilla, que es de estructura rectangular y está adosada al muro meridional, siendo el lugar de sepultura de este prelado. En 1721, el obispo Valle Ledesma mandó alargarla, quedando así configurada como una iglesia independiente, pero incluida dentro de la catedral. Finalizada la guerra civil, el obispo don Alfonso Ródenas la restauró, abriéndola nuevamente al culto. Hoy preside la capilla un retablo de Jesús de Perceval, de 1950, y unas imágenes de Jesús Prendido y Nuestra Señora de la Merced obras de Antonio Dubé realizadas como réplicas de esas mismas por el propio Dubé, ya que las anteriores se perdieron en un incendio en 1996.

Claustro

Se accede a él a través de una puerta gótica datada en el siglo XVI, que está en el extremo meridional del crucero; las hojas de las puertas son de madera de nogal realizadas en el siglo XVII con una decoración de un jarrón de azucenas, emblema de la catedral. Desde la edificación de la catedral en el siglo XVI se había dejado al Sur un amplio espacio libre, primero utilizado como patio de armas de la fortaleza y después como cementerio y huerto, rodeado de muros y defendido en sus esquinas por fuertes torres. La construcción del actual claustro neoclásico se acometió entre 1785 y 1797, bajo el episcopado de don fray Anselmo Rodríguez; la idea era disponer de un lugar para las inhumaciones de los feligreses de la parroquia del Sagrario y de los indigentes del hospital de Santa María Magdalena, los cuales se estaban enterrando en la zona del trascoro del templo con los problemas de insalubridad que generaban dichos enterramientos, por lo cual se solicitó a Carlos III (patrono de la iglesia almeriense) permiso para construir un cementerio en el patio de naranjos de la parte abierta de la catedral, aprovechando para construir un claustro para desahogo del templo.

El claustro es uno de los últimos construidos en España, presenta una planta rectangular con cuatro galerías hacia el huerto central. Los pórticos se organizan en tramos cuadrados cubiertos por bóvedas vaídas, que se abren al huerto mediante arcos de medio punto (nueve en los lados mayores y seis en los menores) encuadrados por medias columnas de capitel jónico. El claustro posee cinco puertas que comunican con el interior de la iglesia y los cubos de la fortaleza.

Existe una fuente de piedra en el jardín, que sustituyó a una más antigua mandada retirar en 1795 para evitar la contaminación producida por los enterramientos; el agua procedía de los manantiales de Alhadra, de uso privado de la catedral por cesión de los Reyes Católicos, que le daban el dominio de los bienes pertenecientes a la mezquita aljama, entre ellos el gobierno de las aguas de la ciudad.

Actualmente está en fase de restauración y se accede a él por la calle Velázquez.

Coro

Situado frente al altar mayor en la nave central, está formado por una planta en forma de “U”, delimitado por muros y abierto al crucero; desde mediados del siglo XVII y hasta el XX estuvo cerrado por una reja hoy perdida, realizada por los herreros Juan Prados y Juan Rodríguez y el pintor y dorador Alejo Mejía. Es el lugar de los cantos litúrgicos y se entraba por los lados norte y sur, donde se abren unas puertas recortadas en el muro. Está ocupado por una monumental sillería en madera de nogal, procedente de la sierra granadina de Huéscar, obra de Juan de Orea, que la ejecutó entre 1558 y 1561, en tiempos del obispo Antonio Carrionero. Está presidida por la cátedra o sede del obispo, rodeado por los asientos de los canónigos y el clero.

La sillería se organiza en dos niveles de asientos, con treinta en la inferior y cuarenta y cuatro en la superior más la silla episcopal. La ornamentación de las inferiores se realiza mediante medallones o cabezas en relieve de personajes de todas las épocas. Las sillerías altas presentan un friso que representan a los apóstoles, profetas y santos del Nuevo Testamento, casi todos identificados mediante cartelas, y quedan interrumpidas por las entradas laterales, que están coronadas por el escudo del obispo Corrionero. En total son 118 cabezas labradas por Juan de Orea en las que predominan las masculinas sobre las femeninas, siendo todas diferentes y representando distintos aspectos del hombre, inclusive sus malformaciones. La silla episcopal está ligeramente elevada y cubierta por un dosel, y adorna sus pies y brazos con garras y seres monstruosos.

Preside el conjunto la sede episcopal, con la imagen de Cristo Salvador labrada en el respaldo de la silla episcopal.

Los órganos que se encuentran entre los pilares ocupan la zona alta, del de la zona de la epístola sólo queda su caja. Fue contratado en 1768 por el obispo Sanz y Torres  al organero Leonardo Fernández Dávila que lo entregó en 1770. Su parte frontal está concebida a modo de retablo con decoración de motivos musicales y naturales. El que está situado en el lado del evangelio es semejante al anterior salvo en el remate del ático, que en uno es una tiara papal con báculo y mitra, y el otro es  un jarrón de azucenas, blasón de la catedral almeriense, que es obra de Diego López y Anselmo Espinar en 1770.

Naves y cruceros

El templo se organiza en tres naves a la misma altura, que constan de cuatro tramos divididos por pilares: el crucero,  con una posición preferente entre la capilla mayor  de planta poligonal, un deambulatorio o girola, que alberga tres capillas como remate de la cabecera, y el coro; alineadas a su costado sur hay cuatro capillas más entre los contrafuertes.

Se alza la estructura sobre pilares de base octogonal y núcleo cilíndrico, recorrido por baquetones y columnas con capiteles de cardina los laterales, y corintios, los centrales. Pero el mayor interés se desarrolla arriba, donde se eleva una linterna cubierta por una bóveda de crucería estrellada sostenida por cuatro arcos torales, que constituye dentro de su género, uno de los más importantes del gótico español. Es la única parte de la cubierta del templo que sobresale en altura. Tríos de óculos iluminan con sus vidrieras este espacio central de la Catedral.

Sacristia Mayor

Ocupa parte de la crujía oriental de la fortaleza, es de planta rectangular, que se divide en tres tramos mediante contrafuertes interiores unidos por arcos de medio punto en los que se crean grandes hornacinas trapezoidales, y una bóveda de medio cañón con rosetones, característica del segundo tercio del siglo XVI en España. Este espacio está destinado a albergar las alhajas y ornamentos sagrados. Se accede a él a través de un arco tardo gótico presidido por un escudo del obispo Fernández de Villalán. Atravesando la puerta blindada, característica de las fortalezas, veremos el cancel interior de madera de nogal, obra de Baltasar Moncada realizada en 1774. La sacristía  debía de ser un último reducto defensivo, desde el cual mediante escaleras interiores se accedía a las cubiertas y partes altas de la nave. La sacristía, además de su acceso desde el templo, presenta en el lado sur dos puertas gemelas dinteladas y ornamentadas por amplios marcos moldurados, que la comunican con la segunda sacristía, y una tercera, con puerta en el extremo noreste para salir al exterior.

El mobiliario se compone de cajoneras y varios espejos, así como una mesa de mármol jaspeado del 1769 para depositar los cálices, también se pueden apreciar diversas pinturas del siglo XVII.

La sala contigua es la llamada segunda sacristía, similar en proporciones y formas a ésta y que da paso a la tercera sala o sacristía alta, también de dimensiones similares a la primera, dotada de chimenea e iluminada por una tronera y ventana junto a unos bancos de piedra donde se podía vigilar el mar, que hoy es utilizada como archivo catedralicio.

Trascoro

Este altar se sitúa tras el coro, como indica su nombre, fue costeado por el obispo Claudio Sanz y Torres en 1772 (mecenas de las obras de la Catedral en el siglo XVIII) y sustituyó a un retablo de madera en 1727 hecho por el maestro Pareja. El diseño es de Ventura Rodríguez (1770), presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y la obra fue responsabilidad del arquitecto Eusebio Valdés y el escultor Juan de Salazar, terminándose de montar en 1776.

Está concebido como trascoro-altar, diseñado en horizontal por el espacio disponible, que se organiza en función de un banco construido en piedra de falsa ágata, con molduras de jaspe negro; el cuerpo principal está revestido de placas de mármol rojizo con pilastras pareadas; el fuste es de mármol dolomítico negro, y las basas y capiteles son de mármol blanco de Macael; y ático, recorrido verticalmente por tres calles.

Los nichos albergan a la Inmaculada Concepción, en el centro, Santo Domingo de Guzmán, en la izquierda, y a la derecha, a Juan Nepomuceno, todas ellas de Juan de Salazar, realizadas sobre mármol blanco de Macael.

Entorno

Con los problemas generales del Casco Histórico, resultado de una negativa y nefasta política urbanística basada en la especulación y el desarrollismo de los años 60 y 70 del siglo pasado, es normal encontrar edificios desmesuradamente grandes en contraposición a las casas tradicionales antiguas de la zona y a la altura del monumento, con tipologías variadas y discordantes unas de otras, la mayoría con diseños agresivos con su entorno, fuera de lugar y dando un pésimo aspecto al entorno catedralicio en particular y al casco histórico en general. Lástima que aquí no se hizo lo que en Sevilla, que ningún piso del casco histórico supere la altura de la Giralda, sino todo lo contrario, a ver quién la hace más “grande”, y, a consecuencia de ello, es normal ver bloques modernos en infame vecindad con el Monumento Catedralicio.


Recorriendo la Catedral en el sentido de las agujas del reloj, partimos de la plaza de la misma, situada en su costado norte; este espacio ha sido lonja, atrio, escenario de ceremonias y películas, en definitiva, un punto de encuentro de la ciudad. Al pie del campanario se levanta la estatua del obispo don Diego Ventaja Milán (1935-1936), martirizado el 30 de agosto de 1936. Por el sureste, veremos el Hotel Catedral, antigua casa del deán Rico de 1762, y el primer torreón que corresponde a la Capilla de la Piedad, que muestra exteriormente el escudo del Obispo Villalán. La torre cuadrada es la Capilla del Santo Cristo, que nos muestra el famoso Sol de Portocarrero, uno de los símbolos de la ciudad (erróneamente “Portocarrero” ya que la capilla y el Sol, son obra de Villalán), bajando por la calle del Cubo se llega a la plaza Bendicho, relativamente despejada, donde encontraremos la sede del Patronato Provincial de Turismo y la Casa de los Puche, representativa de la vivienda señorial del Antiguo Régimen, ambas adosadas al muro de la Catedral. Girando a la derecha por la plaza Jesús Cautivo de Medinaceli, se puede ver que se está separando la casa del muro de la catedral. Podremos seguir por la calle Beato Diego Ventaja, recientemente abierta, y contemplar la muralla orientada al sur y al mar, lugar de procedencia de la incursión berberisca; veremos elementos ligados a la estructura militar del siglo XVI, con el uso de la pólvora, torres en esquina, talud en la base de la muralla, troneras y almenas para las distintas piezas de artillería. En el giro de la calle Velázquez, veremos los disparates urbanísticos de las viviendas colindantes así como la muralla para la maquinaria militar y la puerta de entrada al templo, abierta en el siglo XIX tras unas obras en el claustro dando acceso al mismo y a la catedral. Subiendo la calle, veremos la puerta de los Perdones y el enorme campanario de estilo barroco del siglo XVII, concebida como torre del Homenaje de la fortaleza, fue terminada en tiempos del obispo don fray Juan de Portocarrero, cuyo escudo veremos en el lado septentrional de la torre, así como los mascarones de cabeza de león de la base, pertenecientes al siglo XVI.

fuente:

http://www.floresdelsureste.org

Galeria de Imagenes de la Catedral de Almeria en España

Catedral de Granada (España)

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Construcción 1526-1561
Estilo arquitectónico Renacimiento y Barroco

La Santa Iglesia Catedral Metropolitana de la Encarnación de Granada es un templo católico de la ciudad española de Granada, sede de la archidiócesis de la ciudad. El templo es una de las obras cumbres del renacimiento español. Por ella pasan todas las hermandades de la Semana Santa granadina durante sus respectivas estaciones de penitencia ante el Santísimo Sacramento.

Historia

1. Catedral
2. Capilla Real
3. Capilla-Museo
4. Sacristía

Durante el renacimiento, el Reino de Granada, al igual que Galicia, conformará un centro artístico independiente del estilo predominante en el resto de la península, el herrerianismo. Trabajo:Su construcción comenzó en 1518 en el centro de la antigua medina musulmana, En la iglesia destaca: En el exterior, destacan la portada de San Jerónimo y la Puerta del Perdón En el interior, destacan la capilla mayor ricamente decorada

Con el reinado de Carlos I de España se llevarán a cabo numerosas construcciones en la ciudad de Granada, dada la intención del monarca en convertir a la urbe en el modelo de ciudad del siglo XVI. Así la construcción de la catedral de Granada será coetánea a las de el palacio cristiano de la Alhambra, la Universidad y la chancillería (tribunal supremo).
Columnas y bóvedas de la catedral de Granada.

La obra es concebida en 1523 por Enrique Egas tomando como modelo la Catedral de Toledo. Sin embargo será Diego de Siloé quien, en 1529, se encargará de las obras, que se concluirán en 1537. El autor traza las líneas renacentistas de todo el edificio sobre los cimientos góticos, con girola y cinco naves en lugar de las tres habituales. Combina en su estructura elementos de otros órdenes arquitectónicos.

Con la llegada de la política centralista de Felipe II y, especialmente, con la expulsión de los moriscos de 1609, la región perderá gran parte de su fuerza económica, quedando relegada frente a otros centros locales. Sin embargo, sí se continuarán desarrollando proyectos artísticos de importancia. Es el caso de la reforma de la fachada principal emprendida por Alonso Cano (1601 – 1667) en 1664 en la que se introducen elementos barrocos.

La magnificencia del proyecto hubiese sido aún mayor si se hubiesen erigido las dos grandes torres de 81 metros de altura previstas en los planos. El proyecto no fue terminado por diversos problemas, entre ellos la muerte de Alonso Cano en 1667, y otros económicos, por lo que finalmente, en 1684, la Catedral quedó con una torre, formada solo por tres cuerpos en lugar de los seis previstos y con un total de 57 metros de altura.

En 1706 Francisco de Hurtado Izquierdo y posteriormente su colaborador José Bada construyen el actual sagrario de la catedral. En él, el autor rompe su tendencia rococó, respetando la sobriedad de líneas y la estructura clásica del resto del templo.

Columnas y bóvedas de la catedral de Granada.

Características

Altar Mayor y retablo de la catedral de Granada.

La catedral de Granada presenta una planta rectangular debido a que sus cinco naves cubren por completo el crucero, que no llega a destacar sobre la silueta de ésta. Las cinco naves centrales están escalonadas en alturas, siendo mayor la de la central. En ambos pies de la catedral, se sitúan las dos torres.

La capilla mayor está compuesta por una serie de columnas corintias sobre cuyo capitel se encuentra el entablamento y sobre éste, la bóveda, que se encuentra, al igual que los espacios inferiores sobre las columnas, horadada, albergando una serie de ventanales.

La fachada presenta una estructura encuadrada en forma de arco del triunfo con portadas y lienzos de empotrados. Está formada por tres ejes coronados por arcos de medio punto sostenidos sobre pilastras, de forma similar a San Andrés de Mantua de Leon Battista Alberti. Las pilastras no tienen capiteles si no resaltes esculpidos en la pared, así como medallones de mármol adosados.Encima de la puerta principal un tondo de José Risueño sobre la Anunciación, también en mármol.

Destaca también la presencia en la parte superior de un jarrón con azucenas, aludiendo al carácter virginal y puro de la madre de Dios.

El sagrario de 1706 mantiene las proporciones clásicas del templo, manteniendo las columnas múltiples del crucero las formas del orden compuesto de Siloé.

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Catedral de Baeza (España)

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Estilo arquitectónico     Renacentista
Construcción     Siglo XIV – siglo XVI

La Catedral de la Natividad de Nuestra Señora de Baeza, Jaén (España) según fuentes históricas se erige sobre la antigua Mezquita Mayor o aljama de la ciudad, convertida en el año 1147 al culto cristiano por el rey Alfonso VII bajo la advocación de San Isidoro. Después de una vuelta a la dominación musulmana, el rey Fernando III reconquista definitivamente la ciudad en 1227, recuperándola para el nuevo culto con el título de La Natividad de Nuestra Señora.

Construcción

El resto más antiguo del edificio es el cuerpo inferior de la torre alminar, de forma cúbica y maciza, enmarcada por cuatro fustes. De aquella época también se conservan tres arcos islámicos cegados y ocultos en la zona de la torre que da a las cubiertas de la nave. Se puede fechar todo esto en torno al siglo XI, debido a la similitud con otros edificios de la época y por ser éstos años de pacificación en la zona los únicos en que se pudieron acometer obras de importancia, como el caso de aquella mezquita. Hacia finales del siglo XIV se levanta un nuevo cuerpo sobre el anterior existente, según consta en inscripción adosada en la cara norte de la nave principal, y en 1529 se comienza la edificación de una nueva catedral gótica con tres naves, pilares y bóvedas de crucería, que acabó desplomándose en el año 1567. Durante esos años se reedifica la torre (1545) y se construye la capilla de San Miguel (1560), bajo la dirección de Ginés Martín de Aranda.

Finalmente, gracias al mecenazgo del obispo Francisco Delgado se dispone su reconstrucción, encargándose a Andrés de Vandelvira, el más prestigioso arquitecto renacentista de la comarca, los diseños del nuevo templo; con lo que irrumpe en el edificio el nuevo estilo arquitectónico, que no obstante se levanta sobre los antiguos pilares góticos.

A la muerte de Vandelvira (1575) le sucede Cristóbal Pérez, y desde 1584 dirige las obras el jesuita J.B.Villalpando, terminándose finalmente éstas en 1593 bajo la dirección de Alfonso Barba.

Esta iglesia catedral está catalogada como Bien de Interés Cultural con la calificación de Monumento desde 1931, según aparece publicado en La Gaceta de Madrid de ese mismo año.
Exterior

La portada principal es del jesuita Jerónimo del Prado, de 1587. Consta de dos cuerpos: en el inferior flanquea la puerta un orden corintio de pilastras pareadas con hornacinas entre ellas, y el superior, de trazado similar, lleva en su frente un relieve con escenas de la Natividad.

Interior de la Catedral.

El templo tiene tres naves cubiertas con bóvedas vaídas, pues sólo son de tracería las del crucero y las de la cabecera. A los pilares conservados se les adosan columnas estriadas con capiteles platerescos sosteniendo un entablamento en el que el friso se decora con cartelas y motivos grutescos. Las bóvedas se decoran con pinturas en medallones, fechados en 1593, en los años que bajo la dirección de A. Barba se culminan las obras; y tanto la cúpula como sus pechinas llevan relieves italianizantes en círculos.

Pese a la sucesión de los distintos maestros que intervienen en ella, la iglesia es una pieza espléndida con el sello inconfundible de Vandelvira, en la que se advierten acentos e influencias de Diego de Siloé en algunas decoraciones. Del propio Vandelvira es la Capilla Dorada, fundada por el deán Pedro Muñiz, con anterioridad al hundimiento y que se cubre con bóveda cupuliforme y con otra de medio cañón encasetonada. También es suya la Capilla de San José, de hacia 1540, decorada con esculturas religiosas y cariátides.

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Catedral de Malaga (España)

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Construcción     1528-1782
Estilo arquitectónico     Renacimiento, barroco

La Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación es la Catedral de Málaga (España), una de las joyas renacentistas más valiosas de Andalucía. Está dentro de los límites que marcaba la desaparecida muralla árabe, formando un gran conjunto arquitectónico junto con la próxima Alcazaba y Castillo de Gibralfaro. Fue construida entre 1528 y 1782, siguiendo los planos de Diego de Siloé.

El interior es de estilo renacentista. La Basílica, de planta rectangular, está compuesta por tres naves, siendo la del centro de mayor anchura que las laterales, siendo todas iguales en altura, 41,79 metros, que las convierten en las bóvedas de catedral más altas de Andalucía. La sillería del coro, obra de Pedro de Mena, es una verdadera obra de arte.

Su fachada, por el contrario, es de estilo barroco y está dividida en dos pisos. En el piso de abajo hay tres arcos y dentro de estos, puertas separadas por columnas de mármol. Sobre las puertas hay unos medallones. Los de las puertas laterales representan a los patronos de Málaga, San Ciriaco y Santa Paula, mientras el central representa la Anunciación del Señor.

La torre norte se eleva hasta los 84 metros de altura. La torre sur está sin terminar. Se cree que el dinero se utilizó para ayudar a los Estados Unidos durante su independencia[1], como se indica en una placa en la base de la torre, aunque investigaciones de registros deducen que el dinero se empleó en el acondicionamiento del Camino de Antequera. El caso es que esta condición de inacabada le da a la Catedral el sobrenombre de La Manquita. Actualmente es motivo de polémica, ya que hay personas que opinan que hay que terminarla tal y como se proyectaba en los planos originales, mientras que hay otra opinión que consiste en dejarla tal y como está. Lo cierto es que su estado inacabado ha supuesto problemas de humedad en la torre y bóvedas que en cualquier caso conviene subsanar

Las portadas del crucero muestran puerta semicircular con arquivoltas sobre capiteles renacentistas y cuerpo con tres hornacinas, la central de medio punto y adinteladas las laterales, de interesante composición paladiana. La bella Portada del Sagrario, de medio punto entre un orden de columnas, presenta frontón curvo con el escudo episcopal en su tímpano; Los muros laterales muestran la grandiosidad de sus contrafuertes rematadas por cornisas clásicas y los dos cuerpos de ventanas.

Interiormente una serie de obras de arte llenan el templo; entre ellas están el retablo gótico de la Capilla de Santa Bárbara y los sepulcros del siglo XVI de la Capilla de San Francisco. Pieza de gran valor es su magnífico Coro, cuya sillería está tallada en madera en doble fila de asientos por Francisco de Mora. La Capilla de la Encarnación muestra un retablo neoclásico de 1785, obra de Juan de Villanueva y tallado por Antonio Ramos y Aldehuela, con esculturas de Salazar y Palomino. En la Capilla de la Virgen de los Reyes se encuentra La decapitación de San Pablo, cuadro de enormes proporciones pintado por Enrique Simonet en 1887 durante su pensionado en Roma.

Cuenta además con valiosas tallas de Pedro de Mena y cuadros de Juan Niño de Guevara y Alonso Cano.

Bien de Interés Cultural, la Catedral de Málaga está catalogada como monumento, según publicación aparecida en la Gaceta de Madrid en el año 1931.

Actualmente, la Junta de Andalucía está ejecutando la reforma de las cubiertas de la Catedral debido a las goteras y humedades aparecidas en los últimos años

mas informacion
http://www.diocesismalaga.es/

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Catedral de Jaen (España)

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Construcción     1249-1724
Estilo arquitectónico     Renacimiento

La Santa Iglesia Catedral de la Asunción de la Virgen de Jaén es una catedral de estilo principalmente renacentista, concebida en el siglo XVI tal y como se observa en la actualidad. Se ubica en la Plaza de Santa María, frente al Ayuntamiento de Jaén y el Obispado. En su interior se custodia, entre otras obras de arte y objetos religiosos, la reliquia del Santo Rostro o «La Verónica», alojada en la capilla mayor, y que se expone ante el público todos los viernes. La Catedral de Jaén aspira en la actualidad a convertirse en Patrimonio de la Humanidad.

Construcción

Vista nocturna de la Catedral de Jaén.

Sobre una antigua mezquita aljama,[nota 1] fue convertida en iglesia mayor, cuando Fernando III el Santo en el año 1249, reconquistó la ciudad de Jaén y mandó consagrarla a don Gutierre Ruiz (1245-1249), obispo de Córdoba, a la vez que trasladaba la sede episcopal de Baeza a Jaén. Se proyectó inicialmente en estilo gótico. Tras sufrir graves desperfectos por la incursión árabe en el año 1368, se tiene que derribar para continuar otra nueva bajo el mandato del obispo Nicolás de Biedma.

Hay que volver a reconstruir a partir de 1494, bajo el mandato del obispo Luís Osorio de Acuña, debido a la inconsistencia de sus muros (en el año 1500 fue requerido Enrique Egas para hacer una tasación) con tan mala fortuna que en 1525 el cimborrio sufre un derrumbe, es cuando se vuelve a emprender la gran reforma para cambiar a la actual construcción renacentista.

Esta adaptación se fue realizando en diferentes fases, de ahí los diferentes estilos visibles. De hecho, restos de la catedral gótica pueden observarse principalmente en la parte baja de su cara oriental, perteneciendo a ellos la famosa «Mona» o «Bafumet», que, tocada con un turbante, se observa sentada sobre una esquina del friso gótico.

Aunque la obra renacentista duró 164 años (desde 1540 hasta 1724) y fueron muchos los arquitectos que dirigieron su construcción, presenta una excepcional armonía en sus diferentes estilos. Uno de los arquitectos que más influyeron en la obra fue el renacentista Andrés de Vandelvira, nacido en 1509; en su proyecto de la catedral, dirigió personalmente las obras de la sacristía, sala capitular y cripta o panteón, ya que la construcción de la catedral renacentista se empezó por la cabecera. La sacristía está considerada como una de las arquitecturas más originales dentro del renacimiento español, cuya composición de columnas y arcos resuelve perfectamente todos los problemas de luz y espacio. A pesar de haber tenido a su lado al escultor Esteban Jamete para la realización de la parte escultórica de sus obras por la provincia, se le atribuye en la Catedral de Jaén la realización del Ecce Homo, que se encuentra en el testero de la parte derecha del crucero.

Fachada este de la catedral.

A partir de su muerte en 1575, se hizo cargo su ayudante Alonso Barba, fiel seguidor del proyecto de Vandelvira, tal como el propio Vandelvira nos dice en su testamento el 16 de abril de 1575

Todo el interior de la catedral, a pesar de los diversos arquitectos que pasaron por su construcción, se realizó siguiendo las trazas que dejó Vandelvira. El catedrático de Historia del Arte Pedro Galera Andreu, en su obra acerca de este templo, afirma que «pocas catedrales españolas ofrecen una mayor unidad estilística que la de Jaén

Fachada Principal

La planta de la catedral tiene forma de cruz latina, en la parte superior de los brazos se encuentra la Sacristía Mayor y la iglesia del Sagrario la superficie rectangular es de 70 metros en su fachada y parte posterior y 100 metros en las fachadas laterales. Recorre una logia de doce metros de ancha desde la puerta del Sagrario hasta la fachada principal, con una separación de las calles que la bordean por una valla de piedra de más de un metro de altura y sobre ella una verja de hierro forjado de cuatro metros de altura, separada por pilares coronados por piñas, desde la fachada principal se entra a esta logia por tres puertas de hierro.

Fachada principal de la Catedral de Jaén realizada por Eufrasio López de Rojas.

Vista de la logia en el ángulo que forman el cuerpo principal con el cuerpo lateral oriental.

En la fachada principal (terminada a finales del siglo XVII), se observan varios balcones desde los que se exponía el Santo Rostro para bendecir tierras y gentes. Mide 32 metros de altura por 33 de anchura, sin incluir las torres.

La fachada, realizada por Eufrasio López de Rojas entre 1667 y 1688, destaca especialmente por la puesta en escena de un gran muestrario iconográfico, casi todo él magníficamente esculpido por Pedro Roldán, en el que se encuentran desde significados universales (Padres de la Iglesia occidental, Evangelistas, Salomón, San Pedro y San Pablo, la Asunción de la Virgen, etc.) hasta particulares devociones locales (San Fernando, Santa Catalina y, sobre todo, el Santo Rostro).

En la balaustrada de la fachada principal se encuentran nueve grandes esculturas son (de izquierda a derecha): San Agustín, San Gregorio Magno, San Mateo,San Juan San Fernando, San Lucas, San Marcos, San Ambrosio y San Jerónimo, junto con el relieve de la Santa Faz, todos de Pedro Roldan.

Torres

Torre norte, en la que se encuentran las campanas y el reloj.

Las dos torres gemelas enmarcan la fachada y le dan identidad renacentista a la construcción, en contraposición a la horizontalidad de la fachada. Fueron acabadas a principios del siglo XVIII.

Se elevan en principio de una planta cuadrangular y sin adornos hasta llegar al primer cuerpo. Se organizan en cinco niveles que aumentan en complejidad arquitectónica y decorativa.

El primero, a nivel del suelo, no presenta ningún tipo de adorno, al igual que el segundo, que solo cuenta con un pequeño balcón cerrado con una sencilla baranda de hierro. El tercero, coincidiendo con la altura a la que se encuentran las nueve figuras de la fachada, está adornado con elementos ornamentales superpuestos.

El siguiente nivel está coronado por una balaustrada que rodea su perímetro. En cada una de sus cuatro fachadas tiene tres huecos con arcos de medio punto que, en el caso de la torre norte o de las Campanas, permiten ver las nueve campanas que hay en su interior. La torre sur no alberga ninguna campana. En la parte inferior de este nivel hay un reloj, también el la torre norte.

El quinto y último cuerpo presenta una planta octogonal, adornándose cada lado con huecos de luz con arcos de medio punto. Está rematado por una cúpula semiesférica coronada por una cruz sobre esfera, ambas en hierro forjado.

Puertas

En la fachada principal se encuentran tres puertas de entrada:

* Puerta del Perdón o central. Está custodiada por dos hornacinas, en las que se encuentran la imagen de San Pedro y San Pablo, y enmarcada por cuatro columnas que representan los principios de la fe. Con relieve en su parte superior de la Asunción de la Virgen realizada por Julián Roldán y por la parte interior hay el relieve del Niño Jesús entre los doctores de Pedro Roldán.
* Puerta de los fieles. Sobre la puerta, un relieve de San Miguel de Julián Roldán. En su parte interior con el relieve de las Bodas de Caná de Lucas González.
* Puerta del clero. Lucas González es el autor de la imagen de Santa Catalina en la sobrepuerta. En su interior se encuentra la Huida a Egipto de Pedro Roldán.

Además hay otras dos puertas:

* Portada del sur. Realizada por Vandelvira, sobre el friso de la puerta se encuentra un altorelieve de la Asunción, la puerta tiene como remate un frontón triangular. En su interior hay los relieves de la Circuncisión de Jesús y la Presentación de Jesús en el Templo.

Portada del Norte realizada por Juan de Aranda.

* Portada del norte. Realizada por Juan de Aranda Salazar, con una Inmaculada Concepción en la hornacina central sobre la puerta y con las imágenes de Salomón y David a ambos lados. También hay los escudos de la Catedral y del obispo cardenal Baltasar Moscoso y Sandoval (1619-1646). La puerta se encuentra flanqueada por columnas de su misma altura. En la parte interior que da al templo, se representa con relieves el Nacimiento y la Adoración de los Magos, éstos realizados por Luis de Aguilar en el año 1564. Se inauguró en el año 1640 con gran solemnidad, ya que por entonces estaba muy arraiga la devoción a la Inmaculada. En el suelo de esta entrada está enterrado el Deán de la catedral, Iñigo Fernández de Córdoba, muerto en 1624, que así lo quiso para «ser pisado por todo el que la cruzare.

Interior

Cúpula del crucero del arquitecto Juan de Aranda Salazar.

En el interior se pueden observar diferentes estilos que van desde el renacentista al churrigueresco, pasando por el neoclásico o el barroco.

Presenta planta de “salón” y consta de tres naves divididas por esbeltos y elegantes pilares cruciformes corintios bastante separados, coronados por bóvedas vaídas.

La esbelta cúpula del crucero es obra del arquitecto Juan de Aranda Salazar, formada por una circunferencia adornada de 12 metros de diámetro, debajo de la cual en sus pechinas, se encuentran los relieves de San Miguel, San Eufrasio, Santiago y Santa Catalina. De la parte superior de la circunferencia se eleva la bóveda con ocho ventanas, remata con una circunferencia de dos metros y medio de diámetro de la cual surge la linterna que tiene cinco metros de altura con ocho ventanales y rematada por una semiesfera con una cruz de hierro por el exterior.

Altar Mayor

El presbiterio elevado por cinco escalones del resto del templo, está cerrado por una reja realizada por Clemente Ruiz, herrero de Málaga, en el año 1658. En cada uno de sus cuatro ángulos se encuentra colocado un ángel sosteniendo una lámpara de plata.

El altar actual sustituyó al del año 1660 y fue mandado hacer y costeado por el obispo Agustín Rubín de Ceballos (1789-1793).

Situado el altar en el tercio posterior del presbiterio, es de mármol rojo formando un cuadrado de cinco metros de lado. Sobre éste, a unos 70 centímetros del borde, se levanta otra plancha de mármol de 25 centímetros de grueso, con remates de bronce. En su centro está el sagrario enmarcado con adornos de racimos y flores. El templete es del arquitecto Juan Pedro Arnal y fue elaborado en Madrid, consta de ocho columnas de serpentina de estilo corintio. En el remate de la cúpula hay una cruz de cristal de jaspe enmarcada en bronce. Rodean a este templete las figuras de seis ángeles de mármol blanco, realizados: los del lado de la Epístola por Alfonso Giraldo Bergaz y los del lado del Evangelio por Juan Adán.

Capilla Mayor

Retablo Mayor de la Catedral

La capilla Mayor o del Santo Rostro (n.º 9 en el plano) fue construida por primera vez bajo el mandato del obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, enterrado en esta capilla, en el siglo XVI, después tuvo que ser demolida y las nuevas obras fueron hechas por el arquitecto Juan de Aranda en el siglo XVII.

El retablo mayor, neoclásico, consta de tres cuerpos en el que se combinan los estilos dórico, jónico y corintio y cubre toda la cabecera de la capilla. Fue realizado por los hermanos Sebastián y Francisco Solís.

En el primer cuerpo, en su parte central, se guarda el relicario de orfebrería cordobesa que conserva el Santo Rostro,[3] cubierto con una tabla pintada por Sebastián Martínez que representa a dos ángeles sosteniendo el lienzo con el Santo Rostro. Detrás de la tabla hay una puerta que se abre con dos llaves que da acceso a la caja fuerte custodiada por tres llaves. Dentro de la caja fuerte hay una urna de plata y oro que también necesita de dos llaves para abrir y ver la reliquia del Santo Rostro.[nota 2] Encima de esta cámara hay una hornacina en la que se encuentra la Virgen de la Antigua, patrona del cabildo, talla gótica que según la tradición fue donada a la ciudad por Fernando III el Santo tras la conquista de la ciudad, las coronas de la imagen fueron realizadas por el orfebre cordobés Simón de Tapia en el siglo XVII. Se encuentran también en este piso del retablo las imágenes de San Pedro, San Pablo, San Bernardo y San Antonio Abad, todas de grandes dimensiones. En sus calles laterales se encuentran los lienzos representando, el primero, Encuentro de Jesús con la cruz y María camino del Calvario, y el otro, Jesús despojado de sus vestiduras.

En el segundo cuerpo de orden jónico, en su parte central, se encuentra un altorrelieve de la Virgen de la Asunción, obra de Sebastián de Solís. En las otras dos calles están colocados los lienzos del Descendimiento de Jesús, de Daniele da Volterra, y el Señor atado en la Columna, de Juan Navarrete el Mudo. Las entrecalles se adornan con medallones con bustos de Cristo y la Dolorosa.

El tercer cuerpo, es de estilo corintio, y está formado por cuatro columnas de serpentina. En él hay un grupo del Calvario, también del escultor Sebastián Solís. Corona el retablo un Crucificado, con la Magdalena a sus pies, en sus laterales las imágenes de la Virgen y San Juan. En los extremos de éste último cuerpo hay alegorías escultóricas de las virtudes teologales; a la izquierda la Fe y la Esperanza; y a la derecha la Caridad y la Religión.

En el ático del retablo encontramos una imagen del Padre Eterno con la esfera en la mano, coronada por una cruz.

En ambos laterales de la capilla se encuentran los magníficos cuadros de La Visitación, atribuido a Tiziano y de La Anunciación, atribuido a Benvenuto Cellini.

Destaca la bóbeda de cañón, rica en elementos decorativos. En el centro del arco de medio punto sobresale el escudo de los Reyes Católicos, que recuerda una carta de finales del siglo XV, dirigida al cabildo, en la que invitaban a rezar una salve en el altar mayor de la Catedral.

Reliquia del Santo Rostro

Artículo principal: Santo Rostro

La tabla de la Santa Faz se encuentra colocada en un marco de plata con piedras preciosas engastadas, al igual que un icono oriental. A su vez este se custodia en un arca dorada.

Esta joya fue realizada por el platero cordobés José Francisco de Valderrama en 1731, a petición del obispo Rodrigo Marín Rubio. En ella se incluyerón 191 rubíes, 193 diamantes y 210 esmeraldas. En 1814, la duquesa de Montemar donó un lazo de brillantes que desapareció en la Guerra Civil, por lo que fue sustituida por otro, donado por la marquesa del rincón de San Ildefonso, realizado por Félix Granda. en la parte posterior la tabla lleva una inscripción en latín alusiva al autor y a la fecha de realización.

Capillas menores

Situadas en las naves laterales hay catorce capillas, teniendo que añadir dos más en el centro al lado de la capilla mayor.

Plano de la Catedral de la Asunción de Jaén.

Capilla del Cristo de la Buena Muerte (n.º 1 en el plano). Contiene la talla del Cristo de la Buena Muerte del escultor Jacinto Higueras, y en el lateral izquierdo un retablo de estilo plateresco con una pintura central de Santo Domingo de Guzmán, realizada por Pancorbo.

Capilla de San Sebastián (n.º 2 en el plano). Imagen de San Sebastián pintada por el artista Sebastián Martínez Domecel. En el lateral retablo plateresco con una escultura de San Juan Nepomuceno.

Capilla de San Jerónimo (n.º 3 en el plano). Lienzo del santo titular de la capilla pintado por José Antolínez. En el lateral izquierdo había un relieve de la Asunción del escultor Mariano Benlliure que actualmente se encuentra en el

Museo de la Catedral.

Capilla de la Virgen de los Dolores y Santo Sepulcro (n.º 4 en el plano). Decorada por Francisco Pancorbo con representaciones de la Transfixión de la Virgen, del Descendimiento de Cristo, Evangelistas y Profetas. En una urna se encuentra la imagen de Jesus en el sepulcro.

Capilla de la Virgen de las Angustias (n.º 5 en el plano). La imagen de la Virgen es una talla de José Mora. Por encima se encuentra un óleo de San Pedro Pascual ya que en origen, esta capilla estaba dedicada a este santo. Se encuentra enterrado en esta capilla el obispo Fray Jerónimo Rodríguez de Valderas (1668-1671).

Capilla de Santa Teresa (n.º 6 en el plano). Presenta un retablo barroco donde están las imágenes de Santa Teresa de Jesús, San Juan Bautista y San Roque. La decoración es de Pancorbo.

Capilla de San Benito (n.º 7 en el plano). Contiene un retablo barroco. En su centro la imagen de San Benito. En su parte inferior hay una pintura de la cara de Cristo y en la superior una imagen también barroca de la Inmaculada. En esta capilla está la sepultura del obispo Fray Benito Marín (1750-1769).

Capilla de Santiago Apóstol (n.º 8 en el plano). Situada en la parte izquierda de la capilla mayor. El retablo es del siglo XVIII, realizado por Manuel López, es de tres pisos y resenta tres calles. En la calle central aparece un cuadro del Apóstol Santiago montando a caballo con espada y escudo. En las calles laterales se encuentran las esculturas de San Gregorio de Naciancemo y Santo Tomás de Villanueva, sobre estas hay unas pinturas de Ecce-Homo y la Dolorosa. El último piso presenta un óleo de la Virgen del Pilar y Santiago y a ambos lados las esculturas de San Judas Tadeo, con un libro en la mano, y San Andrés, con su cruz en aspa. El conjunto aparece coronado con el anagrama Yahvé rodeado de rayos.

Sobre el altar, en tres grandes jarrones de cobre, se encuentran los Santos Óleos.

A ambos lados existen dos puertas, la de la izquierda comunica con la Capilla Mayor y la de la derecha con la Sala Capituar.

Capilla de San Fernando (n.º 10 en el plano). Situada a la derecha de la capilla mayor. El retablo es de Manuel López, y el cuadro de San Fernando, vestido de rey, se atribuye a Valdés Leal.

Capilla de San Eufrasio (n.º 11 en el plano). Retablo de estilo neoclásico de Manuel López de 1790 y el conjunto escultórico realizado por Juan Adán[5] y con colaboración de Miguel Verdiguier.[6] Urna con el cuerpo de San Pío mártir, dado por el papa Pío VII al obispo Agustín Rubín de Ceballos (1780-1793) que también se encuentra enterrado en esta capilla.

Capilla de La Inmaculada y San Amador (n.º 12 en el plano). Retablo con una pintura de la Inmaculada en el centro. Se encuentra sepultado aquí el obispo Manuel María León González y Sánchez (1877-1896).

Capilla del Niño Jesús (n.º 13 en el plano). Imagen del Niño Jesús en el centro y sobre él un cuadro de la Circuncisión de Jesús obra de Zacarías González de Velázquez. Se encuentra en esta capilla la sepultura del obispo Salvador Castellote y Pinazo (1901-1906).

Capilla de San Miguel (n.º 14 en el plano). De estilo barroco con pintura de San Miguel realizada por Francisco Pancorbo. Se encuentra también un cuadro de la Virgen del Alcázar, patrona de Baeza. Aquí se encuentra sepultado el obispo Miguel Peinado Peinado (1971-1988).

Capilla de San Pedro Pascual (n.º 15 en el plano). En el testero central, entre dos columnas se encuentra una pintura de José Carazo que representa al obispo San Pedro Pascual junto al rey moro. Sobre el altar hay una talla de la Virgen de la Cabeza y en el testero derecho una talla de Santo Toribio.

Capilla de la Virgen de la Correa (n.º 16 en el plano). Se encuentra un Cristo crucificado y a sus pies la Virgen con la corona de espinas en sus manos.

Capilla de San José (n.º 17 en el plano). Retablo de tres calles con la figura de San José en el centro, un Cristo crucificado en la parte superior y diversas pinturas de santos en los laterales. Contiene también, unas tallas policromadas representando los Evangelistas. En los intercolumnios están los cuadros de San José, San Juan Bautista, San Agustín, San Francisco, Santa Catalina y San Cristóbal.

Coro

Escudo catedralicio tallado en la sillería del coro.

Es uno de los más grandes de España ya que consta con un total de 148 sitiales.[7] Fue terminado en el siglo XVIII, y estuvo rodeado de fuertes críticas debido a su enorme tamaño, puesto que se extiende desde el crucero hasta los pies entre los dos tramos de pilares centrales, de hecho se sabe que los arquitectos del templo habían previsto que no ocupará más de tramo y medio de pilares.

La obra del coro se comenzó en el año 1730 bajo la dirección de José Gallego y Oviedo, terminándose en 1736. Está separado por una reja, del crucero.

La sillería, en madera de nogal, fue empezada bajo el mandato del obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce y ejecutada por los tallistas López de Velasco, Jerónimo Quijano y Gutierre Gierero durante el siglo XVI; se amplió el número de sillas en el año 1736, siendo sus autores Julio Fernández y Miguel Arias, con un estilo tan igual que resulta muy difícil distinguir dicha continuación de obra.

El coro alto consta de 69 sitiales, incluida la silla episcopal central, tallada con el escudo del obispo Alonso Suárez de la Fuente. Las tablas que adornan estos asientos representan escenas de la vida de Cristo, contada en una secuencia cronológica, y de la Salvación. Sobre la sillería alta se encuentran a modo de dosel otras tablas que presentan escenas del Antiguo Testamento, repartidas en 62 tablas y rematando todo por una crestería de talla delicada que en su parte central, coincidiendo con la silla episcopal, se encuentra el escudo del obispo Andrés Cabrejas Molina, bajo cuyo pontificado quedó finalizada la obra. El diseño arquitectónico de la sillería permite desarrollar paralelamente las secuencias del Antiguo y el Nuevo testamento, de modo que se plasama la idea de San Agustín de que el Nuevo Testamento está prefigurado en el Antiguo Testamento, de manera que la vida de Cristo es el cumplimiento de las promesas selladas por Dios con el pueblo de Israel.

La sillería baja tiene 53 sitiales reservados para beneficiados y capellanes. Los respaldos están esculpidos con escenas dedicadas a la vida y milagros de los Santos, de modo que continua la historia de la Salvación.

Los bancos de los caballeros, bancos corridos situados a ambos lados de la verja, constan de 26 sitiales reservados para el cabildo municipal (concejales), existen siete tablas en la parte superior al igual que en la sillería alta. Las del lado de la epístola presentan escenas de los evangelios apócrifos dedicadas a la infancia de María, mientras que los del lado del evangelio, presentan escenas de la predicación de los apóstoles, la Asunción y el triunfo de Cristo.

El exterior del coro esta diseñado en tres secciones horizontales. La inferior está sucedida de dos tramos resaltados y hundidos. La intermedia presenta una decoración de alnohadillado y volutas de capitel. Por último, la superior se constituye por una balaustrada rematada con grandes florones y máscaras. En ambos costados se abren sendas puertas de acceso al interior.

La bóveda es abundante en imágenes y alegorías, tiene relieves de los cuatro Evangelistas en sus pechinas, que a su vez sostienen un doble anillo a partir del cual se encuentran ocho figuras de ángeles-músicos, separados por un doble radio que rematan en el casquete, donde hay un gran altorrelieve de la Asunción de la Virgen.

Bajo el coro están enterrados numerosos obispos, cuyas tumbas están señaladas por laudas de mármol con sus nombres.

Órganos

Órgano de la catedral.

Dentro del coro destaca el monumental órgano principal, cuya caja barroca es obra de José García y de Manuel López, realizada en 1780. Durante la guerra civil española los tubos del órgano fueron saqueados por lo que tuvo que ser reconstruido e inaugurado en 1943 y mejorado posteriormente. También existe un órgano antiguo realizado por Juan de la Cruz de San José en 1679.[8]

Entre sus maestros de capilla, cabe destacar al polifonista Francisco Guerrero, que fue nombrado cuando tenía 17 años de edad y estuvo durante los años 1545 a 1548.

En el museo catedralicio se encuentran del orden de un centenar de libros corales, así como numerosas partituras originales de los difentes maestros de capilla que ha tenido la catedral.

Trascoro

El trascoro, finalizado en 1791, es una obra realizada según el proyecto diseñado por José Gallego y Oviedo de Portal en el año 1733. Está dedicado a la Sagrada Familia.

El conjunto se presenta como un gran dosel construido con diversos mármoles que se suceden planos cóncavos y convexos, así como grandes pilastras: blanco de Carrara, rojo de Cabra y negro de Jabalcuz. De éste último se forma en el centro del retablo un gran arco donde está colocada una pintura del valenciano Mariano Salvador Maella, representando la Sagrada Familia fechada en 1793, en el que San José sostiene al Niño que extiende los brazos hacia su madre que está sentada para recogerlo, junto a ella aparece un pequeño ángel preparando la cuna. Al otro lado, en la parte inferior aparece el niño Juan Bautista con el cordero señalando al Niño con una mano y en la otra sostiene una cruz con una banderola que dice «Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo». Sobre el cuadro se encuentra la inscripción: Et erat subditus illi («Y era obediente a sus padres» Lc 2,51).

En los laterales de izquierda a derecha están las esculturas, de gran tamaño de San Lorenzo, con la parrilla en la que fue martirizado, y Santo Toribio de Liébana, obispo de Astorga, ambos con sendos doseles; y en el mismo orden en menor tamaño cuatro pequeñas estatuas de mármol blanco, situadas delante de las pilastras, que representan a Santa Catalina de Alejandría, la Inmaculada, San José y Santa Lucía. En la parte inferior se extiende un sotabanco de mármol negro con vetas calizas y molduras de pedestal gótico, interrumpido en su mitad para el altar.

El conjunto se corona con un medallón en en cuyo centro hay un triángulo donde está grabado, en letras hebreas, el nombre que Dios reveló a Moisés en la zarza ardiendo, YaHWeH. Este símbolo está escotado por cuatro ángeles que se encuentran sobre los pedestales de la balaustrada de la parte superior. Dos están orando, mientras que los otros dos, San Miguel y San Rafael, miran a los fieles que entran en el templo.

Sala Capitular y Sacristía Mayor

Exterior de la sacristía en la calle Almenas.

Ambas estancias fueron proyectadas y dirigidas por Andrés de Vandelvira y se encuentran sobre el antiguo Panteón de Canónigos, actualmente Museo de la catedral.

* Sala capitular. A la izquierda del altar de la capilla de Santiago hay una puerta por la que se accede a la sala capitular, también llamada capilla de San Pedro de Osma. Un grabado que existe en la puerta de acceso reza fue construida en 1556 por Vandelvira. Es de planta rectangular, de 14 por 7 metros, y está adornada por pilastras jónicas, veinticuatro nichos y tres grandes ventanales orientados al oeste. Al frente hay un retablo del siglo XVI de Pedro Machuca, discípulo de Miguel Ángel. Está compuesto este retablo por tres calles de tres cuadros cada uno, separados por marcos tallados con racimos de parra en cuyos cruces hay medallones de efigies de santos, en los largueros divisorios también hay pinturas de santos. En las tablas se representan, en el primer cuerpo los cuatro Padres de la Iglesia; en el segundo, en su parte central, San Pedro de Osma y a sus lados San Pedro y San Pablo y en el tercer cuerpo, se halla la Virgen del Manto con el Niño y a sus lados los evangelistas San Juan y San Lucas. En la coronación del retablo, en forma de óvalo, hay una tabla con la pintura de Santa Marcela portando el lienzo del Santo Rostro. En los dos lados de la puerta se encuentran dos grandes armarios que guardan el archivo de actas capitulares. En ambos lados de la estancia hay un banco corrido que ocupa los laterales. Para terminar se encuentran los escudos de la catedral a un lado y el del obispo Sancho Dávila Toledo al otro.

* Sacristía. Es la obra cumbre de Vandelvira. Se entra a ella desde el crucero de la parte del Evangelio. En la antesacristía se encuentra el escudo del obispo Diego Tavera (1555-1560), bajo cuyo mandato se realizaron estas obras. Las medidas de la sala son de 25 por 14 metros. Tiene ochenta columnas corintias, de las cuales 36 son exentas, de una sola pieza de piedra, y 44 semientregadas, todas en grupos de cuatro sobre 18 pedestales. Tiene una doble arquería con cubierta de bóveda de cañón decorada. En el muro derecho tiene cinco ventanas entre los intercolumnios, que le proporcionan luz natural. En el lado izquierdo se encuentran lienzos que son copias de cuadros de Rafael de Urbino. Los ornamentos que se emplean en las liturgias están guardados en unas enormes cajoneras que hay alrededor de toda la sacristía, entre las bases de las columnas. Apoyado en la cabecera central hay un retablo-relicario de Alonso de Mena.

Museo Catedralicio

El museo se halla situado bajo el piso de la sala capitular y de la sacristía. Aprovechando su distribución tripartita se habilitaron tres salas de exposición de los tesoros artísticos de la Catedral y de otras iglesias de la diócesis.

Las pinturas están fechadas entre finales del siglo XV y el siglo XIX, aunque el período con mayor número de obras es el Barroco.

En escultura sobresalen más obras renacentistas que barrocas.

También destacan las llamadas «obras menores». Obras realizadas en alabastro, coral, bronce, forja y orfebrería, entre los que se pueden destacar un retablito de madera y alabastro renacentista con el tema de la Crucifixión, un Descendimiento de alabastro inspirado en diseños flamencos manieristas, el Relicario de Santa Cecilia , de madera de ébano con incrustaciones de bronce, de influencia italiana, o el Tenebrario[10] y Hachero, de hierro repujado y dorado del maestro Bartolomé.
La Custodia

La Custodia del Corpus Christi actual es una réplica de la original (destruida en 1936 tras el estallido de la guerra civil) efectuada por Juan Ruiz “El Vandalino”, quien firmó el contrato para realizarla en 1533, estableciendo a tal fin su residencia en la ciudad de Jaén, donde el cabildo le proporcionó vivienda y obrador junto al Convento de la Merced. Alexandre de Laborde hizo una reseña de la Custodia en su obra Itinerario descriptivo de las provincias de España de 1809.

La obra estaba realizada en plata, de planta hexagonal y de seis cuerpos que iban disminuyendo progresivamente. En el primer cuerpo estaba colocado el viril sostenido por ángeles con un diámetro de unos doce centímetros, rodeado por columnitas con imágenes de los apóstoles, en el segundo cuerpo había tallados ángeles junto con Abraham e Isaac, en el tercero estaba la imagen de la Virgen María, en el cuarto la de San Juan, el quinto y sexto en disminución hasta terminar con el remate del Resucitado. Medía dos metros de altura y su peso era de 109 kilos.

Bulas papales

El Papa Clemente VII.

Salvatoris Domini

El Papa Clemente VII promulgó en el año 1529, a petición del cardenal obispo Esteban Gabriel Merino, una bula por medio de la cual se concedía
indulgencia y absolución a la cofradía, que podía instituir el obispo, de veinte mil hombres y veinte mil mujeres honestas que contribuyeran con la lismona de un real de plata y además a todos los fieles que visitaran la catedral y confesaran en el Viernes Santo o el día de la Asunción. Además de contribuir a su reedeficación, favor que se concedía porque la catedral de Jaén padece gran detrimento en su fábrica y edificio y aún en muchas partes amenaza ruina.
Desiderantes

Esta bula expedida por el Papa Julio III el día 14 de julio de 1553 y solicitada por el entonces obispo Pedro Pacheco Ladrón de Guevara, confirmaba y concedía nuevas gracias a la bula del Papa Clemente VII. El original se conserva en el archivo de la Catedral de Jaén.
Iglesia del Sagrario

Portada del Sagrario.

Es una edificación adosada a la fachada norte de la Catedral. Realizada debido al desnivel y a los daños ocasionados por el terremoto de Lisboa en 1755. El proyecto de esta obra fue realizado por el arquitecto madrileño Ventura Rodríguez en el año 1764, aunque la realiza su sobrino Manuel Martín Rodríguez. Se inaugura en el año 1801 y se consagra el 22 de marzo de ese año.

Exterior

La portada, de estilo corintio, está formada por dos grandes columnas cuyos capiteles sostienen el entablamento sobre el que está el ático. Las esculturas que están sobre la portada son de San Miguel venciendo al demonio, San Pedro y San Pablo obra del escultor Miguel Verdiguier.

En la fachada oriental, el escultor Miguel Verdiguier realizó las imágenes de Melquisedec, Sansón, Isaac y David, así como las del lado norte que representan la Caridad, la Gracia, la Inocencia y la Sabiduría.

Interior

Presenta tres zonas bien diferenciadas: La Sacristía, en cuyo altar se guardaba la Santa Forma, la Iglesia y el Pórtico.

La puerta da a una estancia donde se encuentran las que comunican con la Catedral y con la cripta. Al frente hay otra puerta amplia por la que se entra al Sagrario, de planta elíptica, circulada por 16 columnas también de estilo corintio. Está cubierta con una cúpula elíptica que permite la entrada de la luz a través de ventanas elipsoidales, engarzadas a través de una arcos de medio punto. Esta ornamentada con casetones hexagonales y rematada con una linterna.

El coro se encuentra decorado con una media naranja sobre pechinas dividida por radios con alegorías musicales con diversos instrumentos.

En la parte superior, entre los intercolumnios, se abren varios balcones terminados en arco y techo abovedado, cerrados con balaustrada de mármol.

En el altar mayor se encuentra una pintura de La Asunción del artista Mariano Salvador Maella[11] y en los altares laterales, la Agonía del Señor (Calvario) y el Martirio de San Pedro Pascual, de Zacarías González de Velázquez.

Cripta

Bajo el Sagrario se encuentra la cripta. Presenta una planta igual a la de la iglesia su tiene su entrada por la plaza de San Francisco así como una escalera que desciende desde la Iglesia. Se ilumina por una ventana de medio punto. Está cripta fue limpiada en 1940 para acoger los restos de los muertos en la Guerra Civil.

En su interior existe un óleo del pintor Rafael Hidalgo de Caviedes[12] y la magnifica talla del Cristo expirante obra del escultor Jacinto Higueras, a cuyos pies, en el presbiterio, se instaló una lápida de mármol con el siguiente epitafio:
A la buena memoria del Excelentísimo y Reverendísimo señor Don Manuel Basulto y Jiménez obispo de Jaén que apresado en su casa por los marxistas encarcelado en su iglesia catedral y conducido a Madrid en un tren de presos antes de llegar a la capital postrándose de rodillas y bendiciendo a sus impíos ejecutores, fue inicuamente fusilado. Piadoso, afable, sabio, elocuente vivió LXVII años de su consagración XXVII recibió público y solemne homenaje fúnebre en la ciudad de su título episcopal el día X de marzo de MCMXL sus restos fueron depositados en esta cripta de su iglesia en espera de la resurrección de la carne.

En las paredes están colgadas ocho enormes losas de mármol con los nombres de 328 fallecidos durante la guerra, llevando, la losa principal, el título:
Relación de los mártires inmolados por Dios y por España cuyos gloriosos restos yacen en esta cripta bajo el signo de la Santa Cruz trazada en el suelo.
Deanes

* Iñigo Fernández de Córdoba
* José Martínez de Mazas
* Ramón Rodríguez de Gálvez
* Saturnino Sánchez de la Nieta
* Félix Pérez Portela
* Agustín de la Fuente González
* Félix Martínez Cabrera
* Rafael Higueras Álamo
* Francisco Juan Martínez Rojas[13] [14]

Candidatura a Patrimonio de la Humanidad

Actualmente, el Ayuntamiento de Jaén y la Junta de Andalucía[15] trabajan para para anexionar la Catedral al expediente de Patrimonio de la Humanidad de Úbeda y Baeza.[1] Para ello se ha contratado a un equipo multidisciplinar que elabora un estudio de la catedral jiennense.
Modelo para otras catedrales

Un estudio[16] ha descubierto que la catedral de Jaén sirvió de modelo para la construcción de otras catedrales en América  y en España. Ejemplo de esto son las catedrales de Málaga, Mérida, Guadalajara, Guajaca, Puebla, Morelia, Ciudad de México, Lima, Bogotá, Sucre, Cuzco y la de Antigua Guatemala.

Referencias y bibliografía consultada

1. ↑ a b Noticiascadadía Jaén (ed.): «El expediente de la catedral de Jaén estará listo en un año». Consultado el 14/04/2009.
2. ↑ Juan de Aranda y la portada norte.
3. ↑ Historia sobre el Santo Rostro de Jaén.
4. ↑ San Fernando vestido de rey atribuido a Juan de Valdés Leal
5. ↑ La obra escultórica de Juan de Adán para el retablo de San Eufrasio de la Cateral de Jaén
6. ↑ La obra escultórica de Juan Adán en el retablo de San Eufrasio.
7. ↑ Iconografía Mariana en la sillería del coro catedralicio de Jaén.
8. ↑ G. Alamo Berzosa (1968) p.155
9. ↑ Fotografía del relicario de Santa Cecilia en la Catedral de Jaén
10. ↑ Fotografía del tenebrario de la Catedral de Jaén
11. ↑ Morales y Marín, José Luis. Mariano Salvador Maella en el reinado de Carlos IV. Apuntes biográficos. Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, núm. 69. pag.94 en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
12. ↑ UN SUPUESTO FRESCO DE RAFAEL HIDALGO DE CAVIEDES EN LA IGLESIA DEL SAGRARIO DE JAÉN
13. ↑ «El canónigo Francisco Juan Martínez es nombrado deán de la Catedral. ideal.es».
14. ↑ «Dean Francisco Juan Martínez Rojas. Ideal».
15. ↑ 20 minutos (ed.): «La Junta presentará la Catedral de Jaén para ser Patrimonio de la Humanidad». Consultado el 08/02/2008.
16. ↑ Diario Ideal (ed.): «Investigan qué catedrales están inspiradas en la de Jaén». Consultado el 22/01/2008.
17. ↑ Diario Ideal (ed.): «La influencia de la Catedral en América es confirmada a través de documentos». Consultado el 18/04/2009.
18. ↑ Viva Jaén (ed.): «La influencia de la Catedral no sólo se limita a Iberoamérica». Consultado el 19/04/2009.

* Álamo Berzosa, Guillermo (1968). Iglesia Catedral de Jaén, Historia e imagen. Jaén, Obispado de Jaén.

* Galera Andreu, Pedro A. (1993). La Catedral de Jaén. León, Editorial Everest. ISBN 84-241-4884-3.

* Navascués Palacio, Pedro (1997). Catedrales de España. Madrid, Espasa Calpe. ISBN 84-239-7645-9.

* Higueras Álamo, Rafael (2000). El Coro de la Catedral de Jaén. Historia de la Salvación. Jaén, Real Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Cristo Descendido de la Cruz y Nuestra Señora de las Angustias..

Galeria de Imagenes de la Catedral de Jaen en España

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