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Catedral de San Pedro de Vic (España)

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Construcción     1781-1803
Estilo arquitectónico     Románico, gótico, neoclásico

La Catedral de San Pedro (en catalán Sant Pere) de Vic, en la provincia de Barcelona, atraviesa en sus estilos gran parte de la historia arquitectónica europea, desde el románico, hasta el neoclásico, pasando por el gótico pleno, el tardío y el barroco. El edificio es actualmente sede de la diócesis de Vic.

Historia

La catedral inicial fue construida durante el episcopado del obispo Oliba de Vic (1018 y 1046) en estilo románico, siendo consagrada en 1038 por el arzobispo Wifredo de Narbona. De esta etapa se conservan la torre del campanario y la cripta, cuyos capiteles pertenecen a un templo anterior.

El claustro data del siglo XIV, destacando de él la columnación y los capiteles, en un marcado estilo gótico. A este estilo pertenece también el retablo mayor, aunque de un gótico más tardío, ya que data del siglo XV. Ya en el barroco se incluye la capilla de San Bernardo.

Sin embargo, la mayor ampliación se produce entre 1781 y 1803, período en el que se realiza la remodelación del templo a manos de Josep Moretó i Codina quien le dio su actual carácter neoclásico. De esta etapa data la actual portada de la catedral. En 1891 abre sus puertas el Museo Episcopal de Vic, justo en frente de la catedral y sobre su anterior claustro, que recoge algunas obras inicialmente situadas en la catedral.

Ya en el siglo XX, destacan las pinturas murales del interior de Josep Maria Sert. En 1931 la catedral es declarada Monumento Histórico Artístico, pero poco después, en los primeros años de la Guerra civil española, la catedral sufre un incendio, que provoca el derrumbe de parte del edificio, siendo poco después restaurado.
Características
Exterior

Figura de San Pedro, con una llave en la mano.

La fachada de la catedral pertenece a la remodelación de 1803, presentando una aspecto neoclásico. En su parte

superior, se sitúa un rosetón central, flanqueado por dos ventanas. Cada entrada de luz se corresponde en la parte inferior de la fachada con una portada. Destaca la central, que descansa sobre dos pares de columnas dóricas y sobre la que se sitúa una figura de la virgen. Las tres portadas contienen arquivoltas de la antigua fachada románica.

El campanario es de mediados del siglo XI, y presenta rasgos del románico lombardo. Su planta es cuadrada, manteniendo su forma desde los cimientos, hasta la parte superior, a 46 metros de altura. Está dividido en seis pisos o cuerpos, separados por franjas de piedra entre los que se sitúan los ventanales
Interior

Cripta de la catedral

Lo primero que destaca del interior del templo son las extensas pinturas murales de Josep Maria Sert, que representan escenas evangélicas como la Redención, y que datan de 1930.

En la girola de la catedral, tras el actual retablo mayor, se conserva el primitivo, de estilo gótico. Del 1420, es obra de Pere Oller. Está dedicado a Santa María y a San Pedro, y junto a él se encuentra la tumba del obispo Oliba.

El claustro se sitúa al lado de la catedral, y está formado por dos pisos. El superior es del siglo XIV, de estilo gótico y se atribuye a los maestros Despuig, Lardenosa y Valls. Destaca el labrado de los capiteles de sus columnas. El inferior, del siglo XII y de estilo románico, contiene en su centro una escultura del filósofo Jaime Balmes, realizada por Josep Bover en 1865. Desde este piso se accede a la sala capitular, del siglo XIV, de la que destaca su bóveda octogonal que trasmite el peso a los muros de planta cuadrada.

La cripta de la catedral es lo único, junto al campanario, que se mantiene de la catedral románica inicial. Su consagración se realizó en 1038, y los capiteles de sus columnas son aún más antiguos, habiendo pertenecido a la antigua catedral prerrománica.
Visita

La catedral puede visitarse de lunes a domingo, de diez a una de la mañana y de cuatro a siete de la tarde. La tarifa general es de 2€, para mayores de 65 años y grupos mínimo ocho personas es de 1€ y gratuita para niños menores de 10 años.

El museo abre sus puertas de martes a viernes, de 10 a 19 h en primavera y verano, y de 15 a 18 h en otoño e invierno; los sábados de 10 a 19 h y los domingos y festivos de 10 a 14 h.

mas infomacion

http://www.museuepiscopalvic.com/

Galeria de Imagenes de la Catedral de San Pedro de Vic (España)

Catedral de la Seo de Urgel (España)

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Construcción     años 1110
Estilo arquitectónico     Románico

La catedral de Santa María, situado en la localidad catalana de Seo de Urgel, es el templo principal de todo el obispado de Urgel

Historia

La primitiva iglesia fue destruida por un ataque sarraceno, se cree que en 793. En tiempos de Carlomagno se ordenó la construcción de un nuevo templo que fue consagrado en 893 por el obispo Sisebut. El acto de consagración contó con la presencia del conde Sunifredo I. Los restos del antiguo templo se convirtieron en una fortaleza. El obispo Ermengol (1010-1035) fue el encargado de reformar por completo la catedral en estilo románico.

Las obras del edificio actual se iniciaron bajo el obispado de Ot (1116-1122). La obra quedó interrumpida debido a los continuos enfrentamientos entre el clero y los condes de Foix. En 1175 se encargó a un maestro de obras, Ramón Llambard, que continuara con las obras. Llambard se comprometió mediante contrato a completar la bóveda en un plazo máximo de siete años. El compromiso incluía también la finalización del cimborrio y rematar la altura de los campanarios, añadiendo una hilera de piedras que los elevaran por encima de la bóveda. Llambard colaboró también en la construcción de la Basílica de San Miguel de Pavía.

En 1195, la ciudad de la Seo sufrió un asedio por parte de Arnau de Castellbó y Ramón Roger de Foix. La catedral se convirtió en la defensa de la ciudad debido a sus características que la convierten casi en fortaleza. Seo de Urgel fue liberada después de que el clero abonara un rescate de 30.000 sueldos lo que provocó una crisis en las arcas clericales. Por ello, las obras del templo quedaron paralizadas a finales del siglo XII y jamás fueron retomadas por lo que el templo quedó inacabado. Sólo se continuaron las obras del claustro.

El templo ha tenido varias restauraciones en el siglo XX. La primera la inició Josep Puig i Cadafalch en 1918. Entre 1955 y 1974 la iglesia fue restaurada de nuevo. Durante estas obras, las partes del templo que estaban inacabadas se revistieron con piedra. Además, se eliminaron algunas de las parte añadidas para conseguir recuperar el aspecto externo del templo original. Se recuperó también parte de la fachada y se reformó el interior que había quedado un tanto desfigurado por la cubierta de yeso que se le aplicó en el siglo XVIII.
Arquitectura
Fachada lateral

La catedral de santa María es un edificio peculiar dentro del románico catalán ya que cuenta con algunos elementos italianizantes, poco frecuentes en otros monumentos de la época. Estos elementos son visibles en la decoración de la fachada que se encuentra coronada por un campanario de dos pisos con ventanas geminadas. Otra de las características diferenciales es la galería situada en la parte superior del transepto y el exterior del ábside.

En 1040, además del altar mayor dedicado a Santa María y que se encontraba en el ábside central,, la iglesia contaba con otros cinco altares menores. Estaban dedicados a san Esteban, san Justo, a san Jaime y a san Ermengol, obispo de la diócesis venerado ya como santo a los cinco años de su muerte. El quinto, dedicado al Sant Sepulcro, funcionó durante un tiempo como entidad independiente. En el siglo XIII aún aparece documentado como iglesia.

No se han conservado documentos que permitan comprobar cómo era la planta original aunque se puede suponer que su distribución tenía que ser muy similar a la de otros templos construidos durante el mismo periodo, como el de Ripoll, Sant Vicenç de Cardona o el de Sant Serni de Tavèrnoles. De este periodo sólo se conserva un ara de mármol blanco del altar mayor.

La catedral es de tres naves con cubierta de bóveda de cañón. Los pilares son de sección cruciforme y en los ángulos tienen columnillas. El crucero es especialmente largo y está dotado de cúpula y cinco ábsides. De estos, sólo uno corresponde a la nave central.

De uno de los ábsides se extrajeron en 1930 algunos fragmentos de una pintura mural del siglo XIII representando la Santa Cena y que se conservan en el Museo Episcopal de Vic. El absidiolo, dentro del muro y que sobresale en el exterior, está presidido por una imagen de santa María. Se trata de una imagen románica del siglo XIII realizada en madera policromada. Antiguamente se la conocía como la Mare de Déu d’Andorra ya que, según la tradición, la imagen estuvo escondida en los valles andorranos durante la ocupación árabe.

La iglesia tiene cinco puertas de acceso: tres están situadas en la fachada principal, mientras que las fachadas norte y sur disponen de una puerta cada una. Las portaladas laterales son las que presentan una decoración más elaborada, datada en el siglo XIII. Tanto los muros como las torres situadas a ambos lados de la fachada y las dos que se encuentran a ambos lados del crucero son extremadamente gruesos, por lo que se cree que los arquitectos originales pensaron que el templo podría servir tanto para el culto religioso como de lugar de refugio en caso de que la ciudad se viera atacada.

El claustro es de planta rectangular y se encuentra en el centro mismo de la catedral. Constaba de cuatro galerías de las que sólo se conservan tres. La cuarta fue derruida en 1603 y se reconstruyó en un estilo completamente diferente. Los capiteles tienen una clara influencia de la arquitectura del Rosellón. Están esculpidos en granito con temas ornamentales y figurativos.

Galeria de Imagenes de la Catedral de la Seo de Urgel en España

Catedral de Solsona (España)

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Construcción     1299-1630
Estilo arquitectónico     Gótico, románico, barroco

La catedral de Santa María de Solsona es un complejo de edificios que datan desde el final del siglo XII hasta el XVIII, con estilos románico, gótico y barroco, situado en la capital del Solsonés (Cataluña, España).

La mayor parte de la obra es del siglo XIV, pero del templo románico consagrado en 1163 se conservan el ábside (con ventana con arquivoltas, dos columnas y capiteles), dos absidiolas (la del norte sobrealzada), y el campanario de planta cuadrada (la parte superior es del siglo XVI) con ventanales bien adornados con arquivoltas, capiteles y columnas. Son también románicas algunas ventanas tapiadas en la fachada norte y la magnífica puerta de escuela leridana que da al claustro, del siglo XVIII, con arco abocinado, capiteles y columnas. La primitiva iglesia románica de Santa María tenía el monasterio cerca, adosado a sus muros. Estaba situado donde hoy está el palacio episcopal.

La catedral actual, de estilo gótico, se empezó en 1299 y se acabó en el año 1630 con la construcción del presbiterio. A la izquierda del transepto se sitúa la parroquia con un retablo barroco dedicado a la Virgen de la Merced.

En el siglo XVIII, por iniciativa del obispo Lasala, se construyó el cancel y la puerta de San Agustín, destruyendo por este motivo la gran portalada románica.
Imagen de la Virgen del Claustro

A la derecha está la capilla del Claustro dónde se venera la imagen de la Virgen del Claustro, patrona de la ciudad. Es una talla de piedra de finales del siglo XII, catalogada como una de las esculturas más importantes del románico catalán.

Fue hecha por el maestro Gilabert (Gilabertus) de Toulouse, uno de los más importantes de la época. La imagen mide 105 cm de altura. Está sentada en un trono, con el Niño en la falda, y bajo los pies están representados dos monstruos. La imagen es de piedra y los años la han ennegrecido.

En el siglo XIII, con la llegada de los albigenses, temiendo por la integridad de la imagen la escondieron dentro del pozo del claustro que acababan de construir. Hay una leyenda del niño caído al pozo que fue salvado por la Virgen María que parece tener fundamento histórico.

Durante la Guerra Civil Española de 1936, las imágenes religiosas volvieron a peligrar, y en esta ocasión fue escondida en la caja del campanario, y más tarde evacuada a Francia. Acabada la guerra la imagen tuvo que ser restaurada, pues la figura del Niño había sufrido algunos destrozos.

Mas informacion

http://www.monestirs.cat/monst/solso/so15mari.htm

Galeria de Imagenes de la Catedral de Solsona en España

Catedral de la Seu Vella de Lerida (España)

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Construcción     1203-1278
Estilo arquitectónico     Románico, gótico

La Catedral de la Seu Vella o catedral antigua de Lérida, es el monumento más emblemático de la ciudad, se construyó en estilo románico, aunque sus bóvedas son de crucería ojival góticas. Se alza en el cerro conocido como Turó de Lleida que domina la ciudad y la comarca del Segrià.

En Cataluña la persistencia del arte románico hasta el siglo XIII produjo estructuras arquitectónicas como la catedral de Lérida. Su estilo tardorrománico, o de transición, posee las formas románicas y la monumentalidad del gótico. Sus portadas y capiteles generaron un importante taller escultórico románico conocido como la Escuela de Lérida.

El magnífico claustro, uno de los mayores de Europa con su galería mirador sobre la ciudad, se realizó entre los siglos XIII y XIV.

La catedral fue terminada en el siglo XV con la construcción del campanario y la puerta de los Apóstoles.

En el año 1707 y dada su importante posición estratégica, la Seu Vella se convirtió en cuartel militar, no volviendo a desempeñar funciones religiosas. Aunque ha pasado por momentos de gran abandono, el traslado de los oficios religiosos ha permitido que se conserve el estilo original sin añadidos posteriores de otros estilos.

Historia

En el mismo lugar se asentaba la catedral paleocristiana y visigótica, que luego fue utilizada como mezquita mayor en tiempos de la ocupación musulmana y que había sido construida en el año 832. Los condes Ramón Berenguer IV de Barcelona y Ermengol VI de Urgel conquistaron la ciudad de Lérida a los sarracenos en los años 1149, y fue el obispo Guillem Pere de Ravidats, trasladado desde la diócesis de Roda de Isábena, quien consagró la mezquita como catedral cristiana bajo la advocación de Santa María la Antigua, rigiéndose la canónica por la regla de San Agustín.

El obispo Gombau de Camporrells, después de realizar numerosas compras de terrenos y casas contiguas al templo, comenzó una nueva catedral para atender al incremento de población en aquellos años.
Catedral románica
Vista general: la catedral es el grupo de edificios de la derecha; en el oeste el claustro, delante de la iglesia en una disposición extraña que recuerda los antepatios en las mezquitas árabes; más al oeste está el campanario.

El año 1193 el Cabildo catedralicio de Lérida encargó el diseño de la nueva catedral al maestro constructor Pere de Coma. Éste diseñó una catedral bajo los cánones románicos (planta y alzados articulados “ad quadratum” con rectángulos de proporciones 1,3;\sqrt{2}; 1,5 y \sqrt{3}.) El esquema de planta del templo se relaciona con el tipo benedictino que imperaba en Europa en los edificios religiosos de los siglos XI y XII.

El 22 de julio de 1203 el obispo Gombau de Camporrells, el rey Pedro el Católico y el conde Ermengol VII de Urgel colocaron la primera piedra, según consta en una lápida, situada en el pilar del presbiterio del lado izquierdo, en la que también se menciona al primer maestro de obras Pere de Coma como “Magister Operis Sedis Ilerdensis”, el cual trabajó durante veinte años hasta su muerte.

La nueva obra se construyó sobre la antigua, comenzándose por el transepto izquierdo y la puerta de san Berenguer, siguiendo por el ábside hasta llegar al brazo derecho y la puerta de la Anunciata en el año 1215. Se cree que el maestro Pere de Coma ejecutó hasta el segundo tramo de la nave y la puerta dels Fillols.

Fue consagrada el 31 de octubre de 1278 por el obispo Guillem de Montcada. Así constaba en una lápida, hoy desaparecida, colocada sobre la puerta principal de los pies de la nave.

El maestro de obras Pere de Pennafreita, fallecido en 1286, se cree que construyó el cimborio del crucero y cubrió las naves del templo con bóvedas de crucería. En esta fase de finales del siglo XIII se utilizaron elementos del nuevo estilo gótico. El conjunto del edificio no se resiente por ello y presenta una unidad equilibrada y armónica.

Según Puig i Cadafalch, los planos de las catedrales de Lérida y Tarragona responden a un tipo extendido en la Francia septentrional (Normandía) y ligado a los monjes benedictinos, caracterizado por grandes ábsides y un crucero de grandes dimensiones. El Císter dio a conocer soluciones tecnológicas empleadas en el final del románico borgoñés como la sustentación del edificio mediante el arco ojival o la bóveda de crucería. Así en estas dos catedrales se incorporaron elementos del final del románico o protogóticos.

Obras en los siglos XIV y XV

A finales del siglo XIII estaban prácticamente concluidas las obras mayores de la catedral y se continuó por las capillas, el claustro, el retablo del altar mayor, obras funerarias, la puerta de los Apóstoles y el campanario, participando sucesivos maestros de obras.

La construcción del claustro se realizó entre la segunda mitad del siglo XIII y el siglo XV. Guillem d’Enill en 1330 habría trabajado en el claustro y en 1337 terminó la capilla de Hugo de Cardona.[4] Pere Piquer, documentado entre 1340 y 1345, construyó las capillas del obispo Ferrer Colom, de los Montcada y del obispo Arnau Sescomes. Guillem Seguer fue el maestro que trabajó a mediados del siglo XIV y el realizador del primer proyecto de la puerta de los Apóstoles. Hasta el año 1378 estuvo Bartomeu de Robió coincidiendo con Jaime Cascalls, que dirigía la puerta de los Apóstoles y que también trabajaba en el monasterio de Poblet. Robió realizó el gran retablo del altar mayor en piedra y el coro. Su sucesor, Guillem Solivella, construyó la torre del campanario y el pórtico de la puerta del Fillols. En el siglo XV trabajaron el francés Carles Galtés de Ruan en la puerta de los Apóstoles y en el coronamiento del campanario. El maestro Mateu Alemany que construyó en el año 1406 el primer reloj que albergó la torre mayor. En 1441 fue nombrado maestro mayor Marc Safont aunque nunca trabajó en ella y si lo hizo su esclavo Jordi Safont, que cuando quedo aforado fue nombrado maestro mayor de la seu en 1443, siendo sucedido por los maestros Bertran de la Borda entre 1462 y 1485 y por Francesc Gomar para finalizar la bóveda de crucería de la puerta dels Fillols. El último maestro mayor fue Antoni Queralt, que realizó acabados de obra, principalmente en el claustro, entre los años 1494 y 1513.

Leyendas
Iglesia      Claustro     Edificio de canónigos
1.-Puerta de los Apóstoles,
2.-Torre Campanario,
3.-Puerta principal,
4.-Puerta dels Fillols,
5.-Puerta de La Anunciata,
6.-Puerta de san Berenguer.

Últimos años

En los siglos siguientes se modificaron y sustituyeron algunas capillas o piezas escultóricas.

En el año 1707, la ciudad fue conquistada por las tropas de Felipe V y la Seu Vella se convirtió en cuartel militar, trasladándose las funciones religiosas a la iglesia de san Lorenzo. La mayor parte de los bienes que los canónigos no se habían llevado, se perdieron o destruyeron. La Seu Vella estuvo a punto de ser destruida por orden del rey, pues había contribuido decisivamente en la defensa de la ciudad. La orden finalmente no se produjo, por la defunción del monarca.

Una nueva catedral barroca se construyó entre los años 1761 y 1781 en la parte baja de la ciudad, por lo que este edificio no volvió a ser sede catedralicia.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, en la Renaixença catalana se inició la revalorización de la antigua catedral, hasta llegar al 12 de junio de 1918 que se declaró a la Seu Vella monumento nacional. En 1948 el ejército la cedió y en 1950 se inició su restauración.

En el año 2003 se conmemoró los ochocientos años de la colocación de la primera piedra, con una gran exposición de obras artísticas de la catedral que se hallaban dispersas.

Arquitectura

La estructura de la cabecera es muy similar a la de la Catedral de Tarragona. El corto espacio de tiempo en que se construyó la Seu Vella, hace pensar en un programa unitario y con pocas modificaciones. Con las innovaciones estructurales que el gótico introdujo como el arco apuntado y la bóveda de crucería junto con el contrafuerte se incrementó la altura de las naves, realizándose readaptaciones de la estructura románica en los pilares para el sostenimiento de las bóvedas góticas sin alteraciones profundas consiguiéndose un equilibrio proporcionado y armónico.

La construcción arquitectónica de la catedral de Lérida, desarrolló unos talleres muy activos, conocidos como “escuela de Lérida”, que tuvieron influencia en otras iglesias de la ciudad y en el entorno, como las de San Martín o San Lorenzo y la de Santa María la Mayor de Tamarite de Litera.

La catedral y el contiguo castillo de la Suda están protegidos por un mismo recinto amurallado, accediéndose al mismo por la Puerta del León.

El edificio interior

La catedral presenta una planta basilical de cruz latina con tres naves longitudinales siendo más ancha y alta la central. En la parte superior de esta, se abren ventanales de arcos de medio punto. La unión de las naves laterales con la central está resuelta por seis grandes columnas (tres por costado)

Las proporciones de la planta de la iglesia debieron estar condicionadas por la topografía de su terreno. Las medidas de la nave central son de setenta metros de longitud, trece de anchura y diecinueve de altura, las naves laterales tienen treinta de longitud, ocho de anchura y diez y medio de altura, el transepto tiene la misma altura que la nave central por diez de anchura y cincuenta y tres de largo. Las naves están formadas por tres tramos con arcadas cubiertas con bóvedas de crucería.

El encuentro de la nave central y el transepto se solucionó con un gran cimborio octogonal sobre trompas, cubierta con una bóveda de crucería con galería superior transitable y grandes ventanales que iluminan el centro de la catedral.

La cabecera está compuesta por un gran ábside central y cuatro más pequeños semicirculares con bóveda de cuarto de esfera, reconvertidos en capillas por las familias ilustres de la ciudad en época medieval. El primer ábside de la parte norte ha desaparecido por la explosión del polvorín del castillo de la Suda en el año 1812 y el segundo de ese lado se convirtió en sacristía durante el siglo XV. El ábside central se conserva en su construcción primitiva. El siguiente hacia el lado sur únicamente conserva parte de sus muros y el último ábside también se encuentra prácticamente desaparecido.

Los gruesos pilares cruciformes que contienen dieciséis columnas cada uno de ellos, son los que sostienen los arcos fajones y formeros que a su vez sostienen los nervios de las bóvedas de crucería. La sección de estos pilares ha estado justificada por su adaptación de la estructura románica al cubrimiento de las naves, ya con influencia gótica, que hicieron alargar las columnas hasta los nervios de la crucería.

Los capiteles interiores de las columnas que sostienen las ojivas y los arcos torales así como la separación entre las naves y los de la entrada a la cabecera, están profusamente esculpidos con representaciones variadas: vegetales, geométricos, zoomórficos e historiados con temas del Antiguo y Nuevo Testamento. Con dos estilos diferenciados, los de la parte de la cabecera son occitanos y el resto de la escuela leridana.[8] La primera actividad escultórica en unos capiteles historiados presentan un estilo paralelo al norte de Italia, inspirado en los trabajos que Benedetto Antelami había desarrollado en el baptisterio de Parma,y relacionados con la figura de Ramón de Bianya, son unos relieves con gran sentido descriptivo y figuras con gran energía, donde se puede ver en sus fondos la señal del trabajo con trépano, la iconografía que representa son escenas bíblicas junto con animales fantásticos y motivos vegetales y se encuentran principalmente en los capiteles que comunican el transepto con las naves laterales. A partir del año 1215, los trabajos escultóricos muestran una técnica menos preciosista y con unos valores volumétricos más planos y predomina la representación ornamental sobre el figurativo, se relacionan estos temas de composición y técnica con los capiteles del claustro tolosano de La Dorada, se encuentran estos trabajos en la catedral de Lérida, en los capiteles del nivel superior del crucero y la nave central así como en los capiteles de la galería del claustro más cercana a la fachada. La obra más importante dentro de la catedral de este taller escultórico fue principalmente las puertas de la Anunciata, dels Fillols y la principal del templo.

En su interior conserva importantes restos de pinturas murales y de escultura monumental, aunque gran parte de las obras de arte que contenía fueron expoliadas, después de la Guerra de Sucesión.

Situado en los pies de la nave se encuentra el claustro con sus dependencias y la torre del campanario.
Retablo mayor

Realizado entre los años 1360 y 1362 por Bartomeu Robió, maestro de obras de la catedral, fue ejecutado en alabastro de las canteras de Sarral. El retablo dividía el espacio absidial, dejando la parte posterior para servicio de sacristía.

El retablo sufrió una modificación durante el siglo XV (1439), con la incorporación de un nuevo bancal con relieves realizado por Carles Galtés de Ruan y Jordi Safont. Se realizó en este tiempo también, la policromía de los relieves.

Durante el siglo XVIII se desmontó, y de sus relieves solo se conocen cinco:

* El Pentecostés en el Museo Diocesano de Lérida.
* El grupo de cuatro Profetas sentados con libros en las manos, también en el Museo Diocesano de Lérida.
* Reprobación de Adan y Eva en el Fine Art Museum of San Francisco.
* Rey mago de la Epifanía en el Museo Goya de Castres.
* Existe una fotografía de un quinto relieve, representando cuatro personajes sentados, como réplica de los profetas del Museo Diocesano de Lérida. Se sabe que éste relieve había pertenecido a un coleccionista italiano, que lo vendió el año 1932 en los Estados Unidos.[10]

Coro

El primer coro fue construido en el siglo XIV por Benet Martorell, pero fue cambiado por otro más grande bajo la dirección de Climent Carbonell entre los años 1497 y 1501, siguiendo el modelo del de la Catedral de Zaragoza. Participaron en su realización Antoni Barber, Antoni Queralt y Joan de Gainça.[11] Del coro y la sillería sólo se conserva un pequeño fragmento.

Repartidos en el interior de la Seu , hay en exposición permanente, una gran colección de quince tapices flamencos del siglo XVI, representando pasajes bíblicos, composiciones mitológicas y cortesanas.

Capillas

En las capillas de la época del siglo XIV ya se ven la complejidad decorativa en sus bóvedas de crucería. El arte gótico entró tímidamente al final del siglo XII en las catedrales de Lérida, Tarragona y Ávila entre otras. Importante era la decoración interior a base de las pinturas murales, de las que aún quedan algunas muestras en sus capillas.[12]

Capilla de san Pedro

Primera capilla del lado de la epístola de la época románica dedicada a santa Petronila en el siglo XIII. Fue enterrado en esta capilla el obispo Guillem de Montcada.[13] Reconstruida en el año 1328 por la familia Montcada fue transformada por el maestro de obras Pere Piquer al estilo gótico para dedicarla a panteón bajo la advocación de san Pedro en el altar mayor y en los laterales a san Pablo y san Juan. Su decoración escultórica se concentra en las bóvedas de crucería de muy buena calidad, aunque de diferentes autores, en el tramo preabsidial con una bóveda estrellada su clave representa la entrega a san Pedro de las llaves de manos de Jesús, esta c omposición está rodeada por una cenefa de pámpanos y racimos de vid. En el tramo absidial se representa en la clave de bóveda a Cristo mostrando las llagas de la Pasión con las figuras de Sant Juan y la Virgen.[14]

Capilla de la Concepción

Reconstruida por la familia del obispo Ferrer Colom en el siglo XIV según la clave de bóveda. Muerto el obispo en 1340 de su sarcófago se conserva la parte de un friso representando una procesión funeraria atribuido al maestro de Anglesola por la similitud con el frontal de Anglesola. Se trasladaron aquí los restos de las tumbas de Ot de Montcada y su mujer Teresa con estatuas yacentes en posición frontal y lujosamente vestidas.

Como consecuencia de la conversión de la catedral en cuartel, el espacio de la capilla se dividió la altura en dos pisos como en el resto del edificio. En el nivel superior se alojó el regimiento de Navarra y en la parte baja se utilizó como almacén de artillería. Esto comportó la mutilación de gran parte de la escultura. En el año 1925 el comandante Combelles al derribar la pared que cerraba la capilla, se encontró:

…24 fragmentos de figuras, sentadas, unas con las cabezas rotas, otras con las cabezas encontradas y pegadas.

De estas veinticuatro figuras sólo se conservan una quincena, todas decapitadas.

La escultura que hoy se puede ver en la capilla es la que muestran las ménsulas de la terminación de los nervios de las bóvedas de carácter vegetal y la de sus claves de bóveda figurativas, destacando la de la parte absidal que representa la Virgen María en avanzado estado de gestación, enmarcada con unas arcuaciones trilobuladas.
Sepulcro de Berenguer de Barutell

En el muro del presbiterio en el lado de la epístola y en su lugar original se encuentra el sepulcro del ardiaca mayor de la catedral Berenguer de Baturell, debajo de un arcosolio con un arco conopial y muy decorado. Consta de tres cuerpos horizontales representando en el superior escenas del enterramiento, en el central la imagen del difunto y en el inferior una cartela sostenida por ángeles y en ambos lados el escudo del ardiaca. Fue realizado en 1437 por Rotllí Gautier

Capilla de la Epifanía o Requesens

Realizada a finales del siglo XIV con función de panteón funerario. Construida por Bartomeu de Robió por encargo del obispo Guerau de Requesens junto con la cripta dedicada a la Natividad. Está situada a la izquierda de la Puerta del Fillols saliendo de la catedral. La capilla tiene una estructura de tres tramos con las claves esculturadas y policromadas, en una de ellas hay la representación del obispo rezando delante la Virgen. Los nervios que componen la bóveda estrellada están todos profusamente decorados con motivos florales y heráldicos.

El mausoleo fue realizado por los escultores Pedro de Sarabia y Juan de Palacios en 1510 para Lluís de Requesens, gobernador de Cataluña. Se encuentran en esta capilla dos imágenes de apóstoles reconstruidos de la puerta del mismo nombre. En el exterior se aprecian sus contrafuertes y los amplios vitrales que posee.

Su reciente restauración la ha realizado el Museo Nacional de Arte de Cataluña, mostrando una espléndida escultura arquitectónica con restos de policromía original.
Capilla de santo Tomás

Pequeña capilla, construida aprovechando el grueso del muro del edificio, con bóveda apuntada y un conjunto de pinturas murales representando los apóstoles de la época original de su construcción del siglo XIII, con influencia múdejar.
Capilla de san Juan Bautista

En origen dedicada al baptisterio hasta la reconstrucción a finales del siglo XIV por encargo de la familia Pinell y modificada en el siglo XVI con elementos decorativos del renacimiento. De planta cuadrada y con bóveda estrellada de cinco claves observándose en la central la Virgen con Niño y en el resto escudos heráldicos de la familia fundadora.

Capilla de Jesús o Capilla de la familia Sescomes
Puerta exterior de la capilla de Jesús o Sescomes.

Construida entre 1334 y 1340 para la familia del obispo Arnau Sescomes. Su acceso se realiza por el exterior al lado derecho de la puerta del Fillols y fue el obispo Arnau Sescomes el que la encargó en 1334 al artista de origen inglés Reinard des Fonoll. Consta de una planta con un tramo recto y otro poligonal, en sus claves de bóveda hay representadas la figura de Dios Padre y el Agnus Dei y en las ménsulas de los arranques de los nervios de la bóveda los símbolos de los cuatro evangelistas. Contiene los sarcófagos del obispo Arnau y de su sobrino, también obispo de Lérida y presidente de la Generalidad de Cataluña, Romeu Sescomes además de otros familiares.
Capilla de santa Margarita o Crucifixión

Situada al lado de la puerta meridional. Contiene unas pinturas murales de la Edad Media las pinturas representan la crucifixión en un espacio limitado por un arco haciendo de eje central del conjunto, se observan un grupo de mujeres, entre ellas la Virgen, y al otro lado el centurión Longino en aptitud de rogar a Cristo además del retrato del donante Guillem Soler (†1354) a los pies de la cruz.
Capilla de las Ánimas del Purgatorio

Situada en el lado del evangelio de la nave lateral, antiguamente estaba ocupada por la capilla del Corpus Christi. Realizada por el maestro de obras Francesc Gassol en el año 1698, fue la última reconstruida en la catedral, encargada por el obispo Miguel Jerónimo de Molina, en la actualidad hay un arco ciego ya que la capilla fue destruida por la expansión de la explosión del polvorín del castillo de la Suda en el año 1812. En su muro se encuentra el sepulcro del año 1322 de Pere Moliner, atribuido al artista Pere Seguer con la figura del canónico y con decoración de arquerías.

Capilla de san Vicente

Construida por el canónico Ramón de Montpellier en 1285, tiene una cubierta con bóveda de arista.

A su lado se encuentra el sepulcro de Berenguer Gallart encargado a Bertran de la Borda que lo realizó en los años 1452 y se colocó en 1484. Está ubicado encima de la puerta llamada de lavacrum, ya que debía comunicar con un recinto con fuente de la antigua canónica.
Capilla de san Erasmo

De planta rectangular muy alargada y construida en el siglo XIII.

Capilla de la Ascensión


Sepulcro de Alfonso el Benigno.

Fundada por el canónico Cassola a inicios del segundo cuarto del siglo XIII.

Capilla de santa Petronila o Todos los Santos

Es la última antes de llegar al transepto con restos de pinturas murales.

Sepulcro de Alfonso el Benigno

Al lado de la puerta de sant Berenguer, en el transepto se encuentra el sepulcro del rey Alfonso el Benigno que se casó en primeras nupcias con Teresa de Entenza en esta misma catedral el 10 de septiembre de 1314.

Exterior

Vista exterior de los ábsides románicos.

En el exterior se observan las fachadas en su mayoría de gran sobriedad, solamente rota esta austeridad por las puertas de arquivoltas y con escultura en sus capiteles e impostas, sobre algunas de ellas se encuentran grandes rosetones, como en la puerta de san Berenguer y de la Anunciata.

Caracterizada su arquitectura por la austeridad de sus formas, se aprecia en su exterior el estilo lombardo, que tanta influencia tuvo en el siglo XI en el románico catalán, sobre todo en las iglesias del Valle de Bohí que forman parte del patrimonio de la humanidad de la Unesco. Es importante en esta arquitectura la escultura de las portadas en arquivoltas y en capiteles.

El ábside central es el que muestra más decoración lombarda con lesenas, arcuaciones ciegas y tres ventanas de arco de medio punto con dos arquivoltas lisas reposando en unos capiteles con esculturas, un friso une las tres ventanas.

Las cubiertas del edificio son cónicas en los ábsides y a dos vertientes en la nave central.

Uno de los elementos más visibles en el exterior es el campanario de estilo gótico y con una altura que supera los sesenta metros.

En el muro sur se puede apreciar, además de las puertas, las cinco grandes arcadas góticas de la galeria meridional del claustro con sus gruesos contrafuertes.


Puertas
Puerta de San Berenguer.

Son muy interesantes las portadas románicas de Sant Berenguer, dels Fillols y de l’Anunciata, claros ejemplos de la famosa “Escuela románica de Lérida” cuya influencia se extendió por un amplio territorio que abarca no sólo la zona de Lérida, sino también Huesca (San Miguel de Foces) o incluso Valencia (Puerta de Lérida de la Catedral de Valencia). Estas portadas se caracterizan por carecer de tímpano y estar construidas en un cuerpo saliente del muro principal, cuyo objetivo es el de aumentar el número de arquivoltas, las cuales muestran una minuciosa decoración a base de entrelazado geométrico, zig-zags y puntas de diamante, de clara influencia islámica.

Hay tres puertas que corresponden al final de cada una de las naves del templo que dan al claustro. En fachada oeste que da acceso al claustro se encuentra la puerta de los Apóstoles formando parte del recinto claustral.
Puerta de Sant Berenguer
Crismón sobre la puerta de San Berenguer.

Llamada también del Castell (castillo) por estar emplazada enfrente del mismo. Es la primera de las puertas construidas en el siglo XII y situada en el brazo norte del transepto.

Compuesta por un cuerpo rectangular que sobresale del muro, se remata con una cornisa y unas ménsulas ricamente decoradas con elementos vegetales a base de cintas ondulades que inscriben palmas y figuras de pájaros o la lucha entre humanos y monstruos.

El resto es de una gran sobriedad y sin otra clase de ornamentación. Sus arcadas son la exterior apuntada de tipo islámico y semicirculares las dos interiores.

Sobre los arcos se encuentra un crismón con el monograma de Jesucristo.
Puerta de la Anunciata
Puerta de la Anunciata, situada en el brazo sur del crucero.

Llamada así por la inscripción esculpida debajo de la cornisa, con letra del tipo gótica, del saludo evángelico:
«AVE MARIA GRATIA PLENA DNUS TECUM BENEDICTA TU IN MULIERIBUS»

Se encuentra situada en el lado sur del brazo del transepto.

Consta de un cuerpo rectangular sobresaliendo del muro, según la tipología de las portaladas románicas, con una cornisa con ménsulas representando cabezas humanas de forma ovalada y con gestos grotescos. La puerta está formada por arquivoltas sostenidas por pilares y columnas montados sobre un zócalo, con capiteles. En las arquivoltas, capiteles e impostas se encuentran decoraciones con motivos geométricos y vegetales vinculadas a un origen tolosano y que se relacionan con elementos escultóricos de la catedral de Tarragona. En ambos lados de la puerta se encuentran dos fornículas con coronas lobuladas que contenían imágenes alusivas a La Anunciación y del arcángel san Gabriel y que se conservan en el Museo Diocesano de Lérida. Sobre los arcos de la puerta se puede ver un crismón con el monograma de Cristo y en la parte derecha de la puerta hay una lápida con la fecha de su construcción del año 1215 que reza así:
«10 de les calendas de maig de 1215.»
Puerta dels Fillols

Construida hacia el año 1220, fue durante mucho tiempo la entrada principal y la de ingreso obligatorio, hasta el siglo XVII, de todos los que debían recibir el sacramento del bautismo.

Se encuentra situada en la fachada sur y es la que representa uno de los ejemplos más claros de la escuela de Lérida junto con la puerta Mayor de la fachada del oeste.

Consta de arco de medio punto con numerosas arquivoltas decoradas por un repertorio de elementos tolosanos, con motivos geométricos de zig-zag, palmas y piñas, arcos entrecruzados y puntas de diamante. Reposan sobre un friso corrido con una decoración parecida a la descrita y sobre pilares y columnas con capiteles esculpidos con animales fantásticos luchando y figuras humanas mezclados con motivos vegetales. Sobre la puerta se encuentra una cornisa con un friso decorado totalmente y con las ménsulas con diversidad de flores, cabezas de animales, motivos zoomórficos y figuras humanas.

Sobre el año 1386, cuando era maestro de obras Guillem Solivella, se realizó un nártex, para proteger la puerta, de planta rectangular y cubierto con una bóveda de crucería con la representación de la Virgen con Niño rodeada de ángeles en su clave, las ménsulas, donde descansan los nervios de la bóveda, están decoradas con ángeles y vírgenes orantes. Por la parte exterior está rematado por un gran arco con un cenefa de hojas esculpidas.
Puerta dels Fillols, detalle de las arquivoltas, capiteles y de las mensulas superiores.

Puertas de los pies del templo

Data de finales del siglo XIII, constituían la entrada principal de la catedral, la central junto con otras dos laterales, que coinciden con las tres naves del templo y que debieron quedar anuladas al edificarse delante suyo el claustro.

La central o mayor se inscribe en un cuerpo que sobresale del muro de la fachada y destaca por la gran decoración de sus arquivoltas, prácticamente idénticas a la puerta dels Fillols, los capiteles de las columnas que sostienen las arquivoltas tiene un tipo de escultura con mucho volumen con un trabajo que parece de orfebrería, la cornisa está bastante maltrecha quedando solo unos fragmentos con motivos decorativos de vegetación entrelazada, escudos y guerreros.

Las puertas laterales son de medida más pequeña también con arcos de medio punto y guardapolvos decorado con puntas de diamante y con más sencillez en la escultura de las arquivoltas. En las ménsulas que sostienen la cornisa de una de estas puertas se muestran dos cabezas de monstruos con la boca abierta y sacando la lengua en aptitud burlesca, es la puerta del lado del Evangelio llamada también de les Fonts.
Puerta de los Apóstoles
Puerta de los Apóstoles.

Colocada en la fachada oeste, es desde esta puerta por la que se accede exteriormente al claustro. Su construcción data de los siglos XIV y XV tomando como modelo la arquitectura gótica francesa, como la de lacatedral de Chartres.

Iniciada por el maestro de obras Bartomeu Robió, existiendo un proyecto de Guillem Seguer de mediados del siglo XIV, consta de una gran portalada con arquivoltas apuntadas profusamente decoradas que van a sostenerse a los pilares donde se colocaron toda la inconografía de los apóstoles, coronados por pináculos góticos. En el mainel de la puerta se colocó la imagen de la Virgen María (Mare de Déu del Blau) y en el tímpano el pasaje bíblico del Juicio Final, representando en el centro a Cristo entronizado y con unos relieves en ambos lados con símbolos de la Pasión, estos trabajos escultóricos fueron encargados a Jordi Safont, que fue ayudado por su discípulo Bertran de la Borda.
Detalle del tímpano de la puerta de los Apóstoles con Cristo entronizado.

Con el maestrazgo de Robió coincidió hasta finales de 1364 con la estancia en la catedral de Jaume Cascalls que dirigía los trabajos de la puerta.

Guillem Solivella entre los años 1390 y 1394 realizó la Virgen del mainel, san Pablo, san Pedro, san Juan Bautista y san Juan Evangelista. Las imágenes de los apóstoles Pedro y Pablo fueron sustituidas en el siglo XVII por otras de Claudi Perret.

El maestro de obras y escultor Carles Galtés de Ruan (mestre Carlí) fue el autor de Santiago el Mayor, san Bartolomé y san Andrés.

Hacia los años 1445, Jordi Safont realizó junto con sus colaboradores los apóstoles Santiago el Menor, san Felipe, santo Tomás, san Mateo y san Matías.

En el año 1490 se construyó por Francesc Gomar un pórtico parecido al de la puerta dels Fillols, del que se conservan solo restos, este porche tenía tres bóvedas de crucería, las dos laterales más pequeñas.

En el año 1936 fueron mutiladas la mayoría de las imágenes de los apóstoles de las que se conservan algunos fragmentos. La Virgen del mainel de la puerta (Mare de Déu del Blau) fue guardada a partir de la ocupación militar de 1707, y trasladada definitivamente a la Catedral Nueva de Lérida.

Entre los años 1982 y 1984 el arquitecto Ignasi Miquel realizó obras de acondicionamiento de la explanada de los Apóstoles, lo más significativo es la creación de una fosa a lo largo de todo el perímetro de la muralla como función de barandilla y resolviendo así la visualización del paisaje sin ningún impedimento arquitectónico. Como señala Miquel Espinet:
… se trata de una magnífica puesta en escena de una explanada histórica en el Turó de la Seu Vella. Expresión minimalista y austeridad de materiales para una obra de arquitecto poco conocida.
Claustro
Claustro.
Galeria meridional sobre la ciudad de Lérida.

El claustro de la Seu Vella se halla anómalamente emplazado delante de la fachada principal de la basílica. Se accede a él por las tres puertas interiores de las naves de la catedral o por la puerta exterior de la parte oeste, la llamada de los Apóstoles.

Tiene una planta ligeramente trapezoidal con cuatro galerías de cuarenta y ocho metros de promedio de largo por 8,77 de ancho, destacando por sus excepcionales dimensiones, que lo convierten en uno de los mayores claustros de Europa, cubiertas con bóvedas de arista, su construcción fue iniciada a finales del siglo XIII por el maestro de obras Guillem d’Enill, correspondiendo a esta época el ala este, los arcos de la parte nord-oriental y los fuertes contrafuertes de la galeria sur. Uno de los factores más originales del claustro es la situación de la galeria meridional que se convierte en un magnífico mirador a través de sus cinco arcos, sobre la ciudad con una amplia vista panorámica.

Las galerías son de cinco tramos y están realizadas con 17 arcos ojivales de delicadas tracerías todas desiguales, sostenidas por finas columnas con capiteles decorados con elementos vegetales mezclados con otros representando animales o figuras humanas, entre éstos destaca uno de la galería norte con una escena de la vendimia, los de los animales se encuentran enfrentados en pelea. En el ala este se destaca una escena con la Anunciación y otro capitel con la representación de David luchando con un león y la escena de la crucifixión.

El obispo Jaume Sitjó en el año 1343 siendo ya maestro de obras del claustro Pere Piquer, ordenó la distribución de las sepulturas del claustro:

* La galería que corresponde a los pies de la iglesia se reservaba a los canónigos de la ciudad y a los miembros más importantes de la nobleza y a los ciudadanos honrados de Lérida.
* La galería norte se destinaba a los canónigos forasteros y para los miembros destacos en las artes (como Pere de Prenafeta, maestro de obras de la catedral) o de las leyes y medicina así como a los fundadores de los altares.

El día 2 de noviembre de 1388 se desmontó el taller de obra que había estado situado hasta entonces en el huerto del claustro, por estar las obras ya muy avanzadas, trasladándolo a las afueras de la catedral.

Junto a la galería norte se encontraban las dependencias de la antigua canónica, las puertas de entrada son de estilo plateresco, la de la sala capitular realizada por Lope de Arrue en 1549 y la de la capilla de Santa María la Antigua del año 1559/1562 de Jeroni Xanxo. La Pía Almoina, se encuentra dentro de estas dependencias con el refectorio, cuyas pinturas murales románicas se conservan en el museo Diocesano de Lérida, siendo unas de las más importantes de la catedral, representando es su fragmento principal una mesa detrás la cual aparecen un gran número de personajes que están bebiendo y comiendo organizados en grupos debajo de los cuales está inscrito el nombre del benefactor como los obispos Pere de Rei, Pere de Torrefeta y Ramón de Montasor. Las pinturas están datadas desde el año 1300 de estilo rígido ligado a la época románica hasta mediados del siglo XIV ya con influencia italianizante.

El claustro sufrió desperfectos durante la ocupación militar, estuvo dividido en dos pisos durante dos siglos y todas sus galerias fueron tapiadas, para evitar corrientes de aire y hacer espacios cerrados.
Campanario
Campanario de la Seu Vella.

Situado en el sud-oeste del claustro, fue iniciada su construcción en el siglo XIV por el maestro de obras de la catedral Guillem Solivella y terminada en el siglo siguiente.

Consta de planta octogonal con dos cuerpos de diámetro diferente, uno de doce metros y otro de nueve , el primero formado por cuatro plantas con ventanales formados por columnas y tracerías caladas y el segundo cuerpo con galerías. En la última planta está coronado con pináculos y arbotantes góticos y gárgolas, ésta última parte del campanario estuvo realizada por el maestro Carlí a principios del siglo XV. Posee una escalera de caracol con 238 escalones para llegar al punto más alto de la torre de 60 metros.

Existe documentación de que durante la ocupación militar del siglo XVII por las tropas de Felipe V, el cabildo compró el campanario por 3000 monedas de oro para poder utilizar las campanas como aviso de los servicios religiosos.

Actualmente, cada día se puede escuchar la campana llamada Mónica que anuncia los cuartos y su hermana mayor Silvestra anuncia las horas. Las dos campanas pertenecen al estilo gótico, fundidas en el siglo XV.

En el año 1942 se realizó una restauración, bajo el proyecto de Cèsar Martinell i Brunet.

Galeria de Imagenes de la Catedral de Seu Vella de Lerida

Catedral Nueva de Lerida (España)

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Diócesis     Diócesis de Lérida
Estilo Arquitectónico     Barroco

La Catedral Nueva de Lérida fue construida entre los años 1761 y 1781 gracias a las aportaciones del rey Carlos III, a las aportaciones económicas de los propios leridanos y también a la del obispo Joaquín Sánchez.

La Catedral Nueva es de estilo barroco con gran tendencia al clasicismo academicista francés. Está situada en pleno eje comercial de Lérida y frente al antiguo Hospital de Santa María.

Las escalinatas que dan acceso al interior dan a tres puertas de hierro de medio punto y torretas laterales. Estas escalinatas dan acceso a la puerta principal donde luce el escudo de los borbones.

En el interior podemos ver una planta de tres naves y el coro, obra de Lluís Bonifás Massó, de estilo barroco y que fue destruido durante la Guerra Civil.

La Catedral de Lérida acoge a “La Moreneta” (La Virgen de Montserrat), patrona de Cataluña y punto de visita el 27 de abril.

Imagen de la Verge del Blau.

También se venera en la Catedral a la Verge del Blau, que según cuenta la leyenda, debe su nombre del “blau” (cardenal / morado) al hematoma que le dio el escultor al lanzarle un martillo que le pegó en la frente, al ver que durante uno de sus viajes, un discípulo suyo había finalizado sin problemas la escultura, con más facilidades que él.

Después del forzoso abandono de la Seu Vella el 1707, el Capítulo en solitario y otras veces apoyado por la Paeria intentaron restituir en varias ocasiones, sin fortuna, la liturgia en la Seu. Una vez que la Seu fue convertida en cuartel militar, el culto catedralicio,  trasladó  sus funciones a la Compañía de Jesús para pasar a continuación a la parroquial de San Lorenzo. Durante los reinados  de Felipe V y Fernando VI, la ciudad de Lleida seguía sin catedral. Fue Carlos III quién después de estudiar la situación concedió el permiso y parte de la financiación  para la construcción de una nueva catedral, con la condición que se renunciara definitivamente a la Seu ya convertida en cuartel militar.

La Catedral Nueva, bajo la advocación de la Asunción de Nuestra Señora, fue proyectada por el ingeniero militar Pedro Martín Zermeño  y consagrada el 27 de mayo de 1781 por el obispo Juan Antonio Sánchez Ferragudo. Con la construcción de la nueva fábrica se dotó a la Catedral de rico mobiliario y objetos litúrgicos acordes con las nuevas corrientes estéticas del momento, aunque quedó de la época anterior la imagen de la Virgen del Blau obra de Jordi Safont y otros objetos. Cabe destacar que el obispo Ferragudo hizo gala de un gran mecenazgo  episcopal  con la adquisición y financiación de grandes obras de artistas de renombre internacional, que le llevó incluso a Roma para encargar a Luis Valadier las grandes ánforas para los Santos Óleos, objetos que sucumbieron al expolio de la Guerra del Francés. En cuanto a la confección de retablos  intervinieron numerosos artistas del país y foráneos, entre ellos destacamos a Adán y Bonifacio.

El año de la inauguración, la Catedral sufrió un incendio en el que se perdió el retablo mayor obra de Joan Adam. Del  informe que hizo Sabatini –director de la obra- destacaremos el hecho, entre otros, que se tuvo que blanquear el interior de la catedral y componer las vidrieras que habían sido realizadas  por el vidriero catalán  Francisco Saladrigues. Desde su  consagración, la Catedral nueva tuvo una serie de infortunios, así, el 13 de mayo de 1808 la Catedral fue nuevamente incendiada y expoliada y se perdieron importantes objetos litúrgicos, especialmente piezas de orfebrería como la gran custodia gótica procedente de la Seu Vella y obra de Ferrer Guerau. Para paliar la falta de objetos litúrgicos trajeron algunas piezas  del monasterio femenino cisterciense de Santa María de Vallbona de les Monges. Después de los hechos de 1810 los canónigos hicieron de nuevo pedidos, preferentemente piezas de orfebrería, algunas de les cuales sucumbieron de nuevo en la última guerra civil, en la que se originó un nuevo incendio, que dejó la catedral desprovista de toda la ornamentación que la embellecía y se perdieron los retablos e importantes obras como el coro de Luis Bonifàs entre otros. Después de los hechos del 1936, el Capítulo Catedral se trasladó de nuevo a la parroquial de San Lorenzo, hasta que la Catedral fue restaurada. El 28 de septiembre de 1955 la Catedral se abrió de nuevo al culto. Buena parte de los objetos artísticos que atesora la Catedral Nueva se encuentran en el catálogo que se reseña a continuación:

Ars Sacra. Seu Nova de Lleida. Els tresors artístics de la catedral de Lleida, La Paeria, Ajuntament de Lleida, 2001, 384 pàgines i 323 il·lustracions.

Cristo que preside el Presbiterio

Altar de la Anunciación

mas informacion

http://www.archivocatedrallerida.com/

Galeria de Imagenes de la Catedral de Nueva de Lerida

Catedral de Gerona (España)

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Construcción     Siglo XI-siglo XVIII
Estilo arquitectónico     Gótico

La Catedral de Gerona consagrada a Santa María, se encuentra en el punto más alto de la ciudad; posee la nave gótica más ancha del mundo, con un tamaño total de 22,98 metros. Es, además, la segunda más ancha de cualquier estilo, por detrás de la de San Pedro en el Vaticano que tiene un ancho de 25 metros. Su construcción se inició en el siglo XI en estilo románico, siguiendo en el XIII con el gótico, conservando tan solo el claustro románico del XII y la torre de la misma época que data de 1040; se terminó en el siglo XVIII.

Historia

Desde los comienzos del cristianismo por toda esta zona,[1] la ciudad de Gerona fue sede de un obispado que se asentó en la iglesia de Santa María, regentando al mismo tiempo el santuario del mártir diácono San Félix; este santuario se había edificado sobre la tumba de dicho mártir, cerca de la muralla de la ciudad. Esta pequeña iglesia de San Félix recibió el culto cristiano en sustitución de la de Santa María cuando los árabes se apropiaron de ella para convertirla en mezquita mayor, en el año 717. Más tarde, en el 785, Gerona fue conquistada por los francos, entonces bajo la autoridad de Carlomagno. En el 882 se formó la primera comunidad de canónigos y en el 908 la iglesia fue de nuevo consagrada.
Etapas de construcción

Se tiene noticia de la evolución de la catedral y sus distintas etapas de construcción a partir del año 1015 en que se hallaba en estado lamentable y ruinoso. El obispo Pedro Roger (hijo de Roger II de Cominges, conde de Carcassonne), y hermano de Ermesenda de Carcasona, condesa de Barcelona y de Gerona, se ocupó de llevar a cabo las reparaciones importantes en los muros y en las cubiertas de madera. Para hacer frente a estos gastos vendió a su cuñado el conde de Barcelona Ramón Borrell la iglesia de San Daniel por la que recibió 100 onzas de oro.[2] Cuatro años más tarde, en 1019, se dotó al edificio de manera generosa, con lo que pudieron iniciarse las obras de un claustro y sus dependencias, ampliándose en 1031[3] y en 1064, siempre en estilo románico.

Se hicieron también obras renovadoras en la cabecera de la iglesia que se consagró nuevamente en 1038. De esta fecha datan dos obras importantes que probablemente proceden de los talleres del Rosellón: la cátedra episcopal y el ara del altar que además se vio lujosamente revestido de oro gracias a un legado especial de la condesa Ermesinda, de 300 onzas de oro.[4] El patio o primitivo claustro se fue transformando durante el siglo XII. En 1081 se había empezado a construir la torre-campanario que recaía sobre el lado sur del claustro y que fue terminada en 1117 a partir del segundo piso.

A finales del siglo XIII hubo una propuesta de obras para transformar la cabecera que se consideraba insuficiente para el culto litúrgico del momento.
« El Capítulo de la seo de Girona reunido como de costumbre ha establecido, deseado y ordenado que sea construida y elevada de nuevo la cabecera de esta iglesia y alrededor de esta cabecera se edifiquen nueve capillas y en el antiguo dormitorio [de la Canónica] se haga la sacristía »

A este propósito, en 1292, el tesorero Guillén Jofré hizo donación de 10.000 sueldos catalanes,[5] pero hasta 1312 no se formalizó el proyecto. El cambio consistió en la ampliación de la cabecera con girola y nueve capillas encargadas a Enrique de Narbona. A su muerte las obras continuaron bajo la dirección de Jaime Faverán. Siguieron los arquitectos Guillermo Cors, Francisco Saplana y Pedro Sacoma que dio fin a la cabecera en 1347. Una vez terminado este espacio, el arquitecto Guillermo Monry siguió la ampliación del tramo del coro inmediato al presbiterio, finalizando esta obra en 1368. En este punto era necesario unir la parte nueva con la planta románica por medio de una nave transversal que haría las veces de crucero.

Plano de la catedral

La idea original era construirla en tres naves. La propuesta de continuarla con una nave única provocó la suspensión de las obras y una discusión intermitente de responsables y técnicos que duró cincuenta años. El catedralicio convocó en 1417 una reunión de maestros de obras y de expertos; tras escuchar su dictamen, aunque éste era favorable en su mayoría a las tres naves, se decidió por continuar la construcción a una única nave. Esta tendría una altura de 34 metros, lo que la convertiría en un monumento único en la historia de la arquitectura gótica mundial.

Se hizo cargo de la nueva construcción el maestro de la catedral Guillermo Bofill, imponiendo un razonado criterio en cuanto a la técnica a seguir. Así se construyó la enorme nave que mide 50 m de largo por 23 de ancho y 34 de alto. El maestro Bofill no vio finalizada la obra pues el último tramo se edificó ya en el siglo XVI, a cargo del maestro José Ferrer. En 1604 se derribó el frontispicio románico que aun se conservaba.
El edificio

La fachada es barroca y fue construida en 1730. La escalinata central de acceso se construyó en 1607. En el exterior de la catedral se conserva el pórtico gótico de San Miguel, situado al norte, y el pórtico de los Apóstoles al sur, del siglo XIV y al que se le añadieron algunas esculturas en el siglo XV. Hay que destacar también la catedral episcopal románica del siglo XI situada sobre la capilla mayor; el retablo mayor, de plata dorada y esmalte, obra maestra de la orfebrería gótica realizada por Bartomeu entre 1320 y 1357. En el tesoro de la catedral se puede admirar el tapiz de la Creación así como diversas esculturas. Uno de los principales arquitectos (y también escultor) del siglo XVII fue Pere Costa i Cases.
Fachada principal

Fachada principal

En 1606 se puso la primera piedra de esta fachada pero las obras se demoraron y no continuaron hasta 1680, parándose de nuevo y avanzando lentamente durante los años sucesivos. Hasta 1960 no se dio por terminada la obra y en los dos años siguientes, los escultores locales Josep M. Bohigas, Antoni Casamor, Jaume Busquets y Domènec Fita realizaron las esculturas monumentales que se instalaron en las hornacinas vacías.
Fachada principal

La fachada es de estilo barroco-clasicista, dividida en tres cuerpos a modo de retablo. Sobre el último cuerpo se abre un gran óculo coronado por frontón y arriba se abren siete vanos de arco rebajado o escarzano. Los nichos u hornacinas de los tres cuerpos están separados por columnas pareadas y ocupados por las esculturas de las que se ha dado noticia, realizadas en el siglo XX.
Interior

El interior muestra la grandiosa nave única, gótica, cubierta por bóveda de arcos diagonales que se apoyan en grupos de columnillas. Los contrafuertes laterales de la primera zona albergan dos capillas por tramo. En la segunda zona, en los dos tramos antes de llegar al presbiterio, se abren amplios ventanales góticos y debajo, las ventanas del triforio que recorren ambos muros. Antes del presbiterio y cerrando el fondo de la gran nave se levanta un muro con un arco central y dos laterales, más tres óculos, dos más pequeños sobre las tres ventanitas del triforio y uno mayor en el centro, cercano a la bóveda. Las vidrieras del presbiterio son del siglo XVI, con temática de la vida de la Virgen.
El coro

Tiene una sencilla sillería del siglo XVI, de buena talla pero que resulta algo modesta para la categoría de esta catedral. Es obra importante la silla episcopal del maestro Eloy, que pertenece a la sillería gótica anterior. También se conserva la silla episcopal románica, elaborada en mármol de una sola pieza. En el coro se encuentra el órgano moderno de 1943 que sustituyó al del siglo XVI construido por el maestro J. Bordons.
Presbiterio

La capilla mayor se encuentra dentro del presbiterio. Tiene un original retablo del siglo XIV recubierto de plata que es una obra de orfebrería de mucho valor. La comenzó el maestro Bartomeu en 1325, la continuó Ramón Andreu de Gerona y la finalizó Pedro Bernés[6] hacia el año 1358. sigue la narración de la vida de Jesucristo y remata con tres figuras bajo doselete gótico, siendo la central una imagen de la Virgen con el Niño. Además del chapado de plata está adornado con esmaltes. Está resguardado por un baldaquino también de plata, sostenido por cuatro columnas. El baldaquino fue elaborado entre 1320 y 1326, probablemente por los mismos artistas que el retablo.

El altar de esta capilla es una pieza románica importante que sostiene el ara de mármol labrado, de 2,5 m por 1m de profundo. Está despojado del riquísimo frontal que tuvo (legado especial de la condesa Ermesinda); era de alabastro con varias escenas en relieve, recubierto de oro y engarzado con piedras preciosas. En 1809 fue vendido a las tropas francesas en un millón de francos, operación necesaria para poder hacer frente a los tributos impuestos por los mismos franceses.
Vidrieras

Rosetón de Saladriga

Las vidrieras de la catedral fueron, en su origen, de tres tipos. Las primeras y más antiguas se atribuyen al Maestro del Presbiterio y fueron realizadas al tiempo de iniciarse las obras del conjunto. Las segundas, atribuidas a Guillem de Letumgard se realizaron al inicio de la segunda mitad del siglo XIV. La más importante de éstas es el Calvario situado en el centro de la girola y la gran vidriera de Antoni Thomas en la cara sur. El tercer grupo son todas aquellas incorporadas con posterioridad hasta bien entrado el siglo XX, de las que destacan los dos rosetones del primer tercio del siglo XVIII, obra de Francesc Saladriga, maestro vidriero barcelonés y consideradas unas de las mejores del arte barroco español.

A mediados del siglo XVIII buena parte de las vidrieras fueron destruidas, en especial los rosetones y las más modernas, sin que se sepa exactamente cómo ni porqué. La restauración se llevó a efecto casi inmediatamente, antes de acabar el siglo, con técnicas que, pasado el tiempo, dejaron los vidrios con apenas unos trazos y colores desvaídos de lo que fue la vidriera original. A finales del siglo XX se realizó una labor de reconstrucción que, tras un estudio, rechazó la posibilidad de una reintegración creativa (esto es, haciendo en realidad una obra nueva sobre la anterior, dada la gran pérdida sufrida), por una restauración que aceptaba el paso del tiempo y algunos de los daños sufridos. Se trató de disminuir el impacto de la presencia de los vidrios blancos en los efectos sobre la luz y mejorar el perfil perdido de los dibujos. Aunque recuperadas, muchos de los efectos lumínicos, así como una parte significativa de los mensajes bíblicos que transmitían y que debieron ofrecer en su tiempo las vidrieras se han perdido irremediablemente.
Los sepulcros

La catedral de Gerona cuenta tanto en la iglesia como en el claustro con un amplio y tradicional arte funerario que corresponde a los numerosos sepulcros de obispos, personajes de las familias reales y condes, artistas y arquitectos y otras figuras de relevancia. Están repartidos por todo el edificio y algunos son verdaderas obras de arte. Pueden destacarse como los más importantes los siguientes:

* Obispo Bernardo de Pau, (muerto en 1475), en la capilla de San Pablo. Se considera como la obra funeraria más sobresaliente de la catedral. Es de estilo gótico florido del siglo XV, con arco conopial entre agujas; consta de tres cuerpos: el primero está compuesto por cuatro figuras tenantes con el escudo del obispo mientras otras dos sujetan un libro en cuyas páginas se lee una inscripción honorífica. El segundo cuerpo muestra a la Virgen coronada y rodeada de cuatro figuras, una de las cuales corresponde al obispo. El tercer cuerpo es el propio lecho mortuorio con la figura yacente revestida de pontifical y rodeada de ángeles. Otros ángeles suben al cielo el alma del obispo. Todo está adornado de tracerías caladas y cenefas vegetales o con ángeles.
* Obispo B. Vilamarí, en la capilla de Todos los Santos, sepulcro labrado por Jaime Faverán que sólo presenta la figura del yacente.
* Obispo Berenguer de Anglesola, junto a las gradas del presbiterio en el lado del Evangelio, en sepulcro de alabastro labrado con figuras de plañideras bajo doseletes. El obispo está revestido de pontifical y lleva una mitra.
* Conde de Barcelona Ramón Berenguer II, en el deambulatorio de la girola, en lo alto, sobre la puerta de la sacristía;

Sepulcro de Ramón Berenguer II

está representado con su armadura de guerrero y reposa sobre el sarcófago cuyo frente está labrado con los escudos repetidos del yacente. En frente, también en lo alto, se encuentra el sepulcro de su esposa Mahalda.[9] El autor de las dos obras es Guillermo Morell (del siglo XIV) y fueron hechas a petición de Pedro IV de Aragón.
* Guillermo de Villamar, arquitecto de la catedral. Es obra de Jaime Faverán, de 1322.
* Arnaldo de Monredó, en el fondo del templo, con doble arco de tracería gótica calada.
* Ramón Bofill, en la capilla de la Esperanza (antiguo refectorio del claustro románico).

Las capillas de San Bernardo, Santa Marta, San Isidro, Esperanza y Santa Elena, acogen en su interior varias sepulturas de los siglos XIII, XIV, XV y XVI. En el claustro, en el suelo de las pandas puede verse un gran número de lápidas con inscripción y escudo correspondiente, además de otros sarcófagos.
Museo


Tapiz de la Creación.

Está instalado en la sala capitular y en la sacristía. Contiene piezas importantes y valiosas entre las que destacan:

* Tapiz de la Creación, pieza única y excepcional del románico.

* Arqueta árabe cordobesa, del siglo X, recubierta de plata repujada, cuyos autores son Bery Tarif y Yutzin Bolza. La tradición cuenta que fue un regalo de Al_Hakem II a Ixem II.
* Beato de Gerona, uno de los tres beatos que se conservan del siglo X. Copia de los Comentarios al Apocalipsis de Beato de Liébana, con miniaturas de la monja Ende y el monje Emeterio.
* Colección de los Usatges de Catalunya, del siglo XII.
* Estatua que tradicionalmente viene llamándose de Carlomagno y que los críticos modernos creen que se trata de Pedro el Ceremonioso. Es obra de Jaume Cascalls de Berga.
* Cruces, custodias y relicarios, obras valiosas de orfebrería de entre los siglos XIII y XV.

El claustro

El claustro románico, obra del escultor Arnau Cadell es del siglo XII, con planta trapezoidal determinada por las murallas precedentes, el lateral norte de la catedral y los edificios que se conservaban de épocas anteriores. Su arquería tiene dobles columnas y capiteles historiados, vegetales y zoomorfos. Ahí se encuentra la capilla de la Virgen del Bell Ull, talla del maestro Bartomeu. Está considerado como uno de los claustros más interesantes en cuanto a arte y escultura de los monasterios catalanes.


Curiosidades

En lo más alto de la catedral hay una figura de un ángel.

Ángel

Inicialmente se trataba de una representación de la Fe, puesto que la figura llevaba los ojos tapados por una venda. Pero al restaurarla se colocó una cabeza sin los ojos vendados, puesto que todo el mundo conocía la figura como el ángel por sus alas y al no verse la venda por lo alejado del suelo de la figura.

La Bruja de Piedra

Bruja de piedra

Esta gárgola para desalojar agua tiene el nombre de La Bruja de la Catedral. Situada junto a la torre de Carlemany es la única gárgola con figura humana de la catedral. Según la leyenda, existía una mujer que se dedicaba a las malas artes de la brujería para demostrar su odio a la religión y tenía la costumbre de tirar piedras contra el templo. Un día, por obra divina, se convirtió en piedra y la colocaron en la catedral para que por su boca no salieran más maldiciones ni insultos sino agua limpia de lluvia.

mas informacion

http://www.catedraldegirona.org/

Galeria de Imagenes de la Catedral de Girona en España

Catedral de Tarragona (España)

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Construcción     1170-1331
Estilo arquitectónico     Románico, gótico

La Catedral de Santa María es una catedral construida en el estilo gótico temprano, existente en la ciudad y provincia de Tarragona, en la comunidad autónoma de Cataluña, España. Se encuentra situada en la parte más alta de Tarragona, sobre un lugar que ya ocuparon con anterioridad un templo dedicado al culto imperial romano (el templo de Augusto), una catedral visigótica y una mezquita árabe.

Según Francesc Eiximenis, en la organización de una ciudad y la posición de sus edificios, a la catedral le correspondía:
… en lo mig de la ciutat deu esser la Seu, e pres d’ella deu ser gran e bella plaça… ( en medio de la ciudad y con una gran y bella plaza) …de la Seu deu estar lo bisbe e pres d’ell los sacerdots: e per aixó la dita plaça no deu sostenir profit per no torbar l’ofici divinal ne aquells que són dats al Server de Déu.(En esta plaza no debía de celebrarse ferias ni mercados y reservarse para el oficio divino).

En su estado actual corresponde al periodo de transición entre el románico y el gótico.

El 3 de abril de 1905 fue declarada Monumento Nacional.

Antecedentes

La ciudad de Tarragona, la antigua Tarraco de época romana, que era prácticamente la capital de los territorios hispánicos, había perdido buena parte de su esplendor tras la caída del Imperio romano como consecuencia de las invasiones germánicas. Ello se acrecentó con la conquista de la ciudad en el siglo VIII por parte de los musulmanes, además de por el hecho de convertirse rápidamente en un territorio fronterizo para la defensa de los territorios islámicos, todo ello hasta su reconquista en el siglo XII por los condes de Barcelona.

En 1154 se instala por primera vez en la ciudad de Tarragona un arzobispo con residencia permanente, Bernat Tort, llegado desde la Abadía de Saint-Ruf, en la ciudad de Aviñón, hoy en Francia, y que era un territorio que por esas fechas tenía importantes vínculos con los condes de Barcelona. En las ordenaciones que el nuevo arzobispo dicta para regular la vida interna del reducido Capítulo Catedralicio, hace referencia a la construcción que estaba efectuando de una fortaleza para protegerse de las previsibles incursiones musulmanas, fortaleza asentada sin lugar a dudas entre los restos existentes en esa época de edificios de origen romano. Evidentemente esa pequeña fortaleza incluía una primera iglesia catedralicia, iglesia que estaba consagrada a santa Tecla.
Vista general de la catedral de Santa María de Tarragona.

No se tiene información exacta sobre el proceso constructivo de la nueva catedral gótica en la ciudad, puesto que los primeros datos conocidos corresponden a la fecha de su consagración, en 1331. Sin embargo, existen documentos anteriores que atestiguan la realización de las obras, como por ejemplo un legado testamentario que fue efectuado por Pere de Queralt en 1166 o el testamento del obispo de Tarragona, Hugo de Cervelló, quien fuera asesinado en 1171.

Parece, pues, que las obras de la nueva catedral se iniciaron en una fecha imprecisa, pero siempre posterior al año 1171, y que dieron inicio por la cabecera del nuevo templo.
Canónica

Hay noticias de la existencia de canónicos desde finales del siglo XI, pero la estructuración fue a partir del año 1154 por el arzobispo Bernat Tort, según la orden de san Agustín con monjes venidos del monasterio de san Ruf de Aviñón, orden a la cual pertenecía el obispo y que había impuesto la reforma gregoriana del siglo XI. El papa Clemente VII secularizó a los canónicos de la catedral el día 4 de diciembre de 1530.

Para la vida comunitaria se dotó de las dependencias necesarias situadas alrededor del claustro, como el dormitorio, el refectorio, la bodega, la cocina y la sala capitular. Además del prior claustral, se nombraron las figuras del pavorde que administraba los bienes, el arcediano para la ayuda en la celebración de los oficios, el tesorero que se ocupaba de los gastos del culto, el sacristán mayor, que tenía a su cargo el servicio del culto, el camarero que cuidaba del vestuario, el capiscol (o chantre) dirigente del coro,el sub-capiscol que enseñaba los cantos, el hospitalario encargado del hospital de la catedral y el enfermero que cuidaba de la enfermería.
Inicios de la construcción

Parece igualmente que la construcción inicial estaba prevista como una única nave, con un gran ábside, muros robustos y básicamente correspondiente a un estilo correspondiente al existente en su entorno por esas fechas, es decir, se trataría de una catedral románica, pensada además como elemento defensivo y, por ello mismo, provista de matacanes, almenas y camino de ronda, así como ventanas elevadas, fuera del alcance del enemigo (años después, con la seguridad ya garantizada, se abrirían bajo las anteriores tres nuevas ventanas en el ábside, de mayor tamaño y situadas más cerca del suelo).

A pesar de ello, no hay que suponer que se trataba de una construcción austera, puesto que recogía un buen número de elementos decorativos propios del románico, lo que daba al ábside de la catedral la debida prestancia.

Contemporáneos del ábside son la sacristía y el refectorio. La sacristía, emplazada junto al ábside mayor, es de planta rectangular, y posee bóveda de cañón apuntada. La sacristía ha sufrido a lo largo de los años diversas intervenciones que han modificado sustancialmente su aspecto.

El tamaño del refectorio (o comedor) indica que el número de canónigos y otros empleados de la catedral se había incrementado sustancialmente. A partir del siglo XVI, cuando los canónigos comenzaron a dejar de hacer vida en común, el refectorio acabó transformado en una capilla más de la catedral.

Se preveía igualmente la construcción de un campanario, que estaba previsto levantar junto a la sacristía; campanario que poseía igualmente carácter defensivo.

Modificación de los planos a finales del siglo XII

Plano general de la catedral de Santa María.

Hacia el año 1195 se produjo un cambio sustancial en el planteamiento de las obras, magnificándolas, lo que produjo fuertes problemas de tipo social en la ciudad, al quejarse los ciudadanos de Tarragona de los elevados gastos que comportaban las obras, gastos que debían ser sufragados con los correspondientes impuestos, lo que hizo que en 1214 el arzobispo de Tarragona decretase la voluntariedad de las aportaciones a las obras.

Básicamente, el nuevo proyecto pretendía agrandar la catedral, para convertirla en un edificio formado por tres naves en planta basilical, con un crucero y cuatro nuevos ábsides secundarios, cubiertos con bóveda de crucería de estilo gótico. Por la disposición espacial anterior, el único lugar en el que era posible efectuar la ampliación era el punto en que se había dejado el patio destinado al futuro claustro, lo que hizo imposible la habitual alineación del crucero y los cinco ábsides. Por ello, los cuatro ábsides menores fueron escalonándose (como es perfectamente aperciable en el plano que se encuentra a la derecha), por lo que la absidiola norte es de menor tamaño que la meridional.

Los espacios de las naves fueron cubiertos con bóveda de crucería gótica, de no mucha altura. Parece haber semejanzas constructivas con la iglesia abacial de Santa María, en el monasterio de Santa Cruz de la Serós, en la Jacetania.

Según Puig i Cadafalch, el plano de las catedrales de Lérida y Tarragona responde a un tipo bastante extendido sobre todo en la Francia septentrional (Normandía) y básicamente ligada a los monjes benedictinos, con características de grandes ábsides y un crucero de grandes dimensiones. El cister aportó además las soluciones tecnológicas para la sustentación de los edificios como el arco apuntado o la bóveda de crucería, así estas dos catedrales presentan la combinación de la arquitectura románica con elementos góticos.

Continuación de las obras

Fachada principal.

Fachada principal.

Los obispos y reyes como Alfonso el Casto y Pedro el Ceremonioso continuaron beneficiando con donaciones.

Con el obispo Aspàreg de la Barca (1215-1234) se abrió al culto la parte de la cabecera. En 1250 Pedro de Albalat encargó la construcción del cimborio al maestro de obras Bernat y en el año 1277, aproximadamente un siglo después del principio de la obra, se encargó la realización de la puerta principal al maestro Bartomeu de Gerona. Sin embargo el tímpano y el resto de los apóstoles tallados se deben a Jaume Cascalls y su taller (Jordi de Déu) durante los años 1375.

En el año 1305 el obispo Roderic Tello se hizo cargo del pago del penúltimo tramo de la nave central y el arzobispo Juan de Aragón y Anjou hijo de Jaime II, en junio del año 1331 consagró la nueva catedral.

Sin embargo, como era habitual en la construcción de las catedrales, las obras continuaron entre los siglos XIV y XVIII con construcciones en el interior y en las dependencias del claustro de capillas en los estilos gótico, renacentista y barroco.

Las obras de restauración y conservación se han llevado a cabo entre los años 1999 y 2001 por los arquitectos Joan Figuerola y Joan Gavaldá, así como posteriores campañas de excavaciones arqueológicas y restauración de capillas. Tras una prospección geofísica en el subsuelo de la catedral, en el año 2007, se han hallado indicios que bajo la misma se encuentra el templo romano dedicado a Augusto (63 a. C. – 19 d. C.) situado bajo la nave central. Ya se tenía noticias de este templo por las monedas en las emisiones realizadas en la época de Tiberio en las que hay referencias a la divinidad de Augusto y muestran un templo con columnas frontales que se construyó en su honor, como se cree que tiene el descubierto:

* Sestercio de Tarraco posterior 15 d. C.
* Dupondius de Tarraco posterior 21-22 d. C.
* As De Emerita 14-37 d. C.

Interior del edificio

Es un templo de transición del románico al gótico. La nave central tiene una altura de veintiséis metros más doce del cimborio, por 16,50 metros de anchura. Las naves laterales miden trece metros de altura por 8,25 de anchura. La longitud es de unos cien metros desde el hastial hasta la cabecera.

Consta de planta basilical de cruz latina con tres naves y transepto bien definido que sobresale de las naves pero con brazos desiguales debido al claustro que se haya en la parte septentrional así como la absidiola de este mismo lado también es desigual a su pareja del lado opuesto. La cabecera contiene tres ábsides semicirculares escalonados con presbiterios profundos, destacando el central. El ábside central tiene tres ventanas en su parte inferior y siete en la superior de forma apuntada.

Sobre el tramo siguiente al ábside del lado de la Epístola se halla ubicada la torre del campanario.

Las naves están cubiertas con bóvedas de crucería de nervios moldurados sostenidos por pilares cruciformes con columnas adosadas por parejas y con capiteles decorados con reminiscencias del arte hispano-musulmán sobre los que reposan los arcos fajones y formeros de las bóvedas. Las ventanas se presentan principalmente de dos tipos las románicas con arquivoltas y las góticas con vitrales de tracerías caladas.

El cimborio es octogonal construido a mitad del siglo XIII con bóveda de crucería y soporte de trompas angulares, parteluces y vitrales de colores.

El presbiterio y el ábside central tienen un notable pavimento de la época románica, está formado por placas de piedra y mármol de diversos colores formando unos dibujos geométricos, en opus sectile en el que dominan los entrelazados sobresaliendo los colores, naranja, amarillo, blanco y negro. Es de una fabricación seriada y no totalmente artesanal ya que no hay gran variedad de piezas con formas diferentes. Pavimentos de esta misma clase se realizaban en la Edad Media como se demuestra en la basílica de Montecassino en Italia, de Santa María de Alaón en Sopeira o Saint-Benoît-sur-Loire en Francia.
Coro

La sillería del coro es obra del zaragozano Francisco Gomar del siglo XV realizada con madera de roble, durante el obispado de Pedro de Urrea (1445-1489). Todavía se mantiene in situ aunque el muro occidental se desmontó y hoy se guarda en el museo.
Órgano

El órgano de grandes proporciones fue realizado en la segunda mitad del siglo XVI, para sustituir el anterior del siglo XV. El diseño del mueble se debe al arquitecto Jaume Amigó y realizado el trabajo de carpintería por Pere Ostris y Jeroni Xanxo entre 1562 y 1566. Las puertas que lo cierran las pintaron por ambas caras Pere Serafí y Pier Paolo de Montalbergo con la representación de la Anunciación en el exterior realizada a la grisalla y la Adoración de los Pastores y la Resurrección de Cristo en policromía en la parte interior. Su trompetería se sustituyó a comienzos del siglo XX. Está en proceso de restauración y se cree que estará finalizado el año 2010.[11] Es un organo romántico llamado de mar y cielo.
Capillas del lado del Evangelio

(Descripción de la entrada principal hacia la cabecera del templo). En las capillas construidas a partir del siglo XIV, es donde se manifiesta más el cambio hacia el estilo gótico.

* Capilla de la Virgen María

Mandada construir en el año 1520 por el obispo Pere de Cardona como panteón familiar. Tiene un retablo procedente de la iglesia parroquial de Solivella y firmado por el pintor Mateu Ortoneda del primer tercio del siglo XV.

* Capilla de la Virgen de Montserrat

Retablo procedente de la iglesia de Santes Creus iniciado por Guerau Gener y finalizado por Lluís Borrassà a principios del siglo XV.

* Capilla de la Concepción

De estilo barroco del año 1674, sufragada por el canónigo Diego Girón de Rebolledo, fue proyectada por fra Josep de la Concepció quien tuvo bajo su dirección a artistas como Joan Costa, Francesc Grau ayudando a su vez por Doménech Rovira quienes esculpieron el retablo, donde se aprecia claramente el estilo barroco igual que en los sepulcros de la familia Girón de Rebolledo de los mismos autores, con la representación de las artes liberales junto con la Resurrección de Cristo y en ambos lados la Fe y la Esperanza. Los frescos de la cúpula, de la bóveda y de los arcos formeros los realizó el pintor Francesc Tramulles Roig en el último cuarto del siglo XVIII. Las pinturas de las paredes son de Josep Juncosa.

* Capillas de San Fructuós y San Juan

Realizadas por el arquitecto Pere Blai de estilo renacentista fueron encargadas para su sepultura por el obispo Joan Terés. Se empezó a construir en el año 1592. Muerto el obispo, Blai diseñó el sepulcro, abriendo el muro divisorio de las dos capillas para alojarlo debajo del arco de comunicación; el sarcófago se trata de una urna cuadrada que hace de base a un templete sostenido por columnas corintias en mármol y jaspe, este templete tiene una cúpula semiesférica.

* Capilla del Santo Sepulcro

Construida en 1494, se encuentra un sarcófago romano aprovechado en el gótico con un Cristo yacente rodeado de figuras representando las tres Marías, san Juan Evangelista, José de Arimatea y Nicodemo.

* Capilla del Santísimo

Está situada como prolongación del crucero y con un gran arco triunfal en su entrada. En el año 1580, el obispo Antoni Agustí i Albanell, quiso transformarla para albergar su sepultura, trabajaron en ello Jaume Amigó, Pere Blai y Bernat Cáceres hasta el año 1592, se añadió una cúpula con cimborio octogonal con pilastras dóricas dobles y se excavaron en sus gruesos muros tres capillas con arco de medio punto que sirvió la primera de la izquierda para alojar el sepulcro del arzobispo. La decoración del fondo está hecha a base de mármoles y con pinturas representando el tema de la Eucarística con imágenes de profetas. Realizadas por Nicolás Larrant y Domingo Albrioni.

* Capilla de Santa Bárbara

Su construcción es del siglo XIV costeada por Bernat Rufaca, en la actualidad con un retablo barroco del año 1765.

* Capilla de Santa María de los Sastres

Construida antes del 1350 y reformada bajo el mandato del obispo Pere de Clasquerí (1358- 1380) en el lugar del ábside de la estructura original, del lado del Evangelio. Desde el punto de vista económico fue durante el primer tiempo de su edificación comparable a la del altar mayor. Pertenecía a la cofradía del gremio de los sastres y se celebraba la fiesta de la Natividad con gran solemnidad perteneciendo a esta hermandad la mayoría de los canónigos.

Es de planta hexagonal con un retablo en alabastro del año 1368 realizado por el maestro Aloi de Montbrai incluido dentro de un rectángulo, con escenas de la vida de la Virgen y Jesús y en su parte central la figura de la Virgen con Niño.

A la entrada de la capilla, en el arco de triunfo, se encuentran esculpidos los doce profetas mayores y los doce menores que anuncian la llegada del Mesías. A la altura de un tercio de sus muros hay un friso de arquillos conopiales con ménsulas de figuras humanas alusivas en sus acciones a la cofradía de los sastres. Arriba hay una cornisa superior decorada con temas florales entremezclados con seres monstruosos y fantásticos y sobre ésta, una barandilla calada, con una galería que recorre todo el ábside. Posee una bóveda de crucería estrellada cuyos nervios reposan sobre cuatro parejas de esculturas de personajes de tamaño medio. Tiene unos vitrales con tracería gótica.
Capilla Mayor

El presbiterio se encuentra presidido por un retablo gótico, encargado por el obispo Dalmau de Mur y realizado por el escultor Pere Johan entre los años 1426 y 1434, se conserva en su lugar original y es una de las joyas de la escultura gótica catalana, construido en alabastro policromado, consta de tres partes:

* el zócalo que presenta una decoración de motivos vegetales con figuras humanas y de animales pudiéndose ver también los escudos de los arzobispos Dalmau de Mur y Pere Sagarriga
* la predela con el tabernáculo y seis escenas historiadas sobre la vida y martirio de santa Tecla, la preside las figuras de Nicodemo, María, Ecce Homo, Juan y José de Arimatea; tiene numerosas figuras de pequeño tamaño de gran gracilidad. Se ordenan en seis escenas bajo pequeños doseles de izquierda a derecha, entre cada escena a modo de separación hay pequeñas imágenes de santas con coronamientos de pináculos de filigrana. Se empieza la narración por la predicación de san Pablo rodeado de personajes entre ellos Tecla; la escena siguiente es el martirio del fuego que la ataca a santa Tecla y sí a sus verdugos; la siguiente muestra cuando fue arrojada a los leones; pasada la parte central se aprecia a la santa sumergida en agua y rodeadas por serpientes; en el siguiente relieve se ve como al ser arrastrada por los bueyes se rompen las cuerdas y queda libre y en el última escena está representada la invención de las reliquias.
* la parte central, que contiene doce relieves, divididos en tres niveles y presididos por las imágenes en tamaño mayor de la Virgen con Niño en el centro y en los laterales del retablo con santa Tecla y con san Pablo, los tres coronados por altísimos pináculos de madera dorada. En el primer nivel hay escenas dedicadas a la Virgen, la Anunciación, la Natividad, la Epifanía y la Presentación al Templo; en el segundo nivel los misterios de dolor, la Santa Cena, la Flagelación, el camino del Calvario y la Crucifixión; el el tercer nivel se presenta los misterios de gloria, la Resurrección, la Ascensión, el Pentecostés y la Coronación.

El retablo se alarga en ambos lados con un muro de piedra hasta cerrar el presbiterio.

El ara del altar de estilo románico arcaizante es de una sola pieza sobre columnas y un frontal con relieves de la vida de la santa titular de la catedral. El frontal es de mármol blanco monolítico, dedicado a san Pablo y a santa Tecla. Pertenece al mismo taller que la mayor parte de la escultura de figuras realizadas en el claustro; tiene forma rectangular y está enmarcado por molduras estando estructurado en dos niveles de compartimentos en ambos lados de uno central donde está representado san Pablo sentado bendiciendo a santa Tecla.

* Sepulcro de Juan de Aragón

En el presbiterio se encuentra el sepulcro del arzobispo Juan de Aragó muerto en 1334 hijo de Jaime II de Aragón y Blanca de Nápoles. Enmarcado por unos pináculos ornamentados con una excelente arquitectura gótica italianizante, el sarcófago sobre dos figuras de leones y labrado en su cara frontal un epitafio con las referencia de los milagros realizados por el difunto, se encuentra situado dentro de un profundo arcosolio polilobulado con la figura yacente del arzobispo sobre la tapa, las manos cruzadas y la cabeza sobre dos cojines, vestido con los atributos episcopales. Acompañado por un séquito de familiares y santos protectores como san Fructuoso, santa Tecla, san Luis de Tolosa, santa Isabel de Hungría (antepasados del difunto) y san Luis rey de Francia, (los cuales se guardan en el Museo Diocesano de Tarragona). En la parte alta del muro tiene una representación de la ascensión de su alma al cielo portada por dos ángeles.

El monumento elaborado con mármol blanco de vetas grises hace suponer que son mármoles antiguos reutilizados de la antigua Tarraco.

Sobre este mausoleo se encuentra un armario relicario dentro el muro, abierto a manera de ventanal, que custodia el brazo de santa Tecla, patrona de Tarragona, obtenido en 1320 en Armenia por medio de los embajadores de Jaime el Justo.


Capillas del lado de la Epístola

Fachada exterior del lado de la Epístola.
gárgola exterior del lado de la Epístola.

* Capilla de San Oleguer

De esta capilla desapareció en la guerra civil española del año 1936 un retablo del escultor Bonifàs i Massó, en el que estaba representado el obispo Olegario, titular de la capilla, en el acto del otorgamiento de Tarragona al príncipe Robert d’Aguiló.

* Capillas del Crucero de la parte norte
o Capilla de San LLuc. Se encuentra dentro de una pequeña absidiola del crucero, con un retablo del siglo XVII atribuido al pintor Juncosa.
o Capilla de Santo Tomás. Antiguamente dedicada a santa Magdalena. Del siglo XVI
o Capilla del Cristo de la Salud. Siglo XVI Con una talla del Cristo de la Salud del siglo XV acompañado con las imágenes de la Virgen y san Juan.
o Capilla del Rosario. Del siglo XVI.
* Capilla de la Presentación

La más antigua fue reformada y se encuentran pequeñas cabezas coronadas con flores, con gran parecido a la puerta principal de la fachada de la catedral. Guarda un retablo del siglo XIX del escultor Vicenç Roig.

* Capilla de San Francisco

El arquitecto Jaume Amigó dirigió las obras en el año 1584, muestra pinturas representando la Epifanía y los Santos Inocentes.

* Capilla de Santa Tecla

Capilla barroca, antiguo baptisterio, construida en el año 1777 por el arquitecto Josep Prats con estilo barroco tardío ya prácticamente neoclásica. Las esculturas fueron realizadas por Carles Salas representando la vida de la santa y las virtudes cardinales. La reja de la misma época barroca es del artesano Onofre Camps.

* Capilla de San Miguel y todos los Ángeles

Construida hacia la mitad del siglo XIV, fue fundada por el canónigo Guillem Botsom, según un documento del año 1379 en el que se especifica que ya estaba en plena construcción.

Por su dedicación, la capilla tiene la decoración escultórica inspirada en los ángeles que se encuentran representados en el arco de la entrada a la capilla, en la cornisa con instrumentos musicales, en las ménsulas de los arcos del ábside de la capilla, donde son portadores de bandas con la letra de sus cantos. En las ménsulas del tramo recto antes del ábside están representados los cuatro evangelistas. El conjunto escultórico de la capilla se remata con las tres claves de bóveda, en la del ábside se encuentra un Maiestas Domini con la bola del mundo en la mano izquierda mientras está bendiciendo con la derecha. La clave central es la que se está en peor estado de conservación y representa una figura femenina con dos animales a sus pies. La clave del tramo recto de la capilla tiene su dedicación a san Miguel luchando contra el dragón de siete cabezas.

Este conjunto escultórico se atribuye a los colaboradores de Jaime Cascalls, ya que por la década de 1370 estaban obrando en la decoración de la fachada de la catedral.

Tiene un retablo de San Miguel de Bernat Martorell del siglo XV que procede de la iglesia de la Pobla de Ciérvoles.

* Capilla del Baptisterio o antigua de Santa Úrsula y las Once mil Vírgenes

Realizada durante los años 1340 y 1344 fue patrocinada por el obispo Arnau Sescomes, que se encuentra enterrado en el pavimento de la capilla, la hizo construir para honrar las reliquias de santa Úrsula y otras vírgenes donadas por su predecesor el arzobispo Juan de Aragón. En esta capilla se puede observar gran cantidad de elementos escultóricos distribuidos en las dieciséis claves de las bóveda estrellada, las ménsulas donde descansan los arcos y las imágenes que en grupos de parejas están sobre los muros. En las ménsulas del arco de la entrada se representan los evangelistas escribiendo y con sus respectivos símbolos, en el interior las ménsulas representan dos hombres y dos mujeres leyendo unos libros, éstos no se trata de santos sino de personajes que podrían ser familiares del arzobispo Sescomes. En las claves de bóveda están representadas efigies dentro de medallones y en las tres principales la coronación de la Madre de Dios, san Miguel y por último santa Tecla.

Fue transformada en capilla de baptisterio desde el año 1821.
Exterior


Sarcófago de Bethesda sobre la puerta lateral derecha de la fachada principal.

Se puede apreciar el ábside central de gran volumen, con una cornisa de molduras debajo un friso de dientes de sierra y una hilera de arcuaciones ciegas sostenidas por canecillos decorados con figuras humanas, animales o motivos geométricos.

La fachada principal consta de tres puertas que corresponden a las tres naves de la iglesia, la central y principal gótica, con arcada ojival y las laterales de estilo puramente románico.

Un gran rosetón está situado sobre la puerta principal, de diámetro casi como la anchura de la nave central tiene una tracería que recuerda al rosetón del monasterio de Sant Cugat del Vallés, de la iglesia de Santa María del Pí o el de la catedral de Mallorca. Tiene once metros de diámetro exterior i doce rayos con siete molduras circulares de un grueso de 1,3 metros. Los doce rayos representan las doce tribus de Israel o los doce apóstoles.

Sobre las otras dos puertas laterales también se encuentran dos rosetones de tamaño más reducido y de factura románica. Están realizadas las puertas en mármol blanco con arcos de medio punto y arquivoltas molduradas con dintel y tímpano. Empotrado en el muro sobre la puerta de la derecha se conserva el sarcófago de Bethesda, paleocristiano del siglo IV, representando escenas de la vida de Jesús.[17] La puerta del lado del evangelio, posee un tímpano esculpido con escenas que representan la Epifanía.
Vitrales

Los vitrales de la catedral de Tarragona son un magnífico ejemplo de la época gótica.Cerca del siglo XIV se datan los de las capillas de las Onze Mil Vírgenes y de Santa María de los Sastres, realizados por Guillem de Letumgard. De la misma época son los rosetones de cada lado del crucero. En el ábside central tiene tres finestrales en la parte inferior y siete en el cuerpo superior.

La capilla de Santa María de los Sastres, tiene tres ventanales en el muro izquierdo, han estado remodelados en épocas posteriores. Representan el tema de la Anunciación, las partes originales que quedan de Guillem de Letumgard son las de las tracerías superiores de los vitrales, se representan en cada una de ellas, dos pequeñas figuras de ángeles y en el lóbulo superior el escudo de la catedral tarragonina. El que representa al arcángel San Gabriel es una reforma posterior de los últimos años del siglo XV, obra probable de Gil Fontanet. Los colores que dominan son el rojo, el azul y el amarillo de plata, porpio del siglo XIV.

Los rosetones de los lados norte y sur del transepto presentan importantes diferencias, debidas a las múltiples intervenciones hasta épocas recientes. Originalmente son obras del Maestro de San Silvestre, que también trabajó en la catedral de Barcelona. En el rosetón sur se representa la Virgen con el Niño entronizados. En el rosetón norte se representa la Resurrección de Cristo en el óculo central, a partir del cual se distribuyen dieciséis plafones radiales con ornamentación geométrica, motivos florales y el escudo de la catedral, en la parte ancha de estos plafones, tienen todos, una cabeza de un personajes, seguramente un apóstol.

La figura de santa Tecla es la representada en el vitral central del ábside y documentada hacia el final del siglo XVII ya en la época barroca, también ha sido modificado posteriormente.

De la época renacentista son los tres vitrales de la capilla del Corpus Christi, en cada uno de los cuales está representada una figura de apóstol.
Puerta principal

Virgen del mainel de la puerta principal.

De estilo gótico con semblanzas a modelos franceses como la Catedral de Amiens y sobre todo la de Reims. La puerta principal de la catedral fue encargo del obispo Bernat d’Olivella al maestro Bartomeu en el año 1277 y la última relación documentada con este maestro es en el año 1291.

Presenta arcos apuntados en degradación, el gran arco principal avanza sobre el muro incluso llega a montar en algún punto sobre las puertas laterales que su gran suntuosidad hace anular a primera vista, por sus contrafuertes laterales es evidente que se emplean para sostener las cargas de la nave central del templo. Es posible que en principio la forma estructural de la fachada fuera más coherente y armónica entre las tres puertas. A pesar de dejarla inacabada, realizó bastantes esculturas de los apóstoles, situadas en las jambas de ambos lados de la portada descansando en basamentos corridos y sobre las figuras se encuentran doseletes, entre las figuras destacan las de san Pedro, san Andrés y santo Tomás situados en el bancal de la parte derecha de la puerta. Pero la gran escultura de la puerta es la Virgen del mainel, se ha señalado que deriva de un modelo francés, en el pedestal tiene representadas escenas del Génesis con la creación de Adan y Eva y el Pecado original.

Tímpano realizado por Jaume Cascalls.

Figuras de apóstoles de la puerta principal.

En el tímpano se representa el Juicio Final, presidido por Cristo con dos ángeles portadores de los atributos de la Pasión, con tracerías superiores para la inserción de un vitral, realizado por Jaume Cascalls y su taller hacia el año 1375, contratado por el obispo Pere de Clasquerí, así como el friso con la representación de los escogidos y los condenados.[19] En la parte interior del templo que corresponde al tímpano están representadas la Virgen entre san Pablo y santa Tecla con dos ángeles ceroferarios.

También de su taller son doce estatuas entre apóstoles y profetas que faltaban para la misma puerta al precio unitario de diecinueve libras y doce sueldos.[20] Jaume Cascalls estuvo acompañado por su yerno Guillem Solivella y su esclavo Jordi de Déu. Las esculturas realizadas por este equipo de artistas son las que se encuentran en las partes más externas de la puerta, son, como ya se ha dicho, doce, igual número que de bloques de piedra comprados en Albiol, cinco en el lado derecho y siete en el izquierdo, todas estas figuras igual que pasa con las hechas por el maestro Bartomeu, presentan el cuerpo realizado en piedra y la cabeza en mármol.

Las puertas, tiene revestimentos metálicos y de hierro forjado y fueron realizadas a finales del siglo XV, sufragadas por el arzobispo Gonzalo Fernández de Heredia.
El claustro

A juzgar por las figuraciones heráldicas existentes en la catedral, consistentes en castillos y torres, se supone que las obras del claustro de la catedral de Tarragona se iniciaron bajo la prelatura de los obispos Ramon de Castellterçol y Ramon de Rocabertí, hacia 1194. Otras teorías, sin embargo, apuntan hacia el canónigo Berenguer de Castellet, y sitúan el inicio de las obras hacia 1214. En cualquier caso, el aludido Ramon de Rocabertí legó en su testamento la importante cantidad de 1000 sueldos para las obras del claustro.

El claustro se encuentra situado en la parte nordeste de la catedral, con planta rectangular de cuarenta y siete metros por cuarenta y seis, consta de cuatro galerias de seis tramos más los angulares comunes. Las divisiones quedan patentes por medio de pilares cuyos contrafuertes se asientan en el jardín del claustro. Parte de ellos incluyen canalones que vertían las aguas pluviales en dirección a la antigua cloaca romana, que se hallaba todavía en uso. Cubiertas con bóvedas de crucería siguiendo la tipología de los monasterios de Poblet y Vallbona de les Monges y con un gran patio central. Sus arcadas estas construidas por dos órdenes de soporte, en el superior hay grandes arcos ojivales ciegos con dos óculos de tracería calada colocados en el vértice central además de un friso con elementos polilobulados de ascendencia musulmana, que recorre toda la cornisa. En la parte inferior se distribuyen grupos de tres arcos de medio punto, decorados con puntas de diamante, sobre dobles columnas dentro de cada arco ojival ciego.

La decoración escultórica del claustro es extensa y se encuentra en los capiteles, impostas, en las bases, los frisos de los pilares angulares así como en los canecillos de la cornisa, en las ménsulas y en sus claves de bóveda.

En los capiteles de las columnas y las impostas correspondientes hay grabadas escenas religiosas como la visita de los ángeles a Abraham, Caín y Abel, y profanas como la lucha entre guerreros, figuras de músicos o la representación de la lujuria y la avaricia, hay algunas con decoración de tipo vegetal y animal entre las que destaca la representación del entierro del gato por las ratas, historiada en dos escenas en los ábacos situados en la galería sur.(Ver sección curiosidades)

En los ángulos de la galería norte aparecen escenas del Génesis y del Nuevo Testamento, con la incredulidad de santo Tomás o la leyenda de san Nicolás, éste último santo muy venerado por Alfonso II de Aragón que fue un gran benefactor del claustro. En el muro de la galería oeste se encuentra una inscripción árabe datada del año 960, resto de la antigua mezquita.


Puerta del claustro

La puerta románica (del lado del evangelio), del siglo XIII da acceso al claustro desde la iglesia. Presenta un dintel de mármol y un tímpano esculpido con Maiestas Domini y el Tetramorfos, con tres arquivoltas de perfil semicircular con capiteles decorados con follaje naturalista copiado de monumentos romanos y con escenas de la visita de las tres Marías al sepulcro de Cristo, las impostas de esta puerta están decoradas con cenefas de hojas y palmas. El mainel está constituido por una columna de fuste monolítico con la base decorada con reptiles y el capitel piramidal invertido representando en sus caras escenas de la vida infantil de Jesús: la epifanía, la natividad, la adoración de los magos y la visita de los magos a Herodes. En la parte superior sobre esta puerta se encuentra un crismón con el anagrama de Alfa y Omega.
Sacristía

Perteneciente al conjunto de dependencias del claustro, fue reaprovechada de una antigua capilla con planta rectangular y cubierta con bóveda de cañón apuntado y una parte con techumbre de madera con policromía de motivos mudéjares. Forma parte del museo diocesano como sala del tesoro.
Capilla del Corpus Christi y antigua sala Capitular

Corresponde una de las dependencias de la canónica, la antigua sala Capitular construida a mitad del siglo XII, y que se puede acceder por el mismo claustro o por el crucero del templo. Es de planta cuadrada cubierta con bóveda de cañón y fachada con puerta central y ventanas geminadas en ambos lados, que fue convertida en capilla del Corpus Christi en el año 1330, cuando el obispo Juan de Aragón concedió licencia a Guerau de Rocabertí y a su hermana para construir dicha capilla, añadiéndole un ábside poligonal de los terrenos del cementerio continuo y con bóveda de crucería en cuya clave de bóveda muestra un Cristo en Majestad con la hostia consagrada en la mano derecha. En el principio de los arcos están colocados los símbolos del Tetramorfo sobre capiteles decorados con hojas. En uno de sus muros hay un grupo escultórico de la Anunciación sobre unas peanas a media altura. En la parte inferior de esta pared hay una lápida funeraria de Alemanda de Rocabertí fallecida en el año 1373, con un relieve de la Crucifixión y la figura de la dama en actitud de oración.

En lo que era la sala capitular, se encuentran en sus muros en una colocación bastante alta, once esculturas de diversos santos del siglo XIV, algunos con restos de policromía, principalmente de verde, azul y oro están puestas sobre ménsulas decoradas.

Comparte junto con otras dependencias del claustro la instalación en su interior del Museo Diocesano de Tarragona.
Museo Diocesano de Tarragona

Cruz de término gótica perteneciente al Museo Diocesano, en el jardín de la catedral.

Instalado desde el año 1914 en unas dependencias del claustro, fue formado por la colección del arzobispo Tomàs Costa i Formaguera, las donaciones de parroquias de la diócesis de personas particulares, con objetos del Seminario y de la antigua capilla de Santa Tecla en la que se guardaban piezas reunidas desde la desamortización. Permaneció cerrado por encontrarse las instalaciones en mal estado desde el año 1973 hasta 1992 que fueron restauradas.

Su colección consta de unas seis mil piezas de las que se muestran unas trescientas cincuenta.

* Una importante colección de piezas arqueológicas romanas, muchas procedentes de excavaciones realizadas en la catedral, claustro y jardines adyacentes, como el sarcófago de Apolo y las nueve Musas de principios del siglo III d. C., que se encontraba en el pavimento del ábside de la capilla del Corpus Christi.
* De la época musulmana, hay fragmentos de tejido encontrados en el sepulcro del arzobispo Pere de Cardona (1515-1530), que fue canciller del rey Fernando I de Aragón y lo acompañó en la conquista de Granada.
* Se guarda en el jardín enfrente de la capilla de santa Tecla la Antigua, una cruz de término gótica del Castillo de Tamarit, hecha en pórfido y mármol sobre un pedestal construido por una pequeña estela funeraria romana (cippus).
* Entre la escultura se encuentra la Virgen del Truc, procedente de la iglesia parroquial de Vinaixa del escultor Guillem Seguer, así como diversas imágenes de talla policromada representando a Vírgenes del siglo XII al XIV de las iglesias de Solivella, y Vilafortuny.
* La pintura tiene un gran espacio abarcando de la época gótico|gótica, renacimiento y barroca.
* La orfebrería, libros manuscritos, cantorales, mobiliario litúrgico son parte del patrimonio del museo.
o Tapices

Una importante colección de cincuenta y cinco tapices datados entre los siglos XV y XVIII, completan perfectamente este museo, donde puede seguirse la evolución de esta especialidad por diversas épocas. Se destacan las series de La buena vida, de la Historia de José y la de Los proverbios.

* La buena vida data entre los años 1460 y 1480, fue una donación a la catedral del arzobispo Gonzalo Fernández de Heredia (1490-1511). Sus medidas son de 4,65 m de altura y de 10,65 m de ancho, creyendo que debía tener unos dos metros más de anchura. Fue tejida probablemente en los talleres de Arrás o de Tournai. Presenta una inscripción Hic est historia bonae vitae.
* La Historia de José, es un fragmento de 3,85 m de altura y 3,25 m de ancho, tejida hacia el año 1500 en talleres de Bruselas y forma parte de dos tapicerías donadas por el arzobispo Alfonso de Aragón y Sánchez (1512-1514). Aparece la Acusación de la mujer de Putifar contra José y el Perdón de la mujer adúltera que había sido acusada delante Jesús.
* La serie de Los proverbios son de la época barroca, realizados en los tallares de Bruselas en el siglo XVII, sobre unos cartones de Jacob Jordaens y donadas a la catedral por el canónigo castellano Diego Girón de Rebolledo.[23]

Capilla de santa Tecla la Antigua

Capilla de Santa Tecla la Antigua.

Situada en el interior del jardín de la catedral se encuentra la Capilla de santa Tecla la Antigua, construida en el siglo XIII y de estilo de transición del románico al gótico. Del antiguo cementerio de esta capilla, se guarda en el Museo Diocesano una lápida del año 1266, de mármol decorada con relieves escultóricos, perteneciente al canónico Raimon de Milà.

* Tumba de Bernat de Olivella.

El año anterior a su muerte dispuso el obispo el lugar de su enterramiento en la capilla de Santa Tecla, el fallecimiento se produjo el 29 de octubre de 1287.

Se encuentra debajo de un arcosolio el sarcófago prismático sin decoración sobre unos pies en forma de león y sin inscripción. Se aprecia en la figura del obispo yacente, realizada por el maestro Bartomeu, la cabeza y las manos de mármol blanco con una yuxtaposición de materiales similares a los empleados por el mismo autor en la fachada de los apóstoles de la catedral. La cabeza está representada con una sonrisa, queriendo expresar una muerte santa. Llama la atención la fisonomía juvenil en que está obrada la cara del arzobispo, que en su fallecimiento, ya llevada treinta y tres años de mandato.
Campanario

Campanario de la catedral.

Situado sobre la absidiola sur e iniciado bajo el mandato del obispo Roderic Tello (1289-1308), con estilo gótico, la torre del campanario presenta una planta prismática acabada en un cuerpo octogonal. El cuerpo superior lo componen dos pisos, en el primero tiene unos pináculos adosados y con ventanales y en la parte superior es donde se encuentran las campanas. Este cuerpo se construyó en el siglo XIV bajo el obispado de Joan de Aragón y realizado por Guillem Clergue, aunque sin cambios en su estructura inicial. Sobre este cuerpo de las campanas hay un pequeño templete del año 1511 para las campanas del reloj. La torre del campanario tiene una altura total de unos setenta metros.

Las campanas de la Catedral son esenciales en el desarrollo de las principales fiestas del calendario, destacando especialmente en las Fiestas de Santa Tecla, fiesta grande de Tarragona.
Curiosidades

* Entierro del gato por las ratas. En el palacio de un noble de Tarragona, había un gran número de ratas destrozando graneros y despensas, sin que ningún criado consiguiera exterminarlas. En una comida en honor del rey, aparecieron las ratas, asustando a las damas y comiendo de las viandas preparadas en la mesa. El rey indignado prometió no volver hasta que estuviera el palacio sin ningún roedor. El noble buscó el mejor gato de toda la comarca, el cual cansado de perseguirlas y no poder acabar con ellas por esconderse dentro de sus nidos pequeños, en los que el gato no cabía, decidió fingirse muerto, aguantando la respiración patas arriba. Comprobado por las ratas que el gato estaba muerto, decidieron celebrarlo poniendo al gato en una litera y llevarlo en procesión hasta enterrarlo. En medio del recorrido y cuando más confiadas estaban las ratas, saltó el gato matando a todas. Cuenta la leyenda, que cuando murió el gato, su amo hizo grabar en una piedra su historia. Es la que podemos ver esculpida en los ábacos del claustro de la catedral de Tarragona.

* En el año 1380 una vez fallecido el obispo Pere Clasquerí, el rey Pedro el Ceremonioso toma posesión de todos los bienes de la iglesia en Tarragona. Según una tradición, santa Tecla se le aparece una noche al rey y le da una bofetada por haberse quedado con el patrimonio de la iglesia. El rey en su testamento recomienda a su hijo Juan I que devuelva a la iglesia todos sus bienes.

* Las reliquias de Santa Tecla fueron dadas a embajadores del rey Jaime II por el rey Onsino de Armenia a cambio de otros bienes, llegando a Barcelona en el año 1320 siendo depositadas en el monasterio de Sant Cugat, menos los huesos de uno de los brazos que se trasladan a Tarragona. Durante el asalto por las tropas francesas en 1811, desapareció el brazo. El monasterio de Sant Cugat dona en 1814 el otro brazo de la santa para su custodia en la ciudad de Tarragona. Durante una rehabilitación de una casa en la parte antigua de la ciudad a finales del siglo XX se encontró una arqueta con huesos de un brazo humano que después de unos estudios, se certifican como la reliquia de santa Tecla perdida durante la Guerra de la Independencia.

Los restos de Jaime I, en el acto de retorno a Poblet el año 1952.

* El año 1835, se produce la exclaustración del monasterio de Poblet con la desamortización de todos sus bienes. El monasterio fue expoliado, los saqueadores buscaron los tesoros que creían escondidos por los monjes en el cenobio y finalmente rompieron las paredes laterales de los sarcófagos en busca de las supuestas joyas reales. De esta manera quedaron esparcidos por el pavimento de la iglesia los restos de Jaime I, Pedro el Ceremonioso, Juan I y sus esposas. Hasta dos años más tarde (1837) no fue concedido el permiso al rector de Espluga de Francolí, Antoni Servet, para recoger los restos de los monarcas. Él y sus colaboradores las envolvieron y las trasladaron en carro hasta la iglesia de Espluga de Francolí. El ayuntamiento de esta ciudad, decidió colocar los restos en cajas: las de Jaime I fueron depositadas en una caja de nogal y el resto en siete cajas de pino. La ciudad de Valencia intentó conseguir la custodia de los restos de Jaime I, pero en 1843 fueron trasladados a la catedral de Tarragona, donde se construyó un monumento funerario el año 1908 por Lluís Domènech i Montaner y que en la actualidad se encuentra en un patio del ayuntamiento de Tarragona. En 1945 se creó la Hermandad de Poblet y finalmente los restos de Jaime I el Conquistador y de los otros monarcas retornaron a Poblet el 4 de junio de 1952, después de la restauración de sus sepulcros efectuada por Frederic Marès.

Mas Informacion

http://www.arquebisbattarragona.cat/index.php?lang=esp

Galeria de Imagenes de la Catedral de Tarragona

Catedral de Tortosa (España)

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Construcción     1347-1597
Estilo arquitectónico     Gótico, Barroco

La catedral de Santa María de Tortosa, es sede de la diócesis de Tortosa en la provincia de Tarragona. El actual edificio es gótico del año 1347 y fue edificado sobre uno anterior románico; fue consagrado por primera vez en 1441 y continuando las fases de construcción hasta llegar a la fachada barroca acabada en 1757. Se encuentra situada en el centro de la ciudad de Tortosa a orillas del río Ebro, las excavaciones arqueológicas, han puesto de manifiesto que aproximadamente en este mismo lugar se encontraba el foro romano.

Le fue concedido el título de basílica en el año 1931.

Historia y construcción

Planta de la catedral de Tortosa.

Cuando en 1148 Ramón Berenguer IV, conquistó la ciudad concedió a Bernardo Tort arzobispo de Tarragona y obispo provisional de Tortosa, la mezquita mayor de la ciudad y todas sus posesiones; este obispo la convirtió enseguida en catedral y aprovechando las edificaciones musulmanas anexas las reconvirtió en estancias para el monasterio. Entonces nombró obispo a Gaufred d’Avinyó (1151-1165) el cual era abad de la canónica de Sant Ruf de Tortosa.[1] En tiempos del obispo Ponç de Torrella (1213-1254) se fueron ampliando los dominios de la diócesis con la anexión de los territorios valencianos de Morella y Borriana, construyéndose un palacio episcopal bajo el mandato del obispo Berenguer de Prat (1316-1340).
Canónica de Tortosa

La vida canónica fue establecida en 1153 por Gaufred d’Avinyó y sus monjes, bajo la regla de San Agustín, por medio de un documento llamado Prima ordenatio ecclesie Dertusensis, en el que se nombran los cargos de prior, camarero, sacristán, procurador y hospitalario. Más adelante el número de canónigos aumentó a doce, estructurándose definitivamente en 1178 bajo el mandato de Ponç de Monells proveniente del monasterio de San Juan de las Abadesas que además trajo de su monasterio de origen algunos códices litúrgicos, que se guardan en el Archivo Capitular de Tortosa. El obispo Arnau de Jardí, en 1278, estableció que todas las posesiones de los canónigos una vez muertos pasaran a ser propiedad del capítulo. Hasta el año 1369 los obispos sólo podían ser elegidos entre los canónigos. En una bula otorgada por el papa Benedicto XIII en 1414, se dice que son veinte los monjes que había en esa época. Se mantuvo la vida monástica hasta el año 1772 cuando el papa Clemente XIV secularizó la canónica.

Catedral románica

Pasados pocos años desde la consagración de la mezquita para su uso cristiano, en 1158 se empezó una nueva construcción románica, bajo la advocación de Santa Maria. Tenía planta de cruz latina, y no se conservan más que restos de muros y alguna ventana. Su consagración fue hecha por el arzobispo de Tarragona Berenguer de Vilademuls el día 28 de noviembre de 1178, 30 años después de la conquista cristiana, bajo el mandato del obispo Ponç de Monells y con la comparecencia de Alfonso II de Aragón y su esposa Sancha. En una placa conmemorativa, antes conservada en la escalera que comunica el claustro con la plaza de Palau (y desde diciembre de 2007 en la exposición permanente abierta en la Catedral), se conmemora la construcción con la siguiente inscripción:
ANNO INCARNACIONIS D[OMI]NI CE M L VIII COEPIT HOC TEMPLU[M] AEDIFICARI ET XX ANNIS EDIFICATU[M] FUIT
(En el año de la encarnación del Señor mil ciento cincuenta y ocho empezó a edificarse este templo y fue edificado en veinte años)

El claustro junto con las dependencias canónicas fueron construidas durante los siglos XII y XIII.

Catedral gótica

Se iniciaron las obras de la nueva catedral gótica antes de haber pasado dos siglos de la consagración de la anterior, durante el obispado de Arnau de Lordat (1341-1346). Se sabe de las existencia de dos proyectos datados ambos del año 1345 de Antoni Guarc y Benet Basques de Montblanc, por lo que se cree que hubo una especie de concurso para adjudicar las obras. En el archivo de la catedral se guarda el dibujo original de Guarch, que corresponde a una planta de tres naves con deambulatorio y un ábside con nueve capillas radiales. Fue finalmente un tercer maestro de obras Bernat Dalguaire, quien en mayo de 1346 firmó las capitulaciones del contrato, siendo nombrado como maestro picapedrero, se cree que es posible que hiciera alguna adaptación del anterior proyecto de Antoni Guarc.

En la cronología de la obra del ábside se puede observar lo ardua y larga que se presentó. Durante los años 1366 hasta finales de 1381 se ocupó de ellas el maestro de obras Andreu Julià, que más tarde fue el autor de la famosa “torre del Micalet”, campanario de la catedral de Valencia.[3] Hacia 1400 se acabaron las capillas radiales y constaban como maestros de obras en 1416 Pascual de Xulbi y como ayudante su hijo Joan de Xulbi, trabajando también en el ábside. En 1430, constaba como maestro Juan Folquer con la construcción de las bóvedas de la girola y en 1433, se nombra a Francesc Martí, con la colocación de la clave de bóveda central del presbiterio y los trabajos de pavimentación. El altar se consagraba en 1441. La construcción de la nave fue igualmente muy lenta y con interrupciones frecuentes. Gracias a las donaciones hechas en 1487 por Miguel Terga, se pudo acabar la primera bóveda de la nave después del altar y en 1496 se pintaba la clave de bóveda de este tramo así como su pavimentación. En el año 1586 se llegaba a los pilares del tercer y cuatro tramo y se abría una puerta que comunicaba el tercer tramo con el claustro. Sin esperar la terminación de las obras, en el año 1597 se procedió a una nueva consagración por el obispo Gaspar Punter i Barreda, en ese mismo año se colocó la primera piedra del baptisterio y de la torre.

El capítulo catedralicio decidió adoptar las nuevas formas barrocas para completar la obra en la fachada, que se prolongó hasta la mitad del siglo XVIII. A partir de aquí la actividad de este periodo se demuestra sobre todo por la gran cantidad de capillas que se realizaron como la de la Virgen de la Cinta realizada entre los años 1672 y 1725.

Interior

Interior de la catedral de Tortosa.

Tiene planta basilical de tres naves separadas por pilares y con capillas laterales entre los contrafuertes, con bóveda de crucería cuadrangular que en el ábside son en forma de trapecio y triángulos; todas convergen en la gran clave de bóveda central del presbiterio, donde está esculpida y policromada la representación de la Coronación de la Virgen por su hijo. La cabecera está formada por un ábside semicircular, rodeado por una doble girola, la única de esta clase que existe en Cataluña, la primera formada por la prolongación de las dos naves laterales y la segunda por las capillas radiales con una separación entre el ábside y la girola con dos niveles de arcos apuntados , el inferior calado con tracería gótica flamígera. La disminución progresiva de la altura de los cuerpos del ábside, deambulatorio y capillas radiales consiguen el poder tener tres niveles de vitrales que inundan de luz el interior del templo.

La nave consta de cinco tramos con bóvedas de crucería sostenidas por grandes pilares que recuerdan a la catedral de Barcelona; por la diferencia entre la altura de la nave central, las naves laterales y las capillas permitieron la colocación de vitrales en los dos muros superiores para la iluminación del interior. Los arcos ojivales de los ventanales así como los de las capillas van rebajando los arcos apuntados a medida que se avanza hacia los últimos tramos de los pies del templo, debido a la duración de las obras y el paso de un estilo arquitectónico a otro. En las capillas del último tramo también se sustituye las bóvedas de crucería por la bóveda de cañón con casetones.

La capilla del Baptisterio conserva una pila bautismal octogonal del siglo XIV con el escudo de Benedicto XIII.

Del siglo XVI hay que destacar el retablo del Nombre de Jesús, con tallas de los escultores Vicent Rodorat y Baptista Vázquez y un interesante Cristo obra de Antonio Soto. Del siglo XVIII hay dos interesantes ejemplos de retablos: el de San José, donde se combinan elementos de talla y pinturas (estas últimas del siglo XVI) y el retablo del Rosario, realizado en la segunda mitad del siglo XVIII siguiendo la estética rococó.

Altar mayor

El altar mayor está presidido por un retablo dedicado a la Mare de Déu de l’Estrella, antigua titular de la Catedral, construido a mediados del siglo XIV en madera policromada y dorada presentando la forma de un políptico, con esculturas en la parte interna y pinturas en la externa. Realizado en el año 1351 con clara influencia italiana. La parte escultórica consta de veinticuatro escenas que narran la vida de Jesús y la Virgen, repartidas a lo largo de tres pisos y en ocho calles encima de cada una de ellas se encuentra el remate con un glabete con tracerías de forma lobulada, en el centro se encuentra una imagen exenta de la Virgen de la Estrella con el Niño en brazos, completado con otras cuatro imágenes de santos en la intersección de los batientes del retablo, sobre la imagen central de la Virgen y de éstos santos están colocados unos altos pináculos. La parte pictórica representa la Pasión y Resurrección de Cristo, atribuidas a Francesco d’Oberto. Tradicionalmente la parte escultórica había sido relacionada con autores italianos y realizada en Italia, esta propuesta, en las últimas restauraciones, ha sido rechazada al encontrarse dentro de la decoración, recibos en catalán pegados con cola de carpintero, lo que aclara que el sitio de su construcción debía ser en Cataluña y no en Italia. En cuanto a su autor, los últimos estudios lo relacionan con Pere Moragues,[4] por su semblanza con obras de este mismo artista y por las fechas que se encontraba como maestro mayor de la catedral de Tortosa. La relación con otros retablos de orfebreria desde un punto de vista iconográfico son con el de Santa María de Salas (Huesca) y el retablo mayor de la catedral de Gerona.

En la tesis doctoral de Victòria Almuni en el año 2002,[5] ya manifiesta que dicho retablo se debió colocar en la iglesia románica y seguramente no se trasladó al presbiterio actual hasta 1441, año de su consagració como catedral gótica. Sufrió un repintado en el año 1545, seguramente desmontándolo y cambiado el orden de las escenas.[6]

El retablo se mostraba cerrado y solo se abría días de fiesta señalados dedicados a la Virgen o a Cristo. Esta costumbre se debió de perder con el tiempo ya que en el año 1935 consta que las tablas pintadas de las puertas se guardaban en el dormitorio de la canónica de la catedral.

Durante la guerra civil española, fue desmontado para protegerlo. En los años setenta del siglo XX fueron robadas dos figuras: la Virgen de la Epifanía y la escena de la Resurrección. En el año 1983 se realizó una restauración por téncicos de la Generalidad de Cataluña.

En una capilla del deambulatorio en la parte posterior del altar se encontraba el retablo de la Transfiguración del último tercio del siglo XV y atribuido al taller del pintor Jaume Huguet. Desde diciembre de 2007 se encuentra expuesto en el refectorio.

De la segunda mitad del siglo XV, con influencia de la escuela flamenca, son los dos púlpitos que contienen la representación de los Evangelistas y de los Santos Padres de la Iglesia. En ellos se exhibe la heráldica de la familia Soldevila.

Reja del presbiterio

Fue sufragada por el obispo Gaspar Punter (1590-1601), para cerrar el presbiterio y que actualmente se encuentra en el último tramo a los pies de la nave central. Responde a modelos renacentistas castellanos y está constituida por barras cilíndricas y poligonales y barras transversales que forman un doble enrejado en la parte baja, con arcuaciones ojivales en la parte superior y acabados con púas y flores de lis; está adornada con aplicaciones de bronce y motivos grutescos formados con chapa calada.

Coro

El coro de estilo renacentista fue realizado por Cristóbal de Salamanca, que ya había trabajado en el coro superior del monasterio de Montserrat (destruido por un incendio en el año 1811) y que fue ayudado entre otros, por el carpintero de la catedral Gabriel Sit. El contrato entre el capítulo y el autor se firmó el 15 de septiembre de 1587,[8] el cabildo suministraría la madera de roble de Navarra, que ya tenían comprada y guardada en un almacén desde hacía un año. Esta sillería substituía a una anterior. El escultor murió en 1591, antes de poder acabar totalmente la obra, terminándola definitivamente el año 1593 los operarios de su taller. Estaba formada por 47 sitiales en el piso superior representando figuras de santos y 28 en el inferior con decoración de talla geométrica. Durante la guerra civil española, a causa de un bombardeo se quedó en bastante mal estado; una vez restaurado ha sido emplazado en el antiguo dormitorio canonical.

Capilla de San Pedro

Esta capilla es la primera del lado septentrional de la girola. Contiene unos relieves escultóricos que podrían asignarse a Pere Moragues, con escenes de la vida y martirio de san Pedro, no todos parecen del mismo autor, se relaciona con Pere Moragues, el que representa la conversación entre san Pedro y Jesús en las murallas de Roma.

Capilla de la Virgen de la Cinta

Conocida también como Capilla Real, es esta capilla una lujosa obra barroca, de dimensiones más grandes que las otras capillas. Consta de planta latina, cubierta con bóveda de cañón de dos tramos, con una gran cúpula sobre pechinas en el crucero. Iniciada su construcción en el año 1672 según proyecto de Diego Martínez está decorado con gran lujo a base de jaspes y diferentes tipos de mármol.

En la cabecera tiene un retablo de mármol con la imagen de la Virgen de la Cinta, patrona de la ciudad, realizada en el año 1822. En el altar dentro de una hornacina se encuentra una urna de plata realizada por los escultores Francesc y Josep Tramullas en el año 1727 con decoración de hojas, frutos y ángeles, donde se guarda la reliquia de la Santa Cinta. Enmarcan este altar dos grandes columnas de jaspe con capitel dorado con una cornisa que en su centro está la representación de la Virgen de la Cinta entre ángeles y nubes todo tallado en mármol; en una parte más inferior y ambos lados se encuentran las esculturas de san Pedro y san Pablo también en mármol.

Los frescos de la capilla fueron pintados a partir de 1721 por Dionís Vidal y Josep Medina. Las escenas de las pinturas fueron dirigidas por el canónico Vicent Gomis: La Virgen desciende del cielo en el presbiterio y en la cúpula, dividida en ocho partes, están representadas la figura de la mujer en diferentes hechos bíblicos, Débora, Judit, Rebeca, Abigail, Jael, María, Raquel y Ester. En el siguiente tramo la Virgen pasará sobre la ciudad para volver al lado de su hijo Jesús y el Padre Eterno ya en la entrada de la capilla. En las pechinas están representados los profetas Moisés, Isaías, Jeremías y Ezequiel.

Las pinturas que representan La Anunciación y La Adoración de los Reyes son copias de lienzos de Mengs realizadas por Vicente López. Los cuadros fueron regalados por Manuel Guerra, deán de la catedral, el 12 de abril de 1799.[9] Vicente López tiene en la catedral tres obras más, sin embargo una de ellas se perdió en 1938.

La tumba del obispo de Tortosa y presidente de la Generalidad de Cataluña en (1617-1620), Lluís de Tena, se encuentra en esta capilla.

* Relicarios de la Santa Cinta.

Según una tradición esta Virgen se apareció a un canónigo de la catedral, dándole una cinta de su vestido, que le hacía de fajín, como signo de su amor a los tortosinos, llamándose desde entonces la “Santa Cinta”. Según el inventario de la sacristía, la reliquia de la Santa Cinta desde el año 1333 se guardaba en una caja; en el año 1453 consta que había dos piezas que contenían la Cinta ya dividida en dos partes, el 10 de octubre del año 1619 el obispo Luis de Tena hizo donación de un gran relicario para guardar la parte mayor de la Cinta. Este Relicario Mayor, obrado en plata, que tenía una altura de 75 centímetros y pesaba 6.600 gramos, fue sustraído al final de la guerra civil de un depósito del Banco de España y embarcado a bordo del yate Vita, según parece, con destino a México.[10]

La parte pequeña fue guardada en una caja de plata hasta la creación del Relicario Menor en el año 1742, de 43 centímetros de altura con un peso de 2.035 gramos, reproducción en tamaño más reducido del antiguo relicario Mayor. El relicario menor también fue evacuado por las autoridades republicanas en 1938 pero a diferencia del mayor fue recuperado en la localidad de Darnius.

Exterior

Fachada de la catedral de Tortosa.

En el exterior se aprecia la diferencia entre los muros que corresponden a la nave con grandes contrafuertes y los del ábside donde hay un doble juego de arbotantes que acaban en unas pequeñas torres poligonales que debían ir coronadas por pináculos que nunca llegaron a realizarse.

Fachada principal

En el año 1625 el maestro de obras Martí Abaria realizó un proyecto para la fachada principal con el nuevo estilo predominante en la época: el barroco. Este proyecto no se llevó a cabo hasta el siglo siguiente entre los años 1728 y 1757, ya con una simplificación más clasicista hecha por Antoni Ferrer.[11] Esta formada por cinco cuerpos separados por grandes pilastras con capiteles decorados y coronados por una cornisa moldurada y con decoración vegetal. En la parte central se encuentra la puerta de entrada flanqueada por dos gruesas columnas y con un frontón superior en forma curvilíneo. La obra ha quedado inacabada, pues sólo ha llegado hasta el segundo nivel de los cinco trazados ni las dos torres de 61 metros de altura que debían estar situadas a cada lado de la fachada. Se utilizó para su construcción piedra de Flix, Vinebre, Ascó y Riba-roja de Ebro.

El proyecto de derribar los edificios situados en frente de la fachada barroca está en marcha con lo cual en los próximos años el templo quedará finalmente abierto al río Ebro.
Puerta del Olivo

Esta puerta nominada en catalán: porta de l’Olivera, se utiliza para el acceso a la catedral a través del claustro. Consta de una portada enmarcada por columnas salomónicas sobre bases rectangulares y a media altura adosadas a estas columnas, se observan las imágenes de santa Cándida y santa Córdula. Esta portalada está rematada por una cornisa y encima de ella, en el centro, se encuentra la imagen de la Virgen de la Cinta y a sus lados las esculturas de san Pedro y san Pablo rematado todo con un frontón barroco.

Claustro

Claustro de la Catedral de Tortosa.

El claustro del siglo XIII, se encuentra adosado al muro sur de la catedral y consta de planta trapezoidal, con galerias cubiertas y formadas por arcos ojivales sobre columnas con capiteles sin decoración. Sólo en la puerta de acceso al jardín del claustro los capiteles están tallados con escenas historiadas representando la pasión de Cristo y son de la época tardorománica reaprovechados de alguna obra desaparecida. En la parte derecha está la escena de la entrada de Jesús a Jerusalén y la visita de las tres Marias al sepulcro, en la parte izquierda se ve a Jesús delante de Pilatos y el Descendimiento de la Cruz.
Ventana con dos columnas del claustro.

En la Edad Media el consejo de la ciudad se reunía en sus galerías; existe una lápida en sus muros donde se representa el escudo de la ciudad, la Virgen y el hacha, símbolos de los estamentos municipales.

En las paredes del claustro hay una interesante colección de lápidas funerarias medievales con epígrafe de personajes relacionados con el cabildo de canónigos. En el muro junto a la capilla del Sagrario se encuentra una lápida, recuerdo de los judíos de la época visigótica, trilingüe (latín, hebreo y griego).

En su entorno se encuentran las dependencias de la antigua canónica, entre las que están el refectorio, el aula mayor, el dormitorio y el aula menor, donde en la actualidad se conserva el archivo capitular. Se puede ver en el claustro una ventana visigótica con dos columnas de mármol una verde y otra roja.

Ventana con dos columnas del claustro.

Bajo el claustro se conserva un gran refugio antiaéreo construido en 1937-1938 y visitable en buena parte.

Campanario

El campanario se encuentra situado en la parte derecha sobre la fachada principal. Es de planta cuadrada de poca altura y con dos o tres aberturas en todos sus lados; la catedral disponía de campanas antes de ser construido el campanario, ya que había uno provisional. Durante la guerra civil nueve de sus diez campanas fueron destruidas (existe testimonio fotográfico del suceso). Actualmente la catedral tiene ocho campanas en su campanario de torre inacabado.Cada cuarto de hora suenan interpretando partes de la melodía de los Gozos de la Mare de Déu de la Cinta.
Tesoro catedralicio

Conserva una gran cantidad de objetos litúrgicos, de orfebrería y de fondos documentales en su Archivo Capitular. En diciembre de 2007 la Catedral de Santa María abrió al público una exposición permanente donde se exhiben algunas piezas artísticas.

* Una arqueta árabe rectangular y con tapa trapezoidal, realizada con marquetería de maderas y marfil. Datada del siglo XII.
* Procedente del ajuar funerario del obispo Arnau de Jardí (1271-1306) se muestra el anillo, unos guantes y como más destacado la parte superior del báculo pastoral de marfil con una escena en relieve de figuras masculinas.

El anillo tiene forma oval es de bronce dorado con un baño de oro, de 43 mm X 36mm (la parte exterior del óvalo) y 31 mm de altura. Tiene una piedra fósil central rodeada de trece más pequeñas de vidrio verde.
Los guantes están datados de la segunda mitad del siglo XIII, trabajados con seda de color dorado lisos con una cenefa en la parte de la muñeca, formada por dos franjas rojas estrechas enmarcando otra franja más ancha con flores de color rojo y beige; se encontraron bastante deteriorados, haciéndose la restauración en el año 1989 en el taller del Museu Téxtil de Indumentaria de Barcelona.

El báculo es de marfil con la parte recta de forma rectangular y la voluta superior del báculo es de tipo “serpiente” con la cabeza esquemática y con cuatro hojas talladas en la parte exterior. Dentro del círculo de la voluta se representa un relieve calado con dos figuras masculinas, una con barba sentado en un banco y apoyando los pies sobre una banqueta; delante suyo se encuentra otro hombre semi-arrodillado sobre la cabeza de la serpiente, imberbe; los dos personajes tiene un sombrero semiesférico y se encuentran enfrentados. Tiene las manos destruidas y persiste algo de la policromía original dorada. Está datado de principios del siglo XIII, y apareció restaurado con cuatro plaquetas para hacer la unión de una rotura, se cree que, ya que el obispo fue consagrado en 1272, es posible que en el ajuar funerario se le pusiera este báculo anterior por ser una pieza rota y por lo tanto ya inútil.

* Entre los relicarios en forma de busto se encuentran los de las santas Córdula del año 1351 y Cándida del siglo XV y uno de la época renacentista italiana de san Eulalio.
* Una custodia realizada en Valencia por Eloi Camanyes y Agustí Roda en 1638.
* Una imagen de la Virgen de la Cinta del orfebre barcelonés Francesc Via, realizada en plata en el año 1706.
* Una pieza muy importante es el misal de san Ruf de Aviñó del siglo XII con las cubiertas de esmalte con la técnica del champlevé (esmalte vaciado).
* Relacionado con el escritorio de Ripoll, del siglo XIII, se conserva el códice Civitates Dei de san Agustín.
* La catedral también conserva diversas lápidas funerarias, inscripciones romanas y capiteles antiguos, que se pueden ver en el subteráneo del refectorio.

Lápida funeraria.

Relieve funerario.

Galeria de Imagenes de la Catedral de Tortosa en España


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