Posts tagged Arquidiocesis de Medellin

Iglesia de la Estrella (Colombia)

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Consagración o conclusión     1923
Estilo(s) predominante(s)     Neogótico exterior,Romano interior

La Basílica Menor de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá es una basílica católica colombiana localizada en La Estrella (Antioquia), dentro de la Arquidiócesis de Medellín.

Diseñado con estilo neogótico por Martín Rodríguez, localizado al frente del parque principal siderense, e inaugurado en 1923, el templo, erigido en basílica menor desde el 16 de abril de 1986, es un santuario mariano en honor a la Virgen del Rosario, conocida también como La Chinca, la imagen de la misma se encuentra plasmada en un lienzo muy similar al de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, en el municipio homónimo del departamento de Boyacá; diferenciándose ambos lienzos por una estrella entre San Antonio y la Vírgen. Es este cuadro el que preside el altar mayor, en cuyos lados se encuentran las imágenes de San José y El Sagrado Corazón de Jesús; además, el mismo se encuentra en el municipio de La Estrella desde 1690, cuando el pueblo comenzó a ser parroquia, si bien sólo fue elevado a la categoría de municipio hasta el 25 de febrero de 1832.

Bibliografía

* Gaviria Correa, Anibal (Dirección) (2000). Municipios de Mi Tierra. 35 Sabaneta-Caldas-La Estrella.. Editorial El Mundo, Medellín. Edición especial no tiene ISBN.

mas informacion

http://www.arq-medellin.org.co/

Galeria de Imagenes de la Basilica Menor de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquira en Colombia

Iglesia de La Candelaria (Colombia)

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Comienzo de la construcción     12 de marzo de 1768
Consagración o conclusión     2 de febrero de 1776
Estilo(s) predominante(s)     Colonial-Neoclásico

La Basílica Menor de Nuestra Señora de la Candelaria o simplemente Iglesia de La Candelaria, como se le conoce más popularmente, es un templo de culto católico dedicado a la Virgen María bajo la advocación de la Candelaria. Está situada en el centro de la ciudad de Medellín, Colombia, al costado oriental del Parque de Berrío,

Fue catedral de la Arquidiócesis de Medellín entre 1868 y 1931, cuando este título pasó a la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción. Es una construcción colonial, de estilo neoclásico, planta rectangular, con tres naves y crucero. Su estructura levantada en muros de piedra y construida en cal y canto ha sido “remendada” a lo largo de su historia, con sustancias ajenas a esas características.

El 8 de diciembre de 1970 el papa Paulo VI le concede al templo el título Basílica Menor.  En 1997 fue restaurada con la técnica y los materiales utilizados en la época de su construcción, y el 31 de julio de 1998 por resolución 0795 fue declarada la edificación Monumento Nacional de Colombia.

Historia

La Basílica Menor de Nuestra Señora de La Candelaria de Medellín es la primera parroquia de la ciudad. Su primera construcción, en madera y techo de paja, fue emprendida por el cura Don Juan Gómez de Ureña, en 1649, 26 años antes de Medellín ser erigida como villa, esta construcción inicial fue muy pobre en solidez.

Nave lateral derecha.

Nave Central.

Se dedicó a Nuestra Señora de la Candelaria, advocación de especial devoción para los españoles y particularmente para los marinos que cruzaron el Atlántico para llegar al Nuevo Mundo.

Las primeras imágenes de la “Presentación del Niño Dios en el Templo y la Purificación de su Santísima Madre” fueron donadas por don Ramón Álvarez. El cuadro de la Purificación que se venera en el altar mayor, y que fue coronado canónicamente, fue obsequiado, según la tradición, por la reina regente de España Mariana de Austria y por su hijo Carlos II.

En 1712 fue reedificada en tapia por el tercer párroco Don Carlos de Molina y Toledo. En 1766 el Cabildo constató que el templo amenazaba ruina y acordó tumbarlo para levantar uno nuevo El párroco de ese entonces, padre Juan Salvador de Villa y Castañeda, puso manos a la obra con planos del gobernador de la provincia, que no era arquitecto, José Varón de Chávez. El 12 de marzo de 1768 comenzó la construcción del actual edificio. La inauguración se efectuó el 2 de febrero de 1776 y el costo fue de 20.000 castellanos de oro.

En 1826 el culto fue trasladado a la Iglesia de la Veracruz mientras se reparaba el techo. En 1850 se volvió el culto a La Veracruz para hacerle otra importante reforma, con la construcción del altar de calicanto. Ese mismo año llegó el órgano Walcker.

Entre 1857 y 1860 el Pbro. José María Gómez emprendió el cambio de la cúpula por la cúpula toscaza que corona el presbiterio.

El Padre José Dolores Jiménez compró en París, en 1865, el Sagrario de plata, con su correspondiente expositorio.

El 8 de diciembre de 1868 se inauguró la Diócesis de Medellín y la Candelaria se convirtió en su primera catedral, hasta el 11 de agosto de 1931, cuando se consagró la actual, llamada la “Catedral Metropolitana de Medellín”.
Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria en 1870, antes de terminar las torres y cuando aun era la Catedral.

El 28 de febrero de 1888 se terminaron las dos torres delanteras, que reemplazaron las sencillas espadañas anteriores y el 1 de febrero de 1890, a las 12 del día, sonaron por primera vez para anunciar la fiesta de la patrona, las tres campanas traídas de Nueva York y fundidas con las tonalidades de do, mi, sol.

Para la coronación de la Venerada Imagen, en 1950, por privilegio concedido por S.S. Pío XII, a petición de los feligreses encabezados por su Arzobispo, monseñor Joaquín García Benítez, se procedió a nuevas reformas.

El 8 de diciembre de 1970 fue consagrada como Basílica Menor. El título se lo confirió S.S. Paulo VI, durante el arzobispado de monseñor Tulio Botero Salazar, y el curato del Pbro. Manuel José Betancur Campuzano.

Tiene un artístico sagrario de plata y una rica custodia, a más del valioso joyero de la Virgen. Posee un brazo de San Félix y una importante pinacoteca en la sacristía. La imagen más venerada es la de Jesús Caído.

En 1997 fue restaurada con la técnica y los materiales utilizados en la época de fabricación.

Estatua de Pedro Justo Berrio, en Parque Berrio.

Contexto urbano

La Basílica se encuentra localizada en el barrio “La Candelaria” (el cual toma su nombre del templo), al costado oriental del Parque de Berrío, corazón geográfico, centro fundacional de la ciudad, donde los antioqueños han confluido por generaciones como uno de los principal lugares de encuentro. Dicho parque es el punto de partida de la trama vial y sitio de referencia de la nomenclatura de la ciudad. En el costado sur-oriental del Parque, se cruza la calle 50 (Colombia) con la carrera 50 (Palacé), nombradas así para honrar la Batalla de Palacé, (28 de marzo de 1811), primera contienda por la Independencia de Colombia.

La historia de este parque está estrechamente ligada con la del templo de La Candelaria. La Plaza Principal, como se le llamó en un comienzo, era la antesala de la iglesia y allí coincidían los feligreses antes y después de las celebraciones religiosas. Entre 1784 y 1892, funcionó allí el mercado público y también fue escenario de ejecuciones y grandes actos públicos y políticos. Como en todas las ciudades de influencia hispánica, las familias más prestantes vivían alrededor de la plaza, que, en 1895, cambió su nombre en honor a Pedro Justo Berrío, una de las principales figuras políticas de la región en el siglo XIX.

Antes de convertirse en la zona financiera por excelencia de la ciudad, el parque Berrío sufrió varios incendios: en 1917, 1921 y 1922. Las viejas casonas tuvieron que tumbarse y ceder el paso a modernas construcciones, donde tomaron asiento las sedes bancarias y del comercio. Pero quizás su más grande transformación la sufrió a finales de la década de 1980 y principios de la de 1990, cuando se le sometió a un rediseño y un profundo trabajo de cimentación, a fin de acomodar la nueva estación del Metro de Medellín.

Hoy, el parque sigue siendo lugar de encuentro y esparcimiento, en su centro se ubica la Estatua de Pedro Justo Berrío, en la esquina sur-occidental se aprecia La Gorda, nombre cariñoso que la gente ha dado a la primera escultura monumental que el maestro Fernando Botero donó a Medellín. En otra esquina está la escultura El Desafío, del maestro Rodrigo Arenas Betancourt.

Altar mayor.

Altar Mayor

El altar mayor de La Candelaria está constituido por tres cuerpos. El primero que es como la base es el altar, cuya mesa era pegada al retablo y hoy separada después de la reforma litúrgica. Había sido forrada la mesa en lámina de plata y así se trasladó a donde está hoy después de la ampliación que se efectuó al presbiterio. Ese primer cuerpo es como el zócalo. El segundo cuerpo está hecho a la vez por otras tres partes, la central con el largo de la mesa del altar en forma lineal con columnas y un nicho grande en el centro, que después de puesto el Sagrario no contiene imagen. Luego a los dos lados sin seguir la línea recta sino en forma de ángulo están dos cuerpos laterales también con columnas y con nichos de menos dimensión que el central. Las columnas tienen sus capiteles y luego de un espacio, como un tímpano que separa las columnas de la gran cornisa que corona como especie de friso el segundo cuerpo del altar.

Termina con el tercer cuerpo que fue elaborado especialmente para poner el cuadro de la Virgen de La Candelaria y fue construido como en una especie de pórtico que se apoya a lado y lado en cuatro columnas puestas en series de a dos y al fondo está el cuadro de la Virgen y sobre las cuatro columnas está la terminación en forma de cornisa. A los lados están dos grandes volutas en forma espiral. Todas las columnas son cilíndricas y estriadas. Las del segundo cuerpo son de estilo corintio y las del tercer cuerpo estilo compuesto. Los nichos son cóncavos con arcos peraltados. Todo debidamente pintado.
El Sagrario y el Expositorio

En el auto (acto) de visita pastoral de 1836 el Obispo Juan de la Cruz Gómez Plata ordenó hacer reformar el altar mayor, el sagrario y el bautisterio. En la visita siguiente, la de 1843 ordenó que se consiguiera un hermoso tabernáculo y nombró una junta para que se encargara de ello.

En 1852 (A.H.M. Tomo 185), habla el Cabildo Municipal de un diseño presentado por Agustín Codazzi y Paráez, para un tabernáculo y para el frontis del templo y dice que esos diseños estaban de acuerdo con el edificio viejo y se ofrecían para presentar otros diseños. En 1860 se autorizó al Párroco Benítez para vender el Sagrario viejo al templo de San Benito

En 1865 el Padre José Dolores Jiménez encargó el actual sagrario en Francia por medio de la Oficina de Marcelino Restrepo, no se sabe en exactitud si se fabricó según por algún diseño enviado, como tampoco se sabe cuándo llegó a Medellín. Lo único seguro es que se tuvieron en cuentas las medias del sitio en el altar mayor donde se iba a colocar, pues el mismo Padre Jiménez cuando encarga el sagrario da varias indicaciones, entre ellas, las medidas del altar las cuales fueron: 4,60 metros de alto, por un ancho de un metro setenta y dos centímetros y un centro de 92. Además, la plata debía ser de ley de 0,950; como lo disponían las leyes francesas sobre como debía construirse las alhajas de plata. Se pide que la forma sea circular, con buena puerta con su correspondiente chapa. En un documento de 1869 se anota que todavía se debían 2.000 pesos del costo del Sagrario.

El sagrario junto con el expositorio conforman un solo cuerpo totalmente en plata. Dicho cuerpo es de sección circular, dividido en cuatro partes en forma escalonada; de abajo hacia arriba encontramos primero la parte inferior que es como la base de todo el conjunto y es el de mayor diámetro; le sigue la segunda parte que viene hacer el sagrario, el cual es de menor diámetro que la base y alberga los copones con las hostias consagradas; la tercera parte es el expositorio de diámetro un poco menor que el tabernáculo; y finalmente la cuarta parte es una cruz que corona todo el conjunto.

Órgano de la Basílica ubicado en el coro alto.

Órgano


A principios del siglo XIX figura que existió un órgano, del cual se sabe poco, parece que fue construido en Medellín. De ese instrumento hay continuas referencias en las cuentas de Fábrica para su sostenimiento, reparación y por el pago del organista, al parecer el órgano fue vendido en 1861.

El actual órgano fue donado por José María Berrienteos, comprado a la casa E.F. Walcker & Cie., Ludwigsburg (Alemania), empresa fundada en 1785 y cuenta con experiencia en la construcción de órganos para climas tropicales. El instrumento salió de Europa por vía marítima, paro luego ser despachado por el río Magdalena y desde allí a lomo de mula, hasta llegar a la ciudad en 1850. Fue instalado por el arquitecto y mecánico alemán Enrique Hausler, quien construyó el célebre puente de Guayaquil de la Medellin. Además, el arquitecto Hausler es quien realiza las obras en el coro alto para poder colocar el órgano, pues el instrumento pesa 7 toneladas.

Técnicamente, el órgano se compone de 15 juegos o registros (sonidos) repartidos en dos teclados manuales dispuestos en una consola y un teclado que se toca con los pies (pedalero) y sirve para los bajos graves. En 1914 se le adicionó el registro de voz humana. El 25 de noviembre de 1978 fue reparado por el ingeniero alemán Oskar Binder, pues resulta que Hausler como no era organista no lo armó debidamente, por lo cual Binder lo rearma tal como debía ser, además, él es quien años atrás, instaló de la misma marca los órganos tubulares de la Catedral Metropolitana de Medellín (1933) y de la Catedral Primada de Colombia.

Bibliografía

* Piedrahita Echeverri, Monseñor Javier (2006). Monografía Histórica de la Parroquia de la Candelaria, Grafoprint, Medellín. Edición especial, no tiene ISBN.

mas informacion
http://www.arq-medellin.org.co/

Galeria de Imagenes de la Basilica de Candelaria en Colombia


Basilica de Jardin (Antioquia, Colombia)

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Comienzo de la construcción     20 de marzo de 1918
Estilo(s) predominante(s)     Neogótico

La Basílica menor de la Inmaculada Concepción es una basílica católica colombiana localizada en Jardín (Antioquia), dentro de la Diócesis de Jericó; ésta última sufragánea de la Arquidiócesis de Medellín. Se trata de un templo de estilo neogótico al cual le hace falta la bóveda y que ocupa un área de 1.680m², construido en su totalidad en piedra labrada a mano extraída de una cantera en la Vereda Serranías del municipio. La advocación de la basílica es la Inmaculada Concepción de María.

Jardín fue erigida viceparroquia en 1872, y parroquia en 1881, sin embargo, sólo hasta el 20 de marzo de 1918 se inició la construcción del actual templo; la misma, con Angel José Botero como director, culminó en 1940. Sería el mismo Botero quien modificara los planos originales, dibujados por Giovanni Buscaglione, hermano salesiano proveniente de Piamonte. Si bien la construcción bajo la dirección de Botero culminó en 1940, la iglesia fue inaugurada en 1932, faltándole aún las torres y parte del frontis, los mismos se realizarían entre 1942 y 1949.

En 1979, la población se vio sacudida por un terremoto que no sólo afectó a la iglesia, sino también al Parque El Libertador, localizado al frente del templo, y a diversas construcciones en tapia pisada. El parque, por ejemplo, debió ser reconstruido casi por completo, igualmente, en el caso particular de la iglesia, fue necesario reparar varias puertas y construir dos salidas de emergencia; reformas que fueron aprovechadas para mejorar el sistema de amplificación de sonido. El 3 de junio de 2003 la iglesia fue elevada al rango de basílica menor, convirtiéndose en la vigésimocuarta iglesia colombiana en obtener dicho título.

Fachada principal desde el Parque El Libertador.

Posee 128 ventanas y claraboyas; 32 capiteles y arcos recubiertos en oro de 18 quilates y dos campanas hamburguesas. Igualmente, fueron fabricados en mármol de Carrara: la estatua de San Juan Bautista, la pila de agua bendita, el Altar Mayor, el Sagrario, el expositorio, 12 ángeles custodios, el púlpito, el baptisterio y las gradas del comulgatorio. Las dos torres y sus cruces son de aluminio.

Bibliografía

* Gaviria Correa, Anibal (Dirección) (2000). Municipios de Mi Tierra. 11 Jardín.. Editorial El Mundo, Medellín. Edición especial no tiene ISBN.

Galeria de Imagenes de la Basilica Menor de la Inmaculada Concepcion en Colombia

Catedral de Medellin (Colombia)

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Comienzo de la construcción     19 de enero de 1890
Consagración o conclusión     12 de agosto de 1931
Estilos predominantes     Neorrománico

La Catedral Metropolitana de Medellín, oficialmente Catedral Basílica Metropolitana de la Inmaculada Concepción de María, es una iglesia catedralicia de culto católico romano dedicada a la Virgen María bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. Está situada en la zona céntrica de la ciudad de Medellín (Colombia), en el barrio Villanueva, al costado norte del Parque de Bolívar. Además, el templo fue llamado antiguamente y aun se le conoce pero en menor medida, como Catedral de Villanueva, especialmente durante su construcción para distinguirla de la Iglesia de la Candelaria, que por ese entonces era sede episcopal.

La catedral es el principal templo de la Arquidiócesis de Medellín, sede del Arzobispo, así como del Capítulo Metropolitano. Igualmente, es la sede de la “Parroquia de la Catedral”.[1] En 1948, el Papa Pío XII le concedió al templo el título litúrgico de Basílica Menor por breve del 12 de junio de ese mismo año.

El edificio fue diseñado por el arquitecto francés Charles Émile Carré (1863-1909), en estilo neorrománico, cuenta con planta en cruz latina, consta de tres naves longitudinales, a su vez atravesadas por el transepto o nave transversal, y sus dos torreones tienen 66 metros de altura hasta la cruz. Además, es una gran estructura de ladrillo macizo, pues para su construcción se utilizaron aproximadamente 1.120.000 ladrillos de 8 decímetros cúbicos cada uno (unidos entre sí con argamasa), los cuales envuelven un volumen de 97.000 metros cúbicos.[2] Por su valor histórico y por ser una de los principales obras arquitectónicas del país, fue declarada Monumento Nacional de Colombia el 12 de marzo de 1982.

También posee un pequeño museo de arte religioso, localizado en una sala contigua a la basílica, y no se encuentra abierto al público. La colección cuenta aproximadamente 40 obras pictóricas (entre los siglos XVII, XVIII, y XIX) y 15 obras escultóricas (entre los siglos XVIII y XIX).

Historia

La historia de la catedral está dividida en dos etapas; la primera de ellas comienza en 1868 con la creación de la Diócesis de Medellín y Antioquia y la posterior búsqueda de una edificación adecuada para ser un templo catedralicio; este periodo termina en 1883. La segunda etapa comienza en 1886 cuando Bernardo Herrera Restrepo toma posesión como nuevo obispo y emprende la tarea de edificar la catedral. Además, la política es un factor influyente en la historia de la basílica, dado que se vivía la rivalidad entre las ciudades de Medellín y Santa Fe de Antioquia; ésta última pierde en 1826 su condición de capital de la provincia de Antioquia (hoy Departamento de Antioquia) de manos de la segunda, lo que incidió para que más tarde también fuera trasladado el poder religioso.

La obra de Felipe Crosti

Actualmente no existen planos ni maquetas de la obra que pretendía construir Crosti, solo están los informes que él mismo dejó, además, también están los datos suministrados por el arquitecto bogotano Mariano Santamaría, consultado por el Obispo Bernardo Herrera Restrepo. Con base en ellos, se sabe que la planta era de cinco naves, comenzaba donde hoy termina la última escala del atrio y acababa cerca a donde está el baldaquino, pues el mismo Crosti dice que construyó un muro para aislar la construcción de la quebrada La Loca y comprendía todo el terreno que hoy ocupan los atrios laterales.

Crux conmissa o Cruz de San Antonio Abad.

Las alturas eran: la cúpula 90 a 100 m, los muros de la nave central 60 m y las naves laterales 25 m. El ancho de la fachada era de 60 m. La planta era en forma de crux conmissa o cruz de San Antonio, pues el travesaño horizontal tenía la misma medida que el vertical. La nave central era de 20 m de ancho y las cuatro naves laterales, cada una de 16 m. También se sabe que la bóveda de la nave transversal solo tenía apoyos en dos columnas y dos brancas, lo que es insuficiente y de difícil ejecución. Lo mismo sucede con el Coro que era de 30 m de altura y sin bases suficientes.

Era pues de dimensiones monumentales, irrealizable con los materiales que existían en esa época en Medellín. Ya el Obispo Jiménez le había desechado el primer diseño por monumental y costoso. Entre los datos del arquitecto Santamaría, dice: “el plano adolece de muchísimos defectos de estilo y de construcción”, y el Abate L. Douillard a quien también se le solicitó concepto, descalificó los diseños, los cuales reflejaban una gran ignorancia en arquitectura; sería él mismo quien recomendara a Carré. Así pues, la suspensión total del proyecto de Crosti fue lo que se consideró más sensato; y en realidad, lo que se perdió fueron los cimientos, los cuales más adelante no sirvieron para el nuevo diseño de Carré.

Contexto urbano
Entorno urbano actual de la Catedral (rojo), de la Iglesia de la Candelaria (naranja) y los parques Bolívar y Berrío en el centro de Medellín. La línea azul es el curso actual de la quebrada La Loca, la cual está canalizada y cubierta..

La catedral se encuentra emplazada en el barrio Villanueva, en plena zona céntrica de Medellín, al costado norte del Parque de Bolívar, nombrado así en honor al libertador Simón Bolívar, pero no fue sino hasta 1923 que se colocó en todo su centro la estatua ecuestre del libertador, obra del escultor italiano Giovanni Anderlini y fundida por el también escultor italiano Eugenio Maccagnani.

Dicho parque es un sitio emblemático de la ciudad, cargado de simbolismos históricos y culturales. A su alrededor convergen varias vías nombradas en honor a sitios y a eventos relacionados con el libertador, como es el caso de las calles Perú y Bolivia, las carreras Venezuela y Ecuador, naciones liberadas por Bolívar, también se hallan las calles Caracas y La Paz, esta última pasa justo por la parte posterior de la catedral. Asimismo, se encuentra la carrera Junín, uno de los pasajes comerciales más tradicionales de la ciudad, el cual remata en el costado sur del parque y es llamada así en memoria de la batalla del mismo nombre.

Las vías que enmarcan al Parque de Bolívar son: por el occidente la carrera 49 (Venezuela), por el oriente la carrera 48 (Ecuador), por el sur la calle 54 (Caracas) y por el norte da con la fachada principal de la catedral.

Anteriormente, el barrio Villanueva junto con el barrio Prado, conformaban el sector residencial más lujoso del Centro, unidos por un corredor que los integraba, sin embargo, con la creación de la Avenida Oriental en la década de los 60 se cortó dicha integración. Muchas casas fueron reemplazadas por enormes edificios que atrajeron a nuevos habitantes. Y a partir de los años 80, Villanueva sufrió el deterioro de su espacio público, inseguridad y proliferación de indigencia y prostitución, además, las pocas casonas que aún quedan se convirtieron en sedes comerciales padeciendo un paulatino deterioro.

No obstante, el sector se ha recuperado, la seguridad ha mejorado notoriamente, en el parque se realizan frecuentemente eventos culturales, como conciertos al aire libre y encuentros artesanales, y en el costado sur-oriental se encuentra el Teatro Lido restaurado en 2007, sede del Ballet Folclórico de Antioquia, también se busca rescatar el patrimonio arquitectónico del sector.[23

Características del edificio

La basílica fue construida bajo los parámetros del estilo neorrománico, una reinterpretación del estilo románico, llevado a cabo en el templo de forma sobria y sencilla, careciendo de la exuberancia de las grandes catedrales. La planta es cruciforme, tiene 6.078 m² de área, consta de tres naves longitudinales, la principal y dos laterales, a su vez atravesadas por el transepto o nave transversal que forma los brazos de la cruz. Cada nave longitudinal cuenta con acceso por la fachada principal y termina en ábsides, además, las naves laterales tienen cada una dos accesos en sus costados, los cuales comunican con los atrios laterales.

La fachada principal está conformada por dos torres, unidas por un cuerpo que enmarca la nave central y en donde también se encuentran las puertas que comunican directamente con las naves longitudinales.

Las columnas son de forma cilíndrica regular, cuentan con capiteles de estilo corintio reformado o degenerado, muy propios del románico; además de las 16 columnas que separan las naves longitudinales, la basílica posee dos más que sostienen el coro, 64 en la parte superior de la nave central, 32 en los ventanales absidales, 68 en los arcos ornamentales de la nave del crucero, 4 en los ábsides secundarios, más de 120 en el frontis, 16 en los ventanales del ábside y criptas laterales, para un total de 330.

Perfil de cimientos de la Catedral.

Material y estructura

La catedral está edificada en ladrillo macizo, que se encuentra a la vista tanto en el exterior como en su interior, y para su construcción se utilizaron aproximadamente 1.120.000 ladrillos de 8 decímetros cúbicos cada uno, los cuales cuentan en total con una masa de 11.000 metros cúbicos, que envuelven un volumen de 97.000 metros cúbicos.

Además, el ladrillo es un material que resulta bastante idóneo para el estilo del edificio, ya que los muros trabajan a compresión y dicho material resiste ese fenómeno. Adicionalmente, los ladrillos fueron pegados con argamasa, un tipo de mortero formado de cal, que actúa como conglomerante, arena y agua, que al secarse adquiere una constitución dura, pero de menor resistencia e impermeabilidad que el cemento; esta argamasa se utilizó en la edificación del templo ya que al comienzo de la construcción no se empleaban los morteros a base de cemento.

Estructuralmente la basílica funciona con muros de carga que transmiten todo el peso a los cimientos y estos a su vez al suelo, además cuenta con contrafuertes para reforzar los muros, principalmente en donde estos reciben mayores empujes laterales. Los muros cuentan en promedio con 1.70 a 2 m de espesor y las columnas de las naves longitudinales 1.20 m de diámetro. Los cimientos se levantaron sobre la roca, y la piedra de los mismos alcanza hasta la altura de los ventanales; este detalle no se puede observar debido al revestimiento de adobe.

Las ventanas, son angostos y alargados vanos rematados en arco, esta forma tan común en el románico responde más a razones estructurales, que a la estética o a ofrecer un ambiente de penumbra en el interior de la basílica. Como los muros son de carga y al contar con una ventana, se están desviando las cargas hacia los extremos, provocando una sobrepresión en determinados puntos de la pared. Cada vano actúa como un arco de descarga, el cual ayuda en la bifurcación natural de las cargas hacia los laterales, pero para que esta situación se produzca debe haber suficiente espacio entre ventana y ventana, y una buena cohesión entre los distintos materiales del muro (ladrillos y argamasa).

Exterior

El exterior del templo se caracteriza por dar la sensación de una “compacta solidez”, efecto generado por la estructura pesada de los gruesos muros, siendo este a su vez, uno de los rasgos de la arquitectura románica.

La volumetría del edificio responde totalmente a la disposición y composición espacial del interior del templo, su forma escalonada permite distinguir claramente los diferentes cuerpos que lo conforman.

Fachada principal

La fachada principal da la cara al costado norte del Parque de Bolívar y es quizás el frente con más rasgos románicos. Es totalmente simétrica, está conformada por dos torreones, con una altura de 66 metros hasta la cruz y unidos por un cuerpo que enmarca la nave central, tiene 52 metros de ancho en la parte inferior y de torre a torre tiene aproximadamente 40 metros de ancho, además, cuenta con tres entradas, la central y las laterales, cada una da con las naves del templo.

Volumetría de la catedral, lado sur-oriental.

Cada uno de los torreones está formado por tres cuerpos distintos pero combinados de una manera sencilla. El inferior se puede decir que es el marco de un arco con tímpano que da entrada a la nave lateral; el que le sigue tiene la más clásica estructura románica por estar decorado con 6 grandes saeteras con arcos y columnas que las enmarcan en el exterior; el superior se sienta en un cuerpo que bien pudiera sumarse a los tres citados por su altura y por su decoración de arquillos seguidos con saeteras más pequeñas en los centros; este cuerpo superior es el más saliente no sólo por la altura sino por la construcción y belleza ornamental y está decorado con 8 ventanales o ajimeces. Cada uno de estos tramos está separado por molduras de canecillos adornados y dientes de sierra perfilados por contrafuertes.

El cuerpo situado entre los dos torreones está constituido en su parte inferior por la entrada principal, formada por una serie de arcos concéntricos y en degradación (llamado arquivolta), apoyados en pequeñas columnas, todo el conjunto forma una especie de arco abocinado muy sencillo. Entre el último arco de la arquivolta se encuentra el tímpano que descansa sobre el dintel, luego le siguen las puertas hechas en madera, forradas en lámina de hierro pegada con grandes clavos cabezones en forma de botón.

Luego, sobre el acceso principal, le sigue un tramo que corresponde al Coro con tres altos ventanales y sobre éste una variedad de jable moldurado; en su centro está el reloj, fabricado por la Casa Seth Thomas Clock de Thomaston, EUA. Fue construido el 8 de abril de 1909 como el número 1.514. El mostrario es de dos metros, da las horas, las medias y los cuartos. Tiene tres campanas pero solamente se instalaron dos, sirvieron hasta 1952 para los toques, tiradas por cuerdas.

Fachadas laterales

En las fachadas laterales se distinguen los diferentes cuerpos que conforman el templo, e igual que la fachada principal cuenta con elementos de estilo románico manejados de forma sobria. En cada fachada se distingue la torre, seguida de los cuerpos longitudinales de las naves, luego está la fachada del transepto y sobre esta se encuentra la torre del crucero; después sobresale la continuación de las naves para luego rematar en los ábsides, en la parte inferior se distingue el cuerpo de la sacristía.

Volumetría de la catedral, lado nororiental.

Entre la torre y la fachada del transepto se encuentran los 2 cuerpos, la nave central y la nave lateral más baja, cada una cuenta con 8 ventanas en forma de arco de medio punto. Cada fachada lateral posee tres accesos, dos dan con la nave lateral y la tercera con la sacristía, e igual que las puertas de la fachada principal están hechas en madera, forradas en lámina de hierro pegada con grandes clavos cabezones en forma de botón.

Fachada posterior

Al igual que las fachadas laterales, en la posterior también se distinguen varios cuerpos que conforman la basílica y es quizás en donde se nota con mayor realce la forma escalonada del templo.

De abajo hacia arriba, encontramos los cuerpos más pequeños, que dan cobijo a las áreas posteriores del templo, como el museo, la sala capitular, etc.; luego está el volumen del ábside central, el cual se alza en el medio de la fachada, rodeado de los pequeños cuerpos y de los ábsides laterales, e inmediatamente de dicho ábside está la continuación de la nave central, que junto con al ábside central contienen el presbiterio; después y a la misma altura de la nave central está el volumen del transepto o nave transversal, el cual está dividido por la torre del crucero siendo el volumen más alto de la parte posterior del edificio.

Cubierta

La cubierta del templo es de teja de barro y madera de comino, madera altamente valorada en el área de la construcción por su alta resistencia a las diferentes condiciones ambientales (humedad, agua, suelo) y al ataque de insectos como el comején. La estructura del techo está conformada por cerchas, alfardas, alfardas durmientes, tirantes, nudos de tirantes, cuñas, soleras, piedeamigos, cumbreras, travesaños. La armazón está en forma de caballete con mediaguas a lado y lado en la nave central, mediaguas en la cubierta de las naves laterales y en la torre del crucero también en caballete. Los empates se hacen con platinas metálicas sobre la madera, una esterilla de cañabrava sobre la que va la teja de barro y por debajo emboñigado entre listón y listón y un acabado que parece de madera. La nave central por dentro tiene forma trapezoidal.

Atrios

Son tres atrios, uno central y dos laterales, que enmarcan parte del edificio y lo aíslan de las construcciones de su alrededor, abarcan un área de 2.170 metros cuadrados y no fueron diseñados por Carré. En 1920, la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín -SMP- en colaboración con el concejo municipal y el comercio de la ciudad, construyen los atrios en baldosa ranurada de cemento que costó $ 3.000. Además los bordes de las escalas fueron reforzados con láminas metálicas traídas de Estados Unidos. Hubo así un cambio del proyecto original en que los atrios iban al nivel de la calle y al pie de cada puerta había una serie de escalas. Con este cambio el atrio dio realce a la Catedral. Desde 1967 se buscaba la integración del Parque de Bolívar con el templo, pues entre el atrio central y el parque pasaba un tramo de la calle 56 (Bolivia), por lo cual, en 1968 fue remodelado el parque, se suprimo dicho tramo peatonizándolo, se colocó la fuente luminosa y se dejó un espacio amplio entre la pila y el atrio, que sirve para realizar ceremonias en el exterior. En 1976, fueron remodelados los tres atrios, empleando para ello grandes baldosas de arenón por las Empresas Públicas Municipales. Hay planos para cerrarlos con rejas metálicas, lo que unos juzgan necesario y otros rechazan.

Catedral de Medellin-Plano General.svg

Catedral de Medellin-Plano General

Interior

El interior del templo se caracteriza por ser un ambiente penumbroso, sombrío y tranquilo, solo alterado durante las celebraciones religiosas; su distribución está enmarcada de acuerdo con su planta de cruz latina, y sus diferentes espacios están claramente definidos. Cuenta con tres naves longitudinales, la principal o central y dos laterales, a su vez atravesadas por el transepto o nave transversal que forma los brazos de la cruz, y el encuentro entre esta última con la nave central genera un espacio llamado crucero. Cada nave longitudinal cuenta, en el extremo sur con accesos en la fachada principal y al norte rematan en ábsides abovedadas.

De sur a norte encontramos primero, el sotacoro o pronave, área ubicada bajo el coro y las torres, antecede a las naves longitudinales y es una especie de vestíbulo o recibidor; en él se encuentran las pilas de agua bendita, dos estaciones del vía crucis y en los extremos oriental y occidental se encuentran dos ábsides de forma trapezoidal (trapecio isósceles) abovedado, cada uno contiene un retablo de mármol y están cerrados por canceles (rejas). Igualmente, cada ábside cuenta con dos puertas que dan con las escaleras contenidas entre los muros y que comunican con el coro y las torres, además el occidental tiene un ascensor marca Otis que fue colocado 1933, costó 15.000 pesos de la época y aun funciona perfectamente.

La nave central tiene 14,50 m de ancho y una longitud de 98,45 m incluyendo en esta medida el grueso de los muros; está separada de las laterales, entre el sotacoro o pronave y el crucero, por dos arcadas a lado y lado, conformadas por dos series de ocho columnas cada una (16 en total), las cuales miden, incluyendo bases y capiteles, una altura de nueve metros por 1,20 m de diámetro y están unidas por arcos de medio punto de 1,70 m de diámetro. Sobre estos arcos, en la parte alta de la nave central se encuentra a lado y lado una serie de triforios o arcadas ciegas que cumple una función solamente decorativa, y sobre estos, están dos series de 8 ventanales cada una, luego la nave es cubierta por un techo a dos aguas formado por gruesas vigas de madera.

Nave Central.

Continuando por la nave central, hacia el norte, se encuentra el área del crucero, siendo una especie de antesala para al presbiterio, dicha área es de forma cuadrada y cada lado tiene el mismo ancho que la nave central, además, en esta área se levanta la torre del crucero que sobresale en el exterior y cuenta con 3 ventanales a cada lado. Por último la nave central termina en el brazo superior de la cruz, el cual comprende el presbiterio, zona que contiene la cátedra, el altar mayor con el baldaquino y la sillería de los Canónigos, esta última rodeada por un ábside de 14,50 m de diámetro y a su vez cubierto por una bóveda de ladrillos, cuyas juntas de argamasa forman un encaje de perfecta ejecución.

Las naves laterales corren en casi toda la longitud de la nave central, tienen ocho metros de ancho y están delimitadas entre las arcadas ya antes descritas y el muro que da con el exterior. Cada nave tiene en su respectivo muro, cinco confesionarios empotrados a la pared, 8 ventanales con sus vitrales y coincidiendo con el eje de 6 ventanales, se ubica una estación del viacrucis; en los otros dos se localizan las puertas que comunican directamente con los atrios laterales. Luego, hacia el norte de las naves está la zona que comparte con el transepto, para luego rematar en los ábsides laterales que cobijan pequeños retablos de mármol.
Serie de columnas de las Naves.

El transepto o nave transversal, el cual, como ya se había mencionado antes, forma los brazos de la cruz, se extiende en sentido oriente-occidente o viceversa, tiene una longitud de 63,40 m y los mismos 14,50 m de ancho que la nave central. Está dividido en dos áreas, en el extremo de cada brazo se encuentra un retablo de mármol, y al lado de cado uno de estos, se encuentran dos puertas, las que dan hacia el sur se encuentran con los atrios laterales, las que dan al norte comunican con diferentes dependencias, la del brazo oriental comunica con la sacristía, y la occidental con el panteón de los obispos. Sobre el eje de dichas puertas se localizan cuatro cuadros de grandes proporciones y los muros entre el crucero y los brazos se encuentran 2 estatuas religiosas sobre repisas.

Finalmente, están las dependencias ubicadas en los ángulos superiores formados por el cruce de las naves longitudinales con el transepto. En el ángulo occidental se localizan dos grandes salones; en el del norte se encuentra el museo de arte religioso, y en el del sur está el Mausoleo de Obispos; además, debajo de estos se encuentra la Cripta de Osarios. En el ángulo oriental se localizan varias dependencias; al sur está el salón de la sacristía y al norte está la sala capitular, y otras dependencias menores de la Basílica.

Presbiterio

El presbiterio central se encuentra elevado del resto del templo por cinco escalones. Comprende el área final de la nave central, desde el crucero hasta el ábside de más de 14 metros de diámetro y se encuentra separado o encerrado del público en general por un comulgatorio (barandilla) de mármol. En el presbiterio se encuentra el altar mayor cubierto por un baldaquino, la sillería de los Canónigos y el solio episcopal.

Baldaquino y Altar Mayor.

Baldaquino y Altar Mayor. El Baldaquino es un pabellón que cubre el altar y le da realce, lo diseñó el arquitecto salesiano Giovanni Buscaglione, quien diseñó o aprobó los diseños de casi todos los elementos decorativos de la catedral. La cúpula está sostenida por cuatro columnas de mármol azul oscuro en la base y en el fuste de rosado de Verona, los capiteles son de estilo corintio y reciben los arcos de medio punto con bordes denticulados. Las cornisas forman los cuatro costados y tienen rosetones de mármol crema, la cúpula tiene forma octagonal tanto en su interior como en su exterior, y está coronada por una cruz. Cuatro pequeños pináculos de exactas proporciones sobresalen en los cuatro ángulos de la cúpula.

Los mármoles se clasifican por las canteras de donde provienen, el blanco es de Carrara, el rosado es mandorlato de Verona, o Nero enoro di Levanto, el azul es gallo di Siena, el café oscuro es de flor di Pesco, tiene verde autico y un crema de Rosa de Vaticino. La obra la ejecutó la Casa Américo Martino Darsanti en sus talleres de Pietrasanta.

Altar Mayor.

El Altar Mayor que está cubierto por el baldaquino, es una mesa de mármol blanco de Carrara. Su frente consta de una arcada adosada a la mesa compuesta de cinco cuerpos, el del centro, el más grande es un arco achatado, y es el que enmarca la última cena de Leonardo Da Vinci tallada en toda la mesa. Cuando lo colocaron en 1923 y 1924, tenía unas gradas para los candeleros, un Sagrario con su expositorio y a cada lado un ángel portacandelabro. Estos elementos fueron retirados por orden del Arzobispo García Benítez en 1944 y se encuentran actualmente en la Parroquia de Nuestra Señora de Las Lajas. El costo de ellos fue de $ 25.065.37.

En 1967 el Párroco Eugenio Arango hizo una modificación que consistió en centrar la mesa debajo del baldaquino, quitarle altura suprimiendo dos gradas para el piso sobre el que se apoya la mesa llamada también tarima, de esta manera ya no se necesitaba altar móvil, se podría celebrar de cara al pueblo y quedó más visible la sillería de Canónigos que ocupa el ábside central. El baldaquino tiene una altura de 22 metros. La mesa del altar tiene 4 metros de largo por 1.18 de ancho y 1.5 de altura y pesa 18 toneladas.
Cátedra, solio o sede episcopal.

Cátedra, solio o sede episcopal. La primera era de madera y fue reemplazada por la actual en 1940, en el mismo año que fueron colocadas las dos pilas de agua bendita. Fue diseñada por Hermenegildo Bibolotti, y modificado en sus medidas por el Arzobispo Salazar y Herrera; su diseño está de acuerdo con el estilo del altar y del baldaquino, y costó $ 5.900 pesos. Tiene 5.40 metros de alto y 4,10 metros de ancho, la tarima es de 1,30 x 1,00 metros, la segunda grada es de 70 x 70 cm., la tercera de 60 x 60 y la cuarta de 30 x 30 cm. Las sillas fueron colocadas en 1947: las primeras eran de madera, las actuales son de mármol y están debidamente acolchadas. Toda la cátedra está adosada a la columna y puesta sobre el pavimento de mármol.
Sillería del coro de los Canónigos.

Sillería del coro de los Canónigos. La diseñó en las partes laterales Giovanni Buscaglione y el trono el Maestro Luis Eduardo Arenas, ebanista, autor, con otros, de casi todo el trabajo en madera. Se construyó entre 1928 y 1932, costó $60.000, es totalmente desarmable, sin un clavo ni un tornillo, esta hecho en cedro negro y se gastaron más de mil trozas de dicha madera. La sillería es una obra de talla de gran precisión, cuenta con sartas de perlas, hojas retorcidas, palmetas, entrelazados, espirales, volutas, capullos, entre otros. No es circular aunque así se ve, es ochavada en los tableros, pero la moldura superior y las escalas sí son circulares. Son 32 sillas en la primera fila, la pegada al muro, y 22 en la segunda fila, en total 54 asientos. En cada lado hay 27.

Ambón.

Ambón. Se encuentra al pie de la cátedra, está hecho en mármol de varios colores, fue construido por el maestro Juan de Dios Urquijo después de 1983, cuando fue nombrado cardenal el Arzobispo Alfonso López Trujillo, cuyo escudo cardenalicio quedó grabado en la parte inferior del ambón. Para su construcción se utilizó parte de las láminas de mármol de una mesa de credencia que se encontraba al servicio del presbiterio occidental, la cual fue desmantelada para dicho fin. En sí, es un pequeño muro rectangular en mármol blanco, que contiene en su frente un rectángulo en mármol verde, que influye en su parte superior una circunferencia que a su vez contiene una cruz patada, además, el frente del ambón esta flaqueado por dos columnas con fuste rosado y de estilo toscano, lo cual va en contravía del orden corintio que predomina en el edificio.

Pavimento del Presbiterio Central. El suelo del presbiterio es también de mármoles italianos, fue diseñado por Buscaglione, colocado en 1931 y el costo fue de $10.475.93. Va desde el comulgatorio central hasta la sillería de los Canónigos. Fue diseñado teniendo en cuenta la tarima del altar mayor y la sillería de los Canónigos. En cambio el solio fue colocado sobre el pavimento, pues fue adquirido, más tarde. Está constituido por placas de mármol de diez colores identificados así: rosado, rojo de Verona, crema, blanco con vena negra débil y delgada, blanco con vena negra más ancha y muy negra, azulado, café oscuro, verde, gris y negro. Todo el conjunto es como un gran mosaico con piezas grandes de varios colores unidos con figuras rectangulares, cuadradas, circulares, semicirculares y triangulares. Es como un tapiz, pero de mármol y sólo con motivos eclesiásticos y simbólicos. Ha venido deteriorándose y su restauración resulta costosa.

Comulgatorios (barandilla). El central está colocado en forma de U, las partes laterales pegan al muro de la torre central del crucero. La parte frontal tiene la longitud de la nave central y posee en el medio una puerta metálica. También tienen comulgatorio los dos retablos laterales de los ábsides y los dos retablos del transepto, todos son de mármol blanco, con cruces en forma griega, y los cinco tienen el mismo diseño.[29

Retablo de la Virgen del Carmen, ubicado en el ábside occidental.

Retablos

Son seis retablos grandes de mármol distribuidos así: dos en los ábsides laterales, dos en el transepto y dos en la parte inferior, el sotocoro o pronave a la entrada del templo.

Los dos retablos de los ábsides laterales. Fueron conseguidos al mismo tiempo que el altar mayor y colocados también en 1924 y 1925. Cada retablo se acomoda al ábside y son similares. El del ábside occidental es el de la Virgen del Carmen y el del ábside oriental es el de San José, y ambas imágenes están colocadas en los nichos centrales del retablo. En el ábside occidental estuvo una imagen de Jesús Crucificado hasta 1943 cuando el Arzobispo Joaquín García Benítez ordenó sustituir el Cristo por la imagen de San José. Cada retablo tiene su tarima y su presbiterio al frente, que está cerrado con comulgatorio (barandilla). Costaron $ 11.975.61.
Retablo del Sagrario y del Corazón de Jesús, ubicado en el costado oriental del transepto.

Los dos retablos del transepto. Están ubicados en los extremos, sobre los muros occidental y oriental, son de mayor tamaño que el de los ábsides laterales. Cada retablo cuenta con nicho, tarima de mármol y están cerrados en forma de U por un comulgatorio (barandilla). Hoy en día, en el del costado oriental está colocado el Sagrario, es como la Capilla del Santísimo con la imagen del Corazón de Jesús. En el occidental está la imagen de la Inmaculada, titular del templo. Cada uno tapa el vitral del centro de la fachada que tiene tres vitrales. Fueron adquiridos y colocados en 1926, después del central y de los laterales. Su costo está incluido en el de los altares laterales.

En 1931, por disposición del Obispo Caycedo, el oriental fue de la Inmaculada y el occidental del Corazón de Jesús, aunque se desconoce quien hizo el cambio actual.

Los dos retablos laterales en el Sotacoro o Pronave (en la entrada del templo). Fueron colocados en 1949, están ubicados en dos espacios que se salen del hilo de los muros laterales como dos entradas o brazos pequeños, que terminan en ábsides de forma trapezoidal (trapecio isósceles) abovedado, hacen parte del Sotacoro o Pronave y están cerrados por canceles (rejas) de madera. En el Oriental está la imagen de San Francisco de Asís y en la parte superior está enmarcado un pequeño vitral. En el occidental está la imagen de Santa Bárbara, patrona de la Arquidiócesis de Medellín y por un tiempo estuvo la pila bautismal que hoy está junto al retablo de San José en el ábside oriental. La imagen de Santa Bárbara fue adquirida en 1952. El retablo de mármol de San Francisco reemplazó uno de madera, que al parecer fue elaborado en 1943. Además, en ambos espacios están las puertas de entrada a las torres.

Vitrales y vidrieras

Los vitrales de la catedral de Medellín fueron diseñados por Giovanni Buscaglione y construidos por la Casa Francesa Vidrieras Artísticas de Margenia hermanos, en sus talleres de España, elaborados con vidrios martales o vidrio catedral y costaron $ 25.608.37. Son 76 en total en diversos tamaños y con distintas figuras y dibujos. Llegaron a Medellín en 1921; cubren los ventanales de los muros externos y dan a la catedral un aspecto místico. Hay ocho en cada muro lateral así: en el muro occidental que da a Venezuela están: Simón el Cananeo, San Bartolomé, el escudo del Obispo Montoya, Santiago el Menor, San Judas Tadeo, el escudo del Obispo Isaza, Santo Tomás y el escudo del Obispo Jiménez.

Uno de los Vitrales de la catedral.

En el muro de la nave oriental que da a Ecuador están: San Andrés, San Lucas con el símbolo del Toro, el escudo del Arzobispo Herrera Restrepo, San Marcos con el símbolo del León, San Felipe, el escudo del Arzobispo Pardo Vergara; San Mateo con el símbolo del Hombre y el escudo del Arzobispo Cayzedo. En el ábside de la nave central están colocados cinco: en todo el centro el Corazón de Jesús, y a lado y lado El Buen Pastor, el regreso del Hijo Pródigo, que representan el amor de Dios y su misericordia, Santa Rosa de Lima y Santa Bárbara.

En los muros de fachada de la nave del transepto, hay tres en cada fachada así: en la occidental que da a Venezuela uno de dibujos que quedó tapado con el retablo, San Pedro y San Juan. En la fachada del de oriente que da a Ecuador, el del centro también quedó tapado por el retablo, Santiago el Mayor y San Pablo. En el frontis hay otros tres con figuras geométricas y son los que dan luz al coro del órgano. En los ábsides de las naves laterales, en cada una, hay un vitral que representa Ángeles adoradores. Encima de las puertas de las Sacristías están el Cura de Ars y San José. En las pronaves hay dos: el bautismo de Cristo y el Cordero de Dios. Encima de la cornisa del muro con triforios, que forman la nave central hay unas pequeñas ventanas con vidrieras en colores y 8 figuras geométricas a lado y lado.

En la torre sobre el crucero hay 12 y en los brazos del transepto hay nueve iguales a las vidrieras de la nave central y en el presbiterio hay dos. Son 36 en total. Los que no tienen figuras humanas tienen motivos decorativos copiados de los de otras Catedrales como de San Marcos de Venecia, San Esteban de Bolonia y otras. Los vitrales están colocados en marcos de hierro y protegidos por fuera con una red de angeo. Además, tienen bastidores de madera y refuerzo de hierro para prevenir la fuerza del viento.

Órgano

Cuando la Arquidiócesis decidió adquirir en 1923 un órgano tubular para la Catedral Metropolitana, se solicitaron ofertas a 3 casas constructoras y se escogió el órgano más grande y el de mayor valor de cuantos fueron cotizados: el de la casa E.F. Walcker & Cie., Ludwigsburg (Alemania), y con su instalación costó $21.038.80. Esta empresa fue fundada en 1785 y cuenta con experiencia en la construcción de este tipo de órganos para climas tropicales.

El instrumento estuvo listo en diciembre de 1932 y partió de las costas alemanas el 1 de enero de 1933. Dos meses después llegó a Puerto Colombia (Atlántico) y de allí, fue enviado por el Río Magdalena hasta Puerto Berrío, de donde se despachó el 24 de marzo hacia Medellín en el ferrocarril de Antioquia. Finalmente el órgano llegó a la ciudad el 30 de marzo de 1933, en 24 cajas que pesaban 1.600 kilos cada una aproximadamente. El ingeniero alemán Oskar Binder fue el encargado de armar las piezas. Luego de examinar el coro alto escogido para instalar el órgano, llegó a la conclusión de que se debía reforzar la plataforma con una estructura metálica independiente, pues el escenario seleccionado no era capaz de soportar el peso del órgano (22 toneladas) ni la vibración del motor de tres caballos de fuerza que requiere el instrumento para funcionar. Doce trabajadores participaron en su instalación, y estuvo listo para su estreno a finales de julio de 1933. Para dicho estreno, y con el fin de enseñar su manejo al personal, la Arquidiócesis contrató por un año los servicios del organista alemán Alfonso Maerz. El 12 de agosto del mismo año, a las cuatro de la tarde, el Arzobispo Manuel José Caycedo bendijo el órgano, y el señor Maerz dio un concierto con un lleno total.

Ademas, Oskar Binder, quien había llegado al país solo para instalar el órgano, decide establecer la compañía Oskar Binder & Cia. Ltda con sede en Bogotá y se vuelve el representante exclusivo para Colombia de la casa E.F. Walcker y más adelante, instala de la misma marca el órgano tubular de la Catedral Primada de Colombia, de la Basílica de Nuestra Señora de la Merced y de la Catedral de Santa Fe de Antioquia, entre otros.
Consola del órgano Walcker de la Catedral. Se observan los tres teclados manuales y el pedalero, así como los controles de los registros.

Técnicamente, el órgano se compone de 51 juegos o registros (sonidos) repartidos en tres teclados manuales dispuestos en una consola y un teclado que se toca con los pies (pedalero) y sirve para los bajos graves. Estos teclados hacen sonar un total de 3.478 flautas de muy variada longitud y calibre. El tubo más largo mide 6,20 metros y el más pequeño 30 cc; 228 son de caoba y el resto de metal con aleación de estaño y plomo, en sí, es una orquesta con instrumentos como trompetas, bombardas, oboes, clarinetes, flautas y voces humanas. La madera es de caoba, palosanto, importada de Belice. Funciona con un ventilador de dos turbinas que inyectan los cincuenta metros cúbicos de aire por minuto que necesitaba el instrumento para sonar las flautas, acoplado a un motor de 3 caballos de fuerza, también puede funcionar por el sistema de fuelle, además, según la parroquia es el órgano más grande de Colombia.

Aunque el instrumento funciona, presenta problemas que lo ponen en riesgo. En 1975 se renovaron los mecanismos eléctricos del órgano y se adicionó un juego de trompetas de cobre para dar mayor acústica al sonido de acuerdo con el tamaño de la catedral; debido al uso el órgano se ha desgastado en los contactos eléctricos de la consola y además, en el 2002 sufrió exposición a la humedad por lo que se realizó una reparación provisional, pero aun así está funcionando a media marcha; por ejemplo de los 51 registros que tiene, 25 son inexistentes, pues el sistema de bolsas, las cuales son de cuero, al humedecerse se endurecen y pierden su elasticidad.

Ante esto y otros problemas, el órgano fue sometido a una reparación integral, que comenzó el 25 de noviembre de 2009, tomó cerca de tres meses, y estuvo listo para las celebraciones de Semana Santa del 2010. Para tal fin se obtuvo el interés del gobierno alemán para su restauración y conservación, pues es considerado patrimonio para los alemanes por ser de los pocos construidos antes de la Segunda Guerra Mundial y que aún se conservan. Para lo cual, la embajada de Alemania donó 70.000 euros; así mismo, la Gobernación de Antioquia donó 200.000.000 de pesos y la Alcaldía de Medellín y Comfenalco Antioquia $50.000.000 cada uno, lo cual suma alrededor de $520.000.000 de pesos y la empresa privada apoyó este proyecto para completar los $630.000.000 que costó todo el proceso de reparación.

Dicho proceso que comienza con la limpieza de cada una de sus piezas y que incluye el reemplazo de 3.000 fuelles que permitirá que el órgano quedé en el mismo estado en que estaba cuando se construyó. El proceso fue administrado por Comfenalco Antioquia y estuvo a cargo de la empresa alemana Oberlinger, firma experta en este tipo de instrumentos.

Otros elementos de la catedral
Púlpito.

La catedral cuenta con varios elementos que sobresalen por su diseño, función o material; entre los principales se encuentran:

Púlpito. Diseñado también por Giovanni Buscaglione, fue colocado en 1930 y costó $ 5.000.00. Está ubicado al lado izquierdo hacia el costado oriental de la Catedral, en la nave central. Está constituido por una columna con base y capitel, un palco para el orador, cornisa, espaldar, tornavoz y escala con pasamanos. En 1934 se habló de darle mayor altura ya que la que tenía no era apropiada. Consta de mármol de varios colores, sobresaliendo una especie escasa, la del portato o morado, del que tienen algunas incrustaciones los retablos del transepto, y que por fortuna no se ha suprimido ni cambiado de lugar.

Pilas de agua bendita. Son copia de la Basílica de San Pedro en Roma, construidas por U. Luisi y Cia. Pietrasanta (Italia), fueron colocadas en 1940, y son de estilo renacentista, por lo cual desentonan totalmente con todo el templo y demás elementos decorativos. Las dos pilas están localizadas en el Sotacoro, empotradas en la pared y constan cada una, de dos ángeles de mármol blanco de aspecto regordete e infantil, que portan una concha de color rojo en sus manos. Sus dimensiones alcanzan 160 x 135 cm y junto con el Solio costaron $ 10.000 pesos colombianos.
Confesionario de la catedral.

Confesionarios. Los primeros eran de madera, los cuales fueron reemplazados por los actuales en 1952, hacen parte de la donación del Pablo Tobón Uribe y fueron comprados a Marmolería Artística de Hermenegildo Bibolotti. Cada confesionario está constituido por tres cuerpos, uno central donde está el asiento para el Sacerdote y dos laterales con cancel para los penitentes. Cada cuerpo consta de un arco con sus respectivas columnas, están incrustados dentro del muro. Su marco externo es de mármol y todo el interior es de madera. Se hizo estudio por ingenieros sobre la localización y sobre la no debilitación de los muros. Son en total doce, cuatro en cada nave lateral y dos en cada brazo del transepto. Fueron colocados por Juan de Dios Urquijo y Manuel Rave. La obra de madera, incluyendo las bancas que hay a lado y lado, son obra de los ebanistas Luis Hidalgo, el maestro Luis Arenas y Alfonso Martínez. La altura es de 3,45 metros, el ancho de 2,50. Para los marcos se utilizaron mármoles blanco y rojo, salen del muro 25 cm y la grada exterior tiene 45 cm.
Estación IX del Viacrucis.

Viacrucis. Son catorce estaciones hechas de mosaicos venecianos con marco de mármol, construidos en 1937 por U. Luisi y Cia. Arquitectos y Escultores, en Pietrasanta, encargado por medio de Marmolería Artística de Hermenegildo Bibolotti. Fueron inauguradas en febrero de 1940 al celebrar las bodas de oro sacerdotales el Vicario General y Canónigo Lubín Gómez. Las medidas son 1.90 x 270 cm, tienen cornisa y arco. La estación que en 1938 se envió como modelo es la Crucifixión que está hoy en la Sacristía. Fueron colocados en 1939, cada una coincide con el eje de un vitral. Costaron $ 175.000.

Bancas. Fueron construidas también por el Maestro Luis Eduardo Arenas en 1928 y son de forma muy sencilla. Carecen de gravados u otros elementos ornamentales. La Catedral adquirió maquinaria especial para estos trabajos, que luego vendió en 1934. En la nave central se localizan 164 bancas, que van en dos hileras a cada lado de la entrada central. Al frente del Presbiterio y después del Púlpito, o sea en el área del crucero se ubican 24. En los brazos de la nave transversal o transepto, se sitúan 18 en el Altar de la Inmaculada y 16 en el del Santísimo. Las 22 de los confesionarios son de igual diseño, pero posteriores. Son en total 244 bancas incluyendo las de los confesionarios. También existen sillas individuales, que se colocan delante de las bancas, para invitados especiales y también se ubican en el presbiterio para las concelebraciones (20 de madera, 14 abullonadas).

Lámpara de la nave central.

Lámparas. Las actuales luminarias de la catedral datan de 1952 y forman parte de la donación de Pablo Tobón Uribe. Fueron diseñadas por la casa Rambusch Dec., Nueva York (Estados Unidos) y su diseño va de acuerdo con la sobriedad del templo. Esta empresa fue fundada en 1898, se enfoca en la arquitectura, diseño y decoración, y cuenta con experiencia en sistemas instalados en espacios públicos, como bancos, iglesias, edificios históricos, museos, entre otros. Al principio, fue difícil encontrar quien diseñara las grandes lámparas, señalar la altura a que debían situarse y el tipo de bombilla.

Existen doce grandes lámparas, colocadas en la nave central, seis a cada lado, constan de un gran y delgado aro metálico que sostiene de 8 cilindros de vidrio esmerilado, que albergan bombillas de luz amarilla y en el centro del aro se localiza un gran cilindro de vidrio esmerilado sostenido por una delgada estructura metálica y dicho cilindro contiene una bombilla de mayor tamaño de las anteriores. Existen otras doce lámparas de gran tamaño y con diferente diseño, las cuales constan de un grueso aro metálico parecido a una rueda, donde tiene incrustado 8 bombillas y carecen de los cilindros y de la bombilla central. Se localizan: una en cada presbiterio lateral, dos en cada brazo del transepto y tres en las partes superiores de las naves laterales.

Hay una lámpara más grande que las ya descritas, ubicada en todo el ábside central, detrás del altar, consta de un anillo metálico con 8 bombillas incrustadas y en el centro se encuentra un elemento en vidrio en forma de un plato, que a su vez es sostenido por una delgada estructura metálica, dando la sensación de ingravidez de dicho elemento. Existen otras doce lámparas, esta vez de sencilla forma, constan de un cilindro de vidrio sostenido por una delgada estructura metálica, y están en las naves laterales, el sotacoro y el coro alto. Todas las lámparas se sostienen a su vez por delgados cables metálicos.

Pila bautismal.

Pila bautismal. Junto al retablo de San José en el ábside lateral oriental, se encuentra la pila bautismal, adquirida al crearse la parroquia en 1962, por un tiempo estuvo localizada en el ábside occidental del sotacoro o pronave. Es toda en mármol, excepto la tapa metálica que cubre el recipiente circular cóncavo en el que se deposita el agua, a su vez sostenido por una columna de estilo “toscano”. Esta ultima característica también la comparte con el ambón, estando ambos en contravía con el orden corintio que predomina en el templo, además fueron en diferentes lapsos los últimos elementos que adquirió la catedral.

Curiosamente, la Catedral de Caldas cuenta con una copia exacta de esta pila bautismal, no es de extrañar, pues antes de que el templo parroquial de Caldas fuera elevado a sede episcopal pertenecía a la jurisdicción de la arquidiócesis de Medellín, y posiblemente las pilas fueron obtenidas al mismo o en diferentes momentos del tiempo, pero es claro que fueron adquiridas del mismo diseñador o proveedor.

Pavimento de las naves. La mayor parte del piso de la catedral está pavimentado con baldosa de cemento, fue colocado en 1929, aunque en aquella época ya existían fábricas de baldosas en Medellín, fueron pedidas a Bélgica a la Casa Almietach Thiener y Cia., ya que se quería que el pavimento fuera también de lo mejor que podría tenerse, tuvo un costo de $ 4.000 que con la instalación se subió a $ 11.000. No son propiamente baldosas sino baldosines de 10 x10 cm. El diseño es también como el del presbiterio de Giovanni Buscaglione. La colocación la dirigió el Padre Lucas José Vásquez, ecónomo de la Catedral, con base en un plano donde venían numerados para formar diversas figuras.

El diseño es todo un mosaico, como el presbiterio, el emblema aquí fue la cruz, símbolo del cristianismo. Los baldosines son de cuatro colores: café semioscuro, gris, crema y rosado que van puestos todos en el mismo sentido, todos a hilo se forman figuras con la combinación de dichos colores, muchas en forma de rombos sin estar colocadas las baldosas en esa forma, también ahí figuras cuadradas y rectangulares. Estos baldosines están presentes en los suelos de las naves longitudinales, los presbiterios laterales, el transepto y la sacristía.

Campanas. Las primeras que tuvo el templo fueron las del reloj colocado en 1910. Las actuales hacen parte de la donación del Pablo Tobón Uribe y por lo tanto son de 1952. Fueron fundidas en Alemania por la Casa Berardo Vortman e instaladas por la Casa Petit y Alberto Edilbrando, para lo cual hubo que hacer un refuerzo a la torre izquierda donde fueron ubicadas. Fueron solicitadas por el representante de la empresa en Medellín Luis Ramos.

Son cuatro campanas que tuvieron un costo de $45.410.64. Son bamboleantes, se accionan desde la sacristía mediante un equipo eléctrico. Cada una tiene un sonido, una da el “RE”, otra el “FA”, otra el “SOL” y la cuarta el “LA” sostenido. Son de bronce en un 78% de cobre, un 20% de estaño y el resto de plomo, pesan un total de 3.200 kilos y cuentan con grabados externos.
Dependencias

Al norte del templo, en los ángulos superiores formados por el cruce de las naves longitudinales con el transepto, se ubican las dependencias de la catedral, dichos recintos son de paso restringido al público en general y en su mayoría han sido intervenidos para adaptarlos a sus funciones actuales. En el ángulo occidental se localizan tres áreas; en el extremo norte se ubica el Museo de Arte Religioso de la catedral, y debajo de éste, la cripta de osarios, ambos recintos se comunican por medio de un pasillo que da tanto con el interior del templo, como con el exterior sobre la carrera Venezuela; y el del sur es el Mausoleo de Obispos y su acceso da directamente con el transepto.

En el ángulo oriental se localizan varias dependencias; al sur está el gran salón de la sacristía y al norte se encuentra una de las zonas que más ha sufrido cambios, lo que antes era un gran salón, se intervino para generar nuevos espacios que requería el edificio, se excavó en el suelo para luego crear un semisótano donde se ubicaron las áreas de servicios, como aseo, baños, entre otros; luego, sobre estos, en un segundo piso o mejor dicho en un entrepiso se ubicó la Sala Capitular y una sala auxiliar. Todas estas áreas se articulan por medio de un pasillo, que a su vez comunica con el interior del templo, y con el exterior sobre la carrera Ecuador.

Museo
Estante con mitras, casullas, dalmáticas, capas pluviales, etc.

El Museo de arte religioso de la catedral, se emplaza en un gran salón que conserva las proporciones y algunas características originales como los ladrillos a la vista, pero como el área fue intervenida para crear el semisótano para los osarios su pavimento es reciente. Además, cuenta con equipos que mantienen climatizado el recinto para preservar en buenas condiciones las obras.

El museo fue establecido en 1995, no obstante, no se encuentra abierto al público. El Pbro. Santiago Ospina Ospina, párroco y Canónigo, adaptó el Salón grande que está encima de la cripta de osarios, con planos del Arquitecto Carlos Julio Calle para Museo, para lo cual recurrió a obras de la Catedral y otras de su colección particular para dicho recinto.

En 1997 anunció públicamente que donaría esas obras a la catedral, pero ha habido dificultades por la modalidad de la donación y todavía esos objetos son de propiedad del Pbro. Santiago Ospina. Los elementos están debidamente identificados por el Pbro. Ospina y por Gustavo Vives Mejía. En la colección se encuentra pintura y escultura de procedencia europea y latinoamericana, especialmente de las escuelas quiteña, santafereña, cuzqueña y antioqueña, son aproximadamente 40 obras pictóricas (entre los siglos XVII, XVIII, y XIX) y 15 obras escultóricas (entre los siglos XVIII y XIX), de los cuales unos pocos son de la catedral.

En el pasillo de acceso al Museo y en estantes, mandados a construir también por el Pbro. Ospina, se encuentra una serie de ornamentos (mitras, casullas, dalmáticas, capas pluviales, etc.) que son de propiedad de la catedral. Tanto por razones de seguridad, por falta de recursos económicos y por las dificultades de la donación el museo no se permite el acceso del público.
Mausoleo de Obispos

Mausoleo de Obispos.

El mausoleo es el lugar de sepultura definitiva de los Obispos y Arzobispos residenciales de la Arquidiócesis. Se encuentra ubicado en una sala contigua que da al ala accidental del transepto, allí reposan los restos de los Obispos Valerio Antonio Jiménez Hoyos, José Joaquín Isaza Ruíz y José Ignacio Montoya Peláez, y los Arzobispos Joaquín Pardo Vergara, Manuel José Caycedo Martínez y Tiberio de Jesús Salazar y Herrera. También se encuentran los restos del Obispo Arturo Duque Villegas, además, por permiso especial están los de Monseñor Jesús María Marulanda.

El primer Mausoleo que existió fue construido en 1950 por el Arquitecto Antonio Mesa Jaramillo en el mismo lugar donde está hoy. En 1969 fue sustituido por el actual cuando se construyó la Cripta de Osarios con planos, para ambas obras de Ingeniería y Construcciones. Los muros del mismo están cubiertos con piedra bogotana un tipo de piedra arenisca. El recinto cuenta, al pie de la pared norte, con dos tumbas que sobresalen del piso y sobre dicho muro se encuentra un Crucifijo; en la pared oriental del salón, precisamente donde antes se encontraban dos puertas se construyeron osarios, donde se colocaron las ánforas metálicas que contienen los restos de los Obispos, cubiertas con lápidas de mármol donde se identifican los restos. Allí se guardaba el Sepulcro hasta que pasó al salón Museo.

Cripta de osarios

Cripta de Osarios.

La Cripta de Osarios se localiza justo debajo del Museo y del Mausoleo de los obispos. Es un semisótano, que gracias a la pendiente del suelo exterior, una porción del muro de los cimientos no queda enterrado, lo cual permite que la parte alta de las paredes del recinto cuenten con claraboyas que iluminan y ventilan el interior. La cripta consta de varias galerías con más de 2.000 osarios, tiene un pequeño oratorio y el acceso al recinto da directamente con el pasillo, que a su vez cuenta con entrada por la carrera Venezuela.

Dentro del recinto se encuentran dos pequeñas puertas que comunican con la canalización dejada por el antiguo recorrido de la quebrada la Loca, desviada en 1944 por la Calle La Paz, dicha canalización consiste en un arco romano que forma una larga bóveda, y desde el desvío se ha pensado en aprovechar el espacio para ubicar osarios, pero hasta el momento no se realizado ninguna intervención. Entre los restos de personajes destacados que yacen en la cripta se destacan los del escritor antioqueño Tomás Carrasquilla, el cual decía que “la Catedral era barro a la altura de Dios” y su hermana Isabel Carrasquilla de Arango.

Sacristía de la catedral.

Sacristía


La sacristía de la catedral es el único salón que quizás no ha sufrido modificaciones, se mantiene casi intacto de como fue construido. En él se guardan los objetos que son necesarios para las celebraciones religiosas, como por ejemplo hostias sin consagrar, cálices, casullas, etc., y es de paso restringido al público en general. El recinto es rectangular y amplio, los muros cuentan con el ladrillo a la vista, dispone de tres puertas: dos en la pared occidental que dan con el pasillo que comunica con las demás dependencias y la restante está en el muro sur y viene a dar con el brazo oriental del transepto. También cuenta con tres ventanas, todas ellas localizadas en la pared oriental, que dan sobre la carrera Ecuador.

Todos sus muebles fueron construidos por el ebanista Luis Eduardo Arenas y constan de una fina talla. Entre los que más se destacan están: en el centro del salón se localiza la “mesa de sacristía” de 1,10 x 4,90 x 1,70 metros, tallada en cedro negro, en estilo renacentista español, decorada con tallas de rombos y círculos con figuras de santos, cuenta con pequeñas alacenas para cada uno de los Canónigos. En la pared del norte de la habitación, está localizado un gran armario y tiene la distribución adecuada para guardar los ornamentos, fue hecho en cedro negro, en estilo renacentista español y decorado con tallas de rombos, círculos y motivos vegetales, costó $ 36.000. Existe también un reclinatorio de tres puestos debajo de la estación del Viacrucis (que en 1938 se envió como modelo para la Catedral), costó $ 15.000.

En lo alto de las paredes de la Sacristía se localizan los cuadros al óleo de todos los obispos y arzobispos de la arquidiócesis. Además, el salón cuenta con una pileta especial, el sacrarium, cuyo desagüe va directamente al suelo. Esta pileta se emplea para lavar los lienzos empleados durante la celebración de la misa y otros elementos empleados durante la comunión. También, se destaca en el centro del salón una lámpara de cristal, que data de 1931, es una araña Barigossi de estilo románico de la Fondería de Bronzi artística.

Sala capitular de la Catedral.

Sala capitular

La sala capitular, como lo indica su nombre, está destinada a las reuniones del capítulo, es un recinto rectangular y amplio, de aspecto sencillo, los muros están totalmente estucados careciendo del ladrillo a la vista como el resto del templo. Cuenta con varios muebles que tienen cierta antigüedad, pero no son contemporáneos con los de la sacristía. El principal y el que se destaca a simple vista es una gran mesa longitudinal rodeada por una serie de sillas.

Una de las más notorias características de dicha sala es que tiene las ventanas a ras con el suelo, debido a que está ubicada en una zona que fue intervenida para sacar un entrepiso, obra también realizada por la firma “Ingeniería y Construcciones” en 1969. Sin embargo, preserva las fachadas originales de la parte posterior del templo, por lo cual comparte con el semisótano una porción de las ventanas. Además, la sala cuenta con dos accesos, uno que da directamente con el pasillo cerca a la puerta que comunica con la carrera Ecuador y el otro que da con la escalera que articula tanto el entrepiso con el semisótano y que a su vez comunica con el pasillo.
[editar] Obras artísticas

La basílica cuenta con varias obras de arte de reconocidos artistas que se localizan en diversos sitios del templo, la mayoría están expuestas de forma permanente y algunas en determinado momento del año.
[editar] Cuadros al óleo

Son cuatro cuadros al óleo de grandes dimensiones ubicados sobre cada puerta de los extremos del transepto. A lado y lado del retablo oriental se encuentran dos imágenes, sobre la entrada a la sacristía está El Cristo del Perdón, obra maestra de Francisco Antonio Cano, a quien le tomó diez años pintarlo, y sobre la puerta que da hacia el atrio lateral oriental está el de Nuestra Señora de Chiquinquirá del Maestro León Arango.
El Cristo del Perdón del Maestro Francisco Antonio Cano.

Junto al retablo occidental, también se encuentran otros dos cuadros: sobre la entrada a la Cripta de los obispos y Arzobispos está el cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe obra también del Maestro León Arango de 1965 y sobre la puerta que da hacia el atrio lateral occidental está el de la Inmaculada (copia de la de Murillo), del pintor austriaco Carlos Hofrichter. Este último fue confeccionado por el pintor junto con el de San José del Templo de San José del centro de la ciudad en 1869, por petición del Párroco de La Candelaria José María Gómez Ángel. Éste y El Cristo del Perdón fueron restaurados por el Padre Julio Jaramillo Restrepo en 1956, con permiso del Capítulo. Además, en el 2001 El Cristo del Perdón fue nuevamente restaurado, esta vez por el Museo de Antioquia en sus instalaciones y en donde se le limpiaron los rastros de excrementos de palomas y murciélagos, se le despejaron las brumas ocasionadas por el humo de las velas de los feligreses, se le quitó la mugre de los gases de los vehículos y se le recubrió con un fino barniz que lo protegerá durante cien años.

El cuadro más valioso de la basílica es el de los Desposorios de Santa Catalina de Sena del autor Theodor van Thulden (1606-1699), de la escuela flamenca donado a la catedral por Doña Tulia Echavarría en 1932 y localizado en el Museo de Arte Religioso de la Catedral, por lo cual no está a la vista del publico.

Jesús Crucificado del maestro Bernardo Vieco Ortiz.

Esculturas

La catedral posee varias estatuas, algunas están permanentemente expuestas en diversos puntos del templo y otras solo se exhiben en épocas especiales como en el mes de diciembre o en la Semana Santa. La escultura más destacada es el Jesús Crucificado del maestro antioqueño Bernardo Vieco Ortiz. Se encuentra al frente del solio y fue adquirida en 1968. Estuvo por un tiempo colgada sobre la puerta de la nave central. Fue realizada en bronce y madera, y cuenta con 250 cm de largo.

También están las estatuas de San Pedro y San Pablo, colocadas en repisas o ménsulas de mármol en los muros del arco toral del presbiterio. Las del Sagrado Corazón y la Inmaculada, ubicadas en los retablos del transepto. Las de la Virgen del Carmen y San José localizadas en los nichos de los retablos de los ábsides laterales. Las de San Francisco de Asís y Santa Bárbara, colocadas en los retablos del sotacoro. De éstas sólo se sabe que la de Santa Bárbara fue adquirida en 1952 y su escultor fue Francisco López. También está –de reciente adquisición– la estatua de Santa María de la Paz, ubicada en el brazo occidental del transepto.

Existen además, ocho estatuas de ángeles en mármol con portalampararios metálicos, con capacidad cada uno para 13 pequeñas bombillas. Los ángeles cuentan con metro y medio de altura con las alas abiertas, con base de 65 cm de altura por 45 cm de ancho. Se localizan en los retablos laterales y los del transepto y fueron parte de la donación del empresario Pablo Tobón Uribe.

En cuanto a las estatuas que no se exhiben sino en determinados tiempos, se mencionan las del pesebre, de origen español que fueron adquiridas por el Obispo Pardo Vergara y tienen cierta antigüedad. También están las de Semana Santa, se cuenta con el Apostolado completo; el Cristo de descendimiento y el Sepulcro que fue donación en 1948, de los esposos Roberto Vélez y Eugenia Ángel y sus hijos. Fue construido en Ecuador, por los Hermanos Reyes.
[editar] Estado de conservación

La catedral fue declarada Monumento Nacional por la Resolución N° 2 del 12 de marzo de 1982. Este carácter de Monumento Nacional implica que queda para todo lo referente a cualquier trabajo en el edificio bajo el cuidado de la Subdirección de Monumentos Nacionales que dependió del Instituto Nacional de Vías del Ministerio de Transporte hasta 1997, cuando fue creado el Ministerio de Cultura y se la asignó a este nuevo Ministerio. La Subdirección, para constatar el estado físico del edificio y poder proceder a su restauración, efectuó un diagnóstico, encargado a la Fundación Ferrocarril de Antioquia quien había ganado la licitación para dicho fin.
Deterioro físico superficial causado por la humedad.

La conclusión del diagnóstico fue que la catedral está enferma, pero no desahuciada ni en estado terminal. La iglesia fue muy bien construida, los adobes son de buena resistencia y cumplen con las normas que se exigen hoy en día para este tipo de ladrillos. Sin embargo, el paso del tiempo trae sus problemas. La catedral presenta deficiencias estructurales, de asentamientos, grietas, humedades y deterioro del ladrillo en algunos sitios. Aunque la edificación no corre un inminente riesgo de colapso, sí es necesaria una consolidación estructural que pueda proteger a la Basílica de un movimiento sísmico.

El deterioro que hoy presenta la Catedral Metropolitana se debe básicamente a que en la década de los 80 se adelantaron unos trabajos de amarres estructurales, que por falta de dinero no fueron concluidos. A esto hay que sumarle el biodeterioro y la humedad provocada por la quebrada La Loca, que durante muchos años cruzó por debajo de la edificación. Además las intervenciones mal hechas que se han realizado en diferentes épocas también han influenciado en su estado.

Los dineros que requiere la intervención en la Catedral Metropolitana están presupuestados de los recursos que la Gobernación de Antioquia recibirá por la venta del lote donado por Instituto Nacional de Vías -INVIAS-, ubicado en el sector de San Diego en Medellín. De todas maneras este dinero podría resultar insuficiente, ya que también se debe destinar parte del mismo a la restauración de varios monumentos nacionales en el Departamento de Antioquia, por lo cual es necesario que otras entidades como la misma Curia y la Alcaldía de Medellín se vinculen económicamente con este proyecto.

Bibliografía

* Piedrahita Echeverri, Monseñor Javier * 1924 – † 2006, (2002). Monografía Histórica de la Catedral-Basílica la Inmaculada de Villanueva en Medellín, Edición especial del Centenario de la Arquidiócesis de Medellín, no tiene ISBN.

* Jaramillo Restrepo, Presbítero Julio César (1950). Basílica de Medellín, Editorial Bedout, Medellín. No tiene ISBN.

* Restrepo Uribe, Jorge (1981). Medellín, su Origen, Progreso y Desarrollo, Servigráficas, Medellín. ISBN 84-300-3286-X.

* Cano Gil, Jorge Humberto (director de la investigación) (1996). La obra de Carlos Carré en Colombia, Editorial Universidad Pontificia Bolivariana – Banco de la República, Medellín. ISBN 958-9453-18-X.

* Piedrahita Echeverri, Monseñor Javier * 1924 – † 2006, (1990). Historia del Parque de Bolívar, Concejo de Medellín, impresión: El Día, Medellín. Edición especial, no tiene ISBN.

* Sierra, Álvaro (Director del Libro) (2007). Fundación Ferrocarril de Antioquia: Restaurando 20 años el Patrimonio, Impresión y encuadernación: D’Vinni S.A. Medellín. ISBN 978-958-98038-0-6.

mas informacion

http://www.arq-medellin.org.co/

Galeria de Imagenes de la Catedral de Medellin en Colombia


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